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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-10-2012

La decadencia de la edad moderna
Lleg el momento de abolir el Sueo Americano

Morris Berman
Information Clearing House

Traduccin Enrique Prudencio


La expresin la longue dure, a largo plazo, fue una expresin popularizada por los Anales de la Escuela Francesa de historiadores presidida por Fernand Braudel, que acu la frase en 1958. El argumento bsico de esta escuela es que la verdadera preocupacin de los historiadores debe ser el anlisis de las estructuras que se encuentran en la base de los acontecimientos contemporneos. Bajo los acontecimientos a corto plazo, como ciclos aislados de auge o de quiebra econmica, podremos discernir la persistencia de viejas actitudes o pensamientos y acciones, robustas superestructuras que se resisten a morir, a veces contra toda lgica. Una derivacin importante de la investigacin de los Anales es el trabajo de la escuela Anlisis de Sistemas Globales, en la que se incluyendo Immanuel Wallerstein y Christopher Chase-Dunn, que igualmente se centran en las estructuras a largo plazo: el capitalismo en particular.

 

Segn esta escuela, el arco del capitalismo tiene una duracin de 600 aos, desde 1500 a 2100. Esta es nuestra desgracia, estar viviendo en el comienzo del final, la desintegracin del capitalismo como sistema mundial. En el siglo XVI se trataba principalmente de capital comercial, que evolucion a capital industrial en los siglos XVIII y XIX y a continuacin avanz a capital financiero dinero creado por el propio dinero y por la especulacin con las divisas en los siglos XX y XXI. En forma dialctica sera el verdadero triunfo del sistema, que al final revienta del propio xito.

La ltima vez que se produjo un cambio de esta magnitud fue durante los siglos XIV y XV, durante los cuales el mundo medieval comenz a desmoronarse y fue reemplazado por el mundo moderno, la Edad Moderna. En su clsico estudio sobre este perodo, La decadencia de la Edad Media , el historiador holands Johan Huizinga describi aquel tiempo como un tiempo de depresin y de agotamiento cultural, como nuestra propia era en la que no queda ya mucha diversin que vivir. Una de las razones que explican esto es que el mundo se encuentra literalmente colgado sobre un abismo. Se desconoce en gran medida lo que hay por delante y tener que estar flotando sobre un abismo durante un largo periodo de tiempo es, para decirlo coloquialmente, un pequeo lastre.

Lo mismo pas durante los tiempos en que se produjo el colapso del Imperio Romano, sobre cuyas ruinas se levant lentamente el sis tema feudal.

Estaba yo reflexionando sobre estos temas hace algn tiempo cuando tropec con un notable ensayo de Naomi Klein, la autora de La doctrina del shock . Se titulaba Capitalismo contra Clima y haba sido publicado en noviembre del ao pasado en The Nation . En lo que pareca ser algo as como un cambio radical para su forma de pensar, fustiga a la izquierda por no comprender lo que la derecha percibe correctamente: que todo el debate sobre el cambio climtico es una amenaza muy seria para el capitalismo. La izquierda, dice, trata con sordina las implicaciones del cambio climtico, da a entender que la proteccin del medio ambiente es compatible con el crecimiento econmico, que no es una amenaza para el capital ni para los trabajadores. Quieren que todo el mundo compre un coche hbrido, por ejemplo (algo que yo personalmente comparo con una dieta de tarta de queso) o utilizar las bombillas de forma ms eficiente, o reciclar, como si estas fuesen las medidas adecuadas para resolver la crisis medioambiental que tenemos al alcance de la mano. Pero la derecha no se engaa. Ve lo verde como el caballo de Troya que trae dentro el rojo, el intento de abolir el capitalismo para reemplazarlo por algn tipo de ecosocialismo. La derecha cree correctamente que las polticas de alarma general sobre el calentamiento global son inevitablemente un ataque contra el sueo americano, contra toda la estructura capitalista. As, Larry Bell argumenta en Clima de corrupcin que las polticas medioambientales tratan esencialmente sobre la transformacin del American way of life en inters de la distribucin de la riqueza global y el escritor britnico James Delinpole observa que El ambientalismo moderno adelanta con xito muchas de las causas queridas por la izquierda: la redistribucin de la riqueza, la subida de impuestos, mayor intervencin gubernamental, (y) regulacin.

En efecto, lo que la seora Klein le est diciendo a la izquierda es: Para qu luchar? Estos nerviosos pijos de la derechatienen razn. Noso tros los de la izquierda no paramos de hablar de compatibilidad entre los lmites del crecimiento y la codicia desenfrenada o proclamando que el cambio climtico no es ms que una cuestin entre un cmulo de problemas importantes que reclaman creciente atencin, o instando a todo el mundo a que se compre un todoterreno verde. Comentaristas como Thomas Friedman o Al Gore, que nos aseguran que podemos evitar la catstrofe comprando productos verdes y creando mercados anticontaminacin inteligentes capitalismo corporativo, en dos palabras estn simplemente viviendo en la negacin. Las verdaderas soluciones del cambio climtico, escribe Klein son tambin nuestra mejor esperanza de construir un sistema econmico mucho ms ilustrado, que reduzca las profundas desigualdades, refuerce y transforme la esfera pblica, genere abundantes y dignos puestos de trabajo, y que reine radicalmente sobre el poder corporativo.

En uno de los ensayos de mi libro Una cuestin de valores (conspiracin frente a Conspiracin en la Historia americana), expongo algunos de los programas inconscientes enterrados en la psique americana desde los primeros das, programas que dan cuenta de la mayor parte del llamado comportamiento consciente de Amrica del Norte. Estos incluyen la nocin de una frontera interminable un mundo sin lmites y el ideal de un individualismo extremo t no necesitas y no debes necesitar a nadie en el mundo que te ayude a hacerlo. La combinacin de la nocin de un mundo ilimitado con la de que uno tiene que ser capaz de hacerlo todo solo en el mundo produce una frmula de enorme poder capitalista y del inevitable

colapso del capitalismo (de ah la dimensin dialctica de todo ello). Sobre esto, Naomi Klein escribe:

La mentalidad expansionista, extractiva, que ha regido durante tanto tiempo nuestra relacin con la naturaleza, es lo que cuestiona de forma tan fundamental la crisis del clima. Las abundantes investigaciones cientficas donde se demuestra que hemos forzado la naturaleza ms all de sus propios lmites no slo demandan productos verdes y soluciones basadas en el mercado; demanda un nuevo paradigma de civilizacin, basado no en el dominio sobre la naturaleza sino en el respeto de los ciclos naturales de renovacin, y extremada sensibilidad con los lmites naturalesEstas revelaciones son profundamente desafiantes para todos nosotros en el alumbramiento de ideales de progreso.

(Esto es exactamente lo que yo argument hace 31 aos en The Reenchantment of the World ; es agradable verlo todo salir a flote otra vez). Las soluciones reales del clima, contina, son aquellas que sistemticamente inclinan las intervenciones (del gobierno) a dispersar y devolver el poder y el control al nivel de la comunidad, a la energa renovable controlada por la comunidad, a la agricultura local orgnica, al traspaso de los sistemas genuinamente responsables a sus usuarios. Por tanto, concluye ella, los poderes que tienen razones para tener miedo nos niegan el acceso a los datos de la amenaza global, cuando lo que realmente se requiere en el momento en que nos encontramos es el fin de la ideologa de libre mercado. Y, aadira yo, el fin del arco del capitalismo al que nos hemos referido anteriormente. Va a ser (es) una lucha colosal, no slo porque los poderosos querrn aferrarse a su poder, sino tambin porque el arco y todas sus ramificaciones han dado su significado y esencia de clase junto con un capital M por ms de 500 aos. Esto es lo que los manifestantes de Occupy Wall Street (si queda an alguno, no estoy seguro) deben decirle al 1%: vuestras vidas son un error. Esto es lo que finalmente significa el nuevo paradigma de civilizacin. Tambin es necesario decir que casi todo el mundo en los Estados Unidos, no slo el privilegiado 1%, compra este mismo pao. John Steimbeck seal esto hace muchos aos cuando escribi que en Estados Unidos los pobres se consideran a s mismos como millonarios embarazados temporalmente. El Movimiento Ocuppy, por lo que puedo entender, desea restaurar el sueo americano, cuando, de hecho, lo que necesita el Sueo es ser abolido de una vez por todas.

En este punto Naomi nos proporciona una lista de seis cambios que deben producirse para que este nuevo paradigma nazca, incluyendo el control del reino de las corporacion es, terminar con el culto a ir de compras y la subida de impuestos a los ricos. Me encontr escribiendo buena suerte en el margen de la mayor parte de esta discusin. Estas cosas no van a ocurrir y lo que probablemente necesitemos en su lugar ser una serie de conferencias sobre por qu no van a pasar. Pero observen que esa parte de la respuesta ya est incrustado en su ensayo: los intereses creados, tanto en el sentido econmico como psicolgico, tienen todas las razones del mundo para desear que se mantenga el status quo. Y como yo digo, lo mismo les pasa al hombre y a la mujer de la calle. Qu sera de nuestras vidas sin ir de compras, sin el ltimo juguete tecnolgico? Estaran bastante vacas, por lo menos en los Estados Unidos. Qu horrible es que el capitalismo haya reducido a los seres humanos a esto.

En cuanto a recomendaciones, sin embargo, el ensayo de Klein es ms bien parco. Pero ofrece algo muy importante a travs del anlisis y tambin por va de implicacin: todo est relacionado con todo lo dems. Psicologa, economa, crisis medioambiental, nuestro modo de vida cotidiano, el embrutecimiento de la gente en Estados Unidos, el pattico fetichismo de los telfonos mviles y dems juguetitos electrnicos, las deudas aplastantes de los prstamos a estudiantes, la farsa de las elecciones polticas, la conversin bastante rpida del Sr. Obama de hroe liberal a criminal de guerra y a demoledor de los derechos civiles, la enorme popularidad de las pelculas violentas, el intento de los ricos de imponer medidas de austeridad a los pobres, las bien documentadas epidemias de enfermedades mentales y obesidad, cuestiones que, en ltima instancia, no son esferas separadas de la actividad humana. Estn interconectadas y esto significa que las cosas no se arreglarn poco a poco. El nuevo paradigma de civilizacin significa que es todo o nada; realmente no hay nada en medio, no se puede elegir ni la dieta de tarta de queso. Como dice la Sra. Klein, esto ya no va de cuestiones aisladas nunca ms.

Entonces qu, qu podemos esperar mientras el arco del capitalismo se va cerrando? Entonces es cuando Naomi cambia de recomendaciones improbables a la realidad pura y dura. Y escribe:

La bsqueda corporativa o empresarial al escasear los recursos se har ms rapaz y violenta. Se seguir robando la tierra cultivable de frica y la que contenga yacimientos de materias primas para conseguir alimentos y petrleo para los pases ricos. La sequa y la hambruna se seguirn usando como pretexto para utilizar semillas genticamente modificadas, as como para que los agricultores se endeuden cada vez ms.

Intentaremos extraer los restos del petrleo y gas que vayan quedando utilizando cada vez ms peligrosas tecnologas para extraer hasta las ltimas gotas, convirtiendo cada vez franjas ms grandes del globo en zonas sacrificadas, destruidas. Fortificaremos nuestras fronteras e intervendremos en conflictos extranjeros sobre recursos naturales o iniciaremos esos conflictos nosotros mismos. Las Soluciones climticas de libre mercado, como se las denomina, sern el imn de la especulacin, del capitalismo de fraude y del amiguismo, como ya hemos visto con el mercado del carbn y el uso de los bosques como compensaciones a cambio de carbn. Y cuando el cambio climtico empiece a afectar no slo a los pobres sino tambin a los ricos, empezaremos a buscar soluciones tecnolgicas para bajar la temperatura con riesgos masivos y de desconocida magnitud y origen. Al calentarse el mundo, la ideologa reinante que nos dice que cada uno slo est para s mismo, que las vctimas merecen su destino y que podemos dominar la naturaleza, nos llevar ms bien a un sitio muy fro.

Para decirlo con toda franqueza, la escala de cambios que se necesitan no puede ocurrir sin una implosin ma siva del sistema actual. Esto fue as al final del Imperio Romano, fue as al final de la Edad Media y ser as hoy. En el caso del Imperio Romano, como explico en The Twiligt Of American Culture , hubo una emergencia de rdenes monsticas que comenzaron a preservar los tesoros de la civilizacin greco romana. El tema de mi libro era: puede ocurrir algo similar hoy da? Naomi escribe:

El nico comodn de la baraja es si se levantar algn movimiento popular, como contrapeso, que proporcione una alternativa viable a este siniestro futuro. Esto no significa slo presentar un conjunto de propuestas polticas alternativas, sino una alternativa a nivel mundial para competir con el poder que se encuentra en el corazn de la crisis ecolgica esta vez incrustado en la interdependencia en lugar de en el ultraindividualismo, en la reciprocidad en lugar de en el dominio, y en la cooperacin en lugar de la jerarqua. Klein cree que el Movimiento Occupy Wall Street recuerden, era bastante fuerte el pasado noviembre encarna esto. Que han apuntado a los valores subyacentes de la codicia rampante y el individualismo que cre la crisis econmica, incorporando formas radicalmente diferentes de tratarse entre ellos y de relacionarse con el mundo natural.

Es esto ver dad? Hay que considerar cuatro cosas sobre este punto.

1.Yo nunca visit personalmente Zuccotti Parak, pero la mayor parte de lo que he visto en la Web, incluyendo reportajes muy favorables del Movimiento Occupy, parece sugerir que el objetivo era un Sue o Americano ms equitativo, no la abolicin del Sueo Americano, como he indicado ms arriba. En otras palabras, la demanda bsica era que la tarta se repartiera de forma ms justa. Nunca tuve la impresin de que los manifestantes estuviesen diciendo que la tarta estaba podrida en su totalidad. Esto me recuerda una ancdota acerca de Martin Luther King, quien aparentemente dijo a Harry Belafonte, justo antes de que King fuese asesinado, que l (King) crea que haba estado cometiendo un gran error; que a veces senta como si estuviese apacentando gente en una iglesia que se estuviese quemando. Esta era una visin muy diferente, obviamente, de la nocin de que los negros deberan de estar recibiendo una porcin mayor de la tarta. Porque a fin de cuentas, quin quiere una porcin mayor de una tarta podrida o vivir en una iglesia que se est quemando?

2. Los historiadores de los Anales, junto con los pensadores de Anlisis de Sistemas del Mundo han sido acusados de proyectar una imagen de la historia sin pers onas. En otras palabras, estas escuelas tienden a ver a los individuos como algo irrelevante para el proceso histrico que ellos analizan en trminos de fuerzas histricas Hay algo de verdad en esto, pero las fuerzas histricas pueden convertirse en un poco msticas. Al igual que las fuerzas son las que motivan a las personas, son las personas las que promulgan o ponen de manifiesto a esas fuerzas. Quiero decir, que alguien tendr que hacer algo para que la Historia se produzca y al menos la multitud de Occupy estaba tratando de echar arena en los engranajes de la mquina, por as decir, como lo hacen los movimientos similares de Europa. Pero confieso que por cierto nmero de razones, nunca he sido muy optimista acerca del movimiento; al menos no con el que existe en los Estados Unidos. Como han sealado muchos socilogos, Estados Unidos no tiene una tradicin socialista real, por tanto no sorprende que la extrema desigualdad en el reparto de la riqueza que existe en Estados Unidos no sea en absoluto un tema de la campaa de las elecciones presidenciales, por ejemplo.

De hecho, una encuesta reciente realizada por el Pew Charitable Trut revelaba que la mayora de los norteamericanos no tienen problemas en absoluto con la existencia de una pequea clase ext remadamente rica; ellos lo que quieren es poder unirse a la misma, lo que nos devuelve a la cita de John Steimbeck. Mi prediccin personal, realizada hace unos meses, fue que Occupy se convertira en una especie de escuela permanente donde los desafectos podran ir a aprender sobre el el nuevo paradigma de civilizacin, si se enseara eso. Esta es bsicamente la nueva opinin monstica de la que hablaba en el libro Twilight. A cierto nivel es probablemente inocuo, apenas amenaza al poder de la lite. Pero esa pudiera no ser toda la historia, especialmente a largo plazo. Despus de todo, mientras colapsa el sistema se irn produciendo alternativas cada vez ms atractivas y podemos estar seguros de que la de 2008 no ser la ltima quiebra econmica que nos tocar vivir. Los dos lados van hombro con hombro y ltimamente estoy hablando de entre treinta y cuarenta aos, pero quizs sean menos el peso del arco del capitalismo ser demasiado oneroso para sostenerse por s mismo. A la larga ser mucho ms listo el que apueste por la alternativa de la nueva visin del mundo que lo haga al capitalismo. Sin embargo, el bilogo David Ehrenfeld escribe: nuestra primera tarea es crear una estructura econmica, social, e incluso tecnolgica en la sombra que est lista para tomar el relevo al desmoronarse el sistema existente.

3. Qu pasa, entonces, con esa alternativa mundial, ese nuevo paradigma de civilizacin? Curiosamente, en Porqu fall Amrica e xpliqu las razones por las que Amrica fall y afirmo que fue principalmente porque a travs de nuestra historia marginamos o ignoramos las voces que argumentaban contra la cultura dominante, que est basada en el presionar, el engradecimiento, y la expansin econmica y tecnolgica. Esta tradicin alternativa se puede rastrear desde John Smith en 1616 a Jimmy Carter en 1979, e incluye personas tales como Emerson, Thorau, Lewis Munmford, Jane Jacobs, Vance Packard y John Kenneth Galbraith, entre muchos otros. En Inglaterra est particularmente asociada a John Ruskin y Willam Morris, que argument sobre la necesidad de contar con comits orgnicos con un propsito espiritual, para el trabajo que tuviese sentido en lugar de para tareas soporferas, y que consigui contar con un gran nmero de discpulos norteamericanos. En un prximo libro de mi colega Joel Magnuson, titulado The Approaching Great Transformation , el autor afirma que necesitamos modelos concretos de una economa post carbn, que rompan radicalmente con el modelo capitalista del lucro, no de forma retrica o con un lavado de cara. Explica unos cuantos ejemplos de experimentos que cumplen con esta premisa, ejemplos que yo definira como elementos de un Estado estable o economa homeoptica: sin crecimiento, en otras palabras. Despus de todo, escribe Magnuson, crecimiento permanente significa crisis permanente. O como he afirmado en otra parte, nuestra tarea es desmantelar el capitalismo antes de que nos desmantele a nosotros. Pero esto tampoco significa tomar Wall Street, cosa que no creo que sea posible. Pero lo que significa es abandonar el campo de accin. Por ejemplo, la secesin (existen movimientos de secesin, de los que Vermont es un ejemplo destacado). Y si eso no resulta muy viable ahora mismo, hay al menos una posibilidad de vivir de manera diferente, como sugiere David Ehrenfeld. Yo preveo que los procesos duales la desintegracin del capitalismo y la emergencia concomitante de una formacin socioeconmica alternativa ser el argumento central de la historia de lo que queda de este siglo. Y tambin sospecho que la austeridad ser parte de esto, porque al colapsar el capitalismo y quedarnos sin recursos sobre todo petrleo - qu opciones nos van a quedar?

4. Esto no significa, creo yo, la vuelta a algn tipo de feudalismo aunque, por lo que s, muy bien podra ocurrir. Pero estamos hablando finalmente no slo del final del capitalismo sino tambin del final de la modernidad en general, dela decadencia de la edad moderna, en efecto. En la interesante biografa del acadmico de la escuela hegeliana Alexander Kojv Shadia Drury escribe: Todo orden poltico, no importa lo grande que sea, est condenado a la decadencia y la degeneracin. Y en cuanto a la modernidad en particular, contina:

El comienzo de la modernidad y su declive son como los de cualquier otro conjunto de ideales polticos y culturales. En su temprano inicio, la modernidad contena algo bueno y seductor. Era una revolucin contra la autoridad de la Iglesia, sus tabes, represiones, inquisiciones y sus hogueras. Era una nueva aurora del espritu humano, la celebracin de la vida, el conocimiento, la individualidad, la libertad y los derechos humanos. Legaba al hombre una soleada disposicin hacia el mundo y hacia s mismo El nuevo espritu aliment los descubrimientos cientficos, la inventiva, el intercambio, el comercio y una explosin artstica de gran esplendor. Pero como cualquier nuevo espritu, el de la modernidad ha terminado mal La modernidad perdi la frescura e inocencia de su temprana promesa porque sus objetivos se volvieron exagerados, imposibles e incluso perniciosos. En vez de ser el smbolo de la libertad, la independencia, la justicia y los derechos humanos, se ha convertido en el smbolo de la conquista, el colonialismo, la explotacin y la destruccin del planeta.

En resumen, su plazo de vida ha vencido, y tenemos la suerte o la desgracia, como dije antes, de vivir un tiempo de transicin muy largo y difcil. Un viejo modo de vida muere y uno nuevo nacer finalmente. Sobre esto el poeta Mark Strand comenta: no hay que apresurarse; el fin del mundo solo es el fin del mundo como lo conocemos. Por algn motivo encuentro este pensamiento ms bien reconfortante.

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article32500.htm



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