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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2012

Sobre las agresiones que padecen las universidades pblicas

Carlos Taibo
Rebelin


El momento en que nos encontramos es singularmente delicado para la enseanza pblica, en general, y para la enseanza pblica universitaria, en particular. Si no somos capaces de articular respuestas convincentes, contundentes e imaginativas contra las agresiones que una y otra padecen, bien podemos asistir a un retroceso cabal que haga que la recuperacin sea extremadamente costosa en trminos de esfuerzos y de tiempo.

Convengamos en que lo que tenemos que afrontar ahora no es nuevo. Hace mucho tiempo que las universidades pblicas padecen agresiones que apuntan en dos grandes direcciones: la mercantilizacin y la privatizacin. De ello se han encargado los sucesivos gobiernos populares y socialistas. Importa subrayarlo porque, a mi entender, nuestra respuesta no debe tomar como horizonte la recuperacin de un pasado que en modo alguno debemos idealizar, sino, antes bien, la construccin de un futuro muy diferente.

En las universidades pblicas son dos, por lo dems, los hitos principales que marcan la situacin actual. El primero lo configura, cmo no, el llamado plan de Bolonia, que en todos sus elementos se ha subordinado a ese doble objetivo, ya mencionado, de la mercantilizacin y la privatizacin. Si Bolonia fue aprobado en un momento de relativa holgura presupuestaria, su aplicacin se ha verificado, en cambio, en un escenario de visibles estrecheces econmicas. El efecto final ha sido que, lejos de dar satisfaccin de sus metas mayores, se ha traducido ante todo en una formidable expansin del caos en las universidades. stas no estn formando esos licenciados sumisos y tecnocratizados que se esperaban, de la misma suerte que las empresas privadas no han hecho su aparicin, como se prevea, en los campus. En alguna ocasin he manejado la intuicin de que Bolonia ilustra de forma fehaciente la corrosin terminal del capitalismo: si ste exhibiese su vitalidad del pasado, habra tenido la inteligencia de frenar, en espera de mejores tiempos, la aplicacin del plan. Alguien sentir la tentacin de subrayar, bien es cierto, que en los hechos Bolonia no es sino un primer paso en un camino que debe abocar en la definitiva implantacin de la llamada Estrategia Universidad 2015, con una plena entronizacin del beneficio y de los intereses del sector privado, al que correspondera incluso la designacin de los mximos responsables universitarios, y con una formidable operacin de desvo de recursos hacia universidades, de nuevo, privadas.

El segundo hito lo configuran, claro, los recortes de los ltimos tiempos. Como es sabido, son el resultado de una genuina nacionalizacin de la deuda privada --pagaremos todas lo que hicieron, en su descarado provecho, unos pocos--, la segunda se ha traducido en el firme de designio de no distinguir entre deuda legtima y aqulla que no lo es. Tommonos la molestia de identificar las principales secuelas de los recortes aprobados.

(a) Se han producido, en primer lugar, subidas notabilsimas en las tasas que afectan a los grados y a los posgrados universitarios. Por lo que a los primeros se refiere, conforme a los datos que maneja la plataforma de trabajadores de la UAM, y por proponer un ejemplo, en el caso de las Humanidades el incremento de la matrcula ha conducido sta desde 840 a 1.280 euros entre el curso anterior y el presente; la subida ha sido de un 52%. Los aumentos operados en las Ingenieras son del orden del 30%, de un 28% en las Ciencias Experimentales y de un 24% en Medicina, Enfermera y Nutricin. Ms inquietante es, si cabe, la elevacin en el coste de la segunda y de las sucesivas matrculas: si en un grado de Ciencias Sociales la tercera matrcula costaba 1.440 euros el curso pasado, en ste reclamar 4.300.

Por lo que respecta a los posgrados, el escenario presente est bien alejado de los precios pblicos que se prometan aos atrs. Si en el caso de los de Profesorado e Idiomas las tasas han pasado de 1.553 a 2.100 euros, en el de las Ingenieras la subida lo ha sido desde 1.975 a 2.580 euros. Y ojo que hay posgrados ms caros, toda vez que las sumas anteriores se refieren a los de 60 crditos: los costes son muchos ms onerosos cuando hablamos de posgrados de 90 o 120 crditos. Para que nada falte, an ms espectaculares han sido las subidas de tasas que estn llamadas a padecer los alumnos extranjeros: los 1.534 euros que costaban los 60 crditos del mster de Estudios Hispnicos de la UAM se han convertido nada menos que en 10.000.

Conviene situar los datos que acabo de manejar en un orden de cosas preciso: cuando muchos alumnos, agobiados por la crisis, tienen por lgica que asumir obligaciones --no precisamente agradables-- en el mbito laboral, el escenario que se les impone es mucho ms duro e ingrato, algo particularmente apreciable al calor de las subidas experimentadas por las segundas o terceras matrculas, y del descenso dramtico en el nmero y en la cuanta de las becas, con graves efectos en materia del ya de por s descafeinado principio de igualdad de oportunidades.

(b) Estamos asistiendo, en segundo trmino, a lo que a menudo son rescisiones masivas de contratos de profesores y de personal administrativo y de servicios, en un marco en el que las jubilaciones, por aadidura, no se amortizan. En este orden de cosas hay que preguntarse por el nulo porvenir laboral de los profesores no funcionarios y por el futuro, inquietante, de los investigadores Ramn y Cajal y Juan de la Cierva. Los retrocesos, dramticos, experimentados por el gasto en investigacin y desarrollo anuncian un panorama muy delicado en este terreno.

(c) Una tercera manifestacin de los recortes afecta, como es sabido, a los salarios, objeto de sensibles reducciones, y a las jornadas laborales, con frecuencia prolongadas, en un escenario de extensin palpable de la precariedad.

(d) Todo lo anterior se ha visto acompaado, en suma, por lo que es una general expansin de las polticas de privatizacin de servicios enteros.

Si tengo que mal resumir lo que acabo de sealar, creo que servirn cinco ideas bsicas. Son stas: 1. Estamos asistiendo a agresiones sin cuento contra el principio de igualdad de oportunidades, llamadas a daar gravemente los derechos de dos generaciones de conciudadanos. 2. La cacareada apertura a la sociedad de la que presumen nuestros gobernantes no es otra cosa que una apertura a los negocios de las empresas privadas: los beneficios se hallan claramente por encima de la formacin humanstica, crtica e integral de las personas. 3. Todas las medidas adoptadas se han desplegado en ausencia de procedimientos democrticos de discusin: la imposicin es la regla general que abrazan los responsables del Ministerio de Educacin. 4. Se est haciendo valer una vulneracin permanente de la autonoma universitaria. El ministro Wert no slo seala cunto hay que recortar: se empea en explicar puntillosa y obsesivamente en dnde deben producirse los recortes. 5. El propsito de las medidas alentadas por el Gobierno espaol, y en su caso por los Gobiernos autonmicos, no es, con toda evidencia, hacer frente al pago de la deuda: de lo que se trata es de cambiar, con esa excusa, el modelo de la enseanza pblica, y en particular el de la universitaria, y de hacerlo, naturalmente, en provecho de la mercantilizacin y de la privatizacin ms descarnadas. ste es el panorama que nos obliga a reaccionar de manera convincente, contundente e imaginativa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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