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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2012

El desprecio al Sur del presidente cataln
Un nrdico insolente en Madrid

Andrs Martnez Lorca
Rebelin


Despus de haber comenzado a destruir todo lo pblico a su alcance desde un cargo pblico, Artur Mas, presidente del gobierno cataln y de CiU, ha decidido pasar al ataque en Madrid. Ya lo felicitaron en su momento los dirigentes del PP por sus grandes mritos en la cruzada neoliberal que haba emprendido con tanto ardor al encabezar en Espaa la poltica de recortes sociales a costa de precarizar, entre otras cosas, la sanidad y la educacin pblicas. Ahora ha descubierto la piedra filosofal para los males de Catalua: la independencia.

Su partido, ligado a corruptelas urbansticas, financieras y administrativas en el pasado y en el presente (recordemos el ltimo eslabn de la cadena, el saqueo del Palau de la Musica llevado a cabo por el inefableempresario Flix Millet) es un aliado fiel y permanente del gobierno de Mariano Rajoy que, a su vez, le devuelve su apoyo decisivo en el parlamento cataln. No hay en ello contradiccin alguna. En contra de las apariencias, ambos partidos defienden los mismos intereses de clase y los mismos privilegios de la lite econmica. No hay proyecto de ley tramitado en el Congreso de diputados que el portavoz de CiU, Durn y Lleida, no intente empeorar para las clases populares. Los medios que antes criticaban un da s y otro tambin la accin del gobierno tripartito cataln, ahora estn callados porque, al fin y al cabo, estos independentistas conservadores son de los suyos.

Tras la imponente manifestacin de Barcelona cuyas cifras se exageran ms que en los relatos de Marco Polo, el presidente cataln ha viajado a Madrid donde, como informa el diario La Vanguardia, ha identificado los problemas actuales entre Catalunya y Espaa. Y cul es el diagnstico de este engredo poltico, tan admirador de los Estados Unidos? Cito el resumen que ofrece La Vanguardia: Segn el dirigente, estos problemas son un reflejo de lo que sucede en Europa: La Espaa del norte se ha cansado de la Espaa del sur, como la Europa del norte tambin se ha cansado de la Europa del sur. Como se ve, todo un modelo de manipulacin de la realidad. Analicemos, aunque sea con brevedad, tan contundente y arbitraria afirmacin.

Para empezar, hay una analoga sospechosa (Espaa del Norte/Europa del Norte y Espaa del Sur/Europa del Sur). Habra que preguntarse, en primer lugar, si Lugo, Valladolid y Teruel, por ejemplo, pertenecen a la Espaa del Norte. Despus, si aquellos territorios han sido explotados o perjudicados por Murcia, Mlaga o Badajoz, por ejemplo. Y finalmente si, como consecuencia de tan perjudicial situacin, esas y otras provincias del Norte se han cansado (valiente expresin en labios de tan distinguido gobernante!) de la Espaa del sur. 

 Volvamos ahora a Europa. La crisis, al parecer, no tiene causas ni responsables para el sr. Mas (quiz porque estos pertenecen a las grandes corporaciones financieras tan afines a CiU), sino slo efectos. Y tales consecuencias las estaran pagando los pases del Norte que se han cansado, pobrecitos, de ser los paganos de la fiesta. Ni un tomo de verdad y menos aun de solidaridad encontramos en sus despectivas palabras respecto a las clases populares de Grecia, Portugal, Italia y Espaa que sufren el paro, la precariedad laboral, la caresta de la vida y la corrupcin de las lites polticas. Por cierto, dnde se encuentra situada Catalua, en el Norte o en el Sur de Europa al que tanto denigra?

No cometer el error de confundir Catalua con el sr. Mas y su partido por muy independentistas que ahora digan ser. Catalua es algo ms que las 400 familias de su burguesa (en su gran mayora fervientes franquistas) y que un puado de apellidos de relumbrn (Fain, Brufau, Oli, Antic, God, Lara y Gabarr, entre otros). Catalua son, sobre todo, sus trabajadores, muchos de ellos originarios del Sur, sus campesinos, sus comerciantes, sus profesionales y sus pequeos y medianos empresarios. Siempre he admirado la Catalua laboriosa e ilustrada que acoga en su seno a los ms variados inmigrantes nacionales y extranjeros sin los cuales no sera ni sombra de lo que ha llegado a ser. Cunto he aprendido y sigo aprendiendo de algunos de sus escritores, intelectuales y artistas, como Manuel Vzquez Montalbn. Salvador Espriu, Antoni Tapies, Josep Fontana, Juan Mars y los hermanos Goytisolo. Recordemos los versos de Espriu:

Ens mantindrem fidels

per sempre ms al servei d'aquest poble.

Fieles, pues, al servicio del pueblo, no serviles a su burguesa que ahora destruye con furia lo pblico para ampliar su poder en el reparto de la riqueza nacional.

A diferencia del entonces presidente del gobierno vasco, Juan Jos Ibarretxe, que fue tratado como un villano en el Congreso de Diputados y ni siquiera pudo plantear abiertamente el derecho de autodeterminacin del pueblo vasco, el ahora presidente del gobierno cataln ha defendido abiertamente en Madrid la independencia de Catalua ante una nutrida representacin de empresarios, polticos y medios. Parece que hay dos varas de medir en este grave asunto, probablemente por el fuerte peso en Euzkadi de la izquierda abertzale y por la tradicin rupturista vasca, manifiesta en la lucha antifranquista y ms recientemente en el referndum de la Constitucin y de la OTAN. En todo caso, los que no creemos en el mesianismo poltico tampoco podemos aceptar ese derecho a la autoderminacin como un privilegio de un determinado territorio que se convertira as en pueblo elegido. Andaluca, por ejemplo, cuenta con ms territorio, ms poblacin y ms historia estatal que Catalua y puestos a configurar una nueva estructura poltica, tambin su pueblo debera tener el derecho a expresarse libremente.

En contra de la pretensin de independencia para Catalua bajo la hegemona de su derecha nacionalista est el viejo y nuevo proyecto democrtico de una Repblica federal en la que tengan cabida todo los pueblos de Espaa en pie de igualdad y sobre la base de una adhesin libre. Como siempre estamos descubriendo Mediterrneos, el horizonte del federalismo parece ms prximo cada da. Y el horizonte de la III Repblica no andar muy lejos a juzgar por la evolucin de la sociedad espaola y por la implosin de la propia monarqua borbnica, heredada de Franco.

Seguiremos amando el Sur de Europa aunque esto disguste a los banqueros nrdicos. Ese Sur que dio estrellas que todava brillan, como Homero, Platn, Aristteles, Euclides, Galeno, Horacio, Virgilio, Lucrecio, el Dante, Maquiavelo, Rafael, Miguel ngel, Verdi, Marconi, Gramsci, Vasco de Gama, Camoens, Pessoa, Saramago, Cervantes, Quevedo, Velzquez, Goya y Picasso. Y, por supuesto, seguiremos queriendo a nuestra tierra andaluza entre cuyos hijos podemos destacar a Sneca, Averroes, Maimnides, Gngora, Bcquer, Valera, Antonio Machado, Falla, Juan Ramn Jimnez, Garca Lorca, Aleixandre, Alberti y Cernuda. Tambin nosotros sentimos las carencias de nuestra sociedad y compartimos sus defectos, pero seguiremos viviendo aqu y luchando aqu hasta el final por una sociedad ms justa, libre e igualitaria, como cantara Salvador Espriu en su conocido poema Assaig de cntic en el temple:

Per no he de seguir mai el meu somni

i em quedar aqu fins a la mort.

Car sc tamb molt covard i salvatge

i estimo a ms amb un

desesperat dolor

aquesta meva pobra,

bruta, trista, dissortada ptria.

En contra de la insolencia y del desprecio al Sur de los nrdicos de conveniencia, los hombres y mujeres del Sur de Europa y del Sur de Espaa hemos de sentirnos solidarios con los hombres y mujeres del Norte de Europa y del Norte de Espaa, hermanos en un mundo inhumano, esperanzados en un viento del Sur que haga ms clido nuestro continente ahora dirigido sin piedad por el fro inters de banqueros y tecncratas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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