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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2012

Entrevista al profesor Renn Vega, al abandonar el pas por amenazas contra su vida
Esto es un exilio forzoso en contra de la libertad de ctedra y de pensamiento

Patricia Rivas
Rebelin

Renn Vega es historiador, autor de ms de una veintena de libros, entre los que destaca "Un mundo incierto, un mundo para aprender y ensear. Las transformaciones mundiales y su incidencia en la enseanza de las Ciencias Sociales, obra en dos volmenes que lo hizo merecedor en 2008 del prestigioso Premio Libertador al Pensamiento Critico, considerado el Nobel de las Ciencias Sociales. Pero este intelectual reconocido internacionalmente gusta definirse a s mismo como "profesor", es es lo que siempre quiso ser y ms de veinticinco aos de trayectoria docente y acadmica lo avalan, pero en el ltimo ao ha sido objeto de una campaa de difamacin en el seno de la Universidad Pedaggica Nacional, donde tuvo la ocurrencia de constituir junto con otros compaeros la Asociacin Sindical de Profesores Universitarios (ASPU) y de participar activamente en el paro universitario de 2011. Las autoridades acadmicas de la Universidad Pedaggica, no tuvieron a bien respaldar a Renn Vega cuando fue objeto de calumnias y difamaciones a partir de un texto annimo difundido desde el seno de la universidad. Despus, como suele suceder en Colombia, las calumnias y sealamientos se tornaron en amenazas directas contra su vida y la de un grupo de estudiantes. Sus compaeros le han aconsejado que salga temporalmente del espacio de la Universidad Pedaggica, ya que es el mbito de la amenaza. Conversamos con el profesor Renn Vega ante este exilio inminente, que sabe especialmente amargo en un momento en que, paradjicamente, el discurso oficial habla de "dilogo", de "democracia", de "paz". Una paz que constituye el sueo ms compartido por los colombianos, pero que no dejar de ser una quimera mientras no sea posible pensar sin miedo. Mientras el exilio, la crcel o el exterminio sigan siendo el precio que se paga por ser crtico con el orden establecido, por identificar los problemas, analizarlos y ponerles responsables. Por saber Historia. Por tener memoria y conciencia cvica.




Cmo se explica la falta de democracia en las universidades colombianas, hasta el punto de hacer imposible el debate abierto de opiniones y argumentos e incluso empujar a profesores al exilio?

Hay que sealar que la universidad pblica colombiana es un producto de las luchas democrticas de los estudiantes y de los trabajadores durante muchas dcadas. Cuando uno habla de universidad pblica en Colombia, hay que decir que en este pas esa nocin siempre ha sido muy recortada. Nosotros no hemos tenido universidad pblica al nivel de la que ha existido en muchos pases europeos, y ni siquiera en algunos pases de Amrica Latina, como, por ejemplo, en Mxico. Las clases dominantes de este pas desde muy temprano adjuraron de la idea de universidad pblica y las cosas que se han alcanzado no han sido porque esas clases dominantes estuvieran de acuerdo con la misma existencia de ese tipo de universidad, sino por la lucha de estudiantes y profesores, sobre todo de estudiantes. Desde siempre, las clases dominantes le apostaron a la educacin privada en este pas, incluyendo la educacin universitaria. Por eso, en Colombia se presenta un fenmeno muy singular: la privatizacin de la educacin superior se dio antes de la emergencia del neoliberalismo. A nosotros siempre nos hablan del gran proyecto de privatizacin, por ejemplo, de Chile. Pero antes de que eso se diera, con la dictadura de Pinochet, aqu ya haba universidad privada y proyecto de privatizacin de la universidad como la esencia de la poltica educativa del Estado colombiano. Hay que decirlo claramente: antes del neoliberalismo, ya se haba privatiz la universidad y tal cosa se haba aceptado como la poltica central del Estado colombiano. De tal manera que cuando llega el neoliberalismo, en este pas haba un terreno abonado con mucha anticipacin.

Por esa circunstancia, cuando llega el neoliberalismo en todos los terrenos, incluyendo el neoliberalismo educativo. ste avanza muy rpidamente. Estamos hablando de un proceso de consolidacin de los ltimos 25 aos, que ha convertido a la educacin universitaria colombiana en un bien mercantil. Y lo podemos ver en lo que pasa hoy en las universidades colombianas: por ejemplo, matrculas muy costosas, que no puede pagar cualquier habitante de este pas, sobre todo, los habitantes pobres, para los cuales se supona que estaba hecha la universidad pblica, aunque la universidad pblica por definicin es una universidad abierta a todas las clases sociales; pero se supona que esa universidad tena abierta las puertas para los ms pobres. Eso no tiene mucho que ver con la realidad. La composicin de clase de las universidades se ha modificado sustancialmente, empezando por la Universidad Nacional. Porque se han colocado una cantidad de filtros que hacen mucho ms difcil el ingreso de los sectores populares. No slo los costos de matrcula, sino tambin los costos de mantenimiento. En la universidad pblica colombiana no hay residencias universitarias, no hay restaurantes... no hay ningn tipo de facilidad para estudiar. Y generalmente al estudiante pobre de la universidad pblica le toca estudiar y trabajar, con todas las dificultades que eso tiene.

Ha habido tambin otro tipo de cambios en el seno de la universidad colombiana, por ejemplo en trminos de la competitividad. Son universidades competitivas que ahora luchan por adquirir recursos a partir de lo que producen. Entonces, la investigacin tambin se ha convertido en una mercanca. No se investiga porque esa actividad est relacionada con los intereses fundamentales del pas, sino por la venta de resultados y de servicios, porque el Estado colombiano ha adoptado la poltica de reducir el presupuesto de las instituciones. Cuando uno habla aqu de una universidad pblica, hay una cosa muy singular en trminos presupuestales, y es que en algunos casos extremos, el 60 o el 70 por ciento del presupuesto lo tienen que conseguir las mismas universidades, y solamente el 30 por ciento es generado por el Estado colombiano. Hay otras universidades donde la relacin es del 50-50, como es el caso de la Universidad Nacional. Qu quiere decir eso? Que el 50% del presupuesto lo tiene que conseguir la misma universidad. Cmo lo consigue? Vendiendo servicios: cursos, postgrados. Los postgrados se han convertido en una universidad privada dentro de la universidad pblica.

En el seno de la universidad pblica, en realidad, no hay una, sino tres universidades:

- La universidad del pregrado: la ms abandonada, la que no tiene recursos, donde estn los profesores de vinculacin ocasional, los peor pagados, donde no hay infraestructura adecuada, pero que tiene la mayor cobertura.

- La universidad de los postgrados, donde estn las especializaciones, maestras y doctorados. sta es una universidad privada en el seno de la universidad pblica. Funciona con otra lgica: los costos son mucho ms elevados, prcticamente no tienen ningn tipo de subsidio estatal, se tiene que autofinanciar, y ah se ha venido generando una lite de profesores que solamente quieren trabajar en maestras y doctorados y que ya no estn relacionados con los pregrados. Y se ha formado una lite investigadora, formada por los que tienen proyectos, los que consiguen recursos... Este es el sector ms apetecido por las universidades, porque consiguen recursos.

- Y la tercera universidad en el seno de la universidad pblica es la universidad de los servicios, cuyo personal ya no est vinculado ni siquiera a alguna actividad acadmica formal de la universidad, sino que vende servicios: vende cursos de idiomas, cursos de natacin... venden lo que sea con la finalidad de conseguir recursos para el presupuesto de la universidad.

Es decir, que en Colombia se ha aplicado lo que algunos tericos llaman la "privatizacin dulce". La privatizacin amarga es la que se hace de un da para otro, por decreto, cuando se dispone: a partir de maana esta empresa ya no es pblica, sino privada y se procede a despedir a los trabajadores y a militarizar sus instalaciones. Esa privatizacin se ha dado en Colombia en muchas empresas. Pero tambin est la privatizacin dulce, que la gente siente menos, porque se produce a lo largo del tiempo, de manera sistemtica, pero aparentemente, imperceptible. Eso es lo que se ha dado en la universidad colombiana, la privatizacin dulce. Por ello, estamos hablando de universidades semi-privadas, que siguen denominndose como pblicas.

 

Cul es la situacin que ha vivido usted personalmente en los ltimos meses, y las razones que le obligan en este momento a dejar sus clases en la Universidad Pedaggica y salir del pas?

En el caso de la universidad en la que yo trabajo, la Universidad Pedaggica Nacional, esas polticas tambin se han implementado, pero con la particularidad de que esta es una universidad con una facultad de Educacin nada ms, porque su objetivo fundamental es formar profesores. Pero se presentan exactamente los mismos problemas de financiacin presupuestal, de privatizacin, de mercantilizacin de los servicios educativos. Y otra consecuencia que ha tenido es la superpoblacin. Porque en el Gobierno de Uribe se implement una poltica que se llam "la Revolucin Educativa" - mire la contradiccin en los trminos: un Gobierno como el de Uribe denominaba a su poltica principal en materia de educacin "la Revolucin Educativa"- que en las universidades se manifest de una forma muy particular: va aumento de cobertura. Por decreto, con el mismo presupuesto o incluso con menos presupuesto, se dispuso que cada universidad debera doblar o triplicar el nmero de estudiantes que reciba. Algunas universidades, como la Pedaggica, prcticamente duplicaron el nmero de estudiantes: de tener cuatro mil estudiantes pasamos a tener ms de ocho mil. Pero lo significativo es que esos estudiantes estn en los mismos espacios: no se han construido ms aulas, no ha mejorado la infraestructura, no hay nuevas bibliotecas, no hay nuevos laboratorios, no hay nuevos centros de experimentacin, hay menos profesores. En la Universidad Pedaggica Nacional, solamente el 18% de los profesores tiene vinculacin permanente. El 82% de los profesores son lo que aqu se llama -que es una figura incluso jurdicamente problemtica- profesores ocasionales y profesores catedrticos. Quiere decir que simplemente son profesores que se contratan por un tiempo; que no tienen vinculacin a la planta de la universidad; que estn muy mal pagos; profesores incluso a los que se les prohbe taxativamente -alguna vez se ha intentado establecer eso en el contrato- que participen en huelgas, en marchas o que se manifiesten de alguna forma. En la Universidad Pedaggica Nacional se vive ese ambiente.

Adems, hay que agregar que esta universidad, por su mismo origen es muy conservadora, polticamente hablando, y esa mentalidad conservadora siempre ha caracterizado al funcionamiento institucional de la universidad, y a gran parte de su personal. Eso tal vez explica en gran medida muchos de los problemas que yo he tenido en esta universidad desde que yo trabajo all, pero que se han agudizado en los ltimos 5 aos, y sobre todo, en los ltimos meses.

Yo pienso de una manera diferente, y he combatido la privatizacin de la universidad en la medida de mis posibilidades, muy limitadas, desde luego. Recurriendo, en primer lugar, al terreno de la denuncia, a escribir artculos e incluso captulos de libros en donde yo sealo cmo se ha profundizado ese proceso de privatizacin y mercantilizacin de la universidad. Y cuando estuve en el Consejo Superior como representante de los profesores, adopt como bandera la defensa de la universidad pblica, como espacio democrtico, como espacio de debate, pero tambin como un escenario en el que deberan asistir y estudiar los sectores ms pobres de la poblacin colombiana. Por lo tanto, yo combat abiertamente todas las medidas destinadas a privatizar y a mercantilizar la universidad. Considero que se es el origen de mis problemas de seguridad: el que haya habido una voz disonante con las polticas establecidas no solamente en el seno de la Universidad Pedaggica Nacional sino que casi en todo el sistema universitario colombiano. Desde ese momento empez el sealamiento, acusndome de muchas cosas: primero de ser enemigo de la universidad; de representar intereses adversos a la universidad; muchas personas incluso han llegado a decir que yo no soy acadmico, porque yo confundo la academia con la poltica, como si las dos cosas se pudieran separar; muchos me han acusado de que nunca llegu a la edad adulta y que no soy profesor, en realidad, sino que sigo siendo un estudiante, porque, generalmente, participo en las marchas y protestas que realizan los estudiantes en defensa de la universidad pblica. Se empez a generar un ambiente turbio en mi contra, que ha llevado a que se adelanten procesos judiciales contra mi persona, investigaciones para demostrar mi supuesta culpabilidad en ciertas cosas, inventadas y falaces, que han sido archivadas por la Fiscala y la Procuradura porque no tenan el ms mnimo sustento. Se me empez a agredir pblicamente en la universidad, en el seno del Consejo Superior y el Consejo Acadmico, cuando yo ya no estaba all; se han difundido calumnias y se ha difamado mi buen nombre; han circulado rumores, sin fundamento alguno, de que las obras que yo he escrito eran plagiadas...

Cantidad de rumores de esta naturaleza, a los cuales no les he hecho mucho caso, porque me baso en la mxima de que ante este tipo de estupideces, lo mejor es que uno debe seguir haciendo bien lo que cree, con convencimiento de causa. "Dejar que la gente hable y sigue tu camino" deca Dante, y es una mxima que cita Marx en El Capital, que yo hago ma: que la gente hable y uno debe seguir su camino. Siempre y cuando eso no lo afecte a uno en trminos de seguridad y tampoco afecte a la gente que est con uno. Cuando ya se ha pasado a ese terreno, las cosas cambian. Y eso es lo que ha sucedido este ao, porque se ha pasado al plano de las amenazas directas contra mi integridad fsica, y adems a responsabilizarme de hechos como la muerte trgica de tres estudiantes de la Universidad Pedaggica Nacional. No murieron en la Pedaggica pero eran mis estudiantes. Yo en el artculo que escrib al respecto hago un recuento sobre ese caso. Hay personas que en la universidad han dicho, y eso mismo se difundi un panfleto annimos, que yo soy el responsable de esas muertes, y no slo de esas muertes, sino de la muerte de varias generaciones de estudiantes colombianos.

Y por qu esos sealamientos? Esos sealamientos se explican porque he tenido una postura crtica. Porque en las clases que dicto siempre trato de sealarle a los estudiantes la magnitud de los problemas del mundo, de Amrica Latina y de Colombia. Porque trato de buscar la verdad pero tambin de buscar responsables de la situacin en la que nos encontramos. Eso resulta siendo muy problemtico. Y es todava mucho ms problemtico porque yo reivindiqu el pensamiento marxista en una poca en que nadie se reclamaba como marxista. Recordemos que la universidad colombiana, en la dcada del 70 sobre todo y algo en la del 80, era un espacio donde se debatan las ideas y el marxismo tena amplia recepcin, porque muchos de los grupos polticos tenan incidencia en las aulas universitarias, y muchos de los profesores eran militantes de distintas organizaciones. A finales de los 80 se abandon y se abjur completamente del marxismo. En la dcada del 90, cuando aqu nadie se reclamaba como marxista, yo tuve el atrevimiento no solamente de hacerlo, sino de publicar dos libros titulados "Marx y el siglo XXI", en los cuales yo demostraba que el pensamiento y las propuestas de Marx seguan siendo de una actualidad impresionante.

Y cosas como esas no se perdonan en un pas tan intolerante, cultural, ideolgica y polticamente hablando como Colombia. Que hubiera sido como una voz aislada que, en un momento en que nadie se atreva a catalogarse como marxista o como revolucionario, yo lo hubiera hecho. Creo que eso tambin hay que tenerlo en cuenta, mxime que lo hubiera hecho en el seno de una universidad confesional, aunque pblica, como es la Pedaggica.

Existen unos antecedentes, todo un contexto, que desembocan en lo que se est presentando ahora, cuando se ha pasado a otro plano, con amenazas directas y agresiones a travs de la difamacin pblica. Eso se expreso por medio de un panfleto, que en mi sentir ha sido producido por gente interna de la universidad, es decir, por personas con las cuales uno se ve y se codea todos los das, pero que no tienen siquiera la gallarda de exponer sus ideas y debatirlas con uno en pblico. Eso hay que decirlo claramente: es un acto de cobarda, es una vileza lo que all se est realizando, contra estudiantes y contra mi persona, con todos los sealamientos que se realizan. Pero lo ms preocupante es que eso ha contado con la complicidad, si no abierta, por lo menos, nominal, de las ltimas administraciones, de los ltimos rectores de la Universidad Pedaggica Nacional, que nunca han rechazado ese tipo de sealamientos y no me han apoyado a m como miembro de la comunidad universitaria que soy. En realidad, prcticamente a m no me consideran como miembro de esa comunidad, sino como una persona extraa a la misma. Se desconoce mi trayectoria acadmica e intelectual. Abiertamente se dice eso. Por ejemplo, cuando a m me dieron el Premio Libertador al Pensamiento Crtico, hay que decirlo, y no s si en este caso, decirlo con dolor, muchas universidades se hubieran sentido orgullosas de que uno de sus profesores hubiera obtenido un premio de esta naturaleza. No, en la universidad les daba vergenza, y empezaron a decir que ese premio no me lo haba ganado yo por la obra que haba realizado, sino porque era amigo personal del Presidente Hugo Chvez. Eso lo dijeron en pblico las autoridades acadmicas: el rector y miembros del Consejo Superior.

Como para sopesar un poco el ambiente intelectual en el que yo me muevo, hubo miembros del Consejo Superior que me dijeron que este era un libro plagiado, del cual yo solamente haba escrito 30 pginas, cuando de muchos lugares del mundo me llegaron felicitaciones. Incluso de personajes acadmicamente respetados en muchas universidades. En la universidad donde yo trabajo, que deberan enorgullecerse por el premio, que adems se obtuvo con un libro que fue publicado por esta misma institucin, empezaron a presentarse este tipo de rumores malintencionados, de calumnias, para desconocer mi consagracin a la educacin durante buena parte de mi vida, porque yo le he dado casi un cuarto de siglo a la Universidad Pedaggica Nacional. Adems, habra que agregar algunas cosas: yo nunca he tenido ningn problema acadmico. En las evaluaciones yo siempre aparezco calificado como uno de los mejores profesores de la universidad. A los estudiantes les gusta tomar clase conmigo, a m tambin me gusta dictar clase. Los libros que yo he escrito, generalmente, son tiles para los estudiantes. Y a pesar de todas estas cosas, la comunidad universitaria con excepcin de los estudiantes y de un sector reducido del profesorado- considera que soy algo ajeno al mundo universitario y acadmico. Me ven prcticamente como un enemigo. Y un enemigo al cual hay que perseguir, y del cual hay que librarse.


Y en este momento, entonces, est usted solo en la universidad, al margen de algunos profesores que han expresado su solidaridad con usted, pero por parte de las autoridades acadmicas, del rectorado, la nica alternativa que le queda a usted es salir.

Podramos puntualizar algunas cosas. En primer lugar, en el paro universitario que se realiz el ao pasado, en el cual particip la comunidad de la Universidad Pedaggica Nacional, se pudo constituir un ncleo de profesores que estuvimos muy activos y que participamos en forma consciente en este movimiento. Ese ncleo est relacionado con la Asociacin Sindical de Profesores Universitarios (ASPU), que logr crear una seccional en la Universidad Pedaggica Nacional en diciembre del 2009. Pero la creacin de este sindicato fue muy mal recibida por la administracin: nunca nos ha reconocido como representantes de los profesores y nos ha dicho que nosotros no tenemos autoridad para hablar en nombre de ellos. Ha habido, en general, una poltica de desconocimiento y de rechazo hacia los miembros de la junta directiva del sindicato. Eso exista desde antes del paro, pero a raz de esa protesta universitaria, se acrecent ese rechazo. Pero, adems, el rechazo, que no es slo contra mi persona, sino que es contra varios profesores, tiende a canalizarse en m, por una sencilla razn, y es que en la universidad se dice que yo soy muy "radical". El trmino radical se usa como un calificativo despectivo, y dicen que mi "radicalidad" es la que impide que se encuentren soluciones a los problemas universitarios, y que conmigo no se justifica dialogar y que a m no me deben nombrar en ninguna comisin de dilogo.

Durante el paro, en una ocasin, se nombr una comisin en la cual me designaron, y la administracin rechaz la comisin, y aunque no lo afirm pblicamente, sotto voce s se dijo que el argumento fundamental era que yo estaba ah, y que conmigo no se poda dialogar ni encontrar ningn tipo de soluciones. Ese es un ejemplo del ambiente que se ha creado. Pero el ambiente no es solamente contra m, sino contra el sindicato y, sobre todo, contra los miembros de la junta directiva del sindicato, el ncleo que ha intentado influir de otra manera en la poltica universitaria.

A raz de lo que se present este ao, cuando se public un panfleto annimo, calumnioso, que se llama "El pndulo de Renn", la administracin de la universidad no hizo ninguna manifestacin de condena a este tipo de documentos. Es decir, no expidi ningn comunicado en el que manifestara su desacuerdo ni inici ninguna investigacin. No hizo absolutamente nada, Y es una situacin bastante cuestionable, porque, primero, son unas afirmaciones calumniosas contra un profesor de la universidad, que est vinculado hace ms de veinte aos, y que tiene una trayectoria acadmica conocida, no solamente en el pas sino en el exterior. No emiti ninguna condena contra este tipo de annimos. Y este hecho es reprochable, porque eso abri las puertas a lo que va a venir despus. La administracin, las autoridades de la universidad, ni su rector, ni su Consejo Acadmico, ni su Consejo Superior, dieron el ms mnimo apoyo al acto de desagravio que se organiz en la universidad en mayo de este ao, para condenar y rechazar precisamente esas calumnias annimas. Incluso, la administracin coloc obstculos para que eso no se realizara. En consecuencia, estamos hablando de una complicidad tcita con este hecho.

Cuando se produce la amenaza, a finales de junio de este ao, cuando ya se ha ya ha cambiado el tono, la administracin s expidi un comunicado rechazndola. A mi modo de ver esa es una manifestacin tarda, porque existieron muchsimos antecedentes, que deberan haber llevado a las distintas administraciones a rechazar ese tipo de sealamientos y a darme el apoyo que yo como miembro de la universidad me merezco. Pero eso no se realiz sino hasta cuando ya se pas a las amenazas ms directas, como las que se presentaron en junio.

 

La solucin ahora es salir por un tiempo, porque el mbito de riesgo para su seguridad est en el seno mismo de la universidad. Ese es el espacio del que le estn obligando a retirarse?

As lo considero, porque cuando se hace la amenaza textualmente dicen: "Profesor Renn Vega, vyase de la UPN". Si me estn diciendo "vyase de la UPN", pues obviamente, lo que yo debo interpretar es que el espacio inmediato de riesgo es ese. Y justamente a raz de esas manifestaciones, con los compaeros de la junta directiva de la Asociacin Sindical de Profesores Universitarios (ASPU) estuvimos dialogando sobre esta situacin y se lleg a la conclusin de que lo mejor que podamos hacer era que yo tratara de salir unos meses del pas, y para eso gestionamos una invitacin en otras universidades. Y me llegaron invitaciones de varios pases. Y finalmente la universidad me aprob una comisin especial al exterior. Optamos por eso, pero consideramos que esto es un exilio forzoso, de todas maneras. Un exilio forzoso en contra del pensamiento, en contra de la libertad de ctedra, en contra de la libertad de crtica, porque las instituciones como las universidades deberan tener mecanismos para que esto no suceda. Pero a uno no le debe sorprender, porque algunas de las universidades pblicas en Colombia, como por ejemplo algunas de la costa atlntica o la Universidad Industrial de Santander, han llegado a tener rectores directamente vinculados con grupos paramilitares. Y ha habido casos tambin de consejos superiores manejados directamente por organizaciones paramilitares. Como es obvio, en ese ambiente la libertad de crtica, de ctedra, de pensamiento, desaparecen. Y esa es la situacin que nos ha tocado vivir a nosotros, porque los instrumentos fundamentales de lucha que nosotros tenemos se mueven en el plano de las ideas, del razonamiento, de los juicios lgicos. Pero eso es lo que se est cercenando, porque nuestras voces resultan siendo incmodas para el establecimiento. En este caso, el establecimiento universitario en principio.

 

Desde esa perspectiva, Renn, ms all de las consecuencias que para su vida tiene esta situacin, cul es el mensaje que usted cree que se les est dejando a los estudiantes de la Universidad Pedaggica Nacional?

Para m dictar clase es una cuestin vital. Yo no escog la profesin docente porque no pude desarrollar otra. No, yo siempre quise ser profesor. Y me prepar y estudi para ser profesor. Y tengo ttulo de licenciado. Y a m no slo me gusta dictar clase, sino que me gusta compartir con los estudiantes, estar junto a ellos, y he desarrollado mi actividad bsicamente en el terreno docente, y me reclamo ms como profesor que como escritor o como investigador. Si a m me preguntara cmo me definira yo, me definira como un profesor. Y eso lo he hecho durante muchos aos, fundamentalmente en la Universidad Pedaggica Nacional. A pesar de los ttulos que tengo, he seguido dictando clases en los pregrados, y eso no se suele hacer, porque la gente que obtiene el ttulo de doctorado no vuelve a dictar clase en pregrado, sino que se va a dictar en maestras o en doctorados. Yo decid quedarme en los pregrados, porque considero que all es donde ms cosas se pueden hacer, en trminos de formacin, en trminos de discusin, de cualificacin poltica, ideolgica y acadmica.

En los casi 25 aos que llevo vinculado a la Universidad Pedaggica Nacional he tenido miles de estudiantes. No podra decir la cifra precisa, pero calculo que unos tres mil o cuatro mil y he incidido eso creo- positivamente en unos cuantos que han hecho aportes muy significativos a la sociedad colombiana desde ese mismo terreno, el de ser excelentes profesores. Para m la ctedra es un escenario de formacin, pero de formacin no panfletaria ni de discursos doctrinarios, sino de formacin acadmica y poltica. Y los estudiantes me quieren por eso. Y muchos de ellos estn muy dolidos, porque ellos podan contar conmigo para muchas cosas: charlas, conferencias, para hablar sobre determinados temas de los que comnmente los profesores no hablan. Adems, porque eso mismo me lleva a m a moverme en muchos terrenos: he tenido que estudiar cosas que se salen de mi mbito profesional, porque he visto la necesidad de conocerlas. Y, justamente, lo que quieren alejar de la Universidad Pedaggica es esa visin, y no solamente esa visin, sino como ese estado de nimo que yo tengo con relacin al conocimiento y a la academia.

He tenido mucho apoyo tambin de parte de los estudiantes y creo que han sido los que ms solidariamente se han manifestado conmigo en esta coyuntura, junto con algunos colegas de la universidad.

 

Qu tiene que cambiar en la universidad colombiana, para que pueda haber pensamiento crtico, y ms all de eso, para que se pueda promover desde la universidad, que se supone que es el sitio donde se forman conciencias libres y no se le tenga miedo al conocimiento?

Como la universidad se ha modificado tanto desde el punto de vista mercantil, el saber mismo es visto como una mercanca, que tiene que dar rditos inmediatos. Pero qu rdito inmediato genera publicar un libro sobre Marx, por ejemplo? O qu rdito inmediato puede dar publicar un artculo donde se critica a la misma universidad, como en el texto que yo escrib, y Rebelin public, que se llama "Bienvenidos a la universidad de la ignorancia"? Donde yo les digo que lo que est pasando ahora es el resultado de una poltica de largo aliento que lleva 20 25 aos, y una poltica de la cual han sido sujetos protagnicos, a favor de la neoliberalizacin, gran cantidad de profesores. Es decir, hay profesores de la universidad pblica que estn muy contentos con este modelo, porque les ha dado rditos. Por ejemplo, a ciertos investigadores que venden servicios. Ha sido muy beneficioso para ellos en trminos personales, pero en trminos del conjunto de la comunidad universitaria, ha sido desastroso, porque, en comparacin con miles de profesores que estn pauperizados en trminos laborales, unos cuantos estn bien ubicados y gozan de muchas prebendas. Entonces, qu rdito puede generar escribir un texto que diga esto? Por el contrario, eso origina rechazo. Si yo me pusiera a escribir libros rentables, que producen ganancia inmediata, que hacen apologa de las polticas universitarias, sera bienvenido, me tendran descargado, me daran todos los viajes al exterior que se solicitaran, sera un profesor estrella. Pero como no estoy en ese mbito, siento todo este rechazo. Porque precisamente eso creo que es lo importante del pensamiento crtico: as uno est en minora, y siempre lo va a estar, mantenga sus puntos de vista, no los trafique, no los negocie. Y como uno no los trafica y no los negocia, es normal que se produzca este tipo de rechazo. Lo que pasa es que en Colombia esto adquiere otras connotaciones. No se trata solamente del rechazo, sino que eso puede pasar a otro plano. Por eso ac se dice que "Cundinamarca no es Dinamarca". Cuando aqu se hace una amenaza de esta naturaleza, como las que estamos soportando, hay que preocuparse porque tenemos nefastos antecedentes, ya que han matado a muchos profesores. Un sector muy golpeado por la persecucin anti-sindical es e de los docentes, junto con los trabajadores bananeros y petroleros. Y tambin hablamos de la muerte de profesores universitarios. En el texto que yo escrib, dolido sobre los estudiantes universitarios que murieron, yo hago un recuento de algunos casos similares, y habl de un colega que fue asesinado hace 13 aos: Daro Betancur Echeverri. Y la hiptesis que ms fuerza tiene es que l fue asesinado por haber escrito un libro sobre el Valle del Cauca. Escribi "Mediadores, rebuscadores, traquetos y narcos". El ttulo en s mismo es muy revelador. Y una hiptesis, ya casi una certeza, considera que la causa de su muerte est relacionada con el hecho que Daro en ese libro transcribe unas entrevistas, aunque con nombres simulados. Pero, al parecer, a los personajes aludidos les lleg el rumor de lo que deca el libro y al entender que el libro se refera a ellos, procedieron a asesinarlo. Esto lo comentamos para mostrar un poco de qu hablamos en Colombia cuando nos referimos a la persecucin de un colega, que fue asesinado por generar un producto tan inofensivo como un libro, y ms inofensivo ahora cuando la gente no lee libros. Qu consecuencias puede tener en un pas como Colombia que se escriba y se publique un libro, si este es uno de los lugares del mundo donde menos se lee?

Distinto es que se publique un libro de esa naturaleza en Francia o en Alemania. Puede generar un escndalo en el mejor de los casos, y listo. Pero aqu las cosas adquieren otros ribetes mucho ms dramticos. Este es un ejemplo contemporneo del riesgo de decir ciertas verdades en Colombia, y un ejemplo ligado a m por la universidad, porque yo era amigo de este profesor, de Daro Betancur, y adems porque yo fui una de las ltimas personas que habl con l, el mismo da en que lo mataron. De cosas tan graves como la sealada es que hablamos en Colombia. Aqu las amenazas tienen otras implicaciones.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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