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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2005

Sesin de Barcelona del Tribunal Internacional sobre Iraq. Conclusiones del dictamen final
"La invasin y la ocupacin de Iraq, contra la soberana y los derechos individuales y colectivos del pueblo iraqu, otorga plena legitimidad a la resistencia"

Iraq-Solidaridad


Conclusiones del Dictamen Final

Sesin de Barcelona del Tribunal internacional sobre Iraq

 

Barcelona, 22 de mayo, 2005 IraqSolidaridad (www.nodo50.org/iraq), 24 de mayo, 2005

"Muchos de los hechos de los que se ha tenido conocimiento en la sesin de Barcelona de 20, 21 y 22 de mayo de 2005 constituyen crmenes de guerra, tal como vienen definidos en el artculo 8, prrafos 1 y 2 del Estatuto de la Corte Penal Internacional, as como crmenes contra la humanidad, definidos en el artculo 7 del mismo Estatuto. Estos hechos son responsabilidad tanto de la potencia ocupante, como de los individuos que los cometen, amparan o permiten."

 

Sesin de Clausura del domingo, 23: el presidente del Tribunal, Franois Houtard, lee el Dictamen Final, flanqueado por Sharon M. Ceci y Carlos Jimnez Villarejo. [Foto: Eduardo Luque (PASI)]z

[...]

Conclusiones*

El Tribunal Internacional de Iraq constituido en Barcelona se inscribe en una serie de sesiones iniciadas en Bruselas en marzo de 2004 y que terminarn en junio de 2005 en Estambul [1]. Asimismo se han celebrado en Berln, Estocolmo, Hiroshima, Roma, Nueva York y otras ciudades. Antes de la guerra se celebr en el Capitolio de Roma una sesin del Tribunal Permanente de Pueblos sobre la ilegalidad de la intervencin armada en Iraq.

El conjunto de los hechos sometidos a la consideracin de este Tribunal tienen sus races en una larga historia de colonialismo del Oriente Prximo y Medio y de control del petrleo por las naciones europeas y, ms recientemente, por EEUU. Hoy da, ante el carcter estratgico que tiene el petrleo para la economa mundial, su control se ha convertido en un factor de primer orden que determina el despliegue de la estrategia militar, el establecimiento de bases militares y, eventualmente, el recurso a la guerra.

Las varias justificaciones (falta de democracia en la regin, lucha contra el terrorismo, sin hablar de la falsa acusacin de posesin de armas de destruccin masiva) sirven de pretextos para intervenciones armadas. El discurso mesinico del presidente Bush y de sus asesores neoconservadores aade la idea que se trata de conflictos de civilizaciones y an de religiones.

Adems, la llamada reconstruccin econmica, social y poltica de Iraq por el poder ocupante, que ha implicado la privatizacin de las actividades econmicas a favor de intereses mayoritariamente estadounidenses, la destruccin de la agricultura campesina en favor de un modelo de exportacin, la privatizacin de los servicios pblicos (en particular la salud y la educacin) corresponde a la orientacin del modelo neoliberal global promovido por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Las consecuencias dramticas de esta lgica se traducen para el pueblo iraqu en injusticias, crmenes, violacin del derecho de los pueblos, sufrimientos y muerte, como lo fue en Vietnam, en Afganistn, en Colombia y en otros muchos lugares del mundo. Por eso, la guerra de Iraq no es solamente una agresin criminal contra un pueblo, sino tambin el resultado de un proyecto global que concierne a toda la humanidad. Si no se detiene el proyecto que se est ejecutando en Iraq existe el riesgo cierto de extensin a otros pases de la regin.

El Tribunal ha odo los testimonios de ciudadanos iraques, hombres y mujeres, que desplazndose expresamente a esta ciudad, han comparecido para ilustrar al Tribunal sobre la actual realidad de Iraq [2]. El Tribunal destaca el coraje y el valor cvico de estos testigos que han constituido el principal fundamento del pronunciamiento del Tribunal. Ellos representan a los ms variados mbitos de la sociedad de su pas, a los trabajadores, a la sanidad, a la enseanza, al periodismo y la activa de los defensa de los derechos humanos. Precisamente por ello, y por su inmediato conocimiento de la realidad, sus testimonios gozan de la mxima credibilidad y han permitido al Tribunal disponer de una informacin rigurosa y veraz.

As pues, concluimos:

Primero. La invasin y ocupacin de Iraq y el proceso de transicin diseado por los ocupantes no estaba dirigido contra el Gobierno de Iraq, sino contra el Estado de Iraq. Por ello, a la ilegalidad del ataque y la invasin hay que sumar la ilegalidad de las medidas contrarias a normas imperativas de derecho internacional que prohben cambiar el estatuto jurdico del territorio invadido o usurpar la soberana del Estado ocupado, incluidos sus recursos naturales; medidas todas ellas adoptadas durante la etapa de la llamada Autoridad Provisional de la Coalicin, dirigida por Paul Bremer, con vocacin de permanencia en el tiempo

Segundo. Segn el derecho internacional, la ocupacin resultante de un conflicto armado es una situacin de hecho. Su existencia o inexistencia no depende de una declaracin formal, ni siquiera por parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El ttulo de ocupante deriva de la autoridad efectiva, de hecho, sobre el territorio, ya que es esa autoridad efectiva la que constituye el fundamento de la responsabilidad del ocupante. Aparentemente la potencia ocupante y sus aliados continan en Iraq porque as lo ha solicitado el llamado "gobierno transitorio iraqu". Pero sobre el terreno, los hechos demuestran que no hay subordinacin de la fuerza multinacional al Gobierno, sino al mando estadounidense. La autoridad ltima, no slo del poder militar, sino tambin del civil, y el control efectivo del territorio reside en el Gobierno de EEUU y en los miles de asesores de todo tipo dependientes de su embajada en Bagdad.

Tercero. El desmantelamiento de la estructura productiva de Iraq y la introduccin salvaje de la economa de mercado, privatizando agricultura, industria y servicios y, de manera particular, la imposibilidad de que el pueblo de Iraq se beneficie de su principal recurso, el petrleo, ha significado una flagrante violacin del derecho internacional y la privacin de derechos bsicos de la poblacin iraqu.

Cuarto. Muchos de los hechos de los que se ha tenido conocimiento en la sesin de Barcelona de 20, 21 y 22 de mayo de 2005 constituyen crmenes de guerra, tal como vienen definidos en el artculo 8, prrafos 1 y 2 del Estatuto de la Corte Penal Internacional, as como crmenes contra la humanidad, definidos en el artculo 7 del mismo Estatuto. Estos hechos son responsabilidad tanto de la potencia ocupante, como de los individuos que los cometen, amparan o permiten.

Quinto. La invasin y la ocupacin de Iraq, contra la soberana y los derechos individuales y colectivos del pueblo iraqu, otorga plena legitimidad a la resistencia que, de conformidad con el artculo 51 de la Carta de Naciones Unidas, expresa el ejercicio del derecho a la legtima defensa, constituyendo la nica garanta de un futuro libre y democrtico.

Sexto. Asimismo, se rechaza rotundamente toda forma de terrorismo que slo perjudica la construccin de ese futuro.

Sptimo. La recuperacin de la plena soberana de Iraq pasa, de forma previa e inexcusable, por la inmediata retirada de los contingentes militares del ocupante, desmantelamiento de sus bases y cese de su frula represiva. Mientras no se produzca esta retirada, las autoridades locales carecern de la mnima legitimidad y sus decisiones polticas y jurdicas, en particular la implantacin de un nuevo marco constitucional, no tendrn ningn tipo de validez. Slo tras la retirada podr gestarse un poder poltico plural y realmente independiente, que no sea el producto de frmulas de designacin o de eleccin orientadas por agentes externos y que no se vea sometido a tutela y restringido, de resultas, en sus atribuciones.

Octavo. Se hace imprescindible el establecimiento de garantas de respeto pleno y efectivo de los derechos humanos, as como la exigencia de responsabilidades por todas las acciones cometidas por el ocupante, incluyendo el resarcimiento moral y material de las personas que han sufrido violaciones en sus derechos fundamentales.

Noveno. La plena recuperacin de la soberana poltica es el paso previo para la subsiguiente recuperacin de la soberana econmica. Slo un Gobierno realmente libre podr adoptar polticas efectivas encaminadas a facilitar la dispensa de ayuda, la normalizacin de los servicios, la remisin de las privatizaciones, el final de la corrupcin y el resarcimiento por la destruccin generada.

El Tribunal acuerda remitir su dictamen a Naciones Unidas, a los gobiernos de las potencias ocupantes, al Gobierno espaol y al de la Generalitat de Catalunya, a la Comisin de la Unin Europea y al responsable de la Poltica de Seguridad y Defensa de la Unin Europea.

Por ltimo, el Tribunal espera que los ciudadanos de todos el mundo mantengan su solidaridad con el pueblo de Iraq, la sensibilizacin frente a las violaciones de los derechos humanos y su voluntad de lucha en favor de la paz.

Miembros del Tribunal:

Franois Houtart, Socilogo y Telogo, director del Centre Tricontinental, Lovaina; presidente de la Sesin de Barcelona del TII. Mercedes Garca Aran, profesora de Derecho Penal, Universidad de Barcelona. Carlos Jimnez Villarejo, ex Fiscal Jefe Anticorrupcin de la Audiencia Nacional. Sharon Marie Ceci, representante de Internacional Action Center, EEUU. Pedro Martnez Montvez, Arabista, catedrtico emrito de rabe e Islam, Universidad Autnoma de Madrid. Mara Pilar Massana Llorens, miembro de Aturem la Guerra de Barcelona, PASI-CEOSI. Jauma Saura, profesor de Derecho Internacional, Universidad de Barcelona, y presidente del Instituto de Derechos Humanos de Catalua.

Miembros de Honor del Tribunal (no presentes en Barcelona):

Ahmed Ben Bella, primer Presidente de Argelia. Ramsey Clark, ex Fiscal General de EEUU y Presidente de Internacional Action Center, EEUU. Adolfo Prez Esquivel, Premio Nobel de la Paz. Joan Martnez Alier, catedrtico de Economa e Historia Econmica, Universidad Autnoma de Barcelona. Rosa Regs, escritora y Directora General de la Biblioteca Nacional. Javier Sdaba, catedrtico de tica, Universidad Autnoma de Madrid. Nawal as-Saadawi, escritora

Nota de IraqSolidaridad:

1. Vase en IraqSolidaridad: Barcelona: Tribunal Internacional de Iraq

2. Los testigos iraques presentes en la Sesin de Barcelona fueron: Iman A. Jamas, periodista y traductora, ex directora del Observatorio de la Ocupacin de Bagdad y coordinadora de la delegacin iraqu; Yawad Mohammad M. Mahdi al-Jalisi, director de la Universidad Escuela Al-Jalisiya, imn de la mezquita al-Khadimiya (Bagdad) y secretario general del Congreso Fundacional Nacional Iraqu; Intisar Muhammad Araibi, directora de la Seccin Farmacutica del Hospital Universitario Al-Yarmouk, Bagdad; Muhammad Tariq Abd Allah, Director Ejecutivo del Centro de Estudios de Derechos Humanos y Democracia, Faluya y Bagdad; Abdullah Adul Hamid Mousa, Comit Ejecutivo de la Unin General de Trabajadores del Petrleo, Basora; Abid Ali Kadhim al-Mamouri, profesor de Relaciones Econmicas Internacionales de la Universidad An-Nahrein, Bagdad; y Muhammad Yasin Muhammad, Comit de Derechos Humanos del Consejo Municipal de Adamiya, Bagdad.

Texto relacionado:
Crnica de la sesin plenaria del Tribunal Internacional sobre Iraq del sbado 21 de mayo
Testimonios de un pas ocupado

Montse Santolino (24-05-2005)




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