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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2012

Europa
El dirigismo financiero

Alberto Rabilotta
ALAI AMLATINA


Un nuevo da, un nuevo disturbio. Bienvenidos de regreso a la crisis de la Unin Europea. La crisis en Espaa se inflama nuevamente Con estos titulares los analistas econmicos, financieros y polticos enfatizan casi cotidianamente la incapacidad de los gobiernos europeos en resolver la crisis de la zona euro (ZE).

Como ya es usual en la Unin Europea (UE), cada solucin de los tecncratas y polticos a la crisis da lugar a una ola de optimismo burstil y poltico que dura pocos das. Lo nico constante es el avance de la aplanadora de la austeridad, el hundimiento de las economas en la recesin, el aumento del desempleo, la baja de la produccin industrial y de la recaudacin fiscal, y la contrapartida lgica, el aumento de la deuda de los Estados, como revela el anlisis y las grficas publicadas en In Europe, its Debt vs Jobs (1).

La aplanadora rentista y la respuesta popular

El futuro es tan previsible que en Portugal, segn el diario Journal de Negocios, un tercio de las medidas de austeridad que se aplicarn en el 2013 para bajar el gasto pblico sern producto de la recesin econmica causada por las medidas de austeridad aplicadas actualmente.

En Francia, en el momento de escribir estas lneas, el desempleo ya franque la barra de los tres millones, algo que hace 13 aos no se produca, y afecta a ms de cinco millones si a los desempleados de corta duracin se integran los casi dos millones de cesantes crnicos y dems categoras de personas sin trabajo (Le Figaro, 27 de septiembre).

En Italia el avance de la crisis econmica se manifiesta en la recesin econmica y el rpido descenso del nivel de vida: el gasto destinado a los alimentos ha descendido al nivel de 1979, segn un sondeo de Codacons, una asociacin de consumidores. Y un bajn similar ha tenido lugar en las ventas de automviles nuevos.

En Grecia, donde la huelga general y las movilizaciones demostraron el rechazo popular a las medidas de austeridad, la inflexibilidad de la Troika puede conducir en las prximas semanas a la cada de la coalicin de centroderecha y a nuevas elecciones en un contexto de polarizacin poltica que, segn los sondeos, podra poner a la Coalicin de la Izquierda Radical (Syriza) en primer lugar, los conservadores de Nueva Democracia en el segundo y el partido neonazi Aurora Dorada en el tercero,

Espaa, donde la recesin se profundiz en el tercer trimestre y el repudio social a las medidas de austeridad se manifiesta en todos los niveles de la poltica, sigue sometida a una fuerte presin de parte del gobierno alemn para que capitule y se someta al control de la Troika si quiere acceder al fondo para recapitalizar sus insolventes bancos, o sea que acepte que la ayuda que los bancos recibirn ser deuda pblica, respaldada por el Estado espaol y a extraer de los contribuyentes espaoles.

En sntesis, adems de ser descargadas sobre las espaldas del pueblo, mediante los despidos, aumentos de impuestos directos e indirectos, reduccin de los salarios y las jubilaciones, los recortes o eliminacin de programas sociales, y las ventas de bienes pblicos, "las polticas de austeridad impulsadas por la Troika obligan a los gobiernos centrales a estrangular fiscalmente a los gobiernos locales y regionales, lo que explica el resurgimiento de los nacionalismos regionales en Espaa e Italia."

Desintegracin de la integracin europea

Si la justificacin poltica y moral que llev a la creacin de la UE era poner fin de una vez por todas a las frecuentes disputas y guerras entre las naciones que marc la historia europea, y a contener los regionalismos en el interior de las naciones, la realidad del modelo actual de integracin europea muestra que ese objetivo est en entredicho.

Adems del aumento notable en todos los pases del nacionalismo (en todas sus formas, incluyendo el chovinismo), estamos viendo la resurgencia del proceso de desintegracin nacional en dos pases: Espaa e Italia.

La opcin de un referendo sobre la independencia est nuevamente el orden del da en Catalua, y en Italia el partido separatista Liga del Norte, aliado de Silvio Berlusconi, ya present una mocin en los consejos regionales de Piamonte, Lombarda y Venecia para crear una macroregin que ser fiscalmente independiente de Italia.

En realidad la posicin de Alemania y sus socios nrdicos que defienden el rgido sistema monetario de la ZE y las polticas de austeridad en la periferia, est alimentando en prcticamente todos los pases sentimientos chovinistas que no se vean desde ms de medio siglo, y paralelamente esos sentimientos estn permitiendo que se anclen, en todos esos pases, partidos y posiciones polticas destinadas a destruir la UE.

Recorriendo un camino ya recorrido

En febrero de 1933, cuando la Gran Depresin y su secuela de deflacin, desempleo y miseria azotaba a Estados Unidos (EE.UU.), los ricos y sus representantes seguan exigiendo polticas de austeridad. En ese contexto un banquero de Utah, Marriner Eccles, fue llamado por el recientemente electo Presidente Franklin D. Roosevelt para rendir su testimonio ante el Comit del Senado de Estados Unidos para la Investigacin de los Problemas Econmicos. El testimonio de Eccles llev a las primeras polticas concretas del New Deal.

Lo primero que Eccles dijo es que antes de que se tomen medidas efectivas para frenar los devastadores efectos de la depresin, es un deber reconocer que el derrumbe de nuestro actual sistema econmico se debe al fracaso de nuestro liderazgo poltico y financiero para manejar inteligentemente el problema monetario. En el mundo real no hay causa ni razn para el desempleo y su resultante empobrecimiento y sufrimiento de un tercio completo de nuestra poblacin. Tenemos todo y aun ms de la riqueza material que tenamos en el pico de nuestra prosperidad, en el ao 1929. Nuestro pueblo necesita y quiere todo lo cual nuestros abundantes instrumentos y recursos estn en capacidad de proveerle. El problema de la produccin ha sido resuelto, y en el presente no necesitamos ms acumulacin de capital () Tenemos la plantilla econmica capaz de proveer una superabundancia de no solamente todas las necesidades bsicas de nuestro pueblo, sino tambin el confort y el lujo. Nuestro problema, en consecuencia, es puramente de distribucin. "Y esto solo puede concretado proveyendo un poder de compra suficiente y adecuado para que el pueblo pueda obtener los bienes de consumo que nosotros, como nacin, estamos en capacidad de producir. Para sobrevivir el sistema econmico no puede servir a otro propsito." (2)

En 1942, cuando la segunda Guerra Mundial estaba a mitad de camino y las economas de EE.UU. y Gran Bretaa se encontraban sometidas a una planificacin central como parte de las polticas del New Deal, el economista polaco Michal Kalecki analiz la necesidad de la intervencin gubernamental mediante programas de inversiones pblicas para asegurar el pleno empleo, y los argumentos explcitos e implcitos de la clase capitalista para oponerse a esa intervencin estatal siguen siendo de una actualidad sorprendente.

Kalecki destaca que aun cuando los economistas reconocen que el pleno empleo puede ser logrado mediante el gasto gubernamental, siempre hay una oposicin poltica intensa, incluso entre los expertos econmicos, a la intervencin gubernamental, y formula tres razones: "1) aversin a la interferencia del gobierno en el problema del desempleo como tal; 2) aversin a la direccin del gasto del gobierno (inversiones pblicas y los subsidios al consumo); 3) aversin a los cambios sociales y polticos resultantes del mantenimiento del pleno empleo" (3).

Al enumerar esas aversiones Kalecki destaca que bajo el sistema de laissez-faire, el neoliberalismo, la oposicin a la intervencin gubernamental es justificada de diversas formas: porque los capitalistas no quieren perder el control indirecto que tienen sobre las polticas del gobierno; porque si las reas de intervencin del gobierno en la economa son estrechas existe el peligro de que el gobierno se vea tentado a nacionalizar reas para ganar nuevas esferas en las cuales efectuar inversiones; porque tratndose de subsidios al consumo se afecta el ms alto principio moral del capitalismo, que exige ganar el pan con el sudor de la frente.

Al analizar el tercer punto, la aversin a los cambios sociales y polticos resultantes del mantenimiento del pleno empleo, Kalecki destaca que en efecto, bajo un rgimen permanente de pleno empleo, la cesanta cesar de jugar su papel de medida disciplinaria. La posicin social del patrn ser socavada y crecer en la clase trabajadora la autoestima y la conciencia de clase, y aunque esto lleve a aumentar las ganancias de los capitalistas industriales y solo pueda afectar a los intereses de los rentistas, lo que est en juego es la disciplina en las fabricas y la estabilidad poltica, las dos cosas que los hombres de negocio aprecian ms que las ganancias. Es el instinto de clase que les dicta que el pleno empleo perdurable es poco sano para sus puntos de vista y que el desempleo es parte del sistema capitalista.

El dirigismo financiero

En los pases que desarrollaron a fondo el capitalismo industrial y que hacia finales o despus de la segunda Guerra Mundial, por la existencia de la Unin Sovitica y de una alternativa posible al modelo capitalista, instauraron las polticas del Estado benefactor, ha habido en las ltimas dcadas una definitiva mutacin hacia otra forma de capitalismo, un capitalismo rentista dominado por una identificable oligarqua financiera (4).

En una reciente entrevista el economista y acadmico estadounidense Michael Hudson puntualiza que en la prctica, el actual neoliberalismo dominado por las finanzas ha simplemente logrado desplazar la planificacin econmica de las manos de los gobiernos para ponerla en las manos de Wall Street y otros centros bancarios (5).

El principal objetivo de este dirigismo financiero, o sea de la planificacin de las economas, es beneficiar a la oligarqua rentista, no favorecer a la ciudadana y a la economa real de produccin y consumo, seala Hudson, quien destaca la importancia de reconocer y analizar, en este crucial viraje de la planificacin central, que los objetivos del sector financiero son opuestos a los del sector pblico: Los gobiernos democrticos buscan aumentar el empleo, la produccin y los niveles de vida. Pero, al dejar la planificacin central en manos de los bancos, como quieren el Banco Central Europeo y el Consenso de Washington, la democracia es reemplazada por la oligarqua.

Y es entonces, segn Hudson, que la planificacin central asume la forma de austeridad, de bajar los salarios y los niveles de vida. La crisis econmica as provocada es utilizada por esta oligarqua financiera como oportunidad para apropiarse de cualquier propiedad aun bajo el dominio pblico, como las infraestructuras, bienes inmobiliarios, derechos de explotacin de los yacimientos minerales, e incluso la creacin de nuevos monopolios para vender y utilizar esos ingresos para pagar las deudas.

Ese es el peligro, como qued en claro en los discursos que las presidentas de Brasil y Argentina, Dilma Rousseff y Cristina Fernndez, dieron ante la Asamblea General de la ONU.

Dilma Rousseff dijo que la opcin de las polticas fiscales ortodoxas no aseguran el crecimiento. La poltica monetaria fue el nico elemento, lo que aument el desempleo y la pobreza. Cristina Fernndez destac que la crisis de estos ltimos aos descorri el velo. La causante de la crisis global fue la administracin financiera de capitales sin ningn tipo de control.

La Vrdiere, Francia.

Notas

1.- http://www.macrobusiness.com.au/2012/09/in-europe-its-debt-vs-jobs/

2.- Ver http://fraser.stlouisfed.org/docs/meltzer/ecctes33.pdf
y en Alainet El ejercito laboral de reserva se subleva http://alainet.org/active/50286&lang=es

3.- Michal Kalecki, Political Aspects of Full Employment (1942)
http://mrzine.monthlyreview.org/2010/kalecki220510.html

4.- Los acadmicos Robert G. Eccles y George Serafeim presentan un cuadro que define esa oligarqua: mil empresas transnacionales que en 2010 lograron ganancias por 32 billones de dlares y 500 firmas financieras que tienen ms de 42 billones de dlares en activos, o sea una riqueza que excede el producto interior bruto (PIB) anual del mundo, que segn el Banco Mundial fue de 69 billones 970 mil millones de dlares en 2011.
(http://www.bloomberg.com/news/2012-09-11/top-1-000-companies-wield-power-reserved-for-nations.html) o en Rebelin (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=156454)

5.- Entrevista con Michael Hudson: http://www.athensnews.gr/issue/13512/58168

- Alberto Rabilotta es periodista argentino - canadiense.

http://www.alainet.org/active/58244




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