Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2012

El dictador del que nadie nos habl

Stephen Gowans
Gowans.wordpress

Traduccin del ingls para Rebelin por Atenea Acevedo


Es prcticamente un dictador al frente de un Estado prcticamente de partido nico, controlado por su propia minora tnica. Es cierto que lo han elegido en ms de una ocasin, pero recurre a la violencia y la intimidacin para vencer en procesos electorales increblemente sesgados. (1) En las elecciones ms recientes su partido obtuvo 544 de 546 escaos . (2)

Cuando la oposicin objet un o de sus dudosos triunfos electorales orden a las fuerzas del rgimen abrir fuego; murieron 193 personas y cientos resultaron heridas. Miles de lderes de la oposicin y sus seguidores fueron cercados y detenidos . (3) Los opositores que no cayeron presos sufrieron otras represalias: se les neg el subsidio para alimentos, el derecho al empleo y otras prestaciones sociales . (4)

La reaccin a una revuelta en contra de su rgimen fue la organizacin de campaas brutales en contra del pueblo, campaas que incluyen violaciones y asesinatos . (5) El ao pasado sentenci a dos periodistas occidentales a once aos en prisin por escribir reportajes sobre grupos rebeldes que luchan por derrocar su tirana . (6) Adems, en 2006 envi fuerzas a un pas vecino a fin de ocuparlo militarmente . S e trataba de una nacin debilitada, incapaz de defenderse.

Estaremos hablando de Bashar al-Asad en Siria ? Quizs de Robert Mugabe en Zimbabue ? La descripcin bien podra coincidir con el cuadro que de estos dirigentes suelen pintar el Departamento de Estado de los Estados Unidos y su caja de resonancia: los medios masivos occidentales. Pero no, no se trata de ninguna de estas figuras vituperadas en Washington (y automticamente en la prensa occidental) por cuestiones supuestamente vinculadas a su mala leche para la democracia y los derechos humanos, razn por la que el lector tender a suponer que los primeros prrafos de este texto se refieren a alguno de ellos .

La verdadera razn por la que el Departamento de Estado y sus secuaces en los medios occidentales tratan a estos seores como a abominables criminales tiene que ver con su actitud hacia la libre empresa occidental y la dominacin proveniente del exterior. Ninguno de ellos se ha mostrado dispuesto a abrir sus fronteras a la explotacin sin lmite por parte de manos extranjeras (o, en el caso de Zimbabue, manos de descendientes de colonos). Ninguno de ellos vota en la ONU como Washington manda y ninguno de ellos est dispuesto a hacer de escudero militar del Pentgono .

Por su parte, Meles Zenawi, el dirigente al que s me refiero en los primeros prrafos de este texto, el dictador del que nadie nos habl , s estaba dispuesto a todo lo anterior. Meles, primer ministro de Etiopa, muri el lunes 20 de agosto. De filiacin anticomunista, abandon sus estudios en la facultad de medicina en la dcada de 1970 para combatir al entonces gobierno marxista leninista en Etiopa. Como primer ministro, entreg al pas al libre mercado y la libre empresa al abrir la economa a la inversin extranjera . (7) E n 2006, cuando Estados Unidos le pidi invadir Somalia, su vecino, Meles , inflexible agente de los intereses estadounidenses en la zona, estuvo ms que feliz de obedecer .

A cambio de sus servicios, el hombre de mano dura en Etiopa recibi toneladas de asistencia de Washington: mil millones de dlares en 2010 y un monto casi idntico el ao pasado . (8) A dems, sus servicios militares y de seguridad son apreciados en Washington como uno de los socios predilectos de la CIA [] en frica . (9)

Si bien Meles es el prototipo de dirigente que Washington afirma repudiar, el Departamento de Estado de Estados Unidos nunca lanz una campaa para derrocarlo campaa a la que se habran sumado sin dudarlo los medios de comunicacin masiva y despus carretadas de liberales, izquierdistas blandos, activistas a favor de la democracia y la no violencia, y trotskistas que simpatizan con restringir los vuelos que llevan armas a los rebeldes. Todos estos grupos han estado demasiado ocupados en su lucha por el protagonismo como denunciantes de la galera de canallas socialistas y defensores del nacionalismo econmico que Washington prepar para el desdn pblico, supuestamente porque odian la democracia y los derechos humanos, pero en realidad porque odian la dominacin extranjera . Meles nunca lleg a la lista de canallas de Washington . Los medios occidentales, desde luego, hicieron mutis al igual que los izquierdistas blandos ya citados .

Al redactar el obituario de Meles , el periodista del New York Times Jeffrey Gettleman se sinti obligado a sealar el abismo entre la retrica de Washington respecto a la defensa de la democracia y los derechos humanos y su prctica de respaldar a los enemigos de estos mismos valores : Etiopa no es el nico caso que plantea complejas preguntas sobre la manera en que Estados Unidos habra de equilibrar sus intereses y sus principios. Lo que escapa a Gettleman es que no hay equilibrio posible entre intereses y principios: los intereses de Estados Unidos (es decir, los intereses del 1%) superan por mucho los principios, hecho que explica por qu Washing ton sigue apoyando a personajes como Meles y strapas en el Golfo. Los principios no son ms que retrica para maquillar la violacin de otros pases en pos de ganancias .

Gettleman seala que Arabia Saudita es un ejemplo evidente de la manera en que los intereses pueden ms que los principios, un pas en el que las mujeres se ven privadas de muchos derechos y prcticamente no hay libertad de culto. Sin embargo, sigue siendo uno de los ms cercanos aliados de Estados Unidos en Medio Oriente por una sencilla razn: el petrleo.

Aj. Pero no es el petrleo, un recurso del que dependen los consumidores y las industrias estadounidenses, pero que pueden conseguir en otro sitio. De hecho, Estados Unidos es uno de los principales productores de petrleo en el mundo y ms de la mitad del petrleo que se consume en el pas es de produccin nacional.

Canad, pas vecino, vende tanto petrleo a Estados Unidos como todos los productores de crudo en el norte de frica y Medio Oriente juntos . (10) Perder la simpata de Arabia Saudita no dejara a Estados Unidos sumido en la escasez petrolera; por el contrario, Arabia Saudita aporta una pequea parte del petrleo que se consume en Estados Unidos. Es, eso s, una fuente colosal de ganancias petroleras para las empresas estadounidenses, no solo de manera directa, sino tambin a travs del reciclaje de petrodlares en bancos estadounidenses. Arabia Saudita sigue siendo uno de los aliados ms cercanos de Estados Unidos en Medio Oriente por una sencilla razn: no el petrleo en s mismo , sino las ingentes ganancias que devenga .

Gettleman contina y apunta que En frica, Estados Unidos coopera con varios gobiernos que son bsicamente Estados unipartidistas, dominados por un solo hombre, a pesar de haberse comprometido a fomentar la democracia . (11) Sin embargo, no seala por qu. Si en el caso de Arabia Saudita la respuesta es el petrleo, cmo se explica lo de frica? El Wall Street Journal es ms directo: Meles transform una economa bajo control comunista al relajar el acceso a industrias lucrativas y al atraer la inversin en agricultura y manufactura. (12) En otras palabras, ayudo a enriquecer an ms a los inversionistas estadounidenses el consabido 1%.

M ientras tanto, los dirigentes que oponen resistencia a la explotacin de sus pases a manos del 1% occidental han sido objeto de desestabilizacin, sanciones, bombardeos y , con la ayuda de un montn de izquierdistas , degradantes campaas de vilipendio .

1. Jeffrey Gettleman (a), Ethiopian leaders death highlights gap between U.S. interests and ideals , The New York Times, 21 de agosto de 2012.

2. Peter Wonacott, Ethiopia in flux after leader dies, The Wall Street Journal, 21 de agosto de 2012.

3. Wonacott

4. Gettleman (a)

5. Jeffrey Gettleman (b), Ethiopian leaders death highlights gap between U.S. interests and ideals , The New York Times, 21 de agosto de 2012 .

6. Gettleman (a)

7. Wonacott

8. Wonacott

9. Gettleman (a)

10. Danile Yergin, Americas new energy security, The Wall Street Journal, 12 de diciembre de 2011; Juliet Eilperin, Canadian government overhauling environmental rules to aid oil extraction, The Washington Post, 3 de junio de 2012; Sheila McNulty y Ed Crooks, US groups unlock secret recipe for oil, The Financial Times, 3 de marzo de 2011. 11. Gettleman (b) 12. Wonacott

Fuente: http://gowans.wordpress.com/2012/08/23/the-dictator-you-didnt-know-about/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter