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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-08-2012

Edipo y Margaret

Adrin Melo
Revista Debate

La obra de teatro Greek representa la tragedia de Edipo pero ambientada en los bajos fondos ingleses y tambin en los bajos fondos de la sociedad britnica bajo el gobierno de Margaret Thatcher. Una puesta poltica y potica con un sentido de la irona y la autocrtica con gusto ingls.


En Greek (1980), el dramaturgo ingls Steven Berkoff se sirve de una versin contempornea del mito de Edipo para dar cuenta de la podredumbre inimaginable en que se ha convertido Inglaterra bajo el gobierno de Margaret Thatcher. Situada en los aos ochenta, la obra nos presenta a Eddy (Martn Urbaneja), un muchacho de los suburbios de Londres, hijo adoptivo de una familia de clase trabajadora, que lucha por sobrevivir en un ambiente marginal acechado por las violencias callejeras, las barras de ftbol, la xenofobia y otras hijas del capitalismo despiadado y que, a consecuencia de un crimen que marcar su acumulacin originaria, terminar viviendo en la zona norte. Si bien el punto de vista de Berkoff es el de los sectores populares y ensaya una crtica feroz y violentamente poltica a las sociedades de clases, su visin de los trabajadores no es idealizada sino que se parece ms bien a la de Ettore Scola en el film Feos, sucios y malos. Los proletarios reproducen a pequea escala el modelo ideolgico de las clases dirigentes que permiten su explotacin (Hay un montn de admiradores de los nazis entre los ingleses ms miserables) y el fascismo disfrazado de liberalismo se presenta particularmente en la figura del padre adoptivo (Horacio Roca) que llega a afirmar que los trenes llegaban a horario en la poca de Hitler y que ejerce su desptico poder sobre su sumisa mujer (Ingrid Pelicori) y sobre su hija (Roxana Berco).

En la obra, todos los actores interpretan magistralmente dos y hasta tres personajes. As, Martn Urbaneja el Eddy, el Edipo moderno y el narrador de su propia tragedia, Horacio Roca es el padre adoptivo y el padre biolgico, Ingrid Pelicori es la madre adoptiva, la cantinera y la Esfinge y Roxana Berco es la hermana y la madre -esposa, quizs para reforzar la teora freudiana de la novela familiar. Aquella brillante idea de que todos llevamos en nosotros una incestuosa constelacin de personajes, las personas del sexo que parecen determinar a quin y cmo queremos u odiamos y que reproducen en cada encuentro con un amigo o un enemigo o con la autoridad las perversas huellas de la novela familiar. O, al decir de Harold Bloom, la idea de que nunca abrazamos (en un sentido sexual o no) a una sola persona, sino que abrazamos a todo el conjunto de la novela familiar.

La accin avanza a travs de una proliferacin inusitada de palabras que adquieren un carcter performativo y cuya responsabilidad recae frecuentemente en la interpretacin de Urbaneja cuya potencia no declina de principio a fin y que logra transmitir en una verdadera catarata de discursos diversas emociones que van desde la bronca y las ganas de triunfar a lo Julien Sorel hasta el erotismo, el horror y la piedad. Quizs el paroxismo de esta idea del carcter performativo de las palabras se manifiesta en el hecho de que Eddy -Edipo terminar matando a su padre biolgico literalmente en un duelo verbal que le harn decir a la flamante viuda y futura esposa del victimario de su marido: No saba que las palabras podan matar.

En efecto, recogiendo una idea platnica presente en El Banquete, las palabras tan pronto pueden matar, como morder cual serpientes el corazn, como seducir. Despus del crimen y como cada vez, Martn Urbaneja hace honor a la belleza de un texto que adquiere ribetes shakespearianos y recoge tambin, entre otras vertientes, la tradicin rabelaisiana de la celebracin corporal de la cultura popular, la reivindicacin procaz del bajo vientre, del sexo y del buen comer, de los senos dulces y los genitales enormes: Vendr derecho del trabajo a casa al caer el da y habr de reservarte todo mi semen para flagelarte con l por las noches tan suave y tibiamente como un chubasco veraniego / no desperdiciar ni una sola de sus preciosas gotas en sauna de Camden (rpido, amor, que hay cola) sino que verter la plateada carga dentro tuyo en preciados chorros / hundir en ti mi cetro / tus muslos apartar y me zambullir como la piedra caliente en la manteca / en un ocano de xtasis, porque eso es lo que eres para m / xtasis de carne y de sangre y de senderos aflautados, aceites de seda y aromas nunca antes destapados / te dar vuelta, de un lado para el otro / te desnudar y me deslizar bajo tu piel / estoy loco por vos.

El recorrido de Eddy sigue el camino clsico del antihroe Edipo y lo lleva al enfrentamiento con la Esfinge, que siguiendo una tradicin se presenta como el arquetipo de la madre oscura, como la representacin tan pronto de las fuerzas de la naturaleza, como de la mujer contempornea o de la feminista que pone en cuestin la sociedad hteronormativa. La conversin de la obediente mujer sujeta a la dominacin patriarcal a monstruo mitad animal y mitad mujer, que infunde miedo y acusaciones al mundo de los hombres, encuentra en Ingrid Pelicori a la intrprete ideal: Fabricas armas para que te den la fuerza de la que careces / esclavizas azotas pegas y tiranizas empleas tus fusiles, cadenas, bombas, aviones, napalm, ests tan solo y eres tan pattico, el amor que de ti venga significa esclavitud, dar significa sacar, amar equivale a coger, ayudar es explotar, necesitan madres, hijos de puta, amar es esclavizar a una mujer para convertirla en una vaca preada que produzca carne de can para seguir matando . El monlogo brillantemente actuado parece constituir una obra aparte dentro de la obra.

En Greek, la peste -en este caso britnica- no parece ser, como en el texto clsico, producto de que Edipo transgreda esas dos grandes prohibiciones sobre las que se funda la civilizacin occidental: el incesto y el parricidio. Sino que la peste es anterior a las transgresiones y parece ms bien producto del neoliberalismo naciente, de la violencia capitalista presente desde las primeras lneas, del muchacho que parece condenado desde la cuna a un destino trgico porque es hijo de padres de sectores populares: Desde chico ests metido en la violencia y pap mismo se encarga de meterte entre las excitadas orejitas que no hay que amar sino odiar todo/ l te ha dado de comer la historia de su bendito pasado para que tengas motivos.

Si el mundo est podrido y las sociedades y los individuos en descomposicin, quizs la transgresin de las dos reglas bsicas a partir de las cuales se crea la cultura permitan la regresin vuelta, construir nuevas ciudades y nuevas formas de amar, pensar, sentir y vivir. Por ello, all donde el texto de Sfocles, antes de la revelacin de la tragedia le permita decir tmidamente a Yocasta: T no sientas temor ante el matrimonio con tu madre, que lanza las peores a una especie de orden animal, y la posibilidad de barajar las cartas y dar de muchos son los mortales que antes se unieron a su madre en sueos, Berkoff radicaliza la propuesta y le hace decir a Eddy S, quiero volver a entrar en mi mam. Qu tiene de malo? Es mejor que andar metindole un cartucho de dinamita a alguien en el culo y que encima te den una medalla. As que vuelvo corriendo. Corro y corro con el pulso a mil y los pies molidos, es amor lo que siento, es amor, qu importa la forma que tenga, es amor lo que siento por tus senos, por tus pezones que he chupado dos veces, por tu vientre dos veces conocido.

Fuente: http://www.revistadebate.com.ar/2012/08/10/5743.php


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