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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2012

Venezuela 7-O
Lo que esta en juego para nuestra Amrica

Dr. Juan E. Romero J.
Rebelin


Para el observador descuidado del acontecer poltico en Nuestra Amrica, las elecciones presidenciales en Venezuela es un asunto simple: la permanencia o no de Hugo Chvez como presidente de la Republica Bolivariana. Sin embargo, hay un conjunto de consideraciones de gran peso y valor, que van mucho ms all del triunfo o la derrota.

En primer lugar, Chvez representa el arribo a posiciones de poder de los sujetos histricamente desplazados, subyugados e invisibilizados de la historia. Desde la irrupcin violenta del europeo, a finales del siglo XV, se implant una visin sociocntrica y etnocntrica que privilegio al hombre caucsico por encima de las otras tipologas tnicas. En el caso de Chvez, l encarna al zambo (surgido de la relacin entre negro e indgena) que siempre fue un sujeto de explotacin y segregacin. Cuando Chvez triunfa por 1 vez en 1998, su victoria significa una reivindicacin al olvido en que han quedado los sujetos no caucsicos en Nuestra Amrica. Chvez facilita, en trminos simblicos procesos como la llegada al poder de un aymara, como Evo Morales pues genera un despertar del ser sojuzgado y reprimido. Por lo tanto, la permanencia de Chvez, a travs de un nuevo triunfo electoral, se traduce en la permanencia de una voz que clama por los olvidados histricos que se convierten en sujetos de pleno derecho en cada espacio Latinoamericano.

En segundo lugar, Chvez representa un debate hacia el papel histrico del paradigma socialista en Nuestra Amrica. Cuando en los aos finales de la dcada del 90, en el pasado siglo XX, fracas el mal llamado Socialismo Real, se dio por sentado el fin de la historia y el triunfo del modelo liberal sobre su contraparte paradigmtica. Slo Fidel Castro y la siempre orgullosa Cuba seguan en la pelea. La llegada de Chvez introduce en la escena poltica del discurso de la izquierda dos cosas: la reivindicacin de los excluidos socialmente y la denuncia de los desmanes del capitalismo en lo que respecta a la apropiacin y expoliacin de los recursos naturales. Como si no fuera suficiente, a partir del 2006 y dada la naturaleza de su triunfo, impuls el debate acerca de la necesidad de particularizar la discusin sobre la construccin de una respuesta contrahegemnica al capitalismo. El Socialismo del Siglo XXI, no es un invento, es una propuesta de articulacin de un nuevo proyecto civilizatorio que permita sobre la premisa de vivir bien tomada de las histricas y ancestrales comunidades originarias- favorecer el desarrollo de la voluntad de vida, es decir, de la resolucin de las necesidades materiales y simblicas de los seres humanos, alejndonos de la dependencia del capital que impone el liberalismo. El triunfo de Chvez, es un augurio para seguir adelantando en una reflexin que incluye la alternativa para que la especie humana sobreviva, ante la inexistente condicin tica y moral impulsada por la sociedad post-capitalista.

En tercer lugar, con Chvez se est jugando una prctica movilizadora de las organizaciones y fuerzas sociales, que con su acumulado de luchas histricas, desaparecidos forzados, asesinatos polticos han levantado siempre la voz en todo el Continente. Chvez encarna la insurgencia de los colectivos indianos, afrodescendientes, mestizos, zambos, mulatos, mujeres y nios que durante siglos han combatido y exigido derechos sociales, polticos y culturales. S bien, al principio de su mandato, el impulso revolucionario como prctica de ruptura- fue impuesto desde las alturas del poder poltico, en la actualidad el empoderamiento desatado de los grupos socialmente subordinados ha sido de tal magnitud que ha generado todo un movimiento social, etiquetado sobre la idea de un Nuevo Constitucionalismo Latinoamericano, que propone la adecuacin de las leyes al momento histrico. Hay un impulso movilizador desde abajo, cuya prctica se da sobre la idea de mandar-obedeciendo en contraste con el mandar-mandando que prevalece en el pensamiento y la herencia liberal-burguesa. Mandar-obedeciendo incluye la incorporacin de mecanismos de democracia directa, ampliacin de derechos y horizontalidad en la toma de decisiones, que por supuesto, genera reticencias y oposiciones a los sectores propietarios que histricamente han expoliado y usufructuado el poder por el poder mismo.

En cuarto lugar, la propuesta poltica de Chvez para la campaa presidencial de 2012, denominada Programa Patria, introduce un campo de referencia muy amplio para el tipo de contenido que haba caracterizado los Programas Polticos en toda la historia de Latinoamrica. La preocupacin -plasmada como uno de los cinco (5) objetivos histricos que esboza- por la supervivencia de la especie humana, est conectada con las nuevas ideas en torno al Socialismo del Siglo XXI, alejado del error que deriv de la interpretacin sovitica de la 1 mitad del siglo XX. Se debate acerca de la necesidad de buscar nuevos derroteros para construir un poder poltico-cultural-social-econmico que desde abajo los colectivos organizados puedan dar respuestas a los requerimientos de vida, sin destruir la vida misma para ello. Es decir, resolver el tema del vivir bien (condiciones dignas para la especie humana) pero sin destruir al resto de las especies en un afn consumista sin sentido del lmite o del tiempo.

En quinto lugar, el triunfo de Chvez permitira seguir un debate acerca de dos aspectos polticos conectados: los mecanismos multinacionales y supranacionales de integracin y la defensa nacionalista de los recursos naturales y la bioenerga de los pueblos del mundo, ante la voracidad depredadora del capitalismo postindustrial. Chvez propici un debate que ha puesto lmite a la estrategia de los Tratados de Libre Comercio (TLC) que era el mecanismo institucional para la extensin hegemnica del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano (PNSA), que busca controlar las fuentes energticas, imponer su supremaca militar y someter al mundo a una nueva etapa de control absoluto. Chvez logr articularse con Fidel Castro, Nstor Kichner, Evo Morales, Rafael Correa, Lula Da Silva, Jos Pep Mujica, entre otros, para proponer una alternativa no exclusivamente econmica a los mecanismos de integracin existentes hasta ahora. Iniciativas como UNASUR, CELAC, Alba-TCP, Banco del Sur, Sucre, son solo algunas de las respuestas que est planteando en trminos de aprovechar el momento tico revolucionario que estamos viviendo para construir un Bloque Histrico Hegemnico de Poder (BHHP), que responda a los peligros en que nos envuelven el consumismo sin lmites impulsado desde esquemas de vida neoliberales.

En sexto lugar, ese debate sobre un nuevo Bloque Hegemnico, lleva implcito un enfoque geoestratgico que responde a una realidad cambiante. La existencia de acuerdos suprageogrficos de nuevo tipo (Zona Euro, Acuerdos del Pacfico) obliga a plantearse una estrategia de largo alcance para defender dos elementos que hacen de Nuestra Amrica un espacio privilegiado y apetecido por otras potencias: la disponibilidad de recursos hdricos y las riquezas energticas. En el 1er caso, con la entrada de Venezuela al MERCOSUR, se unen tres (3) de las Cuencas Hidrogrficas ms importantes y que convierten a este mecanismo de integracin en el mayor espacio geogrfico con reservas hdricas del mundo: la del Orinoco (casi 980.000 km2), la del Amazonas (ms de 6 millones de Km2) y la del Ro de la Plata (cerca de 3.4 millones de km2), haciendo un gran total de ms de 10 millones de Km2. En trminos energticos, la incorporacin al MERCOSUR de los 298.000 millones de barriles de reserva de petrleo de Venezuela, le otorga una base estratgica incomparable. El impulso geopoltico que impregna la presencia (o permanencia) de Chvez en los escenarios multilaterales de Nuestra Amrica, es una garanta tica y revolucionaria en este esfuerzo por sobrevivir ante la inequidad y la ausencia de escrpulos del modo de vida liberal.

En definitiva, como hemos visto, la eleccin del 7-O, va ms all de una disputa con un candidato que no representa slo a la derecha venezolana, sino que encarna un modo de vida que amenaza la vida misma, sin ningn tipo de agobio tico o moral y que se encuentra interconectado a travs de una compleja trama de redes mediticas y comunicativas, que repite los mismos argumentos en todos los pases de Nuestra Amrica, contra la opcin contrahegemnica que encarna el Comandante Chvez. Por ello, el 7-O se encuentra en juego el futuro y la posibilidad- de consolidar la alternativa a una lgica destructiva y depredadora, que se ha impuesto por diversos medios durante toda la historia de la humanidad. La batalla del 7-O que adelanta Chvez y los movilizados junto a l, es la batalla de la supervivencia de la humanidad, es la batalla que reivindica las luchas de los explotados pero sobre todo, es la batalla por la vida misma. Por ello, todos los habitantes de Nuestra Amrica, estn convocados a esta accin colectiva en defensa de la humanidad.

Dr. Juan E. Romero J. es Historiador.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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