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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2012

La espada de Monsanto sobre Amrica Latina

Federico Larsen
Marcha


Paraguay anunci el mircoles que producir semillas transgnicas en colaboracin con la multinacional estadounidense en su territorio. Proponemos un recorrido por el dominio econmico y poltico de Monsanto en nuestro continente.

Paraguay va a producir su propia semilla transgnica que va a estar a disposicin de todos lo productores, anunci ayer el ministro de Agricultura y Ganadera del pas guaran, Enzo Cardozo. La produccin estar a cargo del Instituto Paraguayo de Tecnologa Agropecuaria (IPTA), que recibir transferencia tecnolgica de la multinacional estadounidense Monsanto, para la cual el gobierno comandado por el presidente de facto Federico Franco pagar un monto a convenirse en las prximas semanas. Paraguay tendr as sus propias semillas genticamente modificadas de la mano de la principal empresa del sector del mundo. No por nada el conservadurismo guaran ejecut un golpe de estado en su pas.

La injerencia de Monsanto en los asuntos econmicos y polticos de Amrica Latina se hace cada vez ms evidente. El modelo del agronegocio extractivista se impuso de tal forma que los pases del Mercosur ms Bolivia, son hoy los mayores productores de soja transgnica del mundo. El principal negocio consiste en la inclusin del gen RR en las semillas de soja, maz y algodn, que hace a las plantas resistentes al Roundup (RR), principal herbicida fabricado por Monsanto a base de glifosato. De esta manera se pueden sembrar con semillas genticamente modificadas grandes extensiones de tierra (como el 57% de la provincia de Buenos Aires) y regarlas con glifosato desde una avioneta, manteniendolas a salvo de otras pestes. Pero la influencia de la transnacional trasciende el mbito de la productividad para imponerse en los pasillos de la poltica, algo de lo que el Paraguay es el ltimo y perogrullesco ejemplo.

La intervencin de agentes ligados a los intereses de Monsanto y otras corporaciones internacionales -como Cargill, Ro Tinto y Syngenta- en el golpe que derroc a Fernando Lugo est ampliamente documentada. El principal actor detrs de escena all fue la Unin de Gremios de Produccin, vinculada al Grupo Zuccolillo, dueo del poderoso diario ABC Color -Zuccolillo es adems presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa SIP- que en las semanas previas al golpe comenz una campaa contra el director del Servicio de Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas, (SENAVE), Miguel Lovera. Su principal culpa fue negarse a liberar la semilla de algodn transgnico Bollgard BT de la compaa norteamericana, para su siembra comercial en Paraguay. Pocos das antes de la masacre de Curuguaty, pretexto que llev a la derecha paraguaya a iniciar el juicio poltico contra Lugo, apareci en ABC Color una editorial intitulada Los 12 argumentos para destituir a Lovera, un manifiesto que fue entregado al entonces vicepresidente Franco, donde el Grupo Zuccolillo, principal socio de Cargill Paraguay, reprodujo los argumentos de las multinacionales para sacarse de encima al ltimo obstculo para la liberacin de nuevas semillas transgnicas.

Desde el golpe de estado, cuatro variedades de maz y una de algodn fueron liberadas en Paraguay. Adems se profundizaron las exenciones fiscales para este tipo de empresas, en un pas con uno de los sistemas impositivos ms regresivos de Amrica -el 60% de los impuestos recaudados provienen del IVA, mientras que slo el 0,04% son de impuestos inmobiliarios- y donde ms del 80% de la tierra est concentrado en las manos del 2% de la poblacin.

Pero Paraguay es quizs slo el ltimo ejemplo de la injerencia de Monsanto en los asuntos de Nuestramrica. Los mercados de Brasil y Argentina son respectivamente el segundo y tercero a nivel mundial para la multinacional con sede en St. Louis. En 2009 Brasil super a Argentina como segundo productor mundial de cultivos transgnicos. En 2009/10, se cultivaron 23 millones de hectreas de soja en Brasil, de las cuales el 70% -16,5 millones de hectreas- fueron cultivadas con soja transgnica RR, segn la gubernamental Compaa Nacional de Abastecimiento (CONAB). Brasil es tambin el mayor consumidor de agrotxicos del mundo, cuyo principal producto es justamente el Roundup producido por Monsanto. La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) public en 2010 in informe donde asegura que el 28% de los alimentos consumidos en el pas contiene niveles peligrosos de residuos de agrotxicos, algo por lo cual se pagaron 530 millones de dlares en regalas a Monsanto. Un informe elaborado por la Va Campesina, asegura que la agricultura familiar y campesina da cuenta del 78% de la produccin de alimentos del pas y agrupa el 84% de todos los establecimientos agropecuarios del Brasil, empleando a tres veces ms personas que el agronegocio, pero slo ocupa el 24% de las tierras agrcolas.

La agricultura con organismos genticamente modificados penetr en Amrica Latina a travs de las primeras liberaciones de semillas en la segunda mitad de los aos 90 en Argentina. Nuestro pas fue pionero en la adecuacin de su estructura jurdica a los intereses de Monsanto. El 97% de la soja cultivada en el pas es transgnica, pero la presencia de la multinacional se extiende en otras ramas. Argentina liber el uso de la hormona recombinante bobina (rBST Posilac) producida por Monsanto, que aumenta en un 25% la produccin lechera en las vacas y se encuentra prohibida en casi todo el mundo por haberse demostrado que el Posilac produce cncer de mama en los humanos. La sobreproduccin de leche produce a su vez irritaciones en las glandulas mamarias de la vaca, que son curadas con niveles constantes de antibiticos en el animal, cuyos residuos se encuentran en el producto para el consumo.

Monsanto se ha convertido en uno de los principales aliados del Gobierno nacional. La propia presidenta Cristina Fernndez de Kirchner asegur desde Nueva York hace pocas semanas que l a inversin de Monsanto es importantsima y va a ayudar a la concrecin de nuestro plan, tanto agroalimentario 2020, como nuestro plan tambin industrial. Y me deca hoy su titular que les haba impresionado mucho el apoyo que nuestro Gobierno estaba dando a la ciencia y a la tecnologa. Tengan ustedes la certeza que vamos a seguir en la misma lnea. De esta manera se sostiene 'el modelo' que permite una magra redistribucin de excedentes y el apoyo de las corporaciones en los lobbys internacionales para el gobierno argentino. A cambio, el oficialismo prepara las modificaciones de la Ley de semillas No 20.247/73, la Ley de Patentes de Invencin y Modelos de Utilidad N 24.481/95 modificada por ley 24.572/96, la Ley No 24.376/94 por la que Argentina adhiri al Convenio internacional para la Proteccin de las Obtenciones Vegetales, UPOV 1978.

De esta manera las estructuras estatales latinoamericanas se modifican en funcin de los intereses agroexportadores acompaados por la 'mano invisible' de grandes multinacionales. Es decir, adems del dao ambiental que el uso de transgnicos comporta, an ms preocupante resulta la insercin de las transnacionales en las polticas estatales y la implementacin de modelos econmicos basados en el extractivismo agro-minero. Segn un estudio realizado por el norteamericano Center for Responsive Politics, Monsanto gast un total de 52,5 millones de dlares en los ltimos diez aos en la contratacin de grupos asesores tales como el Russel Group, Washinfton Tax Group o el Bockorny Group, dedicados al lobby internacional, para asegurarse aprobaciones parlamentarias en diferentes partes del mundo para proyectos que le sean favorables. Uno de los casos ejemplares es el de Mxico, que en 2005 abri la puerta a los cultivos transgnicos con la famosa 'Ley Monsanto', aprobada por mayora absoluta sin siquiera ser leda, ley que adems de defender los derechos monoplicos de las trasnacionales por medio de sus patentes las exime de la responsabilidad por contaminacin.

Existen sin embargo ejemplos de pequeas excepciones a esta regla, como el caso del Per. Si bien Ollanta Humala prosigue en su cruzada extractivista en la rama minera, reprimiendo inclusive con muertes a los pobladores que se le oponen, en noviembre de 2011 logr que el congreso aprobara una moratoria e diez aos al cultivo y la importacin de transgnicos en el pas, con el fin de proteger la biodiversidad, la agricultura nacional y la salud pblica. Una enorme derrota para Monsanto, que segn los cables revelados el ao pasado por Wikileaks -as es como se revelaron las negociaciones entre la empresa y el gobernador de Chaco Capitanich para la aprobacin de los cultivos de algodn BT Cotton-, consideraba al Per como un pas clave para la comercializacin de sus productos, e inclusive haba comenzado su tradicional lobby para desembarcar nuevas semillas de soja.

En mayo de 2010, Monsanto anunci la donacin de ms de 60 toneladas de semillas hbridas de maz y vegetales a Hait y otras 400 toneladas un ao ms tarde como contribucin a la reduccin del hambre en el pas caribeo. La iniciativa provoc el masivo rechazo de los haitianos, ya que ese tipo de cultivo requiere altas dosis de Roundup contaminante, que no vena en el paquete y condeba a los agricutores a la dependencia de la multinacional por no poder almacenar semillas propias. Monsanto sostuvo que esa decisin se haba adoptado en el Foro Econmico Mundial en Davos, Suiza, en el marco de la presentacin de su Nueva Visin de la Agricultura.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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