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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2012

El nico derrotado con la paz sera Uribe
Gallo de pelea

Camilo de los Milagros
Rebelin

Con una negociacin la guerrilla conseguira eventualmente su reivindicacin histrica de encontrar salidas polticas al conflicto social y armado. El gobierno se ahorrara el desgaste fiscal y poltico que supone librar la guerra ms antigua de Amrica. El nico derrotado con la paz es Uribe. Tras de l, cmo no, la mafia y los militares, que gerencian la guerra a manera de negocio privado.




Contemos una historia ms tpica que los frjoles con arepa: la vida de lvaro Uribe Vlez. Es una pelcula de vaqueros, donde sobran armas y cualquier asomo de ley o justicia aparece lejano, confuso, imposible.

Todos los caminos conducen al Ubrrimo o de la mina de mierda

Su pasado narco y neoliberal furioso no merece demasiada recordacin. Son antecedentes tan conocidos que hoy pasan por ancdotas. Flash back: Uribe ponente de la ley 100 en el Congreso para degollar el sistema pblico de salud, Uribe ferindole el pas a las multinacionales, Uribe el consentido del capital financiero, Uribe montando en el helicptero privado de Pablo Escobar [1] , Uribe con un asesor incondicional que es primo hermano de Pablo Escobar [2] , Uribe socio de Pedro Juan Moreno que era el principal importador de insumos qumicos para producir cocana [3] , Uribe y sus ntimos los Ochoa Vsquez [4] capos de capos- jugando con caballos finos, Uribe y su cuada y su sobrina extraditadas a los Estados Unidos [5] por trfico de estupefacientes y lavado de activos, Uribe y su hermanito Santiago reconocido rufin y sicario [6] , Uribe y su jefe de seguridad [7] bajo la nmina de la mafia, Uribe y sus amigos paramilitares, Uribe propietario de una hacienda (el Ubrrimo) contigua a la hacienda de Salvatore Mancuso, Uribe y sus ministros y sus congresistas y sus hijos acochinados a ms no dar con la justicia. Carga un prontuario equiparable a una mina de mierda, podran exportarse inmundicias por toneladas. Adems, una mina a cielo abierto, concesionada por ahora a las Cortes Norteamericanas.

Cuentan que saba montar a caballo con una taza de caf en la mano sin derramar una gota, de la misma manera como resultaba incapaz de hacer una jugada poltica sin derramar sangre o cuotas burocrticas.

Poncho, sombrero aguadeo y motosierra

Su programa buscando llegar al poder en 2002 fue simple: arrasar el territorio nacional para acabar con los terroristas. Llegar al poder es un eufemismo. Se trat de un asalto coordinado dnde se conjug esa consabida compraventa de votos que tanto conocemos los colombianos con las presiones armadas de los paramilitares, principalmente en la Costa Caribe y Antioquia. Tena la bendicin de Washington y de los legtimos propietarios del pas en ese entonces.

Quines son los terroristas? Resulta un concepto difcil, inscrito en la retrica norteamericana de falacias inaugurada con el 11 de septiembre. Sin embargo, esa distincin le cay a las guerrillas que apenas un ao antes dialogaban con el gobierno en calidad de opositores en armas. Tambin sern terroristas los sindicalistas, los partidos de izquierda, los lderes populares, comunitarios, campesinos y estudiantiles, y por encima de todos, los defensores de Derechos Humanos. Tambin cualquier participante en protestas o huelgas. Incluso, son candidatos a terroristas prestantes miembros de la derecha que cuestionen el mandato del mesas rural. Y por supuesto Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega y Hugo Chvez, encarnacin caribea de Lucifer.

Su mtodo de gobierno es igualmente simple: manejar el pas como una hacienda ganadera, o lo que es ms preciso, hacer del pas una gigantesca coleccin de haciendas ganaderas. Cmo lograrlo? A punta de rejo y motosierra. Para ello son indispensables dos cosas: el sombrerito aguadeo de gamonal que lleva en todas sus giras y una complicada distribucin de impunidades a todos los niveles que aceitan la maquinaria del despojo. No conocer leyes, su nico estatuto es el plomo. Colombia bate as todos los records de violaciones a los Derechos Humanos durante su gobierno y se consolida como el tercer pas ms desigual del mundo.

En esta situacin, para mantenerse ocho aos con enemigos a izquierda y derecha hay que regar mucha sangre, repartir demasiadas prebendas, traicionar muchos aliados y aliarse con muchos traidores. No queda otra salida a los advenedizos: su futuro est embargado, deben subsistir de un dudoso presente y perpetuarlo a como d lugar. Borrachos de triunfalismo, Uribe y su banda proclamaron el fin de la guerrilla (lo que en esencia constitua el nico programa de gobierno) en un plazo de seis meses, que luego se prorrog a dos aos. Al terminar el primer mandato impusieron la reeleccin con el pretexto de consolidar el triunfo y cuando cumplan ocho desastrosos aos de guerra, Uribe abandonaba la Casa de Nario con las explosiones como msica de fondo, evidencia del desastre militar contra la insurgencia en el Cauca. Su misin histrica, su razn de ser no haba logrado materializarse por completo.

Aun as l no sala agachado. Es un bravo con el machete, ms terco que todas las mulas que arriaran los caminos antioqueos, porfiado, camandulero. Igual que los gallos finos de pelea, est dispuesto a morir peleando.

El talante de Uribe encuadra perfectamente en lo que se denomina capitalismo del desastre. Es un poltico que no sobrevivira un da sin la catstrofe: sin conflicto, sin la dudosa amenaza de un terrorismo inventado en buena medida por los medios, sin el caos permanente dentro de la vida pblica, figuras como la suya pierden toda relevancia. Su nico discurso es la guerra. Su herramienta principal el miedo, que l mismo se encarga de gestionar: sus allegados lo fabrican y lo administran. Muchos de los crmenes atribuidos a la subversin, sobre todo en tiempos electorales, provinieron misteriosamente de las entraas del establecimiento: el asesinato de la hermana de Csar Gaviria, los autoatentados en guarniciones militares, el bombazo contra Caracol Radio, el atentado que casi mata a Germn Vargas Lleras, el paro armado que paraliz la costa Caribe comenzando el 2012

Desplumar una gallina

La fuerza de los acontecimientos ha tomado tanta inercia que el colapso de Uribe parece inevitable. Al principio la intencin de la derecha era nada ms bloquearlo o sacarlo del poder una vez haba cumplido con los objetivos principales de la pacificacin de los sepulcros. Pero cuando cayeron los primeros cimientos de su entable podrido, todas las fichas del andamiaje comenzaron a naufragar como una fila de domin. No queda opcin: hay que sacrificarlo para limpiar la imagen institucional. Ha sido el propio Uribe el encargado de complicar ms la situacin recurriendo a una defensa desesperada que tiene mucho de estrategia ofensiva: desestabilizar, generar zozobra, acudir al caos como garanta para aferrarse al poder. Lo ha intentado absolutamente todo: busc fallidamente imponer un tercer perodo presidencial; dese una invasin a Ecuador y Venezuela en 2008, y posteriormente, en vsperas del gobierno Santos lanz irresponsables amenazas beligerantes a Chvez, contra quien apoy varios ensayos de golpe de Estado fracasados a lo largo de su mandato; desenfren la persecucin abierta de sus opositores de la derecha mientras era Presidente; desat una oleada de oscuros atentados y eventos resonantes buscando crear opinin adversa al nuevo gobierno; finalmente, emprendi una virulenta campaa de giras por Amrica Latina y Colombia; ataques permanentes en Twitter con sealamientos a diestra y siniestra, un renacimiento del paramilitarismo en varias zonas del pas y hasta una tentativa encaminada a derrocar a Santos exacerbando los militares. Incluso est impulsando la promocin de una nueva constituyente para generar anarqua poltica. Lo ha intentado todo.

Juan Manuel Santos, que es la resurreccin andina de Maquiavelo, sabe bien cmo se mata una gallina: primero hay que meterse al gallinero. Despus agarrarla lentamente para que no revolotee. Se la cuelga de las patas, se la marea y desnuca, luego se la pasa por agua caliente, por ltimo se la despluma y despresa. En ello consiste el juego macabro de la derecha con Uribe: aislarlo poco a poco, acorralarlo mientras le agradecen hipcritamente los servicios prestados. Le arrebatan cuotas burocrticas, le roban los aliados que son prostitutas del poder y se venden por migajas; destapan al mundo su mina de mierda, desprestigindolo en los medios. En cuanto a investigaciones judiciales, todos los caminos conducen al Ubrrimo. La pregunta a estas alturas no es si Uribe caer sino cundo y cmo. Cul ser la prueba reina? Sobran pruebas, que estuvieron siempre a la vista de todos, maquilladas u ocultas por los emporios comunicativos. Quiz algn video de sus tertulias con los paramilitares. Quiz algn expediente norteamericano sobre su pasado de mafioso. Cul ser la estocada final? Ya lleg: la negociacin con la guerrilla.

Gallo muerto en raya gana

Alvarito slo tiene una virtud y es la audacia. El problema es que la derrocha, porque nunca estara capacitado para gobernar un pas normal en tiempos normales.

Lo nico que faltaba para dejar obsoleta una mquina de matar como Uribe era la desintegracin de su razn de ser. La carta que Santos se juega negociando con las guerrillas deja completamente sin aire poltico al sector mafioso representado por Uribe, que compraba impunidad a cambio de combatir virulentamente la oposicin de izquierda. Santos no es audaz pero es astuto. Sabe que logrando la paz logra la reeleccin y se quita de encima el problema que define los ltimos cincuenta aos de historia nacional. Tambin sabe que por aadidura neutraliza ese sector incendiario y peligroso enquistado en la institucionalidad, acostumbrado a hacer de la violencia su mecanismo para equilibrar las cuotas del poder. Santos contempla incluso legalizar las drogas para arruinar econmicamente a los narcos, propuesta que fue rechazada con violencia por el ex presidente. Obvias razones tendr.

Con una negociacin la guerrilla conseguira eventualmente su reivindicacin histrica de encontrar salidas polticas al conflicto social y armado. El gobierno se ahorrara el desgaste fiscal y poltico que supone librar la guerra ms antigua de Amrica. El nico derrotado con la paz es Uribe. Tras de l, cmo no, la mafia y los militares, que gerencian la guerra a manera de negocio privado.

Por eso no es de extraar que en esta coyuntura lvaro intente un suicidio magnfico, una inmolacin sorprendente aventurando a como d lugar el regreso de la guerra. Lo intentar a travs de las fuerzas militares, que pueden desbocarse a bombardear y cazar comandantes guerrilleros para romper el nimo de los insurgentes, como hicieron cuando Belisario Betancur. Lo intentar a travs de la guerra sucia paramilitar llenando nuevamente de muertos y frustracin al movimiento social, sacrificando a sus lderes y sembrando el terror de la misma manera que lo hizo mientras fue Presidente. Lo intentar en el terreno de la opinin pblica fabricando atentados y vociferando su ponzoa, amplificada por periodistas serviles y medios de ultraderecha a lo largo del mundo hispano.

Gallo muerto en raya gana, si el otro corriendo va. Uribe caer, es casi seguro, pero lo har dinamitando la estabilidad frgil que Santos est construyendo. En ese contexto la debilidad de Juan Manuel para enfrentar los problemas con pulso firme, combinada con la conocida intransigencia de la guerrilla, pueden derivar otra vez hacia la catstrofe. Slo hay dos cartas sobre la mesa: la de la guerra, que garantizar la impunidad de los de siempre. La de la paz, que implica ajustar cuentas con los perpetradores del genocidio, con los adictos irredentos de la violencia y el despojo.

Hay un hecho que parece seguro: el pas no soportar otro genocidio como el que encarna Uribe. Un pirmano sentado en el solio de Nario slo conseguir que arda la tierra bajo sus pies. A los terroristas, que busquen otro planeta porque de aqu los sacamos fue una de sus frases memorables, en el remoto 2005 [8] . Ahora quin tiene que buscarse otro planeta es l, viudo del poder desterrado al basurero de la historia, porque de aqu lo sacamos a las buenas o a las malas, ahogado en su propia mierda de matn de esquina con delirios de emperador emplumado.


NOTAS:

[1] Daniel Coronell, los de las gafas, Revista Semana 6 de octubre de 2007, disponible en: http://www.semana.com/opinion/gafas/106703-3.aspx

[2] El dilema de Jos Obdulio, Revista Semana, disponible en: http://m.semana.com/nacion/dilema-jose-obdulio/94241-3.aspx

[3] Uribe responde a las incgnitas, El Tiempo, Bogot, 21 de abril de 2002.

[4] Ibd.

[5] excuada de Uribe en manos de la DEA: Dolly Cifuentes Villa, extraditada a EE.UU., El espectador, 7 de agosto de 2007, disponible en: http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-365576-dolly-cifuentes-villa-extraditada-eeuu

[6] El misterio de los doce apstoles, El Espectador, 24 de Mayo de 2010, disponible en: http://www.elespectador.com/impreso/temadeldia/articuloimpreso-204885-el-misterio-de-los-12-apostoles

[7] General Mauricio Santoyo se declar culpable en Corte de EE.UU, El Espectador, 20 de agosto de 2010, disponible en: http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-368806-general-r-mauricio-santoyo-se-declaro-culpable-corte-de-eeuu

[8] Las FARC, heridas por captura de Chigiro, El Tiempo, 7 de marzo de 2005, disponible en: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1633931


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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