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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2012

Masacre obrera en Sudfrica

Diego Dalai
PTS, Argentina


Cerca de 40 mineros huelguistas sudafricanos de la empresa britnica Lanmin fueron brutalmente asesinados por la polica mientras que otros 70 resultaron heridos y, adems, 259 personas fueron detenidas. La masacre, perpetrada el jueves 16/8, se dio en el marco de una dura huelga por aumento de salarios que vienen sosteniendo ms de 3000 obreros operadores de taladros mineros desde el 10/8. Armados hasta los dientes con armas largas de guerra, unos 500 policas perpetraron la sangrienta matanza montando una artera y cobarde emboscada.

Los diarios publicaron en primera plana las fotos de los cadveres regados por el suelo, rodeados de policas que seguan apuntndoles con ametralladoras, escopetas y pistolas. Es la primera vez desde el fin del rgimen del Apartheid en 1994 que se vive la matanza en grupo de sectores de la poblacin negra. La gravedad de los hechos gener una importante crisis poltica al gobierno de Jacob Zuma, del partido Congreso Nacional Africano (CNA), que se vio obligado a decretar una semana de luto en todo el pas.

Al da siguiente, las valientes mujeres de los mineros realizaban una movilizacin, haciendo frente a los cobardes policas asesinos en reclamo de justicia. Das despus seguan exigiendo conocer el paradero de varios de sus esposos. La crisis es tal que el domingo 19/8 el ex dirigente juvenil del CNA, Julius Malema, de gran prestigio entre la juventud negra, denunci la represin en un acto realizado en el lugar de la matanza, se solidariz con los mineros que lo vitorearon y exigi la renuncia de Zuma y la nacionalizacin de la mina. Esta crisis surge en medio de los preparativos de la Convencin Nacional del CNA, que en diciembre tendr que definir el prximo candidato a presidente.

El mismo 19/8 la empresa envi telegramas intimando a los obreros a volver al trabajo bajo amenaza de ser despedidos. Pero la compaa, blanco de crticas por su respuesta ante los trabajadores en huelga, se vio obligada a retroceder, y su presidente tuvo que retirar la amenaza de despido. Los trabajadores no se dejaron amedrentar y siguen en huelga. Grandes negocios imperialistas, miseria obrera y popular La mina produce platino y est ubicada en Marikana, 100 kilmetros al norte de Johannesburgo, la ciudad ms poblada y con mayor concentracin obrera de Sudfrica. Pertenece a la multinacional inglesa Lonmin, que es la tercera productora mundial de ese metal y emplea unos 28.000 obreros (de un total de medio milln de mineros en todo el pas). Sudfrica es parte a nivel mundial de las economas emergentes, los llamados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudfrica), pero su crecimiento econmico est basado en aumento de las exportaciones mineras y no en un desarrollo industrial. La poltica del CNA ha sido sostener el crecimiento en base a polticas neoliberales y a la exportacin de minerales, garantizando a las grandes mineras la imposicin de bajos salarios y condiciones laborales precarias.

Sudfrica tiene la mayor reserva mundial de platino y es el principal exportador, uno de los mayores productores de oro y carbn, y el mayor productor de diamantes. Una fenomenal explotacin de recursos en manos de las multinacionales imperialistas, que va de la mano de un mayor empobrecimiento de las masas y aumento de las desigualdades. Sudfrica tiene uno de los mayores ndices de desigualdad social entre blancos y negros, e incluso entre una casta burocrtica de funcionarios negra, desarrollada alrededor del CNA. La huelga de los mineros de Marikana es una respuesta obrera a las consecuencias de la crisis internacional con epicentro en Europa (principal socio comercial de Sudfrica), que actualmente est afectando esta economa, que ya tiene un 30% de desocupacin, por la cada del precio del platino y el encarecimiento del crdito externo. Pocos das despus de la masacre en Marikana, ha estallado otra huelga en la minera Bafokeng Rasimone Platinum, mostrando la explosividad de estos sectores obreros superexplotados, que cobran los salarios ms bajos de Sudfrica y viven hacinados en chozas al lado de la mina. Al cierre de esta edicin se daba a conocer una tercera huelga en la Anglo American Platinum, tambin por aumento de salarios.

Gran lucha y activismo obrero

La huelga es dursima porque la burocracia del Sindicato Nacional de Mineros (NUM, en ingls), aliada al gobierno, viene intentando quebrar la lucha con distintos mtodos, incluyendo el envo de matones. El activismo, que cuenta con ms de 3000 obreros sosteniendo la concentracin en la mina, se nuclea en la Asociacin de Mineros y Trabajadores de la Construccin (AMCU, en ingls). El AMCU es una ruptura de la NUM, uno de los principales sindicatos de la central obrera nacional COSATU, tambin en manos de la burocracia oficialista. La huelga fue declarada ilegal por el gobierno, y en los das previos a la masacre del jueves se haban producido algunos enfrentamientos contra guardias de seguridad, matones de la burocracia y policas, dejando un saldo de 10 muertos. As, la huelga est mostrando no slo la disposicin a la lucha contra la patronal por las reivindicaciones econmicas, sino tambin la tendencia a una ruptura ms profunda de miles de obreros con sus direcciones sindicales burocrticas. En el sector minero, la burocracia parece conservar slo un tercio del apoyo de las bases, mientras que otro tercio estara con la AMCU y el resto con ninguno de los dos.

Las declaraciones del lder de la COSATU, que llam a la unidad del movimiento obrero, parece mostrar que este proceso no est limitado slo a la minera sino que se extiende a otros sectores del movimiento obrero sudafricano. Ya en 2010, cuando los dirigentes levantaron la gran huelga de trabajadores estatales, haban sido abucheados por sus bases. En enero de 2012, los obreros de la minera de platino Impala llevaron adelante una histrica huelga ante el despido de 5.000 trabajadores. 17.000 mineros sostuvieron la huelga sin el apoyo del sindicato NUN y pese a ser declarada ilegal por el gobierno.

Los activistas de la AMCU denunciaron que los matones de la burocracia estn trabajando abiertamente con la polica y seguridad privada para amedrentar a los trabajadores. Tras la represin, los dirigentes de la NUM y COSATU mostraron un rol an ms antiobrero, justificando de hecho la masacre al repetir el discurso de la polica de que los manifestantes estaban armados y de que hubo disparos de ambos lados.

Esta gran lucha minera y el surgimiento de sectores sindicales ms combativos que rompen con la direccin de la COSATU reflejan un creciente descontento obrero y popular con el gobierno del Consejo Nacional Africano (CNA). Este partido-movimiento, junto al Partido Comunista y la COSATU, gobiernan Sudfrica en una alianza tripartita desde el 94, luego de ganar las elecciones la primera vez que la poblacin negra pudo votar. Millones de trabajadores y sectores pobres urbanos lo vean como el gobierno que les permiti conquistar derechos civiles y democrticos y despertaba la ilusin de mejorar su nivel de vida. El ANC, fundado en el ao 1912 con el objetivo de formar un estado nacional-democrtico que incluyera a blancos y negros, creci exponencialmente en los aos 50 por su rol en las luchas contra el rgimen del Apartheid, convirtindose en la direccin histrica de la lucha de las masas sudafricanas por su liberacin del rgimen separatista, con la figura emblemtica de su dirigente Nelson Mandela.

El rgimen del Apartheid

El Apartheid (que significa separacin en afrikan - la lengua de la minora blanca) rigi desde 1948 y estaba basado en considerar a los negros como raza inferior que no deba mezclarse con la blanca. Las masas negras estaban destinadas solamente a ser mano de obra barata, sin derechos laborales bsicos (como el derecho a sindicalizarse ni agruparse, y no tenan acceso a los trabajos cualificados o mejor pagos), para la burguesa blanca y los monopolios imperialistas. No tenan siquiera los mnimos derechos que existen en un pas capitalista, incluso con regmenes dictatoriales, de ser considerados ciudadanos. De la mano del imperialismo ingls y norteamericano, la minora blanca segregaba a los negros de todos los mbitos de la sociedad: no podan votar, tenan que vivir en barrios alejados de los blancos, viajar en autobuses especiales, no podan utilizar los mismos baos y los nios negros no podan asistir a las mismas escuelas. No se les permita viajar libremente por el pas, deban hacer filas distintas, estaba legalmente establecido que un negro cobrara menos que un blanco por hacer el mismo trabajo, no podan usar las mismas playas ni edificios pblicos (como escuelas), los programas de estudio para negros eran inferiores a los de los blancos y las relaciones sexuales y el matrimonio entre personas negras y blancas estaban prohibidos por ley.

Rebelin de las masas y transicin pactada con el CNA

Las masas negras que venan luchando heroicamente contra esta ignominiosa opresin racista de los blancos y el imperialismo fueron vctimas de grandes masacres como la de Sharpeville en 1960 o la de Soweto en 1976. A fines de los 80 esta lucha vena en claro ascenso, amenazando con transformarse en una abierta revolucin obrera y popular. Para evitar esta perspectiva, el imperialismo y la minora blanca en el poder pusieron en marcha una transicin ordenada y negociada con el CNA. Esta direccin, que haba encabezado la lucha anti-Apartheid y fue, junto al PC, la mediacin reformista entre las masas y el rgimen, pact esta salida, con Mandela a la cabeza, garantizando que no se tocasen los intereses econmicos de los blancos y el imperialismo, as como la impunidad por los crmenes cometidos contra los negros, que se garantiz con la Comisin de la Verdad (ver aparte).

El proceso para desmontar el ascenso dur varios aos: desde 1989, cuando Federik De Klerk comenz el desmantelamiento del rgimen, hasta 1994, cuando asume Mandela. El fin del Apartheid y la obtencin de los derechos civiles para las masas negras son por lo tanto una concesin que se vieron obligados a hacer la minora blanca opresora y el imperialismo, ante el riesgo de perderlo todo frente a las masas negras. Aceptaron el sistema de una persona un voto que llevara a un gobierno negro, mientras que el CNA y el Partido Comunista imponan una poltica de "reconciliacin nacional" para frenar la movilizacin de las masas. Esto se dio en el marco, adems, de que el Apartheid ya era insostenible por otros factores, como la derrota de Sudfrica en la guerra de Angola y la presin internacional contra el Apartheid que haba llevado a que el imperialismo pusiera en marcha las negociaciones. El CNA, que fue legalizado en 1990, con el apoyo del PC, fue el que permiti que este plan se llevara a cabo, aceptando las condiciones de la burguesa blanca y el imperialismo. Junto a la COSATU y el PC, formaron la alianza tripartita con Nelson Mandela (liberado en 1990 tras 27 aos en prisin) a la cabeza. Se transform as en el garante de la estabilidad capitalista y en el aplicador de los planes neoliberales de ajuste y privatizaciones, sobre todo a partir de los gobiernos de Mbeki y su Plan de Crecimiento, Empleo y Redistribucin (GEAR, por sus siglas en ingls), lo que desat la resistencia obrera y popular y abri crisis recurrentes en la alianza. El actual gobierno de Jacobo Zuma, tambin del CNA, lleg en medio de la crisis econmica internacional de 2008/2009. Los capitalistas realizaron cientos de miles de despidos con el visto bueno del gobierno, que sigui la poltica neoliberal de su antecesor. Hubo una dura resistencia obrera y popular en 2009 y 2010. Se produjo la gran huelga de la construccin (que paraliz las obras en los estadios para el mundial de ftbol) y la electricidad en 2009, la de los trabajadores estatales en 2010 por aumentos salariales, y las movilizaciones contra la pobreza y por la falta de infraestructura en los antiguos guetos del Apartheid, que son enormes villas miseria donde las pauprrimas condiciones de vida se mantienen intactas. La mayor parte de estas protestas y movilizaciones, que constituyeron verdaderas crisis polticas para el gobierno de Zuma, fueron reprimidas fuertemente por la polica, dejando muchos manifestantes muertos. Esta ola de huelgas y conflictos fueron convocadas y dirigidas por la central obrera nacional, COSATU, y sus sindicatos, que pese a estar dirigida por burcratas afiliados al oficialista CNA debi ponerse a la cabeza del descontento social para que ste no se saliera de cause.

El poder econmico sigue en manos del imperialismo y de la lite capitalista blanca

Hoy, despus de 18 aos de gobierno del CNA, queda demostrado que la conquista de los derechos civiles y hasta de un gobierno negro, no resolvi ninguno de los problemas democrticos profundos, estructurales ni sociales ms acuciantes de las mayoras laboriosas. El resultado de la transicin pactada fue que el imperialismo y sus monopolios sigan con sus grandes negocios, explotando a los trabajadores negros y expoliando los recursos naturales. La burguesa blanca mantuvo sus posiciones econmicas, como las grandes tierras cultivables, entre otras. De esta manera, los derechos civiles y la legalidad de los sindicatos y partidos negros, se vuelven formales para las grandes masas negras. Incluso el ex dirigente juvenil, Julius Malema, guiado por el inters de posicionarse mejor en la interna del CNA, declar que nos dieron la democracia pero ninguna conquista social.

La masacre de Marikana es una trgica muestra de esto. Los guetos siguen existiendo en tanto barrios muy precarios y marginales, casi sin agua ni luz elctrica, sin gas ni cloacas eficientes. La basura debe ser quemada por los propios habitantes porque no hay servicio de recoleccin. La pobreza incluso aument con respecto a dcadas anteriores, afectando a ms de la mitad de la poblacin, lo mismo que la desocupacin, que llega a casi el 30% (y al 50% entre los jvenes). Las condiciones de trabajo precario se mantienen de la mano de la tercerizacin masiva que se impulsa desde el mismo gobierno. La epidemia del SIDA afecta a una de cada siete personas en el pas y la expectativa de vida apenas supera los 50 aos. Este Apartheid social y econmico, es producto de que se ha mantenido intacta la estructura capitalista semicolonial del pas, e incluso del desarrollo de una pequea y nueva lite y burguesa negra que avanz en una mayor entrega al capital internacional.

La necesidad de la revolucin obrera y socialista

El caso sudafricano nuevamente muestra que las demandas democrticas estructurales como la independencia del imperialismo y el reparto de la tierra entre los campesinos pobres, slo pueden resolverse de forma ntegra y efectiva contra la burguesa nativa y extranjera, imponiendo con la lucha el poder obrero y popular. Una revolucin obrera y socialista es la nica que puede significar una salida real a las penurias de las masas. Slo un gobierno obrero y campesino basado en sus organismos de lucha puede acabar con la estructura de clase capitalista, nacionalizando los monopolios extranjeros, estatizando las grandes empresas de la burguesa blanca y la nueva lite negra, llevando a cabo una amplia reforma agraria, y poniendo todos estos resortes fundamentales de la economa bajo administracin y control de sus trabajadores, para satisfacer las necesidades sociales ms elementales de la poblacin: vivienda, salud y educacin. El desarrollo de los organismos de lucha como verdaderos parlamentos obreros (soviets) es el nico camino para que las masas tomen en sus manos el destino del pas. Para avanzar en este camino, los trabajadores sudafricanos que han dado sobradas muestras de combatividad y herosmo, debern romper definitivamente con el CNA y sacarse de encima a la burocracia sindical traidora para emprender el camino de la revolucin social.

Qu fue la Comisin para la Verdad y la Reconciliacin?

La Comisin para la Verdad fue un organismo oficial creado por el gobierno de Sudfrica para la reconciliacin social al fin del Apartheid, entre la lite blanca asesina y los trabajadores y el pueblo mayoritariamente negros que fueron sojuzgados y segregados durante dcadas. Se bas en la Ley para la Promocin de la Unidad Nacional y la Reconciliacin, de 1995, un ao despus de la asuncin del presidente Nelson Mandela. Fue encabezada por el arzobispo Desmond Tutu, quien plante el lema: "Sin perdn no hay futuro, pero sin confesin no puede haber perdn", es decir que los asesinos del pueblo podan confesar sus crmenes y si se arrepentan lograban la impunidad por sus actos. Aquellos que hubieran confesado totalmente, con detalles, y mostrado un sincero arrepentimiento, podan beneficiarse de una amnista. Solamente los que se negasen a reconocer los crmenes cometidos seran entregados a la justicia.

Esta impunidad para los crmenes del Apartheid fue una pieza clave en la transicin pactada que negoci el CNA y sus socios del PC y la COSATU con la minora racista blanca y el imperialismo.

Slo se juzgaran los casos ms extremos dejando un sinfn de asesinos y torturadores impunes. Por ltimo, la comisin igualaba las grandes violaciones de derechos humanos cometidos por el rgimen con las acciones de aquellos que lo haban combatido, como fueron los grupos armados que enfrentaron por esa va al rgimen. Una teora de los dos demonios que bien conocemos en muchos otros pases.

Fuente: http://www.pts.org.ar/spip.php?article21109



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