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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2012

Mursi reajusta sus vnculos con EE.UU.

M K Bhadrakumar
Asia Times Online

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


La confusin mentalestadounidense sobre Egipto termin el fin de semana pasado, solo nueve das despus que el presidente Barack Obama hiciera su famoso comentario en una entrevista televisada diciendo que no est seguro de que el Egipto post Hosni Mubarak sea un aliado de EE.UU.

En realidad la confusin se origin cuando el portavoz del Consejo Nacional de Seguridad de EE.UU., Tommy Vietor, se apresur a decir que aliado es un trmino legal artstico, mientras Egipto es un antiguo y cercano socio de EE.UU. y, en seguida, la portavoz del Departamento de Estado Victoria Nuland se inmiscuy para contradecir a Obama y a Vietor al insistir en que Egipto es ciertamente un importante aliado no perteneciente a la OTAN.

En una entrevista con The New York Times el sbado, el presidente egipcio Mohamed Mursi se ofreci a aclarar la confusin. Cuando se le pregunt si Egipto es un aliado, Mursi respondi sonriendo: Depende de su definicin de aliado. Luego sugiri servicialmente que los dos pases son verdaderos amigos.

Creciendo con los Hermanos

Ahora bien, como probablemente se propona Mursi, lo que quiere decir con verdaderos amigos es que ninguno de ellos espera que el otro sea servil como un caniche movimiendo la cola. Por lo tanto cuando viaje a EE.UU. a dirigirse a la Asamblea General de las Naciones Unidas el mircoles, Mursi no tiene que reunirse con Obama. No obstante, seguirn siendo verdaderos amigos, aunque nunca se han reunido.

Segn The New York Times, Obama se mostr indiferente ante la solicitud de Mursi de una reunin. El Cairo sostiene que se trata solo de un problema de programa y que la planificacin de una visita de Mursi a Washington era un trabajo en curso. Mientras tanto, Mursi tiene un programa bastante ocupado en Nueva York y sucede que Obama tambin tiene un calendario apretado, segn el ministro de Exteriores egipcio, Mohamed Kamel Amr.

En los hechos, la nica reunin de Mursi con funcionarios estadounidenses durante su visita de esta semana a ese pas podra tener lugar en la reunin anual de la Iniciativa Global Clinton (a la cual, a propsito, Obama tambin asistir).

Ya no vale casi ninguna excusa para que la mente estadounidense se mantenga confundida sobre la cosecha amarga de la Primavera rabe en la Plaza Tahrir. Los expertos de los medios que profetizaron que Egipto bajo la Hermandad Musulmana mantendra ipso facto el camino de Mubarak en poltica exterior han desaparecido.

Este es particularmente el caso despus de ver la sorprendente entrevista televisada del sbado de Mursi, la primera en la televisin estatal egipcia desde su eleccin en junio. Habl en cierto detalle sobre el caso de Irn, que de alguna manera se ha convertido en la prueba decisiva para estimar dnde se ubica exactamente Egipto como potencia regional.

Mursi afirm que es importante que Egipto tenga una fuerte relacin con Irn. Describi a Irn como un importante protagonista en la regin que podra tener un papel activo y alentador en la solucin del problema sirio. Mursi explic su decisin de incluir a Irn en el grupo de contacto de cuatro miembros sobre la crisis siria que ha formado Egipto, junto con Turqua y Arabia Saud.

Mursi agreg: Y nosotros [Egipto] no tenemos un problema significativo con Irn. [La relacin entre Egipto e Irn] es normal, como la que tenemos con el resto de los Estados del mundo.

De la misma manera, Mursi habl con aire de desafo en su entrevista con The New York Times respecto a los vnculos de Egipto con EE.UU. y las relaciones de este ltimo con el mundo rabe. Dijo: Yo crec con la Hermandad Musulmana. Aprend mis principios en la Hermandad Musulmana. Aprend a amar a mi pas con la Hermandad Musulmana. Aprend poltica con la Hermandad. Fui un dirigente de la Hermandad Musulmana.

Sucesivos gobiernos estadounidenses compraron, esencialmente con dineros del contribuyente estadounidense, la antipata, si no el odio, de los pueblos de la regin.

Corresponda a Washington reparar las relaciones con el mundo rabe y revitalizar la alianza con Egipto.

EE.UU. debe respetar la historia y la cultura del mundo rabe, incluso si entran en conflicto con los valores occidentales.

Si queris [EE.UU.] juzgar la actuacin del pueblo de Egipto segn los estndares de la cultura alemana, china o estadounidense, no hay margen para opiniones diversas. Cuando los egipcios deciden algo, probablemente no sea apropiado para EE.UU. Cuando los estadounidenses deciden algo, esto, por supuesto, no es apropiado para Egipto.

rabes y estadounidenses tienen un objetivo compartido, que cada cual viva libre en su propio pas, segn sus costumbres y valores, de un modo justo y democrtico [en] una coexistencia armoniosa y pacfica.

Los estadounidenses tienen una responsabilidad especial hacia los palestinos porque EE.UU. firm el acuerdo de Camp David de 1978. Mientras no se logre la paz y la justicia para los palestinos, el tratado no se habr cumplido.

Si Washington est pidiendo a Egipto que cumpla su tratado con Israel, Washington tambin debera hacer honor a su nombre respecto al compromiso de Camp David hacia el gobierno propio palestino. Esta ltima parte en particular es aciaga. Mursi podra estar indicando que Egipto se propone buscar cambios al tratado de paz de 1978. El ministro de exteriores israel, Avigdor Lieberman, se apresur a declarar el domingo que no existe la ms mnima posibilidad de que Israel acepte cualquier cambio. No aceptaremos ninguna modificacin de los Acuerdos de Camp David, dijo Lieberman.

Un rpido paso adelante

El refrn de expertos occidentales sola ser que los Hermanos de Egipto dependan de la generosidad estadounidense y saud para hacer funcionar su gobierno en El Cairo. Ms importante an es que Washington difundi la impresin de que gozaba de una gran influencia en el Nuevo Egipto. Supuestamente EE.UU. deba actuar como mediador entre los militares egipcios y los Hermanos.

Pero Mursi destruy la tesis. No, no, no se trata de que ellos [la dirigencia militar] haya decidido hacerlo [renunciar]. Es la voluntad del pueblo egipcio a travs de su presidente elegido, verdad? El presidente de la Repblica rabe de Egipto es el comandante de las fuerzas armadas. Punto final Nos estamos conduciendo segn la eleccin y la voluntad del pueblo egipcio, nada ms, est claro? pregunt a los editores del New York Times.

El cuadro que emerge de la sorprendente entrevista de Mursi es que EE.UU. ha sufrido un inmenso revs en su estrategia regional en Medio Oriente. El hecho de que Obama haya rehuido una reunin con Mursi esta semana subraya la gravedad del profundo enfriamiento en los vnculos entre EE.UU. y Egipto. Y el desaire de Obama tiene lugar despus de que tom la iniciativa de invitar a Mursi a visitar EE.UU. e insisti en que la visita debera tener lugar pronto, enviando incluso al secretario de Estado adjunto William Burns a entregar la carta de invitacin, lo que fue seguido por visitas a El Cairo de la secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton y del secretario de Defensa Leon Panetta.

Mursi ha tomado una serie de pasos desde que asumi el mando en julio que, en retrospectiva, tuvieron el principal objetivo de comunicar a Washington que no est de acuerdo con eldictado estadounidense y se propone seguir una poltica exterior independiente. Su decisin de visitar China e Irn se calcul con el propsito de sealar su empata con pases que cuestionan la hegemona de EE.UU. en Medio Oriente y subrayar que espera reducir la dependencia de Egipto de EE.UU. Pero Washington sigui pretendiendo que no prestaba atencin.

Sin embargo, ha habido un rpido paso adelante en los ltimos 10 das, desde la pelcula estadounidense contra el Islam, el asesinato del embajador de EE.UU. en Bengasi y el asalto de la embajada de EE.UU. en El Cairo por manifestantes egipcios. Mursi no reaccion ante el asalto de la embajada durante 36 horas. Dicho simplemente, pudo notar que la calle rabe herva de furia contra EE.UU. y decidi que sera polticamente falto de juicio hacer cualquier cosa diferente a dejar que la ira popular se manifestara.

El ensordecedor silencio o inercia de Mursi provoc que Obama lo llamara para amonestarlo (segn informes estadounidenses filtrados), pero todo lo que Mursi hizo fue enviar refuerzos policiales para proteger el complejo de la embajada. Nunca conden el asalto a la embajada propiamente tal.

Viviendo con el tirano de ayer

Las cosas nunca podrn volver a ser lo mismo en la relacin entre EE.UU. y Egipto. 33 aos de historia diplomtica en los cuales El Cairo sola ser el confiable aliado de Washington se han escapado y se orientan hacia el horizonte. La diplomacia de EE.UU. en Medio Oriente se mueve en terreno desconocido. Evidentemente, el eje que es fundamental para la estrategia regional de EE.UU. en Medio Oriente, incluyendo Israel y los denominados Estados rabes moderados como Arabia Saud, Catar, Jordania, etc., no se puede mantener sin Egipto, y la estrategia misma est en peligro.

En trminos inmediatos, las consecuencias sern serias en Siria. Ahora se puede excluir prcticamente una intervencin occidental en Siria. Por otra parte, sin una intervencin, un cambio de rgimen tardar mucho en ocurrir. Por su parte, Turqua estar en un aprieto, ya que ha mordido ms de lo que puede masticar y EE.UU. no est de humor para involucrarse y acelerar la Primavera rabe en Damasco. (Obama llam al primer ministro turco Recep Erdogan la semana pasada para expresar su apoyo moral).

La parte buena es que EE.UU. y sus aliados podran abrirse ahora a la idea de un dilogo nacional con la participacin del gobierno sirio. De hecho, las ms recientes declaraciones rusas sobre Siria indican un aire de expectativas nacientes. Por el contrario, un nerviosismo con un toque de amargura ya es evidente en el comentario del peridico de propiedad saud Al-Hayat durante el fin de semana, mientras tomaba nota de las crecientes dificultades de EE.UU. con los Hermanos de Egipto:

Permitir el presidente de EE.UU. que su legado lleve el ttulo de que mantuvo a Bashar al-Asad en el poder? Sera un legado terrible, no importa en qu medida pueda justificarse mediante argumentos cmo la sabidura de vivir con el tirano de ayer porque el de hoy podra ser peor, y lo que se quiere decir es no solo el tirano de turbas descontroladas, sino tambin los tiranos del extremismo musulmn y sus relaciones con el islamismo moderado en el poder.

No es sorprendente que Arabia Saud no haya participado en la reunin del cuarteto sobre Siria que El Cairo recibi el lunes pasado, sin presentar ninguna explicacin.

Dicho simplemente, Riad no puede aceptar el retorno de Egipto al primer plano de la poltica rabe despus de tres dcadas de ausencia durante las cuales el rgimen saud se adue del papel tradicional de El Cairo como corazn latente del arabismo. A Riad le doler abandonar su papel como lder del mundo rabe al que se haba acostumbrado. Casi cada da, los medios saudes se conectaron con el rgimen para calumniar a los Hermanos de Egipto, llegando a afirmar ltimamente que son los hermanos gemelos de al Qaida.

Clera incontrolable

De nuevo la complicada farsa orquestada por los saudes propagando las discordias sectarias musulmanas como el problema principal en la arena poltica de Medio Oriente ha dejado de surtir efecto, cuando los dos mayores pases sunes y chies en la regin Egipto e Irn se tienen por la mano, demostrando buena voluntad y disposicin a colaborar para encarar problemas cruciales de la regin. El peor de los casos para el rgimen saud se realizar en los prximos meses si en los prximos meses la Primavera rabe inicia su funesto viaje hacia Riad, y la Pennsula Arbiga, donde los Hermanos han estado activos durante dcadas, le da la bienvenida como una primavera anhelada desde hace tiempo.

Lo ms importante del asunto es que en un mbito regional, el punto de vista iran de que la Primavera rabe es por excelencia islmica es vindicado. En una entrevista con Financial Times la semana pasada, el presidente del parlamento de Irn, Ali Larijani, hizo la sorprendente revelacin de que diplomticos iranes se reunieron con miembros de la Hermandad Musulmana en Siria, as como con los salafistas (que estn financiados por los saudes) para alentarlos a aceptar reformas democrticas mediante una conducta pacfica, no la violencia. Esto fue una burla total del logaritmo sirio segn el punto de vista saud (y turco y estadounidense) de militancia sun como antdoto para la influencia (chi) de Irn en la regin.

Resumiendo, las observaciones amistosas de Mursi respecto a Irn apuntan hacia un realineamiento estratgico regional de una escala pica, incluyendo el aire inventado de los cismas sectarios, que prcticamente ningn experto occidental (o turco) podra haber previsto. Ahora es cosa de tiempo antes que las relaciones entre Egipto e Irn se restauren plenamente poniendo fin a la ruptura de tres dcadas.

El mayor beneficiario de este cambio del paradigma en la poltica en Medio Oriente ser Irn. Se puede decir que probablemente ya hayamos pasado el punto de un ataque israel contra Irn, no importa que el primer ministro Benjamin Netanyahu est ladeando el molino de viento. En la actual atmsfera sobrecargada, el Medio Oriente musulmn estallara con violencia incontrolable en caso de un ataque israel (o estadounidense) contra Irn.

En caso de un ataque semejante, los Hermanos de Egipto probablemente anularan el tratado de paz con Israel y Jordania se vera obligada a hacer lo mismo; Egipto y Jordania podran romper las relaciones diplomticas con Israel. Bagdad est furioso porque EE.UU. y Turqua estn alentando la secesin de Kurdistn; Hizbul en Lbano ha estado amenazando con represalias si se ataca a Irn.

An ms serio que todo el conjunto de lo mencionado sera el efecto domin del caos en toda la regin en la calle rabe sobre la suerte de las oligarquas en el Golfo Prsico, que carecen de legitimidad y que estn aliadas con EE.UU., en las cuales los Hermanos han estado operando en la clandestinidad durante dcadas.

El embajador M. K. Bhadrakumar fue diplomtico de carrera del Servicio Exterior de la India. Ejerci sus funciones en la extinta Unin Sovitica, Corea del Sur, Sri Lanka, Alemania, Afganistn, Pakistn, Uzbekistn, Kuwait y Turqua.

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Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/NI25Ak02.html 

rCR



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