Portada :: Otro mundo es posible :: Feminismos
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-09-2012

El caso Assange desde el feminismo

Beatriz Gimeno
Pikara/Viento Sur


Cuando June me sugiri que escribiera un post sobre la lectura feminista del caso de Julian Assange, pens que me sera muy complicado llegar a tener una opinin clara del asunto; en realidad, me ha sido relativamente fcil en cuanto comenc a leer sobre el caso en las fuentes reales, y no en internet. Este es un claro ejemplo de cmo internet puede desfigurar cualquier noticia y hacer que la mezcla entre noticia y opinin nos impidan ver la realidad.

Por una parte tenemos la persecucin norteamericana hacia Wikileaks, que deploro. Las penas que Estados Unidos reserva para quienes considera enemigos son desproporcionadas y los castigos que aplica judicial y extrajudicialmente- a estas personas son inhumanos. La situacin del soldado Manning da una idea de lo que podra esperarle a Assange en caso de que terminara en aquel pas. EE UU no ofrece garantas en este o en otros casos, pero lo cierto es que EE UU, por ahora no ha pedido la extradicin de Assange y, de hecho, le hubiera sido ms fcil pedirla desde el Reino Unido si esa era su intencin primera. En cualquier caso es verdad que los brazos de la CIA son muy largos y que el respeto de EE UU por el derecho internacional es cuestionable, as que es lgico que Assange tenga miedo de acabar en ese pas.

Sin embargo, el caso tiene una vertiente completamente eclipsada por los medios y, lo que es peor, por todos los comentaristas y tambin por toda la comunidad de internet, y es que dos mujeres han denunciado a Assange por delitos sexuales y la justicia sueca le ha llamado a declarar. No est acusado de violacin, como se dice a menudo, sino de un delito sexual menor que la violacin. Se dice tambin que el delito sobre el que la fiscala quiere interrogarle no sera calificado como delito en la mayora de los pases democrticos. Pero no todos los pases tienen, desgraciadamente, una legislacin inspirada por el feminismo en lo que hace a estos asuntos. Suecia es un modelo y un ejemplo; que el asunto no sea delito en muchos pases no quiere decir que no debiera serlo o, incluso, no quiere decir que podamos pensar que la legislacin sueca no tiene importancia.

La cuestin es que Assange tuvo (presuntamente) relaciones sexuales consentidas con dos mujeres. Con las dos se comport como el machista que l mismo reconoce que es. Al parecer no quiso usar condn con ninguna de ellas pero ambas le obligaron a ponrselo si quera tener sexo. Se lo puso entonces pero en el primer caso lo rompi adrede, lo que me ha servido para enterarme de que esta es una prctica habitual entre los machitos suecos agobiados por las exigencias feministas. Hay incluso webs que explican cmo hacerlo, cmo romper el condn en plena relacin para as imponer la voluntad de macho contrariado sobre la voluntad de ella. En el segundo caso, mantuvo relaciones con condn pero despus volvi a penetrar a la mujer sin condn aprovechando que sta estaba dormida; cuando ella se dio cuenta y protest, l uso la fuerza.

Las dos mujeres no saban si denunciar o no porque, como en cualquier otro lugar, los delitos sexuales son siempre la palabra de una contra la del otro, y son tambin delitos muy difciles de probar. En Suecia, como en todas partes, sobre las mujeres que denuncian este tipo de agresin suele recaer un escrutinio pblico poco favorable. La vctima de una violacin puede conseguir su propsito de que se haga justicia o puede acabar siendo ella misma convertida en la culpable; lo cierto es que nunca se sabe y siempre hay un riesgo. Al parecer, ellas dos se pusieron en contacto por internet para denunciar juntas. Hasta aqu lo que ellas mantienen y el asunto sobre el que la fiscala sueca quiere interrogar a Assange.

No soy ingenua y no me costara absolutamente nada creer que todo es un montaje de la CIA, porque la CIA es capaz de eso y, desgraciadamente, de mucho ms, y tenemos pruebas de ello. Pero tampoco me cuesta nada creer que lo que ellas denuncian es verdad. Las propias declaraciones de Assange declarndose un machista y afirmando que Suecia es la Arabia Saud del feminismo no inspiran mucha confianza. Por si fuera poco, l no ha rechazado la versin de las mujeres, sino que ha declarado que las protestas de ellas acerca del condn a l no le parecieron de importancia. Es decir, que admite que ellas protestaron, pero afirma que a l esas protestas no le parecieron serias. Lo cierto es que me inclino a pensar, aunque esto s que es una opinin personal, que si todo fuera un montaje poltico ste se hubiera montado sobre un delito de mayor importancia porque, segn los juristas suecos que he tenido la oportunidad de leer, hay muchsimas probabilidades de que si Assange se presenta no sea ni juzgado, y mucho menos condenado. Me parece raro un montaje tan endeble, pero en este sentido no puedo sino aventurar mi opinin, que vale tanto como la de cualquiera.

Lo que es evidente para cualquiera es que las mujeres que acusan a Assange han dejado de tener ninguna importancia, si es que alguna vez la tuvieron. Acercarse al caso Assange por internet es entrar en el reino de la misoginia. Incluso en aquellos ambientes de izquierdas que he consultado apenas puede leerse nada que ponga en duda que ellas son unas mentirosas, que todo es un montaje de EE UU. Nada diferente a lo que siempre se dice de las mujeres que denuncian abusos sexuales. La casi universal creencia de que esto es un montaje refleja perfectamente la rapidez y facilidad con que los testimonios de las vctimas de los delitos sexuales son desacreditados. Las numerosas personalidades que se han posicionado a favor de Julian Assange sin mencionar, siquiera, los posibles delitos sexuales, demuestra que la violacin es algo que mucha gente, la mayora de ellos hombres, considera un delito menor y fcilmente olvidable cuando concurren circunstancias ms importantes.

Denunciar una violacin o un abuso sexual es algo que con mucha facilidad puede volverse contra la vctima si sta cae mal o la acusacin no conviene. Es un delito grave o no segn nos caigan la denunciante y el agresor (vase Strasuss-Kahn, que s nos caa mal). El mismo presidente Correa ha pronunciado los argumentos de siempre: Por qu no le denunci antes? O bien por qu se fue con l si luego no quera?, negando as la posibilidad de decir primero que s y despus que no o de que se produzca una violacin o un abuso en el curso de una relacin consentida. Nadie ha criticado estas palabras que tampoco son tan absolutamente diferentes, en el fondo, de las del senador norteamericano que ha hablado de violaciones legtimas e ilegtimas.

Cegados con Wikileaks, con cierto antiamericanismo bsico muy extendido, con el apoyo poltico de la izquierda a Ecuador, todos ellos temas que no tienen nada que ver con esto, poca gente se ha parado a pensar lo que repiten hasta la saciedad los juristas suecos y muchos juristas independientes: que Suecia es uno de los pases ms garantistas con los derechos de los acusados, tan garantista que figura en el puesto numero 1 en derechos fundamentales entre 66 pases en el Rule of Law Index 2011 (ndice del Estado de Derecho); que el abogado de las denunciantes es Claes Borgstrm, el ombudsman (defensor) para la igualdad de gnero de 2000 a 2007, y que ha tenido que recordar que sus clientas no han cometido un crimen, que son las vctimas, y ha considerado alucinante y un abuso de la figura de asilo la actuacin de Ecuador; que en todo caso es muy improbable que Suecia extradite a Assange porque la ley sueca impide extraditar a nadie por delitos polticos y el espionaje es considerado como tal por la ley sueca; que Amnista Internacional se ha pronunciado claramente por que Assange sea juzgado al considerar que la ley sueca es completamente garantista y las posibilidades de que los jueces suecos sean influenciados por las presiones polticas es casi nula, contando con los recursos y las distintas instancias judiciales. Amnista Internacional ha dicho esto al mismo tiempo que ha manifestado que el caso que verdaderamente debera estar ocupando a la solidaridad internacional es el del soldado Manning, privado de los ms elementales derechos humanos y garantas procesales. Pero Assange es un showman y el soldado Manning un soldado norteamericano que no parece muy listo.

Yo no s si Assange es o no es un violador, eso lo tendrn que decir los tribunales, pero la postura ms razonable y fundamentada, la que tiene en cuenta a las denunciantes y la situacin general es la de Amnista Internacional: la ley sueca es fiable, los delitos de los que se le acusa no tienen nada que ver con Wikileaks, Assange por tanto debera responder de sus presuntos delitos sexuales.

Fuente: http://info.nodo50.org/El-caso-Assange-desde-el-feminismo.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter