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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-09-2012

Honduras
Un pas concesionado y contaminado por la actividad minera

Ollantay Itzamn
Rebelin


Bajo un sol abrasador, con rostros cansados y enrojecidos por el calor tropical, empuando pancartas y clamando justicia socio ambiental, ingresan a la casi indiferente ciudad de Santa Brbara (Honduras), varios centenares de manifestantes contra la minera irresponsable, luego de una caminata de varios kilmetros. No existen reporteros, ni cmaras de TV. Slo la presencia comprometida de radio emisoras locales o regionales como la Radio Progreso de la Compaa de Jess.

Una de las manifestantes porta una pancarta que dice: Por m, por mis hijos, por mi patria. Minera no y no. Don Daniel Martnez, de 53 aos de edad, dirigente del Movimiento Ambientalista Santabarbarence (MAS), indica que: Esta manifestacin es en defensa del agua y en contra de las 64 concesiones mineras metlicas que el Gobierno aprob para el Departamento de Santa Brbara. ste departamento mide 5,024 Km2, por su territorio recorren los principales ros del pas (Ula y Chamelecn). Desde la dcada de los 40 del pasado siglo, diferentes empresas extranjeras se han turnado explotando la mina El Mochito, en el Municipio de las Vegas (Santa Brbara), y terminaron matando con mercurio y cianuro el lago ms importante del pas, el Lago Yojoa. En la actualidad, vecinos empobrecidos del lugar se organizan para intentar restaurar dicho lago.

Don Daniel indica adems: El proyecto minero Quitaganas, en el Municipio del Nspero (Santa Brbara), destruir por completo la montaa del Malapn y el ro Malapa que suministra de agua a ms de 6 mil personas del lugar. Otra de las manifestantes indica: Yo soy de esta ciudad de Santa Brbara. Yo se que tarde o temprano las minas terminarn expulsndonos o matndonos tambin a quienes vivimos en esta ciudad. Por eso estoy en protesta contra los proyectos mineros. Ojal que todo el pueblo despertara a tiempo, y luchemos todos juntos.

Segn el libro Minera en Honduras, publicado, en 2009, por ASONOG, en Honduras, desde 1996, se han otorgado 372 concesiones mineras, de las cuales, para el 2009, 315 estaban en exploracin y 57 en explotacin. De cada 100 km2 del territorio nacional, 31 estn concesionados para la explotacin minera. La mayora de estas concesiones son para minas a cielo abierto (que utilizan cianuro), mtodo altamente letal para el ambiente, la gente y su cultura. La misma publicacin seala que, en los ltimos 5 aos, las empresas ganaron 9, 920 millones de lempiras (522 millones de dlares), y slo entregaron al pas en impuestos 618 millones de lempiras (32 millones de dlares). Es decir, de cada 100 lempiras que ganan, slo 16 dejan al pas. (ASONOG, 2009)

En los aos 80 del siglo XIX, Honduras recibi alrededor del 55% de las ganancias por exportaciones de la plata extrada de la mina El Mochito. Pero, al inicio de los 90 del siglo XX, la suma total por las exportaciones de minerales aport con menos del 2% al PIB, y menos del 0.3% al empleo en Honduras. (OXFAN, 2011:9). Para el 2009, segn reportes del Banco Central de Honduras, la actividad minera representaba el 0.75% del PIB. Las remesas enviadas por emigrantes hondureos en el exterior son 30 veces ms grandes que los ingresos econmicos generados por las empresas mineras. En qu mentalidad cabe asumir costos socioambientales y culturales irreversibles a cambio de un insignificante ingreso econmico?

Es inamisible que durante la Colonia espaola la actividad minera privada haya pagado el quinto real (20%) en impuestos a la Corona, y, ahora, no pague ni el 3% en impuestos al Estado independiente de Honduras. Sobre todo, durante esta primavera alargada de los precios de los minerales en el mercado internacional.

En Honduras, las empresas mineras deciden dnde, cmo, cunto tiempo y con qu tecnologa explotar los yacimientos mineros. Siempre cuidando su rentabilidad, convirtieron y convierten al Congreso Nacional en meros tramitadores sumisos de concesiones mineras. Existen normativas para el Estudio de Impacto Ambiental, pero dichos estudios son tambin financiados por las mismas empresas.

Llega a tal grado la prepotencia del sector privado en Honduras que, en este momento, diputados del Congreso Nacional socializan los contenidos del proyecto de la nueva Ley de Minera (propuesto por las empresas mineras) prioritariamente con los trabajadores de las empresas mineras. En el Departamento de Santa Brbara, dicha socializacin la realizaron slo con los trabajadores de la mina El Mochito, y se negaron debatir con las organizaciones sociales, segn indica Don Daniel, dirigente del MAS.

Esta conducta criminal e impune de las empresas mineras contra poblaciones enteras, siempre en colusin los gobiernos de turno, genera odio y repudio incluso en las conciencias ms adormecidas. Desde Argentina, pasando por Bolivia, Per, Panam, Honduras hasta Mxico, el clamor por el agua y el repudio a las obras mineras se constituye en la espina dorsal del despertar simultneo y sigiloso de esta Abya Yala escarbada y envenenada por siglos de la avaricia metlica. Hace doscientos aos, los procesos de las independencias inconclusas se emprendieron en nombre de la libertad. Al parecer, ahora, el repudio al crimen minero y el clamor por el agua se constituye en un catalizador para proseguir con los proyectos emancipatorios de los pueblos en el siglo XXI.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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