Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Revoluciones en el mundo rabe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2012

Al Qaeda aprovecha el ro revuelto

Robert Fisk
The Independent


Un amigo mo en Damasco me llam esta semana; se oa bastante animado. Sabes, todos sentimos lo de Christopher Stevens. Fue algo terrible y era buen amigo de Siria; entenda a los rabes. Lo dej pasar, aunque saba lo que vendra despus. Pero en Siria tenemos una expresin: si alimentas un escorpin, te morder. El mensaje no podra haber sido ms claro.

Estados Unidos apoy a los opositores al coronel libio Muammar Kadafi, ayud a Arabia Saudita y Qatar a enviar dinero y armas a los milicianos y ahora ha cosechado lo que sembr: sus amigos libios se han vuelto en su contra, asesinaron a su embajador Stevens y sus colaboradores en Bengasi y han lanzado un movimiento de protesta encabezado por Al Qaeda que consume al mundo musulmn.

Estados Unidos, segn mi amigo, ha alimentado al escorpin de Al Qaeda y ahora ste lo ha mordido. Del mismo modo, ahora Washington apoya a la oposicin siria contra el presidente Bashar Assad, ayuda a Arabia Saudita y Qatar a enviar dinero y armas a los milicianos (entre ellos los salafistas y Al Qaeda) e inevitablemente ser mordido por el mismo escorpin si Assad es derrocado.

El sermn de mi amigo no est acorde con la poltica oficial del gobierno sirio. El argumento de Assad es que Siria no es Libia y que los sirios, con su historia, cultura, amor al arabismo y dems, no queran una revolucin. Pero la furia rabe contra el obsceno video de Hollywood contra el profeta ha obligado a rescribir la historia en Occidente.

Los medios estadunidenses ya inventaron una nueva historia segn la cual su pas apoy la primavera rabe y salv la ciudad de Bengasi cuando sus pobladores estaban a punto de ser destruidos por los monstruosos esbirros de Kadafi, y ahora ha sido apualado por la espalda por esos rabes traicioneros en la misma ciudad rescatada.

La verdadera historia es diferente. Durante dcadas, Washington impuls dictaduras rabes y les dio armas; Saddam Hussein era uno de sus favoritos. Ambamos a Mubarak de Egipto, adorbamos a Ben Al de Tnez, todava tenemos un amor apasionado por los estados autocrticos del Golfo, y las gasolineras financian las revoluciones que elegimos apoyar, del mismo modo que durante al menos dos dcadas le sonremos a Hafez Aassad y, aunque por breve tiempo, a su hijo Bashar.

As pues, salvamos a Bengasi con nuestro podero areo y esperbamos que el mundo rabe nos amara. Pasamos por alto la composicin de las milicias libias que apoyamos, del mismo modo que Clinton y Hague no reparan en la conformacin del actual Ejrcito Sirio Libre. No prestamos atencin a las advertencias de Assad sobre combatientes extranjeros, como en gran medida tampoco hicimos caso de los salafistas que avanzaban entre los valientes que combatieron a Kadafi.

Remontmonos ms atrs, y eso fue lo que hicimos en Afganistn luego de 1980. Apoyamos a los mujaidines contra los soviticos sin prestar atencin a su teologa, y usamos a Pakistn para que les suministrara armas. Y cuando algunos de ellos se transmutaron en el talibn, alimentaron a Al Qaeda y el escorpin mordi el 11-S, gritamos terrorismo y nos preguntamos por qu los afganos nos traicionaron. La misma historia de ayer, cuando cuatro miembros de las fuerzas especiales de Estados Unidos fueron asesinados por sus ingratos pupilos de la polica afgana.

La tragedia de este deplorable ciclo de sucesos es que el rgimen de Assad es horrible y los esbirros de su polica secreta han torturado y asesinado a miles de inocentes, su personal ha cometido crmenes de guerra y la guerra civil siria est consumiendo a una generacin que debera estar construyendo una nacin y no destruyndola. Y ahora Turqua ha asumido el papel de Pakistn como proveedora de armas y centro de descanso y recreacin para los mujaidines de Siria. Acabar Turqua por ser el Pakistn de Medio Oriente?

La guerra en Siria toma ahora el carapacho del conflicto libans de 1979-90: si uno simpatiza con los palestinos, es anticristiano; si expresa temores cristianos, es pro israel. En Siria, los brutales francotiradores del gobierno son asesinos de nios. En el otro bando, el francotirador del Ejrcito Sirio Libre es un romntico; se casa con una enfermera que atiende a los guerrilleros en el frente, pero por desgracia los familiares no pueden asistir a la boda. A la mera sugerencia de que los opositores pudieran cometer una atrocidad de cuando en cuando, el reportero puede encontrarse con la pregunta de cunto dinero recibe del servicio de inteligencia de Siria, como me pas a m.

As pues, vayamos al Departamento de las Verdades de la Patria. Cuando fue asesinado, Osama Bin Laden ya era cosa del pasado; ningn revolucionario rabe portaba su imagen. Pero esa malvada organizacin ha decidido aprovechar el ro revuelto; de all el llamado de Al Qaeda esta semana a continuar las protestas contra el video sacrlego. De all lo de Bengasi.

El escorpin se ha metido entre los chicos buenos; todo lo que se necesita es un chiflado hollywoodense. Y un poco de hipocresa. Porque Washington dice con renuencia que no puede prohibir el video porque pondra en peligro la libertad de expresin. Esa misma libertad que durante dcadas los dictadores favorecidos por Washington prohibieron al pueblo rabe.

Fuente original: http://www.independent.co.uk/voices/commentators/fisk/robert-fisk-alqaida-cashes-in-as-the-scorpion-gets-in-among-the-good-guys-8143267.html

Traduccin tomada de http://www.jornada.unam.mx/2012/09/17/opinion/035a1mun



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter