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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2012

Honduras
Ciudades modelo, neocolonialismo y poltica verncula

Ricardo Arturo Salgado
Rebelin


La situacin poltica hondurea se vuelve cada da ms complicada; la dramtica situacin que afecta a casi tres cuartos de la poblacin, es matizada por una agenda poltica llena de sortilegios que buscan desviar la atencin de las personas, y atraer los famosos votos. La existencia de una fuerza popular de gran envergadura en el ambiente poltico, ha cambiado drsticamente la forma en que se formulan los argumentos, al tiempo que se multiplican rpidamente las interpretaciones particulares de la realidad, aumentando el sectarismo y arrinconando el pensamiento que es relegado a segundo plano.

La derecha hondurea presenta una brecha que bien podra tener signos de una falta de acuerdo entre poderosas fuerzas en el mbito pre electoral de Estados Unidos. El presidente del Congreso, Juan Orlando Hernndez, luce como una pieza esencial para la continuacin de la poltica neoliberal que forz el Golpe de Estado, de la que la ultraderecha local parece distanciada (en una direccin radicalizada), quiz por su estrecha relacin con la reaccin cubana de Miami, que a la sazn se enfrenta ante una inminente nueva derrota en noviembre.

La historia de las ciudades modelo ocupa la agenda del candidato Hernndez, la que podra costarle caro, especialmente despus de que, jugando torpemente a ser el ms vivo, se ha llevado de encuentro al acadmico Paul Rommer, padre de las charter cities y aspirante a reemplazo de Friedman en el camino de reproduccin del capitalismo. Adems, el tema no cuenta con el apoyo de toda la derecha criolla, que an no entiende cmo puede salir beneficiada de un proyecto que a todas luces margina un amplio sector de la burguesa.

La edificacin de una ilusin desarrollista a partir del concesionamiento de la soberana nacional, no es un proceso ajeno a las clases dominantes hondureas, que histricamente fueron siempre proclives a entregar grandes privilegios al capital transnacional a cambio de las dadivas de este; el elemento novedoso en el proceso es el rechazo militante contra esta nueva forma de colonialismo proveniente de sectores sociales, y del Partido LIBRE, que conforman la oposicin de la mayora del pueblo hondureo.

En la explicacin de su retiro, Rommer dice, entre otras cosas, que su contrato no ha sido publicado en el peridico oficial (requisito para que adquiera fuerza de ley) debido a un recurso de inconstitucionalidad irresuelto en la Corte Suprema de Justicia contra este proyecto. Adems, alega que se ha desnaturalizado el proyecto original, y que no es tan claro el concepto de ciudades privadas que maneja el gobierno de Honduras. Asumiendo que la sala de los constitucional vote uno de los dos recursos de inconstitucionalidad contra la Ley de Regiones Especiales de Desarrollo (as se llama la ley de ciudades modelo), debido a la presin de los cabildeos del presidente del legislativo, la decisin pasara al pleno de la Corte, donde la ultraderecha conserva un gran poder, que podra al menos demorar su fallo hasta que pasen las elecciones, tiempo en el que decidiran si el asunto les conviene o no.

Por otro lado, de los alegatos de Rommer, se puede inferir que la ultraderecha hondurea, agrupada en el sector reaccionario que encabez el golpe de estado de 2009, evalu la forma en que se puede beneficiar a todos sus actores, lo que explicara el giro a las ciudades privadas. Tampoco debe desestimarse el papel que juegan en la decisin final actores como el crimen organizado y el narcotrfico, a los que les conviene una idea modificadadel planteamiento de Rommer, y sin los controles transnacionales de este (o previamente acordados con este, lo que pondra en precario su condicin de acadmico).

Hasta la fecha, la mayor limitante que han tenido para elaborar mejor sobre las ciudades modelo ha sido justamente el hecho de que Honduras sera un laboratorio para las mismas; como tal, el proyecto de Rommer no existe en la prctica, aunque se invocan ejemplos, asiticos principalmente, que estn atados a sendos procesos histricos que nada tienen que ver con la realidad hondurea. La falta de aplicacin prctica, ha provocado, como es natural, la ausencia de desarrollo terico, y, por lo tanto, del tan preciado material de mercadeo para vender esta ilusin; tanta es la necesidad por validar esta teora que Rommer corre hacia Honduras para que sea su conejillo de indias, una vez que se ha consumado el golpe de estado que postra la economa de este pobre pas.

El neoliberalismo se encuentra en una crisis profunda; las ciudades modelo son una propuesta para encontrar la salida que permita al capitalismo mutar a una nueva forma, en la que los nicos Estados Nacin posibles son aquellos que pueden defender por la fuerza su existencia, todos los dems son candidatos al desmembramiento. En cualquier caso, para los pases atrasados como Honduras, ninguna mutacin del capitalismo es conveniente, pues en ello va su propia existencia. Muchos piensan que cualquier cosa es vlida si trae desarrollo y riqueza, pero est claro que si estos siguen generndose bajo el mismo patrn de distribucin, las oligarquas, junto con la impunidad y la injusticia que las soportan, seguirn fortalecindose, mientras las divisiones de los seres humanos que entran dentro del ciclo de la pobreza seguirn multiplicndose; los resultados de esta lgica estn a la vista de todos.

Si somos razonables, no necesitamos el bono diez mil (aunque para ser mdico, ingeniero, profesional universitario si se ocupa segn los candidatos del Partido de Gobierno) para entender que este proyecto es una salida descabellada, tomada irresponsablemente, y que ya muestra rasgos de la clsica corrupcin que usualmente ha impregnado todas las iniciativas que nos han impuesto en el pasado.

En trminos generales, podemos decir que nuestro anlisis y el debate no deben dirigirse tanto a las bondades que podra o no traer este proyecto; ya no se trata solo de desarrollarnos, sino tambin de cmo nos desarrollamos. En ese plano, nos daremos cuenta de que, para construir un futuro diferente debemos terminar con la idea simplista de que todas las cosas tienen su lado bueno y su lado malo. Este es un proyecto neocolonial, que en Honduras se aprovecha de la voracidad y la torpeza de una clase poltica analfabeta que ni siquiera se ha dado cuenta que arrastra hasta un amplio sector de la clase dominante a un destino fatal.

Al final, la lucha formidable del pueblo organizado tiende a convertirse en una fuerza decisiva en este proceso crucial, y la subsistencia del Estado nacin, depende mucho de la presin popular que debe multiplicarse da a da, y adoptar todas las formas posibles. Incluso ante la eventualidad de que este proyecto llegue a concretarse por la fuerza, el pueblo hondureo deber luchar hasta la derrota definitiva del mismo.

Muchas veces se ha utilizado el ejemplo de Guantamo en Cuba, argumentando que ni siquiera la revolucin pudo sacar a los gringos de territorio cubano, pero se ha omitido el hecho de que ni el pueblo ni el gobierno cubanos han renunciado nunca a la soberana sobre esta parte de su territorio, ni lo harn hasta que el mismo vuelva al control soberano de Cuba. La historia es siempre cambiante, dinmica, lo nico que los pueblos no pueden hacer es renunciar a su condicin de protagonistas. Sin duda hay que luchar en todo momento, encontrar vas para dar la lucha, pero tambin es importante tener consciencia de las fuerzas y los intereses que juegan en cada momento.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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