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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2012

El poder y la energa

Vctor Flores lvarez
Alainet


Gracias al poder que ostentan, los pases ms desarrollados del Planeta, al margen de su capacidad de expansin dominacin y explotacin; son quienes han hecho gala del derroche de energa para desarrollarse; cuya factura se la endosaron a los pases pobres poseedores de las mismas. Veamos un solo ejemplo como ilustracin: uno de los pases con mayor poder y endeudamiento externo del Planeta es EE.UU., quien al igual que sus similares se encuentran en una profunda crisis poltica, econmica y social; y creen que la solucin est en lo belicoso. Si bien estos pequeos grandes detalles no afloran en su real dimensin, es gracias a su poder de influencia en todos los medios de dominacin: oligarquas nativas, las iglesias, los partidos de la derecha, trotskistas, pseudo revolucionarios y en especial los medios de comunicacin y sus ONG(s).

Paradjicamente, en lo econmico; "Se est conformando un escenario indito que debemos mirar con mucha atencin: se est transformando y trasladando el poder econmico del norte (pases industrializados) al sur", dijo la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Brcena. Porque, segn la titular de la CEPAL refiri que la "nueva geografa" ya se evidencia en que "la suma de las actividades econmicas de Asia Pacfico y Amrica Latina representan hoy el 60% del crecimiento econmico mundial" [1].

Por otra parte, en lo blico; si se comparan los recursos materiales, tecnolgicos y financieros que dedica Washington a cada una y al conjunto de estas guerras (en Medio Oriente), con aquellos de que disponen sus adversarios siempre naciones del tercer mundo...por suma de vectores son las que no se basan en una justa causa de defensa nacional ni estn destinadas a alcanzar objetivos estratgicos concretos, sino guerras motivadas por una suma de intereses oportunistas que buscan beneficiarse de las reglas que fijan los polticos. Hoy, aquellos mismos intereses corporativos financieros han vuelto a la carga [2]; en una muestra de conducta cmplice, de satrapa peligrosa en contra de los pueblos que buscan su liberacin.

Crisis energtica, cuyos efectos an no tocan fondo

En la presente gestin, EE.UU. para dar muestras de mejora econmica; ha equilibrado su balanza comercial, disminuyendo las importaciones de petrleo, de 8,9 millones de barriles diarios, comparado el de 9,3 millones de barriles [3] de la gestin pasada; implicando mayor explotacin de sus reservas de crudo, y en consecuencia una disminucin de las mismas, en 3,7 millones de barriles de petrleo [4]. Y, se sostiene que en el 2013, la recesin econmica en EE.UU. tendr indicadores inocultables.

Por otra parte, varios pases del Continente Latinoamericano, clasifican como economas emergentes; con nuevas iniciativas de integracin y de desarrollo regional (ALBA, UNASUR, CELAC); en la difcil ruta de la liberacin econmica con contenido social. El desafo est ah. Pero, hace falta consolidar una alianza estratgica (anti invasin, anti agresin) que no se circunscriba en lo regional; sino, con pases que ya son potencias equilibrantes en el Planeta, tanto en lo econmico como en lo blico. De lo contrario; la reaccin del imperialismo ser inclemente con los pases que luchan por su emancipacin.

Hoy el imperialismo est entrampado entre su crisis econmica y el mantenimiento de guerras (por hidrocarburos y negocio de armas). Por ello el despliegue blico en Medio Oriente y parte de frica (con muertes de mujeres, nios y ancianos inocentes). Actualmente se prepara la guerra entre Israel e Irn (Tercera Guerra Mundial?, imprevisible) y una vez creadas las condiciones, se prepara la intervencin armada a Siria (todava impedido por Rusia y China) en la misma lnea en que lo hicieron con Libia; con diseos que desembocan en Latinoamrica, y geoestratgicamente a partir de Bolivia (va Paraguay o Chile).

Recordar, la gran Depresin de 1929, entre la Primera y Segunda Guerra Mundial; y el bombardeo genocida de EE.UU. a Nagasaki e Hiroshima del Japn (actuales aliados capitalistas) son el prototipo fehaciente de lo que pudiera pasar en el futuro. La muestra de lo que afirmamos, est en lo que sucedi con Afganistn, Irak y Libia; y lo que sucede en Siria y lo que se pretende con Irn. En Latinoamrica ya se tiene indicadores de esta naturaleza: los intentos de golpe y magnicidio en Bolivia, Venezuela y Ecuador; los golpes de Estado en Honduras y Paraguay, con caracterstica de aparente consolidacin, evidencian la osada belicosa de EE.UU. y sus cmplices.

La crisis del capitalismo salvaje (maquiavlico y fascista), pretende escapar por la va del desastre; negocio con guerras sin control, fratricidas a cambio de subasta de campos hidrocarburferos en favor de transnacionales de los pases invasores. Esta situacin puede provocar una reaccin natural de imprevisibles consecuencias en el transcurrir del tiempo; nos animamos a decir: mucho peor que en las anteriores guerras mundiales; debido al grado de desarrollo nuclear de pases como EE.UU. Japn, Inglaterra, Rusia, China, la India y otros. Porque la crisis de los pases desarrollados, no encuentra tabla de salvacin persuasiva en el inmediato futuro.

Truco de los precios en el mercado de consumo

Los pases desarrollados, siempre han apelado al encarecimiento de los hidrocarburos, para tildar a la Organizacin de Pases Productores de Petrleo, OPEP; como freno del desarrollo y causantes de la crisis de los pueblos (antes de los nuestros y ahora de ellos). Veamos cmo eso no es cierto: cuando la explotacin de los hidrocarburos estn en manos de las transnacionales, a ellos les interesa la subida de los precios del mercado (en su favor), porque con ese pretexto negocian pagar menos impuestos y regalas. Descontando las inversiones (recuperacin de capitales) en tecnologa y trabajos de especialidad (consultoras), sobre valuadas. Adems, justifican el incremento de los precios de consumo de los derivados del petrleo. Es as, cmo histricamente lograron pingues ganancias las transnacionales, en desmedro de los intereses de los pases propietarios de los hidrocarburos y del pueblo consumidor en su conjunto.

Paradjicamente, cuando los precios de los hidrocarburos bajan, podramos imaginarnos que ello implica, en la misma medida; una disminucin en el mercado de consumo; lamentablemente no es as. Las ganancias vuelven a multiplicarse para las petroleras: no bajan los precios de consumo de los derivados del petrleo (gasolina, Diesel y otros) y del gas natural (domiciliario, vehicular, etc.); pero, disminuyen los pagos por impuestos y regalas, en desmedro de la economa de los pases pobres propietarios de los hidrocarburos. Todo, diseado por el FMI, el Banco Mundial y la complicidad de gobiernos y oligarquas nativas enquistadas en las transnacionales.

La liberacin econmica y la cada de los poderosos

El fenmeno antes descrito, se rompe en el momento que los gobiernos deciden revertir tal situacin, bajo la presin de los pueblos que sufrieron las consecuencias del Neoliberalismo y la Globalizacin. En el caso boliviano, la Guerra por el Agua en Cochabamba ante su inminente privatizacin, y posteriormente la Guerra por el Gas Natural (recuperacin del derecho propietario de los hidrocarburos y cambio del Estado Neoliberal), ante su inminente negociacin por y para Chile; fueron determinantes para el actual Proceso de Cambios. Una larga travesa que an no ha dejado de ser tortuosa en su desarrollo (Nacionalizacin y nuevo tipo de Estado); como sucede con los pases hermanos que tambin luchan por su Liberacin Nacional.

Las Nacionalizaciones, haciendo abstraccin de conceptos y deseos; han respondido a condiciones e idiosincrasias propias de cada pueblo, trasuntando en hechos concretos e incuestionables que favorecen a los pueblos que lo asumieron; y, han terminado lacerando intereses oligrquico-imperialistas. Esas decisiones de Liberacin Nacional son antagnicas a la de los gobiernos del Estado Neoliberal. Son de perspectiva contraria al capitalismo salvaje, pese a la adversidad planteada. Son Procesos de Cambio con soberana.

Entonces, lo que fue negocio multiplicado para las transnacionales petroleras, sufri una reversin al Estado; con gobiernos que administran nuevos tipos de Estado, de carcter antineoliberal. Veamos algunos indicadores en el caso boliviano: Bolivia, uno de los pases ms pobres del Continente, duea de los hidrocarburos; venda gas natural a uno de los pases ms poderosos del Continente, Brasil, a 0,92 $us/MPC y a la Argentina a 1,2 $us/MPC, cuando en nuestro mercado interno costaba 5,4 $us/MPC (5 veces ms), y el transporte 4,2 $us/MPC en Bolivia y 1,8 $us/MPC al exterior (ms del doble). Cuando en el mercado externose tena un costo de consumo de aproximadamente 6,0 $us/MPC de gas natural. Peor, con el ex presidente Jorge Quiroga Ramrez, se intentvender a 0,7 $us/MPC de gas natural, para Chile y por Chile.

Para ese proceso, se quebrant la Constitucin, con leyes que favorecan a los ladrones del Estado (gobiernos prfugos de la justicia y amparados por el pas ms belicoso del Planeta, EE.UU.), la oligarqua y las transnacionales. Sobre lo antes indicado, por la explotacin de nuestros hidrocarburos se tributaba el 18% para el Estado y 82% para las transnacionales. Consecuencias: crisis del Estado Neoliberal a un Estado Plurinacional con Autonomas (levantando de escombros el Aparato Productivo del Estado para la Liberacin Nacional y Social). Ahora se pretende una tributacin del 82% para el Estado y 18% para las Transnacionales. Han mejorado las inversiones reales en la cadena productiva de hidrocarburos, y las reservas certificadas han dejado de ser mentirosas (dato falso 54 TCF, la realidad es 13 TCF). El mercado de consumo interno de gas natural ha crecido como nunca. Los presupuestos de las Alcaldas, las Universidades y las Gobernaciones han llegado a montos jams imaginados, al extremo que muy pocas de estas instituciones saben bien utilizarlas. Todo, en desmedro de la oligarqua y las trasnacionales.

Lo descrito precedente y concisamente, tiene similitud en todos los pases cuyos gobiernos hoy estn camino a su liberacin. Como vimos en el caso nuestro, tiene significacin profundamente econmica; si ello lo multiplicamos por otros pases de Latinoamrica, Medio Oriente y frica, e industrializarlos, resultado: menos ingresos para los pases capitalistas aliados belicosamente, consecuentemente; profunda crisis sin fondo.

En otro artculo intentaremos hacer un clculo pormenorizado para demostrar cmo es cierto que las transnacionales petroleras no invirtieron ni descubrieron nada, e hicieron un botn del Estado Neoliberal. En desmedro de todo el Pueblo Trabajador Boliviano.

A las estrategias de agresin, defensiva estratgica

Los pases desarrollados y ms belicosos del Planeta, no intentan ni intentarn nada que no sea negociaciones con los pases de su talla. Hasta ahora, establecido en una pugna diplomtica cuyo lmite puede ser desbordado en el momento del predominio en el manejo del mercado (economa mundial, con o sin regulacin). Equilibrando el desarrollo humano con la economa o pulverizndolo para mayor acumulacin. En ello, son determinantes los recursos energticos en propiedad de los pases pobres que han decidido desarrollarse, y no tienen mnimas condiciones para defenderse de una posible agresin blica.

En todo caso, los pases pobres estn condenados a tomar parte, por una u otra corriente de dominacin del mercado; sin intermedios que pretendan hacernos creer que todo est bien cuando todo est mal. Porque los pases desarrollados pretenden ser el Estado Transnacional de dominacin, en base a la agresin blica, provocando enfrentamientos fratricidas para una esclavizacin a la moderna. Ya los sabemos. Basta volcar la mirada a las crueles dictaduras (Plan Cndor, dcada del 70) y la poca neoliberal (entre 1985 a 2005) impuesta por los instrumentos del imperialismo: el FMI y el Banco Mundial. Habiendo sido as, la opcin es aliarnos con los pases de economas emergentes, para despegar hacia un Estado con Justicia Social.

El gobierno de Venezuela, es el nico que ha dado muestras visibles de una alianza estratgica con Rusia, China, Brasil y otros, no slo en cuestiones de desarrollo econmico, sino en lo que tendra que ser una asistencia de proteccin a la agresin blica. Como esta posibilidad no est lejana, la UNASUR y la CELAC deberan tomar previsiones urgentes. Los resultados a la osada han quedado de manifiesto, apoyando al gobierno de Ecuador que tuvo la valenta, de proteger a un perseguido poltico como Julian Assague, por denunciar diseos de destruccin humana y planetaria.

Notas:

[1] Mis Finanzas en lnea, San Salvador | Efe: Alicia Brcena, Titular de la CEPAL en la inauguracin oficial del XXXIV perodo de Sesiones de la Comisin: La CEPAL llama a prepararse ante "nueva geografa de la economa mundial", 28 de Agosto de 2012.

[2] Argenpress.info, Manuel E. Yepe: Porqu fracasan las tecnoguerras, 3 de septiembre de 2012

[3] Mis Finanzas en lnea, Washington-EFE: EE.UU.: Reservas de petrleo bajaron 3,7 millones de barriles, 8 agosto 2012.

[4] dem.

Fuente: http://alainet.org/active/57751



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