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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2012

La extrema derecha amenaza a los pases del sur de Europa con su disfraz antiglobalizacin

Daniel del Pino y Sergio Len
Pblico

La crisis y el discurso antiausteridad alimentan a los partidos ultras. Amanecer Dorado usa la violencia en Grecia con total impunidad. Las instituciones italianas estn pobladas por numerosos fascistas. En Espaa no tienen ms fuerza porque el PP absorbe sus votos. Portugal sigue siendo la incgnita pese a los recortes


Conviene no olvidar Mesolongi y Rafina. En esas localidades griegas los neonazis de Amanecer Dorado arrasaron hace unas semanas los puestos de inmigrantes en dos mercadillos al aire libre. Son smbolos de la vergenza de Europa, como en su momento lo fueron El Ejido y Rosarno. Pero lo sucedido en Grecia tiene un ingrediente extra que debera preocupar en especial a las instituciones europeas. Tres diputados de la formacin de extrema derecha que triunf en las elecciones de junio participaron en la cacera de extranjeros. El 22% de los griegos simpatiza con su lder y fundador, Nikolaos Michaloliakos, segn el ltimo sondeo.

El Parlamento griego est dando los pasos para retirarles la inmunidad parlamentaria y que puedan ser juzgados pero esto no parece que vaya a frenar su comportamiento. Desde la primera vuelta de los comicios en mayo se ha visto a los miembros de Amanecer Dorado recorrer las calles de Atenas amenazando a la comunidad homosexual; agredir a dos diputadas en un plat de televisin; obligar a los periodistas a levantarse en una rueda de prensa ante la entrada de Michaloliakos; recoger sangre "de verdaderos griegos slo para verdaderos griegos"; o repartir comida producida en Grecia.

Durante la campaa electoral amenazaban incluso con "minar las fronteras" para impedir la llegada de inmigrantes. Parece un discurso de otro mundo, desterrado de Europa hace ms de medio siglo. Y sin embargo, su popularidad contina creciendo. El periodista del diario Ekathimerini, Nikos Konstandaras, lo explicaba de la siguiente manera en una columna: "Amanecer Dorado no slo no esconde su verdadera naturaleza sino que alardea de su intolerancia y violencia en cada oportunidad que se le presenta. Cultivar la rabia sin lmites les favorece. Hemos visto con frecuencia cmo la faccin ms dura acaba imponindose en una revolucin".

En Grecia, la retrica contra las directrices impuestas desde Alemania aumenta la cohesin de los ultras

En la actualidad, una treintena de partidos ultras se ha consolidado en los parlamentos nacionales de toda Europa pero "Grecia es un caso especfico. El discurso de Amanecer Dorado se basa en el fascismo de los aos 30", explica el profesor de Sociologa de la Universitat Autnoma de Barcelona (UAB), Josep Maria Antentas.

"La xenofobia y la inmigracin son la base comn del discurso de estas formaciones ultras. Intentan captar los sentimientos de los votantes con una retrica demaggica, la de 'somos un partido fuera de los partidos tradicionales'. Ir contra la inmigracin sirve como elemento de cohesin frente al peligro del exterior. Y en Grecia, adems, esa cohesin se consigue tambin con la unin frente a las directrices impuestas desde Alemania con los recortes", aade.

La crisis como coartada

En esto coincide el doctor en Historia y profesor universitario Xavier Casals, para quien "los nuevos partidos de extrema derecha se han convertido en formaciones antiglobalizacin que han sido capaces de reinventarse y llamar la atencin del electorado de centro, captando su voto de protesta contra la dictadura de los mercados". Y los recortes y las polticas de austeridad que han seguido los Gobiernos europeos desde que se iniciara la crisis de la deuda griega hace dos aos, han espoleado a estos partidos que tienen en el discurso anti UE su mejor arma.

"La actual coyuntura econmica es el caldo de cultivo perfecto para la proliferacin de la ideologa fascista"

"Han sabido conformar una opcin electoral atractiva. Se han posicionado contra las directrices europeas y eso les ha llevado a recoger ms apoyos que nunca", prosigue Casals. Por su parte, Antentas incide en que "la frustracin por la imposicin de las polticas de recortes provoca reacciones sociales muy distintas y una de ellas es el renacimiento de ideologas reaccionarias". El eurodiputado de IU, Willy Meyer, va ms all y cree que la actual coyuntura econmica "se ha convertido en el caldo de cultivo perfecto para la proliferacin de la ideologa fascista".

Bruselas no ha mostrado una posicin firme contra la aparicin de estos grupos, que plantean un reto enorme para la evolucin de la poltica comunitaria y cada vez ocupan ms escaos en el Parlamento Europeo. "La extrema derecha no estuvo nunca tan presente. Han pasado cosas muy graves sin que se haya hablado de ellas. El hilo conductor es su eurofobia. Vemos continuamente a los eurodiputados ultras decir verdaderas barbaridades. Atacan el pluralismo religioso, a la moneda nica...", denuncia el eurodiputado socialista Juan Fernando Lpez Aguilar. Segn l, la nica alternativa que le queda a la UE para preservar su identidad es "defender la democracia representativa frente a la propuesta populista que slo ofrece respuestas irracionales".

Lo que queda claro es que nada de lo que est ocurriendo hoy puede tomarse como un caso aislado. As se vio la entrada en el Gobierno austriaco del ultra Jorg Haider en el ao 2000. Hoy, el Partido de la Libertad de Austria que Heinz-Christian Strache hered tras la muerte de Haider en 2008, es la tercera fuerza del pas y apunta a ser la primera.

En Holanda, el Partido para la Libertad de Geert Wilders hizo aicos la coalicin de Gobierno y forz al primer ministro, Mark Rutte, a dimitir y a adelantar los comicios. Los holandeses decidieron castigar en las urnas el pasado da 12 a los partidos antieuropeos y Rutte recuper su puesto. A pesar del varapalo y de perder una buena cantidad de escaos, Wilders y su formacin antimusulmana mantienen 13 diputados en el Parlamento.

Fascistas de siempre en las instituciones italianas

"Vemos continuamente a los eurodiputados ultras decir verdaderas barbaridades" Estos dos pases son slo un ejemplo de lo que est pasando en Europa, un fenmeno que puede extenderse a otros pases del sur de Europa, los ms castigados por la crisis. Y aunque a priori parezca difcil que este tipo de formaciones tan extremistas puedan cuajar en Italia, Espaa o Portugal, estos Estados cuentan desde hace aos con sus propias amenazas, lo que en el contexto de la crisis, puede convertirse en el punto de partida perfecto para desarrollarse.

Las races populistas, nacionalistas -en este caso secesionistas- y xenfobas auparon a la Liga Norte de Umberto Bossi a principios de los aos noventa, que llegara al Gobierno de Italia en el 94 en coalicin con Silvio Berlusconi. Su alianza ha marcado las ltimas dos dcadas de la poltica. Il Cavaliere, con tal de garantizarse la estabilidad de sus Ejecutivos, cedi a los leguistas carteras como la de inmigracin, permitindoles instaurar la xenofobia y el racismo de estado.

La Liga ha llegado a encabezar iniciativas tan como las rondas padanas (patrullas ciudadanas que se dedicaban a delatar a los sin papeles por la calle) y ha tratado de prohibir la apertura de bazares chinos o restaurantes de kebabs -sin xito-. Mientras, su poltica migratoria violaba las normativas ms bsicas. La Liga ha dado personajes esperpnticos como el eurodiputado Mario Borghezio, famoso por su antiislamismo, homofobia y, ms recientemente, por alabar la matanza del extremista Anders Breivik en Noruega.

Al lado de Bossi y Berlusconi siempre estuvo Gianfranco Fini, hoy presidente del Parlamento italiano y fundador de Alianza Nacional, formacin que naci de las cenizas del fascista Movimiento Socialista Italiano (MSi). Estos son tambin los orgenes del exministro de Defensa, Ignazio La Russa, o del alcalde de Roma, Gianni Alemanno.

Los escndalos de financiacin ilegal y su pasado en el Gobierno han hundido las expectativas de la Liga, pero al mismo tiempo han comenzado a surgir formaciones como La Destra de Francesco Storace (tambin exmiembro del MSi) que, si bien no llegarn tan alto en los comicios de 2013, han tratado de copiar el modelo del Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen en Francia, abrazando las banderas de la salida del euro, del control de la inmigracin y de la amenaza fantasma del islam. Por otro lado est Casa Pound, movimiento relacionado con la Fiamma Tricolore, agrupacin de partidos de extrema derecha, que hereda su nombre del poeta musoliniano Ezra Pound, y que ha sido relacionado recientemente con ataques violentos contra inmigrantes.

El PP absorbe su avance en Espaa

En Espaa, La Falange y Fuerza Nueva parecen haber pasado a la historia, pero en su lugar surgi la Plataforma per Catalunya . El partido xenfobo de Josep Anglada obtuvo 69 concejales en toda Catalunya y movilizaciones como la de finales de junio en el municipio madrileo de Torrejn de Ardoz contra la construccin de una mezquita, hacen indicar que la formacin est intentando ampliar su zona de accin.

"En Espaa ya hay un partido que hace que el electorado de extrema derecha est a gusto. El PP abarca todo el espectro" En cualquier caso, si en nuestro pas no proliferan ms este tipo de partidos es porque el Partido Popular fagocita al electorado ms radical de derechas. "En Espaa ya tenemos un partido que en parte hace que el electorado de extrema derecha est a gusto. El PP abarca todo el espectro", indica Meyer. Por su parte, Lpez Aguilar culpa al Partido Popular Europeo de "abrazar la bandera de la extrema derecha con su defensa de la identidad nacional y la restriccin de la inmigracin".

El socialista puso como ejemplo al expresidente francs, Nicolas Sarkozy, quien sabedor de las pocas opciones que tena ante Hollande, radicaliz su discurso para tratar de atraer la confianza de los votantes del FN. Marine Le Pen se hizo con casi el 18% de los votos en la primera vuelta de las presidenciales, un resultado histrico -a la vez que catastrfico para Sarkozy- que se vio reforzado en las legislativas con los tres escaos que devolvi a su formacin a la Asamblea Nacional por primera vez desde 1986.

La mayor incgnita en el entramado ultra en la UE sigue siendo Portugal, donde el Partido Nacional Renovador no obtuvo ms de 18.000 votos en las elecciones de 2011 pese a la intervencin de la troika y su programa antieuropesta, militarista y de corte fascista. En cambio, su presencia s es fuerte en pases del norte de Europa como Dinamarca, Suiza, Finlandia, Noruega, Hungra, Suecia o Blgica.

Ya sea desde la oposicin o entrando en gobiernos de coalicin, el peligro de que los ultras consigan mayor peso persiste, advierte Meyer. Cul es su objetivo? El profesor Antentas lo tiene claro: convertirse en la fuerza predominante de la derecha. Una tendencia que persistir mientras la inestabilidad poltica les permita "monopolizar el discurso y no desgastarse", incide el historiador Casals.

Las prximas elecciones en Europa marcarn la evolucin de estos partidos y, por consiguiente, establecern la corriente poltica del continente. Pero entretanto tanto, como remacha Lpez Aguilar, mientras "la amenaza del fascismo siga viva, hay que permanecer alerta".



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