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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2012

Eurovegas o las postales de una crisis

Natalia Chaves Monroy, Rodrigo Fernndez Miranda
Rebelin


Para comprender la iniciativa de Eurovegas es importante contextualizarla en el marco de la crisis social y econmica que atraviesa la periferia de Europa en general y el Estado espaol en particular. Se trata de una crisis que se configura, entre otros aspectos, como una excusa para que los poderes pblicos del Estado desplieguen una retrica que legitime una toma de decisiones polticas para profundizar y radicalizar un sistema econmico ultraliberal y un modelo productivo que deja tras de s desigualdades y un irreversible deterioro ambiental [1].

La crisis espaola no slo est suponiendo situaciones sociales cada vez ms dramticas, una especulacin financiera internacional voraz e indicadores macroeconmicos en progresivo deterioro. Tambin esta palabra est ocupando un espacio cada vez ms relevante en el imaginario social, una suerte de shock en la ciudadana que la convierte en un pretexto omnipresente para avanzar y profundizar un modelo ultraliberal en el Estado espaol.

Por poner algunos ejemplos, este escenario se est perfilando como pretexto para relajar la legislacin ambiental, la urbanstica o la fiscal; para primar el laissez faire de los grandes capitales y minimizar el rol del Estado en la economa; para mermar los derechos sociales y desmantelar los servicios pblicos; y tambin para lo que se conoce eufemsticamente como flexibilizar el mercado de trabajo, que no es otra cosa que un retroceso en los derechos laborales que se fueron conquistando en las ltimas dcadas. Es, en definitiva, un escenario que permite a los poderes pblicos apostar en el territorio por negocios meramente especulativos que no generan riqueza, bajo la impronta cada vez ms fuerte de los lobbiesfinancieros y empresariales que desvan los procesos polticos en favor de sus intereses.

Eurovegas, proyecto queconllevara un cambio profundo de la fisonoma de la economa, la sociedad, las relaciones laborales y el entorno local,supone tambin un ejemplo radical, aunque lamentablemente no el nico, de que en tiempos de crisis el Estado espaol se est configurando como destino preferente de inversiones vidas de absoluta libertad y de beneficio a cualquier precio; de la puesta en marcha de proyectos que dan clara cuenta del modelo de desarrollo al que las Administraciones Pblicas pretenden apostar. Asistimos a un proceso de normalizacin y aceptacin de polticas ultraliberales como doctrina nica de desarrollo y como camino a transitar para salir de la crisis. En este sentido, la iniciativa de Eurovegas nos ayuda a ilustrar las postales de una crisis.

Postales econmicas y fiscales: el dinero pblico, para qu? para quin?

Tras los aos de bonanza lleg la poca de la austeridad. Lo que se ha dado a llamar la crisis de la deuda, que viene afectando especialmente a los pases perifricos de Europa, ha llevado a un recorte brutal en los Presupuestos Generales del Estado, aunque no por igual en todas sus partidas. Las ms perjudicadas han sido la poltica social, la sanidad, la educacin, la investigacin, la cooperacin al desarrollo, la dependencia y la igualdad.

Para legitimar este proceso de recortes, se ha instalado con fuerza el relato del despilfarro: hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, repiten hasta la saciedad representantes polticos y grandes medios de comunicacin. No obstante, frente a esta verdad instalada a travs de tcnicas puras de Goebbels, se debe tener en cuenta que de la deuda espaola que se gener en 2010 el 32% corresponda al sector financiero y otro 31% a las empresas, mayoritariamente del sector de la construccin. Es decir, una deuda heredada de la burbuja inmobiliaria. Asimismo, tanto el gasto pblico en proteccin social como el gasto pblico social espaol por habitante han sido durante los tiempos de bonanza muy inferiores a la media de la Unin Europea (UE), un 18% y un 20%, respectivamente (Eurostat, 2009).

De esta forma, se ha ido imponiendo este dogma neoliberal que apunta a que los problemas de la economa espaola derivan de tener un gasto pblico excesivo, a partir de lo que surgen unas polticas pblicas de recortes, y se promueven reformas laborales que tienen como objetivo reducir los salarios, abaratar y facilitar los despidos y debilitar a las organizaciones sindicales. Sin embargo, no puede ignorarse el fuerte contenido ideolgico que gua dnde se utiliza la tijera pblica, y a quines afectan estos recortes.

Volviendo a Eurovegas, en uno de los informes publicados por la Plataforma Eurovegas NO, se pone en evidencia que sera necesario destinar gastos pblicos milmillonarios para la construccin de las infraestructuras, principalmente de transporte (AVE, Metro, Carreteras, Renfe) para cumplir con las condiciones exigidas por Las Vegas Sands Corp. (LVSC). Por otra parte, en materia fiscal, la satisfaccin de las exigencias de esta empresa transnacional supondra la violacin del principio constitucional de equidad fiscal. En este informe se concluye que las bonificaciones y exenciones fiscales, adems de otros beneficios como suelo e infraestructuras, pueden contrarrestar los potenciales ingresos fiscales provenientes del complejo. Qu beneficio pblico supondr entonces este megacomplejo? Como ya es bien conocido, en caso de salir adelante habr beneficios nicamente para los inversores, y muy pocos o ninguno para las arcas pblicas y la ciudadana.

Este escenario se agravara si durante la evaluacin de la primera fase de este proyecto no se considerara suficientemente rentable y se abandonara. En este caso, el perjuicio econmico sera mucho mayor, al haberse llevado a cabo inversiones pblicas en infraestructuras (alrededor de 2.000 millones de euros segn muestra el informe de la Plataforma ciudadana), deducciones por tasa de juego (como mnimo unos 870 millones) e Impuesto sobre Bienes Inmuebles (aproximadamente otros 35 millones de euros) habindose recaudado tan slo 1.861 millones de euros. Es perfectamente imaginable a cargo de quines corrern los costes y las prdidas.

Por otro lado, es importante tambin tener en cuenta que la puesta en marcha de Eurovegas permitira y favorecera el lavado de dinero a gran escala, por ejemplo, a travs del uso reiterado del sistema deJunkets, lo que propicia una completa opacidad y descontrol estatal en los flujos de dinero entre clientes, empresa y proveedores. Implementar este sistema en el Estado espaol es otra de las exigencias de LVSC.

Finalmente, es preciso hablar de la financiacin del proyecto: LVSC ha anunciado que durante el primer tramo del proyecto slo podra financiar entre el 25 y el 35% del total. El resto del dinero, de la banca. A pesar de que la presidenta de la Comunidad Autnoma de Madrid haya declarado que no habr ni un euro de dinero pblico para Eurovegas, no conviene olvidar los 258.000 millones de euros de avales pblicos del Estado espaol a la banca privada aprobados para 2012, adems de los dems avales e inyecciones directas que desde 2008 el Estado ha aportado a este sector. As es como, adems de los miles de millones de gastos en infraestructuras y exenciones fiscales, habr financiacin pblica, en el mejor de los casos indirecta, de esta inversin con paracadas.

Postales laborales: el empleo a cualquier precio

Ms de cinco millones de personas desempleadas, sumado a la lgica desesperacin por conseguir de forma urgente un puesto de trabajo, favorece que algunos representantes polticos pongan en marcha un discurso chantajista que instrumentaliza esta situacin y legitima un retroceso sin precedentes en las condiciones de contratacin y empleo de la poblacin potencialmente trabajadora de este complejo.

La hipottica creacin de empleo es el nico argumento esgrimido por las autoridades pblicas paravender Eurovegas, aunque es importante mencionar el continuo baile de cifras, lo que ha generado toda clase de suspicacias sobre su veracidad: se prometen nada menos que 260.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos. Es posible que la cantidad de puestos de trabajo que se creen en el macrocomplejo sea ocho veces la de LVSC en todo el mundo? Es viable que esta cuanta sea prcticamente similar a los empleos en todo el sector servicios de Las Vegas, Nevada? Se estn teniendo en cuenta en estas infladas estimaciones los puestos de trabajo que se destruiran en el territorio de destino?

Existe otro elemento clave a tener en cuenta y del que no se escucha hablar ni debatir entre los actores involucrados en la negociacin: la calidad de estos empleos. La precarizacin extrema y vulneracin del derecho a sindicarse dentro del complejo (cabe recordar que LVSC prohbe a sus empleados afiliarse a los sindicatos) sern parte intrnseca de estos puestos de trabajo. Es posible incluso que al inversor no le parezca suficiente flexibilizacin laboral la ltima reforma laboral promovida e implementada por el actual Gobierno central. En definitiva, precarizacin extrema, esclavitud moderna en la globalizacin econmica.

Postales medioambientales: en tiempos de crisis el medioambiente es secundario

En tiempos de crisis y austeridad tambin la legislacin ambiental est en un segundo plano. La prioridad parecen ser los indicadores macroeconmicos, como si stos no dependieran del saqueo, el deterioro del territorio y la sobreexplotacin de los recursos para poder continuar en su absurda andadura hacia el crecimiento infinito.

En este sentido, las conclusiones que aporta el Informe Medioambiental y Territorial realizado por la Plataforma Eurovegas NO son contundentes para calificar Eurovegas como una iniciativa inasumible e insostenible para el territorio madrileo. Calculados a partir del modelo de LVSC en Macao, China, y basndose en estimaciones a partir de los datos que se han conocido a travs de la prensa, el Informe afirma que los impactos ambientales derivados de Eurovegas seran, adems de profundos, irreversibles.

Entre otros datos, indica que los hoteles propuestos para Eurovegas seran ms altos que las torres del rea de Negocios Cuatro Torres, las ms altas de la Comunidad Autnoma de Madrid. Las 300 hectreas de estos edificios habra que sumar las cerca de 150 que ocuparan los 3 campos de golf que incluye el proyecto. Estas 450 hectreas equivaldra a la utilizacin de una superficie de suelo similar a 4 veces la extensin del Parque de El Retiro. A la modificacin y el incumplimiento flagrante de la normativa urbanstica vigente en la Comunidad, hay que aadir la hipottica prdida de millones de hectreas de suelo pblico. Adems, es importante la contaminacin atmosfrica procedente de duplicar la cantidad de visitantes internacionales, previsin de las Administraciones Pblicas, y las emisiones de CO2 derivadas del conjunto de las infraestructuras.

En materia de energa, Eurovegas supondra una demanda energtica exacerbada, similar a la de una ciudad como Zaragoza. Asimismo, supondra un aumento del 7% de la cantidad de residuos que se generaran en la regin. En cuanto a los recursos hdricos habra un claro despilfarro, con un consumo de agua que alcanzara el de una ciudad de 70.000 habitantes o similar al caudal ecolgico del Ro Jarama.

De esta forma, el macroproyecto Eurovegas, que supone redoblar la apuesta por un modelo econmico sustentado en la construccin y el turismo de masas insostenible, puede sealarse como un claro ejemplo de agresin contra el territorio.

Postales legislativas: las reglas de juego, vamos a cambiar todas las que haga falta

Finalmente, para satisfacer las exigencias de la empresa transnacional, la puesta en marcha de esta iniciativa empresarial exigira, como condicin sine qua non, un cambio del marco legislativo espaol. Esto sentara un peligroso precedente para la economa y la sociedad espaolas, principalmente en cuanto a las exigencias que futuras inversiones puedan pedir para hacerse efectivas, y un agravio comparativo para las empresas y proyectos ya instalados en el territorio. Por citar algunos ejemplos: la Ley de Extranjera, Ley Anti-tabaco, Ley del juego, Ley de prevencin de blanqueo de capitales, el Estatuto de los trabajadores, el permiso de entrada a menores de edad, Ley de enjuiciamiento civil, la legalizacin del ya mencionado sistema de Junkets, entre otros.

Es interesante, como contraste, sealar que si una parte de la ciudadana o de la sociedad civil quiere promover algn cambio o iniciativa legislativa debe iniciar un largo y complejo proceso, que va desde la bsqueda del apoyo popular a dicha iniciativa, hasta la discusin y aprobacin por parte del poder legislativo. Para Las Vegas Sands Corporation la cuestin parece ser mucho ms sencilla. En tiempos demercadocracia, cambiar las reglas del juego de aquello que debera ser democracia depende del dinero con que se cuente para ello: es el mercado el actor que pone las reglas de juego, exige los recortes de derechos y el desmantelamiento del Estado de Bienestar.

En el nombre de la libertad, de unos pocos

Pero: a qu necesidades responde realmente este estado de excepcin? Quines seran las partes beneficiarias de esta isla fiscal, laboral y medioambiental? No queda duda de que este megaproyecto tiene como objetivo resucitar y llevar hasta las ltimas consecuencias la burbuja inmobiliaria y financiera.

En primera instancia, el negocio de Eurovegas es la construccin del complejo. No est de ms observar algunos datos como la evolucin del valor en bolsa de Metrovacesa, una de las propietarias de los suelos de Alcorcn, que en slo dos semanas increment su valor burstil un 110% o las propias acciones de LVSC que desde su anuncio del proyecto en Madrid han venido incrementando su valor de forma sostenida.

Poco a poco vamos descubriendo cmo todo este entramado viene extendindose bajo el faro del fomento del consumismo, el crecimiento econmico y la supuesta creacin de empleo a cualquier precio. Los ocupantes del poder poltico, de un color y de otro, llevan aos negociando a espaldas de la ciudadana un megaproyecto en el que las condiciones son desde todo punto de vista inaceptables para la sociedad civil, ya que slo responde a los intereses de una minora privilegiada y va en detrimento de la mayora de la ciudadana. Durante este opaco proceso, se ha vulnerado constantemente el derecho a la informacin y tampoco ha existido ningn cauce de participacin de la ciudadana en el debate y la toma de decisiones sobre este proyecto, tal y como enfatiza el Informe de Transparencia de la Plataforma Eurovegas No. Por el contrario, estamos siendo testigos directos de las actitudes serviles de quienes supuestamente representan el inters general de la poblacin.

Esta vuelta radical hacia los negocios de expectativas, el alma de la especulacin urbanstica, inmobiliaria y financiera, es el resultado de una democracia tutelada y de una poltica subsumida por la economa. O, dicho de otra manera, de la disposicin de las vidas de las personas y los territorios para beneficiar a una lite que se reparte los cada vez ms escasos recursos.

En lugar de apostar por un modelo ms racional, humano y solidario, por un modelo que ponga a la vida en el centro y a la economa al servicio de la vida, lo que se plantea, en ltima instancia, es una frmula anti-crisis por lo pronto paradjica: para salir de la crisis profundicemos el modelo que nos condujo hasta ella para salir del pozo, sigamos cavando.

Nota:

[1] Para el momento que comenzamos a escribir este artculo, Las Vegas Sands Corp. (LVSC), empresa promotora de Eurovegas, haba emitido ya un comunicado oficial en el que anuncia que el proyecto se llevar a cabo en la Comunidad de Madrid, sin embargo, continuamos todava con la incertidumbre acerca de cul de los tres emplazamientos previstos ser escogido finalmente: Alcorcn, Valdecarros o Paracuellos del Jarama. Las autoridades madrileas han ganado la partida a las catalanas por este proyecto, aunque por lo visto parece ser que Eurovegas no es el nico paradigma de un modelo especulativo y de ladrillo al que las Administraciones insisten en apostar. El anuncio por parte de la Generalitat de Catalunya de la puesta en marcha del Barcelona World en Tarragona o en Murcia la posible construccin del Parque Paramount, dan cuenta de ello.

Bibliografa consultada:

Eurostat. (2009). Population and social conditions. Statistics in focus.

Plataforma Eurovegas NO, (2012):Informe econmico y fiscal sobre Eurovegas.

Plataforma Eurovegas NO, (2012): Informe de transparencia y participacin.

Plataforma Eurovegas NO, (2012): Informe territorial y ambiental.

Plataforma Eurovegas NO, (2012): Informe turismo.

Plataforma Eurovegas NO, (2012): Informe de costes en infraestructuras.

Natalia Chaves Monroy es miembro de Iniciativas de Cooperacin Internacional para el Desarrollo (ICID), organizacin social integrante del Foro de Turismo Responsable. Rodrigo Fernndez Miranda es miembro de Ecologistas en Accin yConsumeHastaMorir, y recientemente se ha incorporado como colaborador de Alba Sud.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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