Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-08-2012

El reto de la intelectualidad

Esteban Morales
Progreso Semanal


En abril del 2010, escrib que la corrupcin era el reto ms difcil y peligroso que debamos enfrentar. Un problema de seguridad nacional.

Hoy queremos alertar sobre la importancia que adopta la intelectualidad en medio de las circunstancias que vive el pas.

Ya explicbamos en un reciente artculo que la ciencia es una forma de poder. Por lo que no debemos descuidar su dinmica y mucho menos tratarla con mecanismos antidemocrticos.

Cuba es el nico pas de este hemisferio que no tiene analfabetos, que cuenta con un nivel medio de escolaridad que es el ms alto de la regin, incluyendo Estados Unidos y Canad. Como si fuera poco, casi ms de un 10% de su poblacin cuenta con ttulo universitario y posee un capital humano con un grado de penetracin en el campo de la actividad cientfica, envidiable para cualquier pas.[1]

Es decir, el pas, cuenta con un potencial extraordinario, si es capaz de utilizarlo para impulsar las tareas que debe desplegar para el cambio del modelo econmico y lo que es ms complejo aun, para hacer corresponder ese cambio con la dinmica social y el cambio de mentalidad que le correspondera. Dentro de esta dinmica, las Ciencias Sociales y Humansticas son las llamadas a desempear el papel fundamental, junto al trabajo cultural, por ser los que ms prximos se encuentran de la poltica.

Sin embargo, se estn produciendo fenmenos que perjudican sobremanera, el papel de esas ciencias y del trabajo cultural dentro de la dinmica social del pas. Entre ellos:

- Nuestra Prensa, con una actitud de desconfianza, sectaria y exclusivista, por lo general, excluye a la intelectualidad de sus pginas, desplazando sus producciones hacia medios alternativos, digamos la intranet e internet, a la que solo tienen acceso menos de un 10% de nuestra poblacin. Hablando en trminos de la dinmica informativa diaria, que es la ms compleja, pues determina las coyunturas polticas en que el pas da a da se debe desenvolver.

- La relacin entre poltica y ciencia es muy dbil aun. Observndose claramente una gran intolerancia ante todo aquello que se escribe, con matices crticos, o que se sale de las normas trazadas. [2]

- Se dificulta fuertemente el acceso a la informacin sobre temas sensibles, permitiendo que nuestra intelectualidad revolucionaria quede en desventaja dentro del debate que tiene lugar en los medios extranjeros, la prensa, internet y la academia fuera de Cuba.

- Se promueve la critica (Ral Castro la ha promovido explcitamente) pero al mismo tiempo se frena. Pareciendo que hay dos polticas, la que promueve nuestro Presidente y la que una burocracia asentada en el poder despliega, aun a contrapelo de la orientacin mas general.[3]

- Se despliegan iniciativas que han hecho surgir centros de debate de nuestra realidad, dgase: Espacio Laical, Revista Temas, Cofrada de la Negritud, Observatorio Critico, Revista Criterio, UNEAC, etc. Pero no se observa que la direccin ideolgica del pas promueva una relacin con estos centros ni que aproveche sus resultados. Sino que parece ms bien que estos existen, a pesar de no ser del agrado de la Direccin Poltica. Por lo que estos debates parecen realizarse en medio de un cierto ambiente ambiguo de tolerancia y clandestinaje.

- La televisin tampoco utiliza de manera suficiente el potencial de que dispone dentro de la intelectualidad, para debatir y esclarecer los temas de mayor inters de la poblacin. Sobre todo si son internos. Tales temas circulan boca a boca, dentro de la Isla, pero en la prctica se los regalamos a la prensa extranjera, permitindole especular con ellos y dominar la informacin que llega a la poblacin. Asuntos tales como: Que ha ocurrido con el cable?, La dinmica de la corrupcin? Y otros. Por lo que en medio de la extraordinaria lucha ideolgica que se libra hoy, quedamos en desventaja, para que nuestra poblacin nos acompae.

Es decir, Las relaciones entre las Ciencias Sociales y Humansticas, cultura y poltica, aun no funciona, para hacer de ese mecanismo, lo que de hecho puede ser, un formidable instrumento de trabajo para hacer avanzar las tareas que el pas debe desarrollar, en medio de la que est resultando su ms difcil encrucijada de supervivencia. Hoy, aunque la tarea principal es construir el Nuevo Modelo Econmico, nuestros retos son tambin polticos e ideolgicos.

Por supuesto para que el mecanismo de la relacin entre poltica y ciencia funcione adecuadamente, son necesarias ciertas condiciones que nosotros aun no alcanzamos en el grado requerido. Entre otras.

- Es necesario que la crtica abierta, como la ha proclamado Ral Castro, deje de ser algo ms que una orientacin poltica y una consigna. Para pasar a convertirse en el modo de existir poltico.

- Es necesario que cada organizacin poltica y de masas, comenzando por el Partido, haga de esa orientacin de Ral Castro, un instrumento permanente de trabajo. Hay quien ha dicho que se pueden hacer crticas pero no al partido. Cmo entender esto, si el partido es el mximo dirigente de la sociedad y el estado?

- La no separacin entre partido, estado y gobierno, mete en un callejn sin salida el ejercicio de la crtica. Encerrando a la poltica dentro de un ejercicio que hace imposible su rectificacin.

- Es necesario que la poblacin adquiera la confianza de que la crtica oportuna y transparente puede ser efectiva.

- Hay que rechazar el refugio en la mera individualidad y promover todo aquello que permita el ejercicio pleno de la responsabilidad social ante lo mal hecho. Eso significa, transparencia informativa, democracia dentro de las organizaciones, ausencia de impunidad, respeto de la opinin individual aunque esta pueda ser equivocada.

- El cambio de mentalidad debe abarcar fuertemente tambin el trabajo cultural y a la intelectualidad. Esta ltima debe sentir que cuenta con la confianza, la ms alta valoracin de su espritu creador y de su libertad de creacin. De lo contrario, se establece una lucha que concluye apartando a la inmensa mayora de los intelectuales del camino del socialismo; los que no se apartan, terminan perdiendo su capacidad para arrastrar a los dems.[4]

En todos los ex pases socialistas de Europa del Este, el trabajo poltico con la cultura y la intelectualidad representaron un reto imposible de superar. Los lastres del estalinismo y una poltica de los partidos comunistas que resulto insuficiente para eliminarlo, dieron al traste con la posibilidad de que el socialismo sobreviviera. No fueron solo la ineficiencia econmica, la improductividad y la corrupcin. Fue tambin la incapacidad de los partidos comunistas para liderar a sus respectivas intelectualidades, las que produjeron el derrumbe espiritual de esas sociedades.

Esteban Morales, destacado intelectual cubano, profesor universitario, presidi durante 18 aos el Centro de Estudios sobre Estados Unidos (CESEU) de la Universidad de La Habana y es miembro de numerosas academias cubanas.

Fuente: http://progreso-semanal.com/4/index.php?option=com_content&view=article&id=4955:el-reto-de-la-intelectualidad&catid=4:en-cuba&Itemid=3



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter