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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2012

De la crisis econmica a la crisis poltica

Alfredo Torrado
Rebelin


La crisis econmica en Espaa se est transformando en crisis poltica. La fuerte cada del PSOE en las ltimas elecciones es slo el primer paso pero, dada la profundidad de la crisis y la apuesta poltica de los dos grandes partidos, el PP puede pasar rpidamente de la mayora absoluta a una cada histrica en unas previsibles elecciones anticipadas. Lo siguiente sera una gran coalicin PP-PSOE que es ya, de hecho, la nica propuesta de Rubalcaba.

El guin sigue de cerca al de Grecia, que repite el que sigui Argentina en 2001. Los griegos han dado otra oportunidad a los dos grandes partidos tradicionales, pero es muy probable que sea para que acaben de quemarse, suspendiendo pagos y saliendo del euro.

La crisis en Argentina alcanz primero al ala derecha del Partido Justicialista que, liderada por Menem, abri el pas a la especulacin financiera en una dcada de polticas neoliberales, convertibilidad incluida. La presidencia de de la Ra, lder del otro gran partido tradicional, el Partido Radical (actualmente en vas de extincin), apenas consigui mantenerse dos aos, hasta que el presidente tuvo que huir en helicptero en diciembre de 2001, en medio del que se vayan todos. Le sucedieron cinco presidentes en ao y medio, hasta que una nueva coalicin electoral, liderada por Kirchner, gan las elecciones en 2003.

En realidad, la economa haba empezado a recuperarse a raz del fin de la convertibilidad y la suspensin de pagos, pero con Kirchner comenz la recuperacin de la poltica, no slo en el sentido en el que toman los kirchneristas esta expresin, sino tambin en el de la recuperacin de al menos una parte del otro de los dos grandes partidos, el Partido Justicialista, bajo la forma del kirchnerismo. Las polticas de ste han consistido fundamentalmente en un aumento del gasto social, una cierta recuperacin del sector pblico y un mayor apoyo al sector manufacturero. Este modelo ha supuesto una cierta redistribucin de la riqueza. Recuperacin constantemente amenazada por la creciente inflacin, que marca el lmite del modelo.

Syriza puede considerarse anloga a la coalicin del Frente para la Victoria de Kirchner. Una coalicin semejante podra formarse tambin en Espaa, a medida que la crisis econmica se transforme en crisis poltica. El programa de una coalicin de este tipo debera responder ante todo a un objetivo: que la crisis la paguen ms los capitalistas y menos los asalariados (para cumplir de verdad aquello de que la crisis la paguen los capitalistas habra que salir, no de la crisis, sino del capitalismo). Los puntos fundamentales de este programa estn claros: salida del euro y suspensin del pago de la deuda (una cosa sigue a la otra); creacin de una banca pblica; nacionalizacin de empresas estratgicas; aumento de la progresividad de los impuestos; aumento del gasto social; aumento del salario mnimo, reduccin de la jornada laboral y una (contra)reforma laboral favorable a los trabajadores. En pocas palabras: lo contrario del programa de ajustes del PP, el PSOE y la Troika.

En las condiciones actuales, los dos primeros puntos, salida del euro y suspensin de pagos, no pueden ser explcitos (como no lo fueron en el programa de Syriza en las elecciones de julio de 2012), pero deben presuponerse implcitamente y podran marcar el principio del fin, prcticamente inevitable para algunos pases de Europa, de dos dcadas de neoliberalismo.

No es el lugar para completar ni para desarrollar este programa. Un programa parecido viene aplicndose, en cierta medida, en Argentina durante los ltimos 10 aos. El resultado ha sido una fuerte recuperacin econmica, un reparto de la riqueza ms favorable a los asalariados y el cabreo de la oligarqua argentina y mundial (especialmente la espaola, no por casualidad), que se pasa el da haciendo campaa en sus medios contra el gobierno.

En cuanto a la salida de la crisis por parte de Espaa, la nica salida, que no sea una salida del capitalismo, consiste en que la economa espaola sea ms competitiva. El secreto del capitalismo (y ya del mercado) es la competencia. El problema de la competencia es que unos ganan y otros pierden. Las crisis no son ms que eso, en el fondo. La economa espaola est cayendo mucho ms que otras porque es menos competitiva. Con la peseta, Espaa poda solucionar temporalmente sus crisis mediante la devaluacin, bajando as, de un plumazo, los salarios para ganar competitividad. Con el euro, los bancos alemanes, franceses, etc., han podido prestarnos a tasas bajas sin temer una devaluacin y, as, hemos vivido a crdito comprando sus mercancas.

Pero para aumentar la competitividad slo hay dos posibilidades: conseguir que bajen los salarios o impulsar el desarrollo tecnolgico. La apuesta de la clase capitalista espaola, tpica de un pas perifrico, ha sido casi siempre exclusivamente a lo primero. Ahora aprovechan la crisis para redoblar su apuesta. De todas formas, su prioridad absoluta es transferir la mayor cantidad de dinero posible de los trabajadores a los bancos, que los primeros asuman el riesgo del que siempre han presumido los capitalistas, socializar las prdidas

La segunda opcin es muy difcil por varias razones: por el predominio del capital financiero y especulativo sobre el capital productivo, tanto en Espaa como en Europa y a nivel mundial; porque el sector productivo (no manufacturero) est muy atrofiado en Espaa (la productividad es baja, no porque los asalariados no estn lo suficientemente explotados, como pretende la patronal, sino porque el sector productivo est poco desarrollado tecnolgicamente: en Espaa hay muy pocas empresas de alta tecnologa con trabajo altamente cualificado); porque, lgicamente, sta opcin no interesa en Europa; y, finalmente, porque sera una apuesta a largo plazo, lo que tampoco interesa al capital financiero y especulativo. Adems, el desarrollo tecnolgico no podra conseguirse slo a travs del famoso gasto en I+D (la frmula de moda). (No pretendo sugerir con esto la clsica oposicin simplista entre un capital productivo bueno y un capital financiero malo: la atrofia del primero no se debe a la hipertrofia del segundo, sino al contrario: las contradicciones del primero, cuyo resultado es la cada de la tasa de beneficio, provocan la migracin del capital de la esfera productiva a la financiera y especulativa).

Lo ms probable es que Espaa no salga de la crisis a corto plazo, sino que, al contrario, se hunda aun ms en ella. La recuperacin de la economa espaola depende de la recuperacin internacional y, sobre todo, de que los salarios de los trabajadores espaoles bajen, aun ms.

Pero aqu se abren dos posibilidades: La apuesta de la clase dominante en Espaa es doble y pasa por que los trabajadores paguen la crisis a costa de sus salarios, de sus ya degradadas condiciones laborales y de los tambin degradados servicios pblicos, al tiempo que la crisis internacional se resuelve, y todo ello permaneciendo en el euro, en principio.

La prioridad absoluta para el PP-PSOE, al servicio del capital financiero espaol y europeo, es el pago de la deuda; a ello obedecen, en primer lugar, los ajustes y las reformas. Pero la oligarqua capitalista piensa que los ajustes y las reformas, al deprimir ms los salarios, ponen las bases para una recuperacin de la rentabilidad y, con ello, de la inversin, el empleo y el crdito. Esto es cierto en general, en abstracto: la propia crisis, con la destruccin de empresas y de empleo (mejor dicho: con la destruccin de capital, que es una relacin social) en que consiste, pone las bases para la recuperacin. En este sentido, la opinin, cada vez ms extendida en la izquierda, de que estos ajustes y reformas, al aumentar el paro y disminuir el consumo, slo sirven para agravar la crisis, es errnea ya en abstracto.

El problema es que la crisis es demasiado grave en Espaa, y hasta que las inversiones suficientes llenen el gigantesco agujero dejado por la construccin, desarrollando un sector exportador que compita con menores salarios, como parece pretenderse, puede pasar mucho tiempo, sobre todo si tambin se pretende continuar en el euro (condicin necesaria para el capital financiero).

La pregunta no es ya cunto tiempo va a poder aguantar el PP con un 25% de paro y continuando con los ajustes que imponga el prximo rescate, sino cunto tiempo podr aguantar la coalicin PP-PSOE que le suceda. Porque la recuperacin por la que apuestan, con reformas destinadas a reducir los salarios, puede tardar mucho tiempo. Pero cuanto ms tiempo tarde mayor ser la crisis fiscal, mayores sern los rescates y los ajustes, mayor ser la presin de los trabajadores y mayor ser la crisis poltica para el PP-PSOE. A su vez, la presin social y la crisis poltica retrasarn aun ms la recuperacin, retrayendo la inversin extranjera y el turismo. El Estado estar cada vez ms cerca de declararse en suspensin de pagos. Pero una suspensin de pagos tendra como consecuencia la salida del euro, que provocara corridas bancarias por miedo a una segura depreciacin de los depsitos (el que puso euros, recibir pesetas, podra decirse, parafraseando a Eduardo Duhalde), con el consiguiente colapso financiero. Suspensin de pagos y salida del euro daran la puntilla a PP y PSOE.

Hay sectores que pretenden ganar tiempo pidiendo inyecciones de liquidez y la compra de deuda por parte del BCE o la creacin de eurobonos o plazos ms largos para los ajustes Pero las inyecciones de liquidez y la compra de deuda por el BCE slo sirven para alargar la crisis, como se ha podido comprobar, porque no solucionan el problema de fondo. La creacin de eurobonos disminuira los intereses que paga Espaa, pero tampoco solucionara el problema de fondo, que es la falta de competitividad. Pero est claro que Alemania, al menos con Merkel, no est por la labor.

Pero la clase capitalista puede ganar su apuesta: quizs una coalicin PP-PSOE podra aguantar lo suficiente si la presin por parte de los trabajadores no lo impide, si no surge una alternativa electoral, si da tiempo a que el paro empiece a disminuir, aunque sea muy lentamente.

La suspensin de pagos y la salida del euro seran traumticas, pero pondran las bases para una recuperacin ms rpida a travs de una depreciacin de las futuras pesetas. La crisis del PP-PSOE abrira la posibilidad para que llegase a gobernar una coalicin que podra (y debera) dar marcha atrs a los ajustes, las reformas y, en general, al neoliberalismo en Espaa mediante polticas redistributivas. El aumento de precios de ciertas mercancas (las importaciones) es un precio que merece la pena pagar por la disminucin del paro. La pregunta fundamental no es slo si queremos salir antes o despus de la crisis, sino queremos salir de la crisis con ms desigualdad o con menos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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