Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2012

Los culpables de la crisis son los bancos, no los ciudadanos

Andrs Herrero
Rebelin


Edward Murrow: Una nacin de ovejas engendra un gobierno de lobos.

Los ciudadanos estn cansados de escuchar que todos somos culpables de la crisis cuando su nico delito es haber picado y cado en la trampa tendida por los bancos. Fueron stos los que actuaron como trileros en tanto que ellos pecaban de pardillos creyendo que la vivienda no bajara nunca de precio y que siempre sera negocio invertir en ella. Pero mientras que los altos directivos financieros se han ido de rositas con indemnizaciones millonarias como premio a su incompetencia y turbios manejos, ms de 400.000 familias espaolas se han visto desahuciadas y despojadas de sus viviendas, y millones ms han visto evaporarse sus ahorros en forma de participaciones preferentes, bonos convertibles, fondos de inversin, planes de pensiones y acciones devaluadas.

La orga salvaje de beneficios de la banca de aos precedentes, la est pagando la sociedad con recortes no menos salvajes. Poco importa que la responsabilidad de la gestin corresponda por entero a los bancos: stos se la han sacudido de encima por el sencillo procedimiento de endosrsela a sus vctimas.

Las prdidas han cado todas del mismo lado. Por lo visto, quienes calcularon mal los riesgos y estiraron ms el brazo que la manga, no fueron los profesionales de la hipoteca, sino los clientes que, cuando se quedaron sin trabajo, acabaron embargados por su mala cabeza y falta de previsin y es que, se necesita ser muy insensato, suicida u obtuso, para ir al banco sin llevar un brker al lado y no estudiar la letra pequea de los contratos como si fueran unas oposiciones.

Aunque contra el humano vicio de pedir, est la virtud bancaria de no prestar, la sociedad se ha comportado como si ignorara que quien hinch artificialmente el precio de la vivienda, con dinero abundante, fcil y barato, generando la burbuja inmobiliaria, fue la banca privada merced a una triple estrategia consistente en:

  1. Conceder hipotecas por el 100 % del valor de la vivienda e incluso ms (cuando lo correcto era no sobrepasar el 60 70% de su importe); valor que para ms inri tasaban empresas suyas,

  2. Reducir al mximo los tipos de inters para volverlas ms atractivas, y

  3. Prolongar hasta 25, 30, e incluso ms aos el perodo de amortizacin, cuando antes nunca superaban los 15 20 aos, con objeto de generar cuotas a medida, lo suficientemente bajas y asequibles como para que todo el mundo se sintiera tentado a solicitar un prstamo.


La imprudencia se convirti en norma y el riesgo en desenfreno. Estrategia calculada de manipulacin con la que las entidades financieras consiguieron que buena parte de la ciudadana se dejara seducir por sus cantos de sirena.

Montada la ratonera con el queso inmobiliario, el negocio de pillar incautos funcion viento en popa rindiendo fabulosas ganancias, hasta el da en que, la banca europea, daada por las hipotecas basura (subprime) americanas, dej de suministrar fondos a su homnima espaola con los que alimentar el boom, lo que provoc que la compraventa de viviendas colapsase, la construccin se frenase en seco, el empleo se derrumbase y la burbuja inmobiliaria estallase dejando millones de viviendas vacas o a medio hacer (cuya construccin no responda a una necesidad real sino especulativa), y a los bancos que las haban financiado, con un roto en sus cuentas imposible de subsanar. Frente a una deuda del sector pblico de 700.000 millones de euros, la de la banca espaola ascenda a casi el doble, 1,35 billones, y se disparaba hasta los 2,6 billones, agregndole la de las constructoras e inmobiliarias financiadas por ella. i

Nuestra banca privada que tan generosa se haba mostrado hasta ese momento, cerr a cal y canto el grifo del crdito, cortando de raz el consumo y abocando al cierre a infinidad de pequeas y medianas empresas, lo que multiplic los efectos de la crisis, aumentando exponencialmente la lista de damnificados.

Su suculento negocio se haba ido a pique, pero la monstruosa deuda derivada de l segua vivita y coleando, amenazando su supervivencia. ii Para complicar an ms las cosas, se haba quedado sin efectivo para operar, por lo que, el banco central europeo, el organismo oficial encargado de imprimir moneda, tuvo que acudir en su auxilio, prestndole todo el dinero que necesitaba a precio de ganga: actuacin diametralmente opuesta a la que sigue con los estados, cuyas emisiones de deuda se niega a comprar. En ningn sitio se aprecia mejor la independencia del banco central que en el trato de favor que dispensa a los bancos privados concedindoles barra libre de dinero, mientras fuerza a los estados a financiarse a travs de ellos a elevados tipos de inters, pagando el impuesto revolucionario con que los bancos les chantajean, popularmente conocido como prima de riesgo.

Mas como a pesar de tan esplndido regalo, la deuda de los bancos privados segua siendo impagable e insostenible, stos se lanzaron a rebaar las arcas del estado para salvarse de la quema con el dinero de los contribuyentes. Mejor sanear bancos que enfermos. Que por un qutame all un copago la sociedad la sociedad no iba a dejarlos caer. Y si para lavar sus balances y limpiar sus cuentas haba que llevarse por delante las pensiones, la sanidad, la enseanza pblica o incrementar el dficit del estado, bastaba con explicar a los ciudadanos que la miseria presente era la garanta de los xitos futuros.

Drenaje brutal de fondos que ha tenido un impacto demoledor sobre el equilibrio presupuestario de los estados, minando su credibilidad y confianza, debido a que:

Entre 2008 y 2010, el volumen de ayudas efectivamente utilizado por los bancos europeos se elev a 1,6 billones de euros (el 13% del PIB de la UE), situndose las aportaciones pblicas de recapitalizacin y compra de activos txicos en 409.000 millones de euros (el 3,3% del PIB de la UE). iii

Y an est pendiente de crear el banco malo, la entidad pblica destinada a comprar a los bancos privados sus activos txicos (su caquita), a precios inflados, no de mercado, para que dichas entidades vuelvan a ser buenas, decentes y saludables, en la misma medida que el estado se contamina y empobrece.

Nuestra democracia huele cada da ms a cloaca. La era del pelotazo no ha concluido, sino que renueva sus trucos para hacernos creer que el agujero de la banca se va a rellenar con dinero salido de la nada, a coste cero.

Lo que nadie explica es, por qu en un sistema de libre mercado, se debe salvar con fondos pblicos a bancos privados insolventes, en lugar de dejarlos quebrar? por qu siendo la banca el pilar bsico de la economa, se le permite que hipoteque a toda la sociedad, en vez de nacionalizarla poniendo coto a sus desmanes, locuras y prcticas mafiosas, como manipular los tipos de referencia de los prstamos para cobrar ms intereses de los debidos?

No se la nacionaliza simplemente porque no es el gobierno el que regula a la banca, sino la banca la que regula al gobierno y la que impone sus polticas de austeridad hablando por boca de los mercados. Abusa de la ignorancia y miedo de los ciudadanos dicindoles que deben salvar a la banca si no quieren perder sus ahorros. Falacia grosera, ya que su nacionalizacin, no solo asegura los depsitos (el estado sigue siendo su valedor), sino algo mucho ms importante: que el coste de la crisis lo asuman sus accionistas y acreedores. Lo que est en juego es si el pufo bancario lo pagamos todos, o solo quienes lo crearon, alimentaron y se beneficiaron de l.

Al contrario de lo que se pregona, lo privado no representa ninguna garanta de eficiencia, sino tan solo de avidez ilimitada de ganancias y codicia sin fronteras que acaba en desastre, como demuestra Islandia, cuya banca pblica haba funcionado siempre sin problemas, hasta que se privatiz en el ao 2003, y para el 2008 ya estaba en bancarrota, dejando tras de s una deuda que multiplicaba por seis el PIB del pas. Tambin all sus gobernantes intentaron rescatar a la banca utilizando fondos pblicos, pero cuando la poblacin se sublev, tuvieron que dar marcha atrs y nacionalizarla. Y pese a todos los chantajes, amenazas externas y negros augurios con que se acogi dicha medida, ni su economa empeor, ni el pas se sumergi en el mar. Al contrario, sali a flote, porque se hundieron sus bancos, pero no la isla ni sus ciudadanos.

En cambio aqu, ms que los sueldos nos hemos bajado los pantalones. Desde que empez la crisis, los ciudadanos espaoles hemos dejado de pagar impuestos al estado para pagrselos a los bancos. Bancos que la nica dacin en pago que aceptan es la del estado. Se lo estn quedando, privatizndolo a marchas forzadas y royndole hasta las entraas y aqu no pasa nada: impunidad total, que siga la juerga y corra el champn. Que las penas con caviar son menos, y donde est un paraso fiscal que se quiten los dems sitios para viajar.

Los mismos que causaron la crisis, dictan las soluciones. El guin marcado se ejecuta al pi de la letra: Espaa rescata a su banca y Europa rescata a Espaa; a los que nadie rescata es a sus ciudadanos. Duro con ellos que lo aguantan todo.

Solo faltaba, para que la sucia maniobra de rescatar a los bancos privados con recursos pblicos colara como algo normal sin que nadie se escandalizase, y la gente tragase pacficamente una pcima tan amarga, aceptando como un mal inevitable lo que no era ms que un robo practicado con violencia institucional, rematarla con una tendenciosa campaa de encubrimiento, basada en la tctica del calamar, de manchar a todos.

Pero aunque la televisin y los discursos engaen sin descanso a los ciudadanos, el bolsillo no. Las mentiras no llenan la barriga y hasta el burro nota cuando le echan ms carga.

Y ahora que, colorn colorado, el cuento del dinero fcil y barato se ha acabado, los que no tienen padrinos ni aval del estado, pagarn el pato. La culpa de todo la tienen el desahuciado, el estudiante, el pensionista, el enfermo, el discapacitado, el parado; que, a abusones, no les gana nadie.


Notas:

i Cuando los acreedores son los rescatados, F. Fafatale, peridico Diagonal, 21.11.2011, http://www.diagonalperiodico.net/Cuando-los-acreedores-son-los.html

ii Las pensiones pagarn la deuda de la banca, Andrs Herrero, kaosenlared, 2.02.2010, http://old.kaosenlared.net/noticia/pensiones-pagaran-deuda-banca

iii Capital financiero, estado y crisis, Nacho lvarez Peralta, rebelin.org, 8.08.2012 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=154188

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter