Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-09-2012

Apuntes para avanzar hacia un Nuevo Proceso Constituyente
Por un nuevo proyecto de pas

Antonio Romero, Alberto Garzn y Nico Sguiglia
Pblico.es


A pesar del esfuerzo de millones de trabajadores y trabajadoras espaoles que lucharon por institucionalizar sus conquistas sociales, a da de hoy nuestra Constitucin es papel mojado. El consenso del 78 ha sido roto al haberse lanzado un contraproceso constituyente, puesto en marcha por el neoliberalismo y las oligarquas financieras, que tiene como objetivo acabar con el Estado del bienestar que se comenz a construir en Europa tras la II Guerra Mundial.

Las elites capitalistas no pretenden devolver los derechos sociales y econmicos que hoy niegan a los trabajadores, sino que por el contrario aprovechan la crisis para arrebatar los recursos econmicos y financieros a la gran mayora mientras los concentran en pocas manos. Sin duda esta crisis est siendo utilizada para vaciar los ordenamientos constitucionales de los pases de la Unin Europea as como para cerrar y consolidar un nuevo modelo de sociedad basada en la explotacin sin contrapartidas y en la rivalidad entre los pobres, los pueblos y los subalternos. Con ello el capitalismo condena a toda una generacin a la constante incertidumbre laboral y vital y abre el campo de juego de las opciones totalitarias.

Las soluciones a esta situacin han de ser extraordinarias y ambiciosas, por lo que creemos que es necesario impulsar un Nuevo Proceso Constituyente para un nuevo proyecto de pas, que supere este rgimen cuya representacin es una monarqua heredada del franquismo y opaca en la gestin econmica y patrimonial, con casos de corrupcin en su seno. Entendemos que el nuevo estado ha de construirse sobre bases federales y solidarias, dotndonos de esta forma de mecanismos para estar en una Europa federal de los pueblos que ponga solucin a la creciente incompatibilidad entre democracia y Estados-nacin, en un mundo de trabajadores multinacionales, de migrantes y redes de cooperacin y comunicacin transnacionales. La esfera de los asuntos comunes y sus leyes fundamentales tienen que adaptarse a esa nueva condicin, so pena de ceder el protagonismo y la direccin de la crisis de la UE a las nuevas formas de la revolucin conservadora.

Cabe recordar que siete de cada diez personas que hoy tienen derecho a voto en Espaa no pudieron votar la Constitucin de 1978 y mucho menos participar en su elaboracin. Sin embargo, las demandas sociales exigen una nueva relacin entre representantes y representados, con una mayor participacin de la ciudadana en los asuntos pblicos. No es una cuestin tcnica sino poltica pues las nuevas tecnologas permiten imaginar mecanismos de participacin social y de control ciudadano de la actividad poltica que signifiquen una profundizacin democrtica.

Los abajo firmantes identificamos algunos elementos fundamentales de lo que debera ser el nuevo orden constitucional.

1. En primer lugar, la preservacin, cuidado y promocin de los bienes comunes naturales tiene que tener un papel protagnico en un nuevo marco constitucional.

2. En segundo lugar, el sistema poltico ha de ser democratizado. Efectivamente, el poder ejecutivo ha sufrido un proceso de cierre autoritario por dentro; el poder legislativo ha sido vaciado de sus funciones democrticas y de representacin a travs de un bipartidismo marcado por la injusta ley electoral; y el poder judicial se ha mostrado como absolutamente dependiente de los intereses de los dos principales partidos. Del mismo modo resulta indispensable una ampliacin y dinamizacin de los mecanismos de participacin ciudadana en los asuntos pblicos, introduciendo reformas en el marco de las ILPs, referndums, consultas populares vinculantes sobre decisiones fundamentales, potenciacin de los espacios ciudadanos deliberativos y avanzando hacia sistemas de voto delegado y participacin directa siguiendo los modelos de las llamadas democracias en red.

3. En tercer lugar, las relaciones laborales deben ser repensadas de acuerdo con las caractersticas del nefasto modelo productivo espaol. La nueva carta constitucional debe tener presente la necesidad ante todo de proteger y garantizar la reproduccin de la vida de nuestras sociedades, garantizando el acceso al trabajo digno, a una renta bsica de ciudadana, a la salud, la alimentacin, la educacin, la vivienda y a una Internet libre y neutral como derechos fundamentales y absolutamente prioritarios. La puesta en marcha de un nuevo modelo productivo capaz de activar las capacidades productivas de nuestra sociedad y de generar empleo en condiciones de dignidad es absolutamente prioritario. Sin embargo, no puede quedar subordinado el derecho y las garantas de una vida digna a la posesin de una relacin laboral formal, cuando las elites financieras y gobiernos afines convierten el paro y las relaciones laborales precarias e informales en una tumba de la dignidad humana.

4. En cuarto lugar, es necesario pensar una reorganizacin y democratizacin de las instituciones del Estado y de la Administracin. El Estado social se ha legitimado histricamente por su organizacin de sistemas pblicos de bienestar, por su papel econmico, financiero, fiscal, territorial y de seguridad. No se trata de acabar con el Estado o de multiplicarlo sin descanso, sino de un Estado adecuado a las capacidades democrticas y de cooperacin de los ciudadanos, capaz de autolimitarse y ser lo ms poroso posible a las formas de cogestin de sus competencias con instituciones ciudadanas democrticas no estatales, buscando frmulas que impliquen una mayor eficiencia y el establecimiento de mecanismos que eviten la ntima conexin que existe entre el poder pblico y el poder econmico de las oligarquas espaolas y europeas.

5. En quinto lugar, es necesario poner coto al poder no democrtico; es decir, ha de lograrse que el poder econmico est subordinado a la democracia y sus leyes. Los recursos de una sociedad han de ser gestionados por sta, a travs de mecanismos democrticos, y no por las oligarquas econmicas. Mientras las decisiones que afectan a nuestras vidas las tomen entidades no sujetas a control comunitario, tales como las grandes empresas financieras, no podremos hablar de democracia.

El proceso constituyente del que hablamos, y que deber proponer a los ciudadanos una nueva constitucin, tendr que ceder el protagonismo a los mismos en la redaccin de la carta fundamental, inspirndose en las recientes experiencias latinoamericanas, pero tambin en la formidable iniciativa de los ciudadanos islandeses.

Consideramos indispensable la creacin de instancias de colaboracin y cooperacin entre aquellos espacios organizativos (polticos, sindicales y sociales) que estn sealando de forma clara la necesidad y el deseo de un Nuevo Proceso Constituyente para un nuevo proyecto de pas, diseando juntos una nueva y real democracia. Hacemos un llamamiento a las millones de personas que en nuestro pas luchan por una vida digna para todos a que avancemos juntos en la construccin de una constitucin de lo comn a travs de asambleas constituyentes en las que la ciudadana decida su futuro de forma radicalmente democrtica. Tenemos en nuestras manos la posibilidad de superar, con alegra y organizacin, este rgimen corrupto y antidemocrtico y abrir un tiempo nuevo de justicia e igualdad. Vamos a ello.

Antonio Romero. Ex diputado de IU y presidente honorfico del Partido Comunista de Andaluca

Alberto Garzn. Diputado por Izquierda Unida en el Congreso

Nico Sguiglia. Activista de La Casa Invisible, centro social autogestionado de Mlaga

Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/5834/por-un-nuevo-proyecto-de-pais-apuntes-para-avanzar-hacia-un-nuevo-proceso-constituyente/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter