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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2012

El nico nuevo estado europeo se disea en Berln, Bruselas y Francfort

Andy Robinson
La Vanguardia


La defensa acrrima del estado nacin actualmente existente, se extendi ayer desde Madrid y Valladolid hasta Washington. En uno de los momentos mas surrealistas de esta crisis, se produjo, durante una teleconferencia de la revista Foreign Affairs en la capital estadounidense, un intercambio de ideas sobre la secesin de Catalunya del estado espaol. Participaba Robert Rubin, ex secretario del Tesoro de Bill Clinton y ex presidente de Goldman Sachs, uno de los tres mosqueteros de la crisis global hace dos dcadas, ahora, a los 74 aos, menos valorado tras conocer su complicidad en la manipulacin financiera del gran banco calamar vampiro de inversiones. Otros participantes eran Fred Bergsten, el veterano defensor del dlar barato del Peterson Institute, y Sebastian Mallaby, euroescptico britnico del Consejo de relaciones extranjeros

Was the question about the secesin of Catalonia? (Nos han preguntado por el impacto de la secesin de Catalunya) pregunt Rubin tras una pregunta telefnica de un compaero de Catalunya Radio. El moderador del debate de Foreign Affairs le ofreci al ex secretario la opcin de contestar genricamente sobre la posibilidad de que la crisis europea desatase fuerzas centrifgales en los viejos estados naciones europeos. Pero Rubin insisisti en responder sobre Catalunya sin que quedase muy claro si saba donde estaba: Id say a Catalonian (sic) secesin would be noticeable (Yo dira que el impacto de una secesin catalana no pasara desapercibido), dijo con el understatement irnico del judo neoyorquino, utilizando un termino algo gris (noticeable) para dar a entender que el impacto sera algo as como una bomba atmica.

Es curiosa esa insistencia en la importancia critica de la integridad del viejo estado nacin en un momento en el cual una transferencia de soberana desde el estado nacin ya se produce a ritmo de vrtigo. Y no hacia abajo aproximando el poder al pueblo sino hacia arriba. El pacto fiscal europeo acordado este ao transfiere todos los poderes fiscales desde las capitales de los estados naciones de la zona euro a Berln, Bruselas y Frncfort. Frncfort ya se haba hecho hace aos con la capacidad de hacer poltica monetaria y pronto ser el centro neurlgico de una unin bancaria europea que restar soberana nacional de supervisin y resolucin bancaria.. Pero qu queda para la gestion macroeconmica si los estimulos monetarios, fiscales o crediticios ya son la resposnabilidad de algun comite de hombres trajeados en Francfort?

Estas transferencias se suman a todas las competencias ya cedidas por los estados naciones europeos en las ltimas dcadas, desde el derecho de apoyar a sus industrias estratgicas, de adoptar polticas agrcolas que evitan al destruccin de su campo, o de usar aranceles para proteger industrias y empleo, medidas que siempre han sido las herramientas bsicas de desarrollo del estado nacin. Todas se han trasferido a Bruselas en la construccin del supr estado europeo. Y ahora la transferencia se acelera para evitar el colapso.

Es la irona trgica de todos los debates apasionados que se llevan a cabo en bares y restaurantes en Madrid , Barcelona Dubln, Atenas, Lisboa protestando contra o defendiendo los ajustes o los nacionalismos: lo cierto es que la nica manera de que podemos salvarnos de la tortura de la austeridad eterna y la depresin con la probable fragmentacin catastrfica de la zona euro, es mediante la transferencia de casi todos los poderes econmicos ( por tanto sociales y polticos tambin) a un nuevo sper estado nacin europeo. Eso lo saben ya todos los lideres europeos. Para la ciudadana solo queda hacer todo lo posible para transferir algunos controles democrticos tambin. (No me preguntes cmo).

Este desesperante callejn sin salida es la consecuencia de la decisin desastrosa de los lideres espaoles y catalanes -pongamos Felipe Gonzlez, Jordi Pujol, Jos Mara Aznar, para empezar- de apoyar la creacin de la unin monetaria con catastrficos fallos de diseo. Ninguno pareci entender los principios elementales de macroeconoma que demostraban que la unin parcial no era viable. Un shock externo convertira inevitablemente (era solo cuestin de tiempo) a Espaa y Catalunya en sociedades sin defensas. Cualquier pas deudor caera en la trampa pero la unin estaba diseada de tal manera que la acumulacin de deuda era necesaria para la convergencia
bajo la lgica imposible de los disadores de la unin, tal y como se vio en Irlanda y Espaa.

Antes de crear la unin monetaria se debera haber celebrado un debate amplio y abierto sobre si se quera de verdad ceder soberana a Europa. Qu medio de comunicacin plante alternativas en los ochenta y noventa? De existir ese compromiso por la inevitable desaparicin del estado nacin , se debera haber realizado las transferencias de las instituciones democrticas a Europa asi como la construccin de las instituciones necesarias para una unin econmica antes de iniciar la construccin de una unin monetaria. Ningn lder resposable y amante de su pais bien sea espaol bien cataln habria permitido la creacin de una unin que dejara tan vulnerable a su pueblo. Pero nadie en el poder (poltico o mediatico) hace 20 aos en Espaa plante esta necesidad . Espaa se haba sucumbido a un europesmo intolerante que identificaba la democracia y la modernidad con Europa y suprima todo debate sobre el euro. Tengo conocimiento de causa porque s lo que era publicable y no publicable en los medios de Madrid en aquel entonces.

Por eso, la paradoja de la crisis europea es que cuando Artur Mas insiste en que Catalunya necesita un estado propio es que podra decirse lo mismo de Grecia, Portugal, Irlanda, y , hay que decirlo, Espaa tambin. Lo poco que queda de la soberana de estos antiguos estados naciones de la vieja Europa, esta a punto de desaparecer para siempre. Quizas el motivo por el que Mas puede revindicar de manera tan contundente un estado nacin cataln sin preocuparse demasiado por las consecuencias es que los estados naciones en Europa estn en vas de desaparicin.

Curiosamente Fred Bergsten , veterano defensor de la unin monetara entendi instintivamente la verdadera dinmica que destruye y reconstruye el estado en Europa en estos momentos. La secesin de Catalunya sera un paso poltico enorme y un indicio de que Europa se estuviera cayendo a pedazos; este peligro de desintegracin tendra implicaciones gigantescas porque recordara el bad, old Europe que una vez amenaz la paz no solo del Europa sino del mundo, dijo . Y continu: De modo que los lideres europeos no lo podrn permitir ; reforzara su empeo para hacer lo necesario para que este edificio se mantenga ntegramente en pie mediante la creacin nuevas instituciones europeas y la ampliacin del fondo de rescate, dijo.

Dicho de otro modo, cuanto ms las fuerzas centrifgales de protesta amenazan los estados naciones existentes, mas se tendr que acelerar la transferencia de soberana a Bruselas y Frncfort. No creo que Catalunya vaya a dar la espalda a Bruselas y Frncfort si es de donde van a conseguir el dinero para mantener sus pensiones y proteccin social, aadi Bergsten.

Rubin y Bergsten seguramente no se han fijado en que algunos en EE.UU. quieren secesin tambin. Me ha comentando mi amigo Thomas Naylor del grupo secesionista del estado de Vermont, Second Vermont republic que hoy viernes se leer el llamado Manifiesto de Montpelier delante del sede de gobierno de Vermont. El manifiesto ha aparecido en 6.500 paginas web en EE.UU. Es una defensa de la pequea nacin econmicamente independiente y un ataque apasionado contra la tirana de los grandes superestados. Arremete contra un gobierno demasiado grande, demasiado centralizado , demasiado injusto, demasiado poderoso, demasiado intrusivo, demasiado negligente ante las necesidades de los ciudadanos individuales y las comunidades pequeas. Se refiere al super estado de Estados Unidos pero valdra an mas para un nuevo sper estado en ciernes que ni tan siquiera cuenta con los checks and balances de EE.UU. Es el nuevo estado europeo.

Fuente: http://blogs.lavanguardia.com/diario-itinerante/?p=1201



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