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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2012

Entrevista a Alcides Lesmes, superviviente de la Unin Patritica refugiado en Espaa
El proceso de negociacin ha de aclarar quin financi el terror y dnde estn los desaparecidos

Enric Llopis
Rebelin

Alcides Lesmes sobrevivi en la dcada de los 80 al genocidio poltico de la Unin Patritica, de la que era militante de base, adems de secretario general de la Federacin Sindical de Trabajadores de la regin del Meta. Ante la amenazas de muerte, se exili en el estado espaol, donde cuenta con el estatuto de refugiado poltico. Hoy es el representante del Movimiento de Vctimas de Crmenes de Estado (MOVICE) en el Pas Valenciano. En cuanto al proceso de negociacin anunciado entre el gobierno de Santos y las FARC-EP, considera que no tendra sentido si no se vincula a cambios estructurales socioeconmicos y polticos- y si no se aclara quin ha financiado el terror durante las ltimas dcadas y dnde estn los desaparecidos.


Cmo ha cambiado, a grandes rasgos, Colombia en los ltimos 50 aos, desde que surgi la guerrilla?

Hay una base que permanece. La insurgencia naci en el ao 1964 a raz de la lucha del campesinado por la tierra, de la que fueron despojados por parte de los terratenientes. Hoy este problema contina vigente. Pero existen elementos nuevos. Por ejemplo, el Plan Nacional de Desarrollo impulsado por el presidente Santos deja en manos de la industria extractiva 40 millones de hectreas. Grandes extensiones de tierra se destinan a minera, petrleo, caa de azcar y palma africana para agrocombustibles, mientras muy poco resta para los 12 millones de campesinos que laboran en Colombia.


Precisamente la cuestin agraria es uno de los puntos de la agenda en las negociaciones entre Santos y las FARC-EP. El 0,45% de la poblacin controla el 62,5% de las tierras. Confas en que cambie el estado de cosas?

En los movimientos sociales tenemos esas expectativas. Personalmente, soy optimista. El movimiento campesino, indgena y afrodescendiente ha pedido una reforma agraria integral, basada en la restitucin de los territorios a los campesinos despojados y la puesta en cultivo de las tierras actualmente baldas, entre otras reivindicaciones. Ten en cuenta que en Colombia la mayor parte de la poblacin trabajadora es campesina, y que ms de 7 millones de hectreas les han sido robadas desde la dcada de los 80 hasta hoy. Se ha producido un autntico expolio ligado a la accin del paramilitarismo.


Por qu el presidente Santos hombre de la oligarqua financiera y los grandes capitales- manifiesta justo ahora inters en abrir un proceso de dilogo?

Primero quiero puntualizar que entre Santos y el expresidente Uribe no existe ninguna ruptura. Santos ocup el cargo de ministro de Defensa durante la presidencia de Uribe. Y lo hizo, por ejemplo, en la poca de los falsos positivos, que supuso la desaparicin de ms de 2.000 jvenes, a los que se present como supuestos guerrilleros cazados en combate. Por qu se impulsan las negociaciones ahora? Hay un cansancio del estado, en primer lugar. Los presupuestos para la guerra en los ltimos aos han sido multimillonarios, incluida la ayuda militar norteamericana del Plan Colombia y el Plan Patriota. Pero, 50 aos despus, no han conseguido acabar con la insurgencia. Adems, el pueblo colombiano pide un acuerdo y que acabe esta guerra que no nos lleva a ningn lado.


Y por qu las FARC-EP aceptan en estos momentos el dilogo?

Ya en la campaa electoral, y despus en la presidencia, Santos realiz contactos con la insurgencia para ver si era posible la negociacin; las FARC asintieron, con la condicin de que se tratara de una propuesta seria. La insurgencia ha considerado estas expectativas e intenta aprovechar la oportunidad. Es como la luz a final del tnel.


Qu papel desempean en el proceso lvaro Uribe y la extrema derecha colombiana?

Sin duda, Uribe Vlez y la extrema derecha, as como militares retirados y altos mandos del ejrcito an en activo van a intentar torpedear el proceso. Han pedido ya que no haya ningn tipo de concesin a la insurgencia. Insisto en que esta gente representa un serio peligro para el proceso que arrancar en octubre. Afilarn todas sus bateras para que fracase la negociacin.


Y en cuanto al paramilitarismo?

El fenmeno del paramilitarismo permea toda la sociedad colombiana. Hoy contina muy vigente, aunque con otros medios. Se les denomina de otro modo guilas Negras o Bacrim pero es lo mismo. Se trata de estructuras muy vivas, que continan asesinando a da de hoy en Colombia. Detrs de estas bandas asoman los grandes grupos financieros, militares y polticos de diferente pelaje. Numerosos polticos, manchados con la sangre del paramilitarismo, estn en prisin.


Consideras que era posible una victoria militar por cualquiera de los dos bandos?

Hay un desgaste por parte del estado tras miles de millones invertidos en alta tecnologa militar, sin el resultado que esperaban. Tambin me parece imposible que las FARC-EP pudieran derrotar al estado. Quiero aadir que, a mi juicio, este proceso abre una gran esperanza para la insurgencia. Tras los cambios estructurales que requiere Colombia, podra presentarse a elecciones libres y alcanzar triunfos polticos.


Afirmas que hay posibilidades de que la negociacin acabe con buen resultado. Pero hay antecedentes de fracaso; las de Betancur con las FARC a principios de los 80 o las del Cagun, durante la presidencia de Pastrana.

Creo que hoy se dan las posibilidades para un proceso serio de negociacin. En 1984, cuando se sentaron a dialogar Betancur y las FARC-EP, hubo un clima de confianza que hizo posible, finalmente, la constitucin de un frente de izquierdas para presentarse a las elecciones, fueran municipales o estatales. Pero luego se vio que no haba una voluntad real. Hubo cerca de 5.000 asesinatos de sindicalistas, estudiantes, intelectuales y campesinos vinculados a la Unin Patritica. La prueba de que nunca ha habido voluntad real de negociacin son los 200.000 desaparecidos a lo largo del conflicto, sobre todo campesinos, estudiantes, sindicalistas o indgenas; actualmente pasa de 9.000 el nmero de presos polticos; el conflicto ha forzado el desplazamiento de 5,2 millones de personas (dentro del pas, sin contar con los exiliados). Adems, desde los 80 han sido asesinados 3.200 lderes sindicales en Colombia.


Sera la Unin Patritica un buen referente de los que podra ocurrir tras el proceso de negociacin?

Tras los pactos de La Uribe, entre Betancur y las FARC-EP, se acord organizar un partido la Unin Patritica- formado por exmiembros de la insurgencia y gente de las organizaciones sociales. Se presentaron con xito a las elecciones: La Unin Patritica obtuvo diputados, senadores, alcaldes y concejales. Pero la respuesta del estado consisti en los asesinatos selectivos. Tras las negociaciones de 2012, confiamos en que emerja un gran movimiento que aglutine a toda la izquierda colombiana.


El gobierno anuncia el dilogo con las FARC-EP pero continan las detenciones de militantes de las organizaciones sociales, a las que adems se relaciona con la insurgencia

Las detenciones de los militantes de organizaciones sociales contina como en los ltimos 40 aos. Hace unos meses se organiz una gran marcha a Bogot, a las que asistieron ms de 100.000 personas. Fue la Marcha Patritica, que naci de las reivindicaciones comunes de 1.800 organizaciones sociales. El gobierno se asust al ver el resultado de la de la marcha. Empez, entonces, a estigmatizar a las organizaciones, afirmando que estaban infiltradas o financiadas por las FARC. Pero esto es una gran falacia, que tiene como objetivo romper el movimiento. Por eso, hacemos un llamado a la comunidad internacional, para que estos sealamientos no culminen en algo parecido a los que ocurri en los aos 80 y 90 con la Unin Patritica.


Por ltimo, opinas que con la paz se colman las aspiraciones de la izquierda colombiana?

En absoluto. Si se firma la paz, sta ha de vincularse a cambios estructurales (polticos, sociales y econmicos). De lo contrario, no tendra ningn sentido la negociacin ni los acuerdos. Seguira todo igual que hoy. Y, por supuesto, la negociacin debe aclarar quin ha financiado todo este terror que ha sufrido el pueblo colombiano durante dcadas. Y responder a otra pregunta, dnde estn los desaparecidos? Adems, en las negociaciones deben estar representados todos los movimientos sociales.



Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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