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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-09-2012

"El euro, tal y como lo conocemos, es inviable"
"La izquierda debe prepararse para el colapso de la eurozona y asumir que la deuda es impagable"

Alberto Montero Soler
Rebelin

Intervencin de Alberto Montero Soler, profesor de Economa Aplicada en la Universidad de Mlaga, en el coloquio "De la crisis del euro al rescate. El debate de la izquierda ante la crisis", que tuvo lugar el 22 de septiembre, en el marco de la Fiesta del PCE. Transcripcin a cargo de Rebelin


Yo soy de los que cree, frente a otros compaeros economistas crticos, que no hay alternativas y que o se aborda el problema de la Eurozona sin tratar de poner paos calientes, de una forma radical y enfrentndonos a la realidad que tenemos delante o la realidad pasar por encima de nosotros y cuando nos hayamos dado cuenta estaremos volteados y sin ningn tipo de capacidad de respuesta y reaccin.

La primera cuestin que quisiera plantear es la ms bsica de todas, y es que cuando hablamos del proyecto europeo, cuando hablamos de la crisis en Europa y de la crisis del euro, nos olvidamos de lo principal. Y es que el euro est contra la Europa en la que todas y todos creemos. El euro es un proyecto que ha permitido a las lites econmicas, tanto industriales como financieras europeas, cooptar a la clase poltica tanto a nivel europeo como estatal y ponerla al servicio de un proyecto de rentabilizacin de los capitales en el cual la clase trabajadora no tiene nada ms que cosas que perder. Si no entendemos que la Europa del euro no es nuestra Europa, no podremos enfrentarnos adecuadamente a esta crisis. Plantear que hay que rescatar a Europa y rescatar al euro, y olvidarnos de eso, es echarnos piedras sobre nuestro tejado.

En segundo lugar, la crisis del euro no es una crisis financiera, lo que no quita para que tenga una dimensin financiera. La crisis del euro es una crisis que estaba inserta en el cdigo gentico del euro desde su aparicin. El euro se dise desde una perspectiva neoliberal y orientada exclusivamente a ese proceso de rentabilizacin de los capitales a nivel europeo. Las polticas de ajuste permanente que se articularon en el proceso de convergencia hasta llegar a Maastricht como las polticas que se han mantenido desde entonces; los errores de diseo en el euro con la ausencia de una estructura fiscal de redistribucin de la renta que permita repartir la renta y la riqueza desde las zonas en las que se genera y acumula hacia las zonas en las que se producen situaciones de recesin y crisis; la ausencia de cualquier mecanismo de solidaridad ms all de la Poltica Agraria Comn para permitir que las vacas europeas vivan mejor que los nios latinoamericanos o africanos; las asimetras estructurales que se han producido, que existan y que en ningn caso se han reducido, sino que se han agravado, y que como consecuencia de esta crisis se estn intensificando. Todo ello slo puede hacernos llegar a la conclusin de que el euro es proyecto fallido; pero que, adems, no es nuestro proyecto ni algo que tengamos que defender desde ningn punto de vista.

Qu opciones hay frente al futuro? Las opciones frente al futuro dependen de la comprensin de cules son las dimensiones y la naturaleza de la crisis, por un lado; y por otro lado, de valorar la viabilidad del proyecto europeo tal y como lo conocemos. Si maana cambia el cdigo gentico de todos los alemanes, incluida su Canciller, me comer todas y cada una de las palabras que voy a decir a continuacin, pero como creo que esa mutacin gentica no va a ocurrir, la viabilidad de la pertenencia al euro para los pases perifricos es prcticamente nula. Es decir, la viabilidad del euro, si no se restringe nica y exclusivamente a los pases centrales, estara puesta en cuestin. Es decir, el euro, tal y como lo conocemos ahora, es una moneda que va hacia el colapso. Y por eso digo que, probablemente, si no tratamos de articular respuestas desde esa perspectiva del colapso de la Unin Europea a medio o largo plazo, lo que nos encontraremos es que ste nos pasar por encima.

Sobre la naturaleza de la crisis, muy rpidamente, porque yo creo que todos y todas, ms o menos, estamos al tanto. La crisis europea no es una crisis financiera. Es una crisis derivada de las diferencias acumuladas de competitividad entre el ncleo y la periferia; entre un ncleo que ha aumentado sus niveles de productividad, que ha mantenido unas tasas bajas de inflacin y que ha emprendido unos procesos de ajuste y de moderacin salarial; y una periferia que ha mantenido unos diferenciales de inflacin positivos con respecto al ncleo -es decir, ha visto cmo sus precios han crecido ms-; tambin ha visto cmo los salarios de la clase trabajadora han crecido ms, entre otras cosas, porque partan de unos niveles inferiores; y, por lo tanto, esto ha dado lugar a unos dficit en la balanza por cuenta corriente que explican, junto a la crisis bancaria, la dimensin financiera posterior de la crisis.

Esas diferencias en las productividades han beneficiado esencialmente a Alemania. Alemania ha sido la principal beneficiaria de que exista una moneda nica. Por qu? Porque cuando existan esas diferencias de competitividad entre las economas, pero cada una tena su propia moneda, los Estados podan devaluar sus monedas para reducir los dficit de competitividad. Desde el momento en que se crea una moneda nica, con un tipo de cambio fijo e inalterable entre las distintas economas, los pases no pueden recurrir a la devaluacin para reducir los dficit de competitividad entre sus economas. Y vemos cmo eso se traduce en dos situaciones enfrentadas: por una parte, acumulacin de supervit por cuenta corriente en los pases centrales; y, por otra, dficit por cuenta corriente en los pases de la periferia.

Para mantener esa situacin de desequilibrio en las balanzas por cuenta corriente a su favor, qu hizo Alemania? Bsicamente, sustituir supervit comercial por deuda externa. Es decir, venda a los pases de la periferia y, al mismo tiempo, financiaba el endeudamiento de los pases de la periferia para que le compraran el excedente comercial. Por qu? Porque Alemania ha sido tradicionalmente, por motivos demogrficos, sociolgicos y de distinta naturaleza, un pas con una insuficiente demanda interna. Y lo que ha hecho a lo largo de todo el proceso del euro es sustituir esencialmente demanda externa de los pases perifricos y del resto del mundo por demanda interna.

Su poltica ha sido la de mantener niveles de demanda al interior muy bajos, incrementando la presin salarial sobre los trabajadores, y sustituirla por la demanda que realizaba el resto del mundo, especialmente los pases perifricos. Como esos pases perifricos necesitaban de inyecciones de recursos financieros para poder financiar la falta de ahorro de sus economas, lo que ha hecho Alemania es, bsicamente, fomentar el endeudamiento de los pases perifricos. De manera que la crisis, tal y como la encontramos en estos momentos, tiene dos dimensiones difcilmente reconciliables: una es el problema de la deuda. Pero especialmente para el caso espaol y de la mayor parte de los pases perifricos, es un problema de deuda privada. Que, parcialmente, ha sido socializada, porque se ha socializado la deuda de los bancos, pero la deuda de los particulares sigue viva e intacta. Y que no se puede solucionar si no se reestructura. Es decir, si no hay una quita, una moratoria y una reestructuracin de los plazos de pago de la deuda. Esa sera la expresin financiera del problema.

La otra dimensin de la crisis son las diferencias en la competitividad. Diferencias en la competitividad entre las economas centrales y las economas perifricas que no estn disminuyendo sino que se estn ampliando. Lo que nos encontramos es que el proceso de ajuste para salvar al capital financiero e industrial, tanto a nivel europeo como estatal, se est haciendo a costa del ajuste salarial y de la presin sobre los trabajadores, con repercusiones sobre los niveles de productividad de los mismos.

Frente a ello, qu se est haciendo? Polticas de ajuste y austeridad que no pueden funcionar bajo ningn concepto por razones evidentes.

Primero, porque inducen a sustituir demanda interna por demanda externa a todos los pases. Es decir, deprimen el consumo, la inversin y el gasto pblico a nivel interno y lo tratan de sustituir por exportaciones hacia el resto del mundo de nuestros productos. Y eso se hace, esencialmente, por la va de la deflacin salarial. Es decir, reduciendo el coste del trabajo. Pero se hace promoviendo esa poltica para todos los pases simultneamente -y ahora veremos a qu niveles- y, al mismo tiempo, en un contexto de economa global en recesin. Es decir, es una poltica pro-cclica: induce a las economas hacia la crisis en un contexto de crisis econmica global. Por lo tanto, es una poltica que no tiene ningn sentido. Adems, impone el ajuste sobre cada vez ms economas.

El ajuste duro sobre los "cerditos" (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y Espaa) supone en estos momentos el 37% del PIB comunitario. Si a eso se le une el ajuste moderado que se est llevando a cabo en Francia, con la reciente rebaja de los 30 mil millones de euros, el ajuste afecta ya al 57% del PIB de la eurozona. Y si a eso se le suma los ajustes moderados sobre Blgica y sobre los Pases Bajos, el ajuste llega al 66% del PIB comunitario. Es decir, se est imponiendo polticas de recesin, de contraccin, de profundizacin en la crisis, a casi dos tercios de la eurozona. Con lo cual, la posibilidad de que esos dos tercios salgan a flote como consecuencia de la demanda externa que haga el otro tercio, es prcticamente nula.

Y adems las polticas de ajuste tienen repercusiones sobre los diferenciales de productividad. Las polticas de ajuste lo que hacen es frenar el crecimiento. Al frenar el crecimiento, afectan a los rendimientos del sector industrial, fundamentalmente. Eso, debido a las rigideces tcnicas que impiden que haya un ajuste paralelo entre el empleo y la produccin -es decir, la produccin suele caer ms rpidamente de lo que lo hace el empleo- provoca el deterioro de la productividad, el deterioro de los beneficios, la cada en la inversin e incentiva la cada en la produccin. Con lo cual, volvemos a deteriorar lo que debera servir para sanar la causa ltima de la crisis en Europa: los diferenciales de competitividad entre las distintas economas.

Pero adems, hay otra cuestin de fondo mucho ms grave. Y es que, utilizando slo las relaciones macroeconmicas bsicas sobre las que todo el mundo coincide nos encontramos con que el proyecto europeo es inviable con Alemania dentro. Sin Alemania, la cosa pudiera cambiar.

Tenemos que partir de la premisa, como hemos sealado, de que la eurozona es un diseo fallido, un diseo que estaba mal desde su propio origen. Y, en estos momentos, estamos asistiendo al conflicto entre las lites europeas, que ven cmo su proyecto se est desmoronando y no terminan de entender cmo y por qu y cmo y a travs de qu vas podran solucionarlo de forma que las soluciones le permitieran mantener su posicin de poder a lo largo del tiempo. Y, por otro lado, la lgica econmica elemental. Se trata de un conflicto difcilmente resoluble y que ha ilustrado muy bien Luis Alonso.

Hemos pasado de una situacin que pareca que era un juego de suma cero al interior de la Unin Europea, donde lo que unos ganaban era a costa de lo que otros perdan y era, hasta cierto punto, asimilable por todos, a una situacin que se llama juego de suma negativa, es decir, donde cada una de las partes cree que est peor de lo que estara si no estuviera en el euro. Los del ncleo, porque creen que han financiado la orga inmobiliaria y el bienestar de los pases perifricos, que, al parecer, no nos corresponda; y los perifricos, porque creemos que los pases centrales nos estn imponiendo polticas de austeridad que estn acabando con el empleo, con los derechos sociales y con las perspectivas de futuro de nuestra generacin y de las generaciones futuras.

El problema es bsicamente Alemania. No porque le tenga especial aversin a los alemanes, sino por su estructura productiva. Una estructura productiva que est basada esencialmente en la debilidad crnica de la demanda interna: una economa que ahorra mucho ms de lo que consume; y que ha orientado sus aparatos productivos hacia la exportacin, a sustituir demanda interna por demanda externa. Para eso, Alemania, despus de la reunificacin alemana, necesitaba un contexto de tipos de cambio fijos inamovibles, y la expresin ms cerrada y perfecto de ello era construir una moneda nica.

Eso ha dado lugar a que los pases centrales, con Alemania a la cabeza, hayan conseguido una situacin de supervit en la balanza por cuenta corriente que se ha canalizado en forma de flujos financieros hacia los pases perifricos. Revertir esa situacin significara que Alemania aceptara que los pases perifricos empezaran a exportar ms hacia los pases centrales, cosa que es altamente improbable. Si todo su esfuerzo productivo desde la Agenda 2010 de Schrder de principios del siglo XXI ha estado orientada a reestructurar su economa en ese sentido, parece muy poco probable que a estas alturas sea polticamente aceptable a nivel interno que puedan revertir esa situacin para aceptar dficit en la balanza por cuenta corriente. Entre otras cosas, porque se enfrentaran a la debilidad de la demanda interna y a debilidad de la demanda externa; es decir, aceptar eso significara que Alemania aceptara incrementar sus niveles de desempleo e incrementar sus niveles de inflacin. De hecho, Alemania, durante estos doce, quince aos ha hecho todo lo posible por llegar a esta situacin. Por llegar a reforzar su supervit en la balanza por cuenta corriente. Difcilmente va a permitir que eso se revierta, entre otras cosas porque para ello sera necesario, por ejemplo, que su inflacin fuera mayor que la de los pases perifricos. Algo que, por otra parte, no es fcil de conseguir en unas sociedades que tienen mayor aversin a la inflacin que las sociedades perifricas y en unas economas perifricas donde la inflacin es estructuralmente ms alta que la inflacin del centro. Por otro lado, debera aceptar prdidas de competitividad por la va de mantener mayores incrementos de los costes laborales, de los salarios de los trabajadores. Cuando lo que se est promoviendo con las polticas de ajuste es, precisamente, lo contrario: deflacin salarial en los pases perifricos manteniendo, ms o menos constantes, los niveles salariales en sus pases. Adems, hay que considerar que no se puede cambiar una estructura productiva que est orientada a la exportacin por una estructura productiva orientada a la economa interna de la noche a la maana.

El colapso es inevitable, por cuestiones de relaciones econmicas bsicas. A lo que nos vamos enfrentando es a que el nivel de la deuda pblica es actualmente insostenible para los pases perifricos. Espaa (ya no hablo de Grecia y Portugal) es un pas insolvente, en quiebra: no puede conseguir ni un supervit comercial ni un supervit fiscal que permita hacer frente al crecimiento del pago de la deuda en los prximos aos. Es decir, frente a lo que se nos viene, en algn momento, y eso lo sabe todo el mundo, se va a tener que plantear que la deuda espaola es impagable, que no hay forma de pagarla. Cunto tiempo tardemos en aceptar esa situacin o cunto tiempo tardemos en entender que lo que se est produciendo a travs de los procesos de ajuste es una extraccin de los excedentes desde la periferia hacia el centro para llegar a un momento en el que, cuando no haya ms de dnde extraer, reconocer que la deuda es impagable, cuando ya lo es ahora, en estos momentos, es a lo que se tiene que enfrentar actualmente la izquierda.

La izquierda no slo se tiene que enfrentar a eso, a cundo vamos a reestructurar la deuda, sino tambin a cmo conseguimos, y aqu viene la parte ms delicada, que no se produzcan, por catastrficas, o que se produzcan en beneficio de la clase trabajadora alguna de las posibles soluciones que hay en el horizonte.

Cules son las posibles soluciones que hay en el horizonte?

Una, la mejor solucin: la mutacin gentica de todos los alemanes, que hiciera que, de repente, no tuvieran aversin a la inflacin, sino que les pareciera bien que los precios crecieran y/o que aceptaran unos niveles de desempleo ms altos de los que tienen en estos momentos.

Dos, el colapso de la eurozona. Es decir, la posibilidad de que, en algn momento, ms all de Grecia, que representa un porcentaje muy pequeo del PIB, Espaa declare que la deuda no se puede pagar. En ese momento, si hay que proceder a la reestructuracin de la deuda, los inversores internacionales en cuyas manos estamos, dirn: si no se puede pagar la deuda de Espaa, probablemente tampoco se puede pagar la deuda de Italia, probablemente tampoco se puede pagar la deuda de Portugal, probablemente tampoco se puede pagar la deuda de Francia. Es decir, el euro colapsar como consecuencia de que los inversores dejarn de financiar las deudas de los distintos estados. Ese es el horizonte ms probable.

La tercera posibilidad es tambin algo altamente improbable: la monetizacin de la deuda por parte del Banco Central Europeo, sin ninguna condicin. No lo que pretenden hacer ahora: te compro deuda en el mercado secundario, siempre y cuando te sometas a un ajuste para provocar una deflacin interna, que te permita, improbablemente, llegar a sustituir demanda interna por demanda externa. El que el Banco Central Europeo, los alemanes o los pases centrales acepten financiar mediante la monetizacin de la deuda, va Banco Central Europeo, sin ningn tipo de condiciones, los niveles de deuda acumulados en los pases perifricos, es tambin, como digo, altamente improbable.

Por eso, el euro, desde mi humilde perspectiva, y desde el pesimismo intelectual, est condenado a colapsar. En cunto tiempo? Eso es lo que yo no me atrevo a anticipar. De manera que, o nos salimos del euro, preparando anticipadamente la salida, sin pasar del euro a las futuras pesetas de la noche a la maana. Sino pensando en mecanismos posibles para ir preparando una salida no traumtica del euro: bsicamente, anticipo uno, introduciendo una moneda paralela exclusivamente de circulacin nacional. O lo que puede ocurrir es que el colapso nos pille como siempre, mirando para otro lado.

Muchas gracias.


Alberto Montero Soler ([email protected], @amonterosoler) es profesor de Economa Aplicada de la Universidad de Mlaga y presidente de la Fundacin CEPS. Acaba de publicar junto a Juan Pablo Mateo el libro "Las finanzas y la crisis del euro: colapso de la Eurozona", en Editorial Popular. Puedes leer otros textos suyos en su blog La Otra Economa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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