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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2012

La emergencia de un nuevo movimiento obrero en Jordania

Fida Adely
MERIP

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn.


Aunque pueda parecer que Jordania se ha visto poco afectada por las revueltas rabes, ya en enero de 2011 los jordanos salieron a las calles por las mismas razones que lo hacan los tunecinos y los egipcios: protestar contra las condiciones econmicas y la privatizacin de los recursos del Estado, exigir la dimisin del primer ministro y de su gabinete, y reivindicar la reforma poltica y el fin de la corrupcin de la lite. Las protestas continan con marchas casi todas las semanas e incluyen a grupos tradicionales de oposicin como los Hermanos Musulmanes y de la izquierda, as como los autodenominados movimientos populares que se estn formando por todo el pas. Han surgido al menos dos organizaciones paraguas al objeto de unir a dichos movimientos. Los manifestantes estn distribuidos geogrficamente pero estn unidos en su posicin contra la corrupcin y sus reclamaciones son expresamente polticas. Algunos llaman abiertamente a restringir los poderes del rey y a que se establezca una monarqua constitucional. Los grupos pro-reforma se estn uniendo en torno a su rechazo de la nueva Ley electoral, que consideran que no da respuestas, y al boicot de las elecciones parlamentarias previstas para finales de 2012.

Quiz lo ms espectacular de todo es el aumento de las protestas laborales, las huelgas y acciones similares. Solo en 2011, el Observatorio Obrero Jordano, una iniciativa del Centro Phenix de Economa y Estudios Informticos con sede en Amn, document ms de 800 acciones obreras. [1] El frente obrero comenz a calentarse en el 2006 aunque en realidad lo ha hecho con las revueltas rabes que han obligado al rgimen a ceder ms espacio pblico a la disidencia poltica. El aumento de la accin obrera no tiene precedentes: trabajadores de todos los sectores, con la excepcin de las fuerzas de seguridad, han realizado algn tipo de protesta. Maestros, empleados de banca, imanes, obreros de los fosfatos y del potasio, empleados universitarios, periodistas, taxistas, personal de enfermera y mdicos de hospitales estatales; la lista contina. Algunas de las acciones laborales tambin avanzan un programa poltico que coincide en gran medida con el de las protestas a favor de la reforma.

 

No es una coincidencia

El activismo obrero y sindical en Jordania se remonta a principios de los aos 50. Desde al menos la mitad de los 70, sin embargo, se ha visto obstaculizado por la represin y la cooptacin del gobierno, as como por luchas polticas internas. [2] Como resultado, hasta el ao 2011, los sindicatos no representaban realmente a los trabajadores. La legislacin jordana, por ejemplo, no proporciona ningn mecanismo para el establecimiento de nuevos sindicatos y obliga a los trabajadores a presentar sus quejas a travs de los sindicatos oficiales y no a travs de huelgas o protestas. El gobierno, de hecho, mantiene una estrecha vigilancia sobre todas y cada una de las asambleas pblicas. Antes de 2011, los organizadores de asambleas o de protestas estaban obligados a obtener un permiso; en marzo de ese ao, se modific la ley para que nicamente deban informar a las autoridades de sus planes.

A pesar de estas restricciones, entre 2006 y 2009 se produjeron importantes protestas organizadas por trabajadores de los fosfatos, trabajadores portuarios y empleados temporales del sector pblico. Adems, los trabajadores de las Zonas Industriales Calificadas (ZIC), principalmente expatriados, han organizado varias protestas en los ltimos diez aos ms de 30 slo en 2010. En su condicin de no-ciudadanos, estos trabajadores, mano de obra en condiciones de explotacin, son vulnerables a la detencin masiva y a la deportacin. [3]

En 2010, el Observatorio Obrero Jordano inform de ms de 140 acciones obreras de algn tipo, un aumento significativo respecto a los aos anteriores. Las razones ms obvias para la oleada de protestas se relacion con la penosa situacin econmica: el aumento del costo de los combustibles y de los servicios pblicos, la disminucin de los salarios y el creciente desempleo. Los jordanos asociaron las difciles circunstancias con la privatizacin de activos pblicos clave coincidiendo con la crisis econmica. La inquietud por poner el pas en venta alcanz tal dimensin que en 2008 que el rey Abdul II se vio obligado a imprimir una refutacin a pgina completa (en grande y en negrita) en el peridico semioficial, Al-Ra'y. El rey culp al periodismo irresponsable por empaar el alcance de los logros econmicos jordanos mientras defenda la iniciativa gubernamental de privatizar algunos de los recursos nacionales. [4]

Tal vez no sea una coincidencia que muchos de los trabajadores que protestaron antes de 2011 procedieran de los sectores directamente afectados por esa nueva poltica econmica.

En julio de 2009, los trabajadores portuarios de la Corporacin para el Desarrollo de Aqaba (creada en 2004 como parte de la Zona Econmica Especial de Aqaba) hicieron huelga en protesta por la prdida de empleos y por los trminos de los acuerdos de compensacin de viviendas conectados a la venta de los terrenos portuarios a un conglomerado empresarial de Emiratos rabes Unidos. En una concentracin de dos das participaron entre 3.000 y 4.000 personas. La gendarmera (conocida en Jordania como la Darak) hizo acto de presencia golpeando a los trabajadores, hiriendo gravemente a uno y deteniendo a otros 65, segn Human Rights Watch y el Centro Nacional para los Derechos Humanos en Jordania. El dirigente de esta protesta sufri un traslado de trabajo y un recorte de sueldo como castigo. La Federacin General de Sindicatos, de filiacin estatal, representaba inicialmente a los trabajadores portuarios pero los representantes de los trabajadores rechazaron finalmente su mediacin por los compromisos que estaba dispuesta a asumir con la direccin. Los trabajadores portuarios posteriormente recibieron garantas oficiales de que podan establecer su propio sindicato y desde entonces han creado un comit directivo con ese propsito.

En 2009 se produjo otra huelga general entre los trabajadores de la Compaa de Fosfatos de Jordania que el Estado haba vendido a inversionistas privados en 2006. Aunque los trabajadores del fosfato inicialmente aceptaron al representante asignado, el Sindicato General de Trabajadores de las Industrias Mineras y del Metal, expresaron una insatisfaccin creciente ante su manera de negociar y establecieron su propio sindicato a finales de 2011. En febrero de 2012, los trabajadores bajo los auspicios de ese nuevo sindicato convocaron otra huelga que consigui parar completamente el funcionamiento de la planta. La direccin se vio obligada a negociar con el sindicato independiente aunque oficialmente fue el Sindicato General de Trabajadores de las Industrias Mineras y del Metal el que firm el acuerdo ya que el sindicato independiente no tiene estatuto legal.

Alrededor del 75% de las protestas en 2010 tuvieron que ver con trabajadores que procedan del sector privado. Pero las protestas del sector pblico, aunque menores en nmero, tambin allanaron el camino para que al ao siguiente aumentaran las movilizaciones laborales dando voz a la reivindicacin por el derecho a sindicalizarse. Por ejemplo, los maestros de escuela crearon el Comit para la Reactivacin de la Asociacin Profesional de Maestros. Los miembros de este comit organizaron 12 protestas en 2010 exigiendo salarios ms altos as como la unin de los suyos. Los maestros tambin se hicieron visibles en las protestas polticas a principios de 2011, elevando sus reivindicaciones sindicales en medio de peticiones de dimisin del primer ministro, Samir al-Rifai y de su gobierno. A mediados de 2011, haban obtenido garantas del nuevo primer ministro, Ma'ruf al-Bajit, de que el gobierno redactara la legislacin necesaria para la formacin de un sindicato de maestros. Ms adelante en el mismo ao, sin embargo, los dirigentes de los maestros percibieron que el gobierno estaba retrasndolo e hicieron un llamamiento de huelga a las bases. Los maestros respondieron y a principios de 2012, las escuelas cerraron lo que condujo a la creacin de un sindicato y a la eleccin de representantes.

Antes de 2011, los empleadores (pblicos y privados), el rgimen y su aparato de seguridad respondan a menudo a las acciones laborales con coaccin detenciones, traslados y despidos punitivos, en particular de los organizadores. Alternativamente, los empleadores colgaban la zanahoria ante los lderes sindicales para disuadirlos de su activismo. En algunos casos, las reivindicaciones de los trabajadores se cumplan parcialmente, o se hacan promesas al respecto como medio de rebajar los enfrentamientos. Sin embargo, el gran nmero de movilizaciones laborales desde principios de 2011, junto con las pequeas pero insistentes protestas polticas ha hecho que el rgimen sea incapaz de sofocar el descontento de los trabajadores.


Empleados del Sector Pblico

El caso de los empleados temporales es ilustrativo tanto en trminos de respuestas oficiales como porque su xito inicial ha inspirado a muchos. Los empleados temporales de los que hablamos aqu trabajan directamente para los ministerios del gobierno. Estos trabajadores son contratados a veces tambin a travs de empresas contratistas privadas. No tenan sindicato, ni oficial ni independiente, y en 2006 ganaban nicamente 90 dinares (127 dlares) al mes. En una era de polticas econmicas neoliberales y de presiones para reducir el tamao del sector pblico, el nmero de trabajadores en esa situacin caracterizada por la precariedad laboral, beneficios escasos o nulos, y los salarios bajos ha aumentado en todo el mundo.

En mayo de 2006, los empleados temporales del Ministerio de Agricultura llevaron a cabo una sentada dirigida por Muhammad al-Sunayd, que desde entonces se ha convertido en la cara pblica de su sindicato. Dos semanas despus de esta accin, los trabajadores celebraron una reunin con Bajit, que entonces cumpla su primer mandato como primer ministro. (Fue destituido en noviembre de 2007 y reelegido en febrero de 2011.) Sus principales reivindicaciones eran mayores salarios, el nombramiento como funcionarios pblicos, la seguridad del empleo que ello conlleva, y el derecho a prestaciones. Adems, pidieron al primer ministro que se comprometiera a poner fin al sistema de coger empleados temporales en el sector pblico argumentando que se trataba de explotacin. Los salarios se elevaron inmediatamente y, segn los representantes de los trabajadores, el primer ministro se comprometi a que el gobierno convertira a los empleados en funcionarios durante un perodo de tres aos comenzando en 2007. Dado el gran nmero de trabajadores implicados, los representantes de los trabajadores consideraron este calendario razonable y estuvieron de acuerdo. Bajo la directiva de Bajit, el Consejo de Ministros emiti una resolucin que indicaba la intencin de acabar con el sistema de empleados temporales en los organismos pblicos. Pero el gobierno del primer Ministro Nadir al-Dhahabi reemplaz a Bajit antes de que ste pudiera cumplir sus promesas.

Para exigir que el nuevo gobierno hiciera frente a los compromisos de su antecesor, los empleados organizaron una segunda sentada el 1 de mayo de 2007. En esta ocasin participaron 750 trabajadores convocados ante el edificio del Parlamento para marchar hasta la residencia del primer Ministro. Poco despus, Abdal II disolvi de nuevo al gobierno colocando a Samir al-Rifai y a su gabinete en el poder. Al-Rifai, bajo la presin creciente de las acciones de los trabajadores, cumpli finalmente el compromiso de integrar a los empleados temporales en la administracin pblica aunque imponiendo condiciones, por ejemplo, el requisito de la alfabetizacin, lo que exclua del acuerdo a cerca de 250 trabajadores. Adems, aunque Bajit haba afirmado el cese del sistema de empleados temporales en los ministerios, 250 empleados de esta categora fueron contratados despus de esa decisin. Cuando stos 250 fueron despedidos abruptamente, los jornaleros protagonizaron otra protesta el 1 de mayo de 2010, esta vez ante el Complejo de los Sindicatos Profesionales en Amn, exigiendo la reincorporacin de esos trabajadores y acusando al Ministerio de malversacin de fondos pblicos. En esta protesta, Muhammad al-Sunayd fue informado de que haba sido despedido de su trabajo en el Ministerio de Agricultura. Dos semanas ms tarde, en una sentada ante un acto al que asista el ministro de Agricultura, Sunayd fue detenido y acusado de difamar al ministro. La detencin de Sunayd impuls nuevas protestas con concentraciones que tuvieron lugar de forma casi semanal en 2010. Fue puesto en libertad en cuestin de das pero no fue reintegrado a su puesto de trabajo durante un ao. Hasta el momento en que Sunayd fue entrevistado para este artculo, haba sido detenido cuatro veces y fue detenido nuevamente en julio de 2012 despus de hacer un llamamiento a la Darak para que detuviera a los corruptos. [5] Los dirigentes del movimiento de empleados en los ayuntamientos tambin han sido vctimas de detenciones.

Los dirigentes sindicales como Sunayd representan un nuevo rostro de la militancia en Jordania. l mismo es desde hace tiempo un empleado temporal que reside en Dhiban, considerada por algunos como el lugar en que se produjo la primera protesta poltica importante de 2011. En enero de ese ao, los residentes de Dhiban protestaron contra el aumento de los precios, el mal uso de los recursos locales y la corrupcin del gobierno, y exigieron la destitucin del gobierno de al-Rifai. Como el propio Sunayd ha indicado, l y muchos militantes laborales consideran claramente que su labor se alinea con la creciente oposicin poltica. En muchos aspectos, el trabajo de los dirigentes del movimiento de empleados temporales, de los trabajadores de los fosfatos, de los trabajadores portuarios y de los maestros sentaron las bases para la oleada de protestas de 2011.

 

Romper la barrera del miedo

En 2011, apenas hubo un da en que no se produjera algn tipo de accin laboral. Al final del ao, el Observatorio Obrero de Jordania registr 829 protestas de los trabajadores, y este mismo grupo informa de que hasta mediados de 2012 ya se han producido 560 protestas laborales. Algunas de estas acciones laborales han sido breves y a pequea escala y algunos manifestantes se han mostrado satisfechos con las rpidas concesiones por parte de sus direcciones. Otros trabajadores, sin embargo, han venido protestando desde hace varios aos y sus reivindicaciones se han convertido en polticas. En 2011, el crecimiento del activismo obrero se vio impulsado por la valenta de los manifestantes en toda la regin, as como por la aparente falta de voluntad del gobierno para aplastar las protestas en medio de una nueva y cargada atmsfera poltica.

Las manifestaciones de trabajadores fueron de la mano con las protestas ms explcitamente polticas que se centraban en gran medida en la poltica econmica, la corrupcin y una mayor participacin poltica. Y varias de las iniciativas laborales ms importantes y ms duraderas expresaban aspiraciones polticas junto a la reclamacin del sustento bsico. Los periodistas reclamaban libertad editorial. Los empleados temporales y otros trabajadores del sector pblico exigan una mayor responsabilidad financiera y acusaban a los responsables pblicos de corrupcin. Los trabajadores de los fosfatos estaban parcialmente motivados por las acusaciones de corrupcin en la privatizacin de la compaa de fosfato de Jordania. En 2011, en ​​ efecto, un comit parlamentario inici una investigacin sobre la venta de la compaa pero los resultados nunca se hicieron pblicos. Uno de los objetivos ms importantes del movimiento obrero emergente es el derecho de constituir sindicatos independientes y representativos. Es en este frente donde los activistas laborales ms representativos han comenzado a unirse.

La legislacin jordana estipula que los trabajadores tienen derecho a sindicarse; no obstante, el artculo 84 de la legislacin laboral afirma que los trabajadores estn restringidos a ser miembros en 17 sindicatos. Con algunas excepciones importantes, los sindicatos existentes estn considerados tanto por los sindicalistas jordanos como por observadores externos como no representativos de los intereses de los trabajadores y demasiado estrechamente alineados con las polticas gubernamentales y los intereses empresariales. Adems, como en muchos otros sectores de la vida pblica, existe un largo y documentado historial de interferencias de la seguridad del Estado en las actividades sindicales, como en el nombramiento y aprobacin de los dirigentes sindicales y de los representantes de los trabajadores. En 2010, slo dos sindicatos celebraron elecciones a la presidencia y slo tres de los 17 sindicatos celebraron elecciones para elegir a los miembros de su consejo. [6] Los activistas laborales informaron de que, incluso cuando se celebraron las elecciones, los sindicatos restringieron quienes podran ser candidatos a los puestos y las elecciones fueron con frecuencia injustas.

Muchos de los activistas sindicales entrevistados para este artculo se han referido a sus intentos de actuar a travs de sus sindicatos oficiales. Algunos, como los dirigentes del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Electricidad de Jordania, declararon que haban trabajado durante aos para dar nueva vida a esta institucin y para abrirla a una mayor participacin dando un acceso ms amplio a los trabajadores. Esfuerzos similares se realizaron dentro de la Federacin General de Sindicatos de Jordania. El sentimiento general entre los miembros del movimiento sindical independiente, sin embargo, es que tales iniciativas han fracasado en gran medida. En consecuencia, se ha puesto el nfasis en la creacin de nuevos sindicatos que representen mejor a los trabajadores y que presionen para reescribir la ley de manera que estos nuevos sindicatos puedan recibir reconocimiento oficial. Aunque se han propuesto varias enmiendas a la legislacin laboral con algn apoyo en el Parlamento, hasta la fecha no se ha producido ningn cambio legislativo. El Centro Phenix a travs del Observatorio Obrero de Jordania, en su calidad de organizacin supervisora e informativa as como de grupo de apoyo, ha presentado un proyecto de nueva legislacin que, segn defienden, es necesario para que Jordania cumpla sus obligaciones como miembro de la Organizacin Internacional del Trabajo. [7]

Mientras tanto, los militantes sindicales han tomado el asunto en sus propias manos. En junio de 2011, se haban creado seis sindicatos independientes sin pedir permiso a nadie, y otros grupos de trabajadores apuntaban en la misma direccin. Los trabajadores de estos sindicatos independientes han establecido su propia Federacin General de Sindicatos Independientes. Dada su falta de estatuto legal, los sindicatos independientes no estn autorizados a cobrar cuotas de afiliacin, ni siquiera a abrir cuentas bancarias a nombre del sindicato. Por otra parte, las negociaciones o acuerdos que lleven a cabo en nombre de los trabajadores deben ser legitimados por los sindicatos legalmente reconocidos. Sin embargo, a pesar de su fracaso en la obtencin del reconocimiento oficial, estos sindicatos independientes se han convertido en las tribunas de facto de los trabajadores y sus quejas. En los casos del Sindicato Independiente de Trabajadores del Fosfato y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Electricidad de Jordania, son los sindicatos independientes los que han ejercido el poder popular necesario para obligar a que la direccin se siente a la mesa. La lucha contina para asegurar que los acuerdos se cumplan.

Como sostienen desde hace mucho tiempo los acadmicos de lo laboral en la regin, no hay lneas duras ni rpidas entre los problemas econmicos y las reivindicaciones polticas. [8] En Jordania, muchas de las reclamaciones laborales estn vinculadas a quejas ms amplias relativas a las polticas econmicas neoliberales, a la corrupcin y a la rendicin de cuentas del gobierno que constituyen las preocupaciones medulares de los grupos polticos reformistas, tanto antiguos como nuevos. Algunas de las organizaciones obreras ms polmicas y de ms larga trayectoria han atacado al corazn de las polticas econmicas neoliberales que han dado lugar, por ejemplo, a una mayor dependencia de los empleados temporales y de los trabajadores contratados en el sector pblico, o la privatizacin de las industrias nacionales, como la compaa de fosfatos. Es aqu donde las quejas de los trabajadores se superponen ms explcitamente con las de la oposicin poltica. A un nivel ms profundo, la organizacin obrera y el movimiento sindical independiente tienen implicaciones de largo alcance para el desarrollo poltico ya que pueden ayudar a que surjan organizaciones de la sociedad civil ms potentes y una oposicin de base ms amplia.

Con una deuda nacional que casi alcanza los 20 mil millones de dlares y una severa crisis de agua y de otros recursos naturales, las quejas de los trabajadores en Jordania no se atendern fcilmente. Circulan rumores de que el gobierno est luchando para poder pagar los sueldos cada mes pese a las promesas saudes y europeas de miles de millones en ayuda y al continuo apoyo financiero de Estados Unidos. Se trata de problemas antiguos que se han vuelto ms agudos. Lo que ha cambiado es que los jordanos ya no se callan; y los militantes sindicales han estado a la vanguardia rompiendo la barrera del miedo.

 

Notas:

[1] Jordan Labor Watch: Labor Protests in Jordan During 2011, nmero 1 (Amn, 2012).
[2] Hani al-Hurani: The Jordanian Labor Movement: History, Structure and Challenges (Bonn: Friedrich-Ebert-Stiftung, 2001), accessible en ingles online en: http://library.fes.de/fulltext/iez/01144toc.htm .
[3] National Labor Committee: US-Jordan Free Trade Agreement Descends into Human Trafficking and Involuntary Servitude (New York, 2006), accesible en ingls online en: http://www.nlcnet.org/admin/reports/files/Jordan_Report_2006.pdf
[4] Al-Ray, 2 de Julio de 2008.
[5] Fi al-Mirsad, 17 de Julio de 2012.
[6] Jordan Labor Watch: Freedom of Association in Jordan, nmero 2 (Amn, 2012).
[7] Phenix Center for Economics and Informatics Studies/Jordan Labor Watch: A Draft Law Proposal: Trade Unions Activity Regulation (Amn, Septiembre de 2011).
[8] Joel Beinin y Frederic Vairel: Social Movements, Mobilization and Contestation in the Middle East and North Africa (Stanford, CA: Stanford University Press, 2011).

Fuente: http://www.merip.org/mer/mer264/emergence-new-labor-movement-jordan



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