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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-08-2012

Las y los jvenes decimos no a la guerra, somos constituyentes de Paz

Jvenes del Magdalena Medio
Agencia Prensa Rural


La degradacin del conflicto en nuestro pas, est relacionado no slo con la implementacin del modelo neoliberal, sino tambin con la tradicin que el sistema poltico colombiano ha tenido a lo largo de su vida republicana. Es as como el conflicto social y armado se ha prolongado por ms de 45 aos, en los que la poblacin del pas ha sufrido las consecuencias del mismo, con un fuerte impacto social y militar en sus diversas regiones. Sin embargo, el conflicto no ha tocado a todos y todas de la misma forma y la presencia de los actores del conflicto no es igual en toda la geografa nacional. En la regin del Magdalena Medio, donde se implement el laboratorio paramilitar que ms tarde se multiplicara a lo largo y ancho del pas, el conflicto permanece, teniendo las y los jvenes que lidiar no slo con sus consecuencias sociales, sino tambin con sus consecuencias polticas y militares.

Por un lado, el modelo neoliberal en la regin ha generado que la principal fuente de produccin y empleo sea la explotacin petrolera. La contratacin para poder trabajar en la refinera y en los pozos de los municipios cercanos, es tercerizada y manejada desde bolsas de empleo, asociaciones y cooperativas de trabajo dirigidas por el paramilitarismo. Las otras fuentes de empleo en la regin son la palmicultura y la construccin de megaproyectos. Dadas las psimas condiciones de contratacin y la escaza posibilidad de estudiar carreras profesionales que puedan permitirnos tener mejores ingresos, muchos jvenes se ven abocados a ingresar a los grupos paramilitares que operan en la regin. Por otra parte, las y los jvenes que se resisten a hacer parte de este crculo que ha impuesto el Estado, somos amenazados y asesinados, pues el control poltico de los cascos urbanos lo sigue teniendo el paramilitarismo.

Las y los jvenes del Magdalena Medio, hemos sentido y vivido junto con nuestras comunidades, la poltica guerrerista de Estado, por definicin avasalladora y retardada en trminos de la construccin de un pas democrtico con oportunidades para quienes hoy somos los hijos e hijas de esta violencia que con orgullo promueven nuestros gobernantes. Hoy, en nuestra regin, sigue existiendo la presencia de mltiples actores armados, por lo cual la accin paramilitar es justificada, siendo las y los jvenes los principales objetivos militares. Los dos casos recientes de falsos positivos en la regin son muestra de ello, dos compaeros activos en su labor poltica y social con el campesinado fueros victimas de dicha estrategia de Estado para desarticular y negar otras posibilidades en los campos y ciudades de Colombia. En el Nordeste Antioqueo actualmente opera el grupo paramilitar Hroes del Nordeste que viene adelantando acciones en contra de la poblacin organizada que se opone a permitir que saqueen sus territorios; esto sin contar la oferta criminal del paramilitarismo en las ciudades y centros urbanos, quienes aprovechando la condicin de exclusin laboral y econmica que vivimos, fortalecen sus estructuras comprando jvenes para su accionar delincuencial, las y los jvenes seguimos siendo el combustible ms preciado para reproducir la criminalidad y el conflicto. Estamos cansadas y cansados de esta guerra.

Es por esto, porque hay que parar la guerra, que hemos venido impulsando desde nuestra regin iniciativas de Paz en dilogo con la comunidad, las organizaciones sociales, las instituciones, las personalidades democrticas y la sociedad civil en general, con el fin de plantear que el dilogo es la ruta y que la Paz con justicia social es posible.

El Encuentro Nacional de comunidades campesinas, afrodescendientes e indgenas por la Tierra y la Paz de Colombia del 12 al 15 de agosto del 2011, que reuni a ms de 30.000 personas de todo el pas en la ciudad de Barrancabermeja, es un ejemplo de ello, hecho que marc el principio de un camino que busca desde la amplitud y la unidad generar y fortalecer los escenarios que permitan la salida poltica al conflicto y por tanto, la Paz en nuestros territorios. Una de las conclusiones de este importante encuentro, fue el impulso de las constituyentes por la Paz a lo largo y ancho de nuestro pas como el escenario propicio y pertinente para abanderar junto con las comunidades iniciativas que a travs del dilogo y la construccin colectiva con otros y otras en la urgente necesidad de labrar acciones que conduzcan al restablecimiento de los Derechos que como ciudadanos nos pertenecen, implementacin de polticas acordes a nuestras necesidades, en definitiva hechos reales que conduzcan a la Paz, entendiendo sta como un proceso.

De esta manera, nuestra regin ya ha iniciado un importante trabajo en este sentido, sensibilizando y convocando a las constituyentes por la Paz; recientemente se realiz la constituyente en el Peon Santander el 24, 25 y 26 de junio de este ao, donde participaron ms de 600 personas, confluyendo en la conformacin de la primera constituyente del pas. Hoy proponemos que este mandato colectivo del Encuentro de Paz sea una realidad para todos las y los jvenes que estamos aqu reunidos. De nosotros tambin es esta tarea, nosotros tambin hacemos parte de esta nueva posibilidad, los y las invitamos a que lo asumamos en lo que hoy nos une, desde nuestras regiones para desde all confluyamos en los escenario nacionales.

Para que haya una segunda independencia debe existir una ruta de Paz, de unidad y de amplitud en nuestro movimiento, hoy las regiones en la expresin de marcha quieren lanzar su grito desde aquellos lugares que aislados geogrfica y Estatalmente, o sumidos en una explotacin daina, han querido ser acallados, marcha es nuestra posibilidad de voz, y por tanto, debe ser la expresin de esa multiplicidad de culturas y rebeldas que hay en cada lugar del territorio se respiran. Hoy las y los jvenes en marcha decimos que queremos vivir y queremos ser constituyentes de una Paz con justicia social.

Dialoguemos desde nuestros saberes, tan distintos como enriquecedores, intercambiemos el campo con la ciudad, los escritorios con los azadones, el hip hop con la tambora, nuestros libros con sus libros para que disfrutemos de esta fiesta de la que hoy el mar es presente, la fiesta de la unidad por la Paz. Jvenes hoy el Magdalena Medio les habla desde su sentir y desde una experiencia histrica de conflictos y resistencias sociales, hoy sus jvenes quieren compartir su historia para empezar juntos a construir una distinta.

CONSTRUIR LA ORGANIZACIN JUVENIL DEL MAGDALENA MEDIO PARA LUCHAR POR LA PAZ Y LA JUSTICIA SOCIAL!

PORQUE DECIMOS NO A LA GUERRA, SOMOS CONSTITUYENTES DE PAZ!



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