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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2012

Morir de xito?

Miguel Riera
Editorial El Viejo Topo


La exitosa manifestacin del 11 de septiembre en Barcelona ha desatado una euforia sin precedentes en el seno del independentismo cataln, cuyas filas, a consecuencia de la crisis, se engrosan cada da ms.

Cmo es posible que el independentismo haya aumentado desde el 8% de hace unos pocos aos a si hemos de creer en las encuestas que publica la Generalitat ms de la mitad de la poblacin? Se debe a mltiples causas, desde luego, pero hay tres fundamentales:

La primera, y probablemente menos importante, es la actitud vociferante de eso que se ha venido en llamar la caverna meditica, acompaada por una estpida verborrea de algunos polticos que, sistemticamente y tomando la parte por el todo, han arremetido contra el pueblo cataln en su conjunto.

La segunda es el cumplimento riguroso de la hoja de ruta que se traz CiU hace aos, realizada sin prisas (hasta ahora) pero sin pausas, cuyos principales sostenes han sido la educacin (sesgada en muchos centros educativos hasta extremos inverosmiles, con una falsificacin de la historia que le deja a uno verdaderamente atnito) y los medios de comunicacin. A cambio de cuantiossimas subvenciones y otras formas de proporcionar ingresos, el independentismo se ha adueado de la prensa y la radio, tanto pblicas como privadas, de forma cada vez menos encubierta. Por supuesto los distintos canales de las televisiones autonmicas (y frecuentemente los espacios dedicados a temas locales en las televisiones nacionales) llevan muchsimo tiempo deslizando ms o menos sibilinamente la necesidad de tener un estado propio (porque ya se sabe que Madrid nos roba), incluidos los boletines meteorolgicos. No es ocioso subrayar aqu el papel de tonto-til que tuvieron los gobiernos de Maragall y Montilla a este respecto.

La tercera, y ms importante, dira yo que la verdaderamente responsable del salto cualitativo del independentismo, es el enraizamiento en amplsimas capas de la sociedad catalana del eslogan formulado de distintas maneras desde las instituciones catalanas y los medios de comunicacin, pero que puede resumirse en esta frase: La independencia es la solucin a la crisis. Una frmula que ha permitido desviar la atencin sobre los recortes y sus protagonistas.

Aunque parezca mentira, buena parte de la izquierda catalana, especialmente la adscrita a las clases medias y el neo-progresismo urbano ha picado en ese anzuelo, o ha cerrado los ojos para no sealarse demasiado creyendo que los votos en las prximas elecciones podran ir por ah. Puro tacticismo desideologizado. Despus de haber criticado a la Lega Norte reiteradamente, nuestras izquierdas una parte de ellas, establecida en forma transversal en todos los partidos parecen haber asumido los postulados de la formacin italiana.

Sea como sea, tengo la impresin de que el independentismo ha crecido sin advertir que sus pies son de barro, y que este xito llegado probablemente antes de tiempo, antes de las condiciones adecuadas para su planteamiento hayan madurado, puede acabar por hacerle morir a causa de su prematuro xito.

Efectivamente, el escenario que ahora se abre en Catalua se halla repleto de incertidumbres. Para empezar, est el asunto de las elecciones anticipadas, que obligar a todos los partidos a pronunciarse en torno a la independencia, exigencia que afectar tambin probablemente a patronal, sindicatos y otras instituciones, con el consiguiente aumento de la tensin social (como si no hubiera ya suficiente). Hay, adems, sectores de CiU (y no digamos de Uni) que no ven con buenos ojos la apuesta que parece haber decidido llevar a trmino Artur Mas. Adems, segn las ltimas encuestas, la formacin poltica ms beneficiada del guirigay sera Esquerra Republicana, cuyo aumento de votos podra ir en detrimento de CiU. En el PSC, la convivencia entre las dos almas que siempre ha propugnado, se resquebraja. La oligarqua catalana no quiere or hablar de separacin, mientras las CUP (las candidaturas de Unidad Popular, independentistas, que no se han presentado todava a unas elecciones autonmicas, pero que estn bien representadas en los ayuntamientos) quemaban en la manifestacin la bandera europea; ICV-EUiA comparte grupo parlamentario con IU y defiende el Pacto Fiscal de Mas, prcticamente un concierto a la vasca, lo cual es de suponer que no ha de ser del agrado de IU...

Todo est por hacer, y todo es posible, dijo el poeta. Pero cuando se abren tantas expectativas, si estas no se realizan puede caerse en la depresin. Y, a modo de boomerang, pueden volverse contra quien las propici.

Fuente: El Viejo Topo / 297 / octubre 2012


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