Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2012

Israel, el discurso del apartheid

Cristina Ruiz-Cortina Sierra
Rebelin


Hace solo unos aos hablar de Palestina suscitaba esperanzas, compromisos, promesas en la arena internacional. Nunca ninguna accin de ningn gobierno del mundo fue determinante para su emancipacin, pero sin embargo no estaban tan involucrados como ahora en el cinismo diplomtico. La construccin de este desastre tiene sus mimbres esenciales en los discursos que llenan los medios de comunicacin. Discursos elaborados, directos y mentirosos que han justificado la barbarie hasta la saciedad que la llamada Comunidad Internacional ha asumido perdiendo la batalla contra la tica y la moral. El Derecho Internacional ha muerto en manos de Israel.

La tolerancia rancia que demuestra el mundo con Israel es la misma que se tuvo por la Sudfrica del apartheid. Y solo el boicot y las sanciones promovidos por la ciudadana moralmente comprometida supuso un paso adelante en el derrumbe de la iniquidad. Nelson Mandela recuerda a su gente que Nuestra libertad no ser completa sin la libertad de los Palestinos. Y de paso nos lo recuerda a todos, porque cuando se compromete el futuro de los pueblos, se compromete el de todos. Hoy ya no podemos ms que esperar que los estados velen solo por sus propios intereses y su supervivencia y no por los derechos de los pueblos del mundo incluidos los occidentales, claro -, complacidos por un discurso maniqueo que le facilita la poltica y le abre nuevos caminos para la represin, al difundir la imagen del otro como un individuo o una comunidad fracasada en sus intentos de desarrollo, brutal, incivilizados, fanticos e intolerantes y que nos odia.

Israel, como estado de apartheid, necesita crearse y creerse sus mentiras para la supervivencia como una entidad racista y excluyente. Al igual que en el Sudfrica del apartheid, muchos de sus discursos son similares, y se surten de las mismas fuentes. En Sudfrica los afrikaners repetan que los negros queran echarles al mar. Este mismo argumento es repetido incesantemente por los gobiernos sionistas de Israel y ha calado en parte de la opinin pblica, de hecho es de los argumentos ms escuchados. El lenguaje, o los lenguajes utilizados por Israel, componen una especie de sinfona que permite que haya una partitura para cada instrumento, una respuesta a cada pregunta, una mentira, la formulacin errnea de una tautologa, bases falsas sobre las que se construyen justificaciones. Curiosamente, y a falta de otras fuentes ms cientficas, tanto Israel como Sudfrica en su momento - han recurrido a la Biblia para expresar sus derechos a la tierra y garantizar su salvacin y la pureza de sus crmenes. Diplomticos, deportistas, cientficos, militares, reciben lecciones para mentir y el resultado es un lenguaje prolijo en el que se mezcla el mesianismo con el victimismo; el elegido con el paria; la democracia contra la barbarie y el derecho a la defensa con la impunidad de la muerte. Muchos de sus elementos perviven a lo largo del tiempo de una forma sorpresiva, dado que hasta los ms acrrimos herederos de la Revolucin Francesa admiten, sin muchas dudas que haya un pueblo elegido y que ste tenga derecho a la tierra en Palestina. Sobre esta falsa aseveracin se ha construido un fuerte victimismo. Otros elementos del lenguaje se elaboran a lo largo del tiempo, pues los sesenta y tantos aos de ocupacin no han pasado en vano, y as, de la negacin de la existencia del pueblo palestino (una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra), a la negacin de sus derechos, a la deshumanizacin que permite que se ejerza sobre ellos cualquier tipo de abuso, al igual que en el frica del Apartheid. La plasmacin de este pensamiento sobre el terreno da, en ambos casos, bantustanes, muros, alambradas, cercas y cuidadosa segregacin.

La base fundamental sobre la que se asienta este discurso es la necedad de creerse un pueblo elegido. Porque un pueblo que es elegido puede despreciar a los otros ya que tiene asumida su superioridad sin rubor y eso le garantiza la impunidad de sus actos. Si, adems, al otro se le convierte en una bestia sin derechos, la impunidad alcanza niveles alarmantes. Las fuentes no nos dejan lugar a duda: Breaking the Silence[1] recoge el testimonio de un soldado que dice que: lo ms perturbador de todo [lo que vivimos en la ofensiva de Gaza] es este punto teolgico, la demonizacin de la otra parte. Convierte al otro en una generalizacin hijos de la oscuridad, mientras que nosotros somos los hijos de la Luz.

Aunque la elaboracin del discurso ha sido progresiva, hay un punto de inflexin en el momento en que Israel declara entidad hostil a la Franja de Gaza tomada por Hamas en el verano del 2007. Es entonces cuando la poblacin, que hasta entonces era considerada por la legislacin internacional humanitaria como poblacin protegida pasa a ser poblacin enemiga, Mientras que nos preparaban para la guerra, nadie dijo nada de las personas inocentes, pero si alguien hablaba era para decir que all no haba nadie inocente, que en Gaza todo el mundo es enemigo.[2]

Asa Kasher[3], el filsofo que da legitimidad a las acciones del ejrcito ha escrito reiteradamente sobre la proporcionalidad de los ataques israeles, y teoriza sobre el urbanicidio y la deshumanizacin del otro al que le otorga la culpa por todo lo que le pasa: En todo caso, si bien los daos colaterales son consecuencia de nuestras operaciones militares, en realidad son consecuencia del accionar violento de Hamas[4] Ya que, segn l, la poblacin civil est secuestrada por Hamas. (Y no cita en ningn caso el cierre de la Franja de Gaza). La proporcionalidad, segn este terico, se mide, no por causas efectos inmediatos, sino por lo que una persona asesinada pueda llegar a hacer si no se le asesina. Es una especie de proporcionalidad preventiva, se mata en prevencin de y da igual que en dicha operacin mueran 15 o 20 personas ms, porque se han salvado las vidas de miles de israeles. As, se pasa fcilmente de la realidad a la futurologa, y de lo lgico a lo ilgico.

Otra constante en el discurso de Asa Kasher es el desprecio por la legislacin Universal a la que califican reiteradamente de obsoletas normas dadas para la guerra tradicional, no para las guerras actuales contra el terror[5]. Nosotros dicen estamos en el frente de batalla, y como tales, estamos legislando. En el futuro, las leyes que hagamos aqu servirn para otros estados[6]. De esta manera, se erigen en legisladores universales, en protectores del mundo occidental. Ello tiene que ver, por supuesto, con el carcter colonialista del estado de Israel y de la necesidad de apropiacin de todos sus bienes para garantizar su supervivencia futura: las aguas territoriales y marinas, las tierras frtiles, los negocios, los barrios de Jerusaln, el Valle del Jordn... Poniendo, por otra parte, todo tipo de muros y fronteras a la penetracin de cualquier poblacin extraa que pueda poner en peligro el carcter judo, y por tanto excluyente y racista, del estado de Israel, aunque sean sus genuinos habitantes.

Junto a los filsofos militares, generaciones de Rabinos han ido tambin elaborando un discurso racista basado en la superioridad del pueblo judo. Yitzhak Shapiro, del asentamiento de Yitzhar junto a Nablus[7], cumple el cometido de dar legitimidad religiosa a la muerte de los gentiles. As, para empezar deslegitima su presencia diciendo que es comparable la poblacin palestina de hoy con los filisteos bblicos, dado que ambos pueblos son extranjeros y quieren apropiarse de una tierra que no es suya.[8] Shapiro ha presentado este manual que el diario israel Maariv no ha dudado en calificar como la gua completa para el asesinato de los no judos. La tradicin en la que se sita Shapiro es la misma que la del extremista Baruch Golstein, responsable de la masacre de Hebrn[9], y de otros muchos que justifican y han justificado la muerte y la violencia contra la poblacin no juda basndose en textos religiosos.

El poder de los rabinos en la sociedad israel y en el ejrcito es cada vez mayor. En un pas que se define a s mismo como judo[10], esta invasin progresiva de lo religioso se ve como normal y legtima. Hay que sealar que son los rabinos procedentes de las colonias los que tienen mayor ascendente e influencia en el ejrcito, por lo que su labor religiosa est teida de ideologa nacionalista y racista, permitindose en sus discursos establecer la legitimidad moral del asesinato del no judo, dado que es una amenaza para el estado de Israel. Cualquier ciudadano de un estado que se oponga a nosotros, que apoya a los soldados o expresa satisfaccin con sus acciones es considerado un perseguido y puede ser asesinado y tambin Cualquiera que debilite nuestro estado con palabras o acciones similares es considerado un perseguido. El asesinato de bebs es tambin un acto permitido pues su presencia ayuda al asesino. Hay justificacin para el asesinato de bebs si est claro que al crecer nos harn dao y ante tal situacin se les puede hacer dao de forma deliberada, no slo durante los combates con los adultos. Para Shapiro la venganza no es reprobable, sino necesaria. En uno de los asentamiento ms violentos de la Cisjordania ocupada, este tipo de discursos no slo no cae en vaco, sino que alimenta la violencia contra la poblacin ocupada. As, en la zona de Nablus, los enfrentamientos con la poblacin palestina, especialmente los campesinos, son constantes y el papel del ejrcito israel nimio. Queremos recordar que con el objeto de consagrar esta desigualdad, los colonos estn bajo las leyes civiles del estado de Israel y los palestinos, bajo leyes militares,[11] que las colonias tienen grupos paramilitares y que la influencia de estos colonos es cada vez ms profunda en toda la sociedad israel. Por supuesto el ejrcito se ve cada vez ms reforzado por jvenes que vienen de los asentamientos y reproducen en el campo de batalla y en los check points las mismas conductas que en los asentamientos. Todo ello se erigen en elementos fundamentales del colonialismo y de la apropiacin de los bienes palestinos.

La vergenza de nuestro silencio

Israel es un estado colonialista que necesita expulsar a la poblacin palestina y apropiarse de todos sus bienes. Muchos estados actan o han actuado de forma semejante, aunque quizs menos visible, pues la capacidad de resistencia del pueblo palestino es enorme y, afortunadamente, encuentra eco en las organizaciones sociales de todo el mundo. La poltica de Estados Unidos en Amrica Latina, Rusia en Asia Central, China en frica, Francia en sus ex - colonias, etc., no difiere mucho de la de Israel. Y adems, la oscura historia colonialista de Europa obliga al silencio a muchos de sus dirigentes, algunos con las manos manchadas de sangre en guerras coloniales. Robert Fisk cuenta en su libro La gran guerra por la civilizacin; la conquista de Oriente Prximo cmo Sharon, en visita de estado en Pars, dej sin argumentos a Jacques Chirac, cuando, despus de la ofensiva que destruy el campo de refugiados de Jenin, le record que l haba jugado un papel muy importante en la batalla de Argel y que obtuvo recompensas por sus muy meritorias represiones, a lo que Chirac, lgicamente, no supo ni pudo contestar y tuvo que aparcar sus crticas a la represin llevada a cabo en Cisjordania.

Esto es una muestra del talante negociador de Israel y de la capacidad de sus dirigentes para asumir las crticas del mundo. Israel ha asumido el papel de gendarme de Occidente en Oriente y tiene el beneplcito para ello. La justificacin de las muertes de Gaza porque el nmero es insignificante en relacin a los muertos en la guerra de Iraq, provoca hilaridad, y es otro ejemplo de cmo se defiende acusando a los dems. La recurrencia al argumento del antisemitismo es una prueba de cmo una conciencia culpable la de la racista Europa permite la ejecucin de otro crimen, esta vez sobre la poblacin palestina. Desde cualquier esfera se puede criticar al estado francs o italiano. Pero no se puede criticar a Israel. No hay que medir las palabras ms que cuando se habla de Israel, porque si no las mides puede que seas un antisemita irredento, aunque no lo sepas. Israel obliga a cambiar las leyes de los estados para evitar que se juzgue a los militares por sus crmenes. Un cambio inconcebible para la gente libre, porque no es solo la cesin de la soberana a otro estado, sino la cesin de autoridad moral, la prdida de la libertad y de la independencia. Europa hace mucho que perdi la inocencia y solo defiende los derechos humanos en la medida que ello no colisiona con sus intereses econmicos. No es ya que no defiendan los derechos de los pueblos de fuera de Europa, es que los derechos de los trabajadores europeos, de las mujeres europeas o de los menores europeos se recortan a pasos agigantados por imposicin del capital. No digamos de los inmigrantes o de las minoras. De manera que el civismo ha dado paso al cinismo y en aras de un supuesto desarrollo, ahondamos en las diferencias y en el subdesarrollo de los dems, y les expoliamos de sus bienes.

El mundo se reordena en un nuevo colonialismo. Estamos en un proceso de apropiacin de bienes que pasa por el control del petrleo y los productos energticos, por el control del agua, de los minerales o de la tierra frtil, sin reparar en las necesidades de la poblacin local. Este nuevo colonialismo universal es el que da legitimidad a Israel en su batalla por la expulsin final de la poblacin palestina en un proceso que quiere ser descontextualizado de su propia historia. Expoliadores nosotros tambin, hemos perdido la capacidad de crtica, la independencia y la autoridad moral para criticar a otros estados. Habra que preguntar a los Saharauis si ellos se sienten contentos con nuestros gobiernos al cabo de tanto tiempo de abandono a su suerte y de nuestro sometimiento a los intereses econmicos que nos vinculan a Marruecos.

Al cabo, es solo la voz de la gente libre y organizada la nica capaz de hacer frente a los nuevos ejemplos de apartheid y a la exclusin calculada de muchos pueblos del mundo.

Notas

[1] http://www.shovrimshtika.org/index_e.asp

[2] Breaking the Silence, testimonios sobre la operacin Cast Lead en Gaza.

[3] Algunos artculos sobre este profesor han salido varias veces publicados y su nombre es habitual en Internet. Aqu hacemos referencia al artculo publicado por Haaretz el 02/06/2009 The philosopher who gave the IDF moral justification in Gaza. Artculo firmado por Amos Harel

[4] El diario alemn Die Zeit le hizo una entrevista a Asa Kasher que viene traducida al castellano en internet, pero que puede encontrarse enhttp://wwww.tau.ac.il/kasher/

[5] The Geneva Conventions are based on hundred of years of tradition and they are appropiated for classic warfare

[6] Israel no es el nico pas que incumple la Legislacin Universal. Rusia en Chechenia, Estados Unidos en Iraq, China y en fin, un largo etctera, lo hacen. Sin embargo no exhiben la arrogancia de Israel de creerse que estn legislando para el futuro, abriendo camino a una nueva norma internacional basada en el castigo colectivo a la poblacin civil y a la ausencia de derechos individuales y colectivos.

[7] Publicado por www.elmundo.es en referencia a el peridico israel Maariv, el 10 de noviembre 2009. Javier Espinosa firma el artculo.

[8] Rabbi Aviner, que ejerce como tal en el Jerusaln Este ocupado. Publicado en Haaretz 26/01/2009

[9] El 25 de febrero de 1994, Baruch Goldstein entr en la mezquita de Hebron y asesin a sangre fra a 29 palestinos, incluidos nios que estaban realizando la oracin. Goldstein, mdico de profesin, estuvo destinado en el frente del Lbano y varias veces se le tuvo que cambiar de destino porque se negaba a atender a los heridos no judos aunque estuvieran sirviendo en el ejrcito. Si bien su actitud no es generalizable, s que cont con mucho apoyo y justificaciones morales y religiosas. Fue considerado mrtir, honorable y en el asentamiento de Kiryat Arba, Hebrn, tiene un monumento a su memoria, y poco despus de su muerte, Goren, rabino Jefe militar dijo que en el futuro las masacres necesitarn de una autorizacin, pero no del poder poltico ilegal, sino de la comunidad religiosa Ver: Jewish Fundamentalism in Israel de Norton Mezvinsky e Israel Shahak.

[10] Pakistn es otro pas que nace para alojar a una confesin religiosa al crearse como secesin de una parte de la India. Sin embargo no se le deniega el pasaporte o la ciudadana a ninguna persona en funcin de su religin.

[11] En una bsqueda rpida en internet aparecen noticias de los peridicos Jerusalem Post, Haaretz o The Guardian que informan de los ataques de los colonos ilegales a los campesinos palestinos: el 24 de julio de 2008; , 12 de junio, 24 septiembre, 27 de octubre, 29 de septiembre, 13 y 26 de noviembre de 2009. En enero de 2009 los colonos prendieron fuego a las tierras palestinas; y por ejemplo, un informe de OCHA del 25 de septiembre dice que los colonos arrancaron olivos de las tierras palestinas. Todas estas noticias se refieren a colonos de Yizhar

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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