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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2012

La pobreza llega a Europa y yo con estos pelos

Alberto Montero Soler
Rebelin


El ttulo de este breve artculo alude en tono irnico a la percepcin que comienzan a tener de la situacin europea las grandes empresas productoras y distribuidoras de alimentos y bienes de consumo; esas que nos surten, bajo sus diferentes marcas, de la mayor parte de los productos que componen nuestra cesta de la compra.

Son esas empresas, las que tratan de anticipar el futuro y adaptarse a lo que vendr para seguir obteniendo beneficios, las que ms claro tienen algo que vengo repitiendo desde hace tiempo en artculos y charlas para desasosiego de la audiencia que suele mirarme como si fuera el quinto jinete del apocalipsis: que las clases medias van a ser las grandes damnificadas de esta crisis y de las polticas para salir de la misma que estn implementando los gobiernos de la periferia europea y, en concreto y para lo que nos ocupa, los nuestros, ste y el anterior.

Y a cuento de qu viene esto? Pues a cuento de las declaraciones a un peridico alemn del responsable para Europa de la tercera mayor compaa mundial de productos de consumo, Unilever. Este seor, que debe saber de lo que habla porque su trabajo depende de seguir vendiendo ms aunque la gente cada vez pueda comprar menos, no ha dudado en afirmar que la pobreza vuelve a Europa y que, por lo tanto, en su compaa se estn replanteando su estrategia de negocio para Europa en un contexto de pobreza creciente.

Esa estrategia pasa, esencialmente, por lo que cualquiera que haya viajado por pases pobres o de los denominados emergentes ha podido ver: la venta de productos bsicos (de higiene personal, de limpieza, alimentos, etc.) en dosis individuales. Aunque no por ello el producto es ms barato, ms bien al contrario, s que supone una parte menor del menguado presupuesto con el que el consumidor acude a realizar sus compras y le permite a la compaa mantener las ventas y sus beneficios facilitando el acceso al consumo a una parte de la poblacin que quedara excluida en caso de mantenerse los formatos tradicionales.

Lo cierto es que tampoco debemos atribuirle poderes sobrenaturales a este ciudadano. Basta con ver someramente cul es la tendencia que viene experimentando la pobreza en Europa y, concretamente, en los pases perifricos desde que se inici la crisis para comprobar que ni los de Unilever ni los que pronosticamos el incremento acelerado de la polarizacin social andamos muy desencaminados ni podemos atribuirnos especiales dotes para la clarividencia.

As, segn los ltimos datos oficiales de Eurostat de febrero de 2012, en 2010 el 23,4% de la poblacin de la UE-27, es decir, 115 millones de personas se encontraba en situacin de riesgo de pobreza o exclusin social. Pero lo peor no es eso. Lo peor es que el retrato es an ms escalofriante si tenemos en cuenta que el 27% de los nios menores de 18 aos esto es, lo que los de Unilever considerarn en sus estrategias de ventas como los consumidores del futuro- se encontraban en esa misma situacin. Ese porcentaje de nios era an peor para el caso de Espaa, con el 29,8% de la poblacin de esa edad en riesgo de pobreza.

Adems, si se desglosa el riesgo de pobreza y exclusin social en las diferentes dimensiones en la que lo hace Eurostat encontramos, en primer lugar, que el 16% de la poblacin de la UE-27 se encuentra en situacin de riesgo de pobreza monetaria (esto es, la que se calcula exclusivamente considerando los ingresos monetarios) y ello a pesar de que la misma se calcula despus de los efectos paliativos que han debido ejercer las transferencias sociales de los respectivos estados. Ah Espaa tiene el dudoso honor de ser, junto a Lituania, Rumana y Bulgaria (ah queda eso!), uno de los pases con mayor porcentaje de poblacin en afectada por la pobreza monetaria: el 21% de su poblacin (la incidencia por Comunidades Autnomas puede verse en este estudio de EAPN).

Si atendemos, en segundo lugar, a lo que se denomina privacin material severa, esto es, personas que carecen de recursos econmicos suficientes como para poder atender simultneamente a 4 de estos 9 tems: pagar el alquiler o una letra; mantener la casa adecuadamente caliente; afrontar gastos imprevistos; una comida de carne, pollo o pescado (o sus equivalentes vegetarianos) al menos 3 veces por semana; pagar unas vacaciones al menos una semana al ao; un coche; una lavadora; un televisor en color; un telfono (fijo mvil), la situacin tambin es grave. El 8% de la poblacin a nivel europeo (UE-27) se encuentra en esa situacin siendo en Espaa del 4%.

Y, por ltimo, el 10% de la poblacin europea vive en hogares en los que existe una intensidad laboral muy baja, lo que significa que los adultos de esos hogares trabajan menos del 20% de las horas de trabajo potencial que podran trabajar. Aqu Espaa se situaba en 2010 en la media de la UE-27 con el 9,8% de la poblacin en esa situacin y es de esperar que los datos hayan seguido empeorando como consecuencia del incremento continuado del desempleo.

Creo que no nos debera extraar, por tanto, que ese sea el futuro que prevn empresas que dedican millones de euros a analizar estrategias de consumo y perspectivas de mercado, as que no ser yo quien les lleve la contraria por mucho que sigan mirndome como si fuera el quinto o el sexto jinete del apocalipsis.

Alberto Montero Soler ([email protected] ) es profesor de Economa Aplicada de la Universidad de Mlaga y presidente de la Fundacin CEPS. Puedes leer otros textos suyos en su blog La Otra Economa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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