Portada :: Cultura :: Eric Hobsbawm (1917-2012): el historiador marxista y su largo siglo XX
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-10-2012

Eric Hobsbawm y los bandidos

Jon Lee Anderson
El Puercoespn


Un par de aos atrs, en Ro de Janeiro, discuta el problema de las pandillas de la ciudad con un colega brasileo, Joo Moreira Salles. Tratando de describir al difunto Marcinho VP, un inteligente y carismtico lder criminal que haba conocido bien, Salles observ: Marcinho VP era el clsico guerrillero Hobsbawmiano.

Se refera, por supuesto, a Eric Hobsbawm, el brillante historiador marxista britnico que muri el domingo (1 de octubre de 2012) a la edad de 95 aos. Las afinidades polticas de Hobsbawm lo convirtieron en blanco fcil de la crtica, especialmente despus de la cada del comunismo, pero su extraordinario cuarteto de libros sobre la historia de los siglos XIX y XX fue ampliamente reconocido como un hito aun por sus enemigos ideolgicos. El conservador historiador escocs Niall Ferguson se hallaba ayer entre quienes cantaban sus alabanzas.

Otro de los legados de Hobsbawm fue su investigacin sin precedentes, y sus escritos, sobre bandidos y forajidos. En su libro Bandits (Bandidos) de 1969, que presenta a figuras tales como Salvatore Giuliano, Robin Hood y Pancho Villa, explora cmo ciertos bandidos siguieron siendo criminales mientras que otros se convirtieron en revolucionarios.

Salles me cont que en las entrevistas que hizo a Marcinho VP descubri en l a un criminal que expona una visin social. Pareca ser alguien que, si se daban las circunstancias, poda incluso evolucionar hacia la poltica. Nunca se sabra, sin embargo. Capturado y arrojado a prisin, fue estrangulado en 2003 por sus rivales.

En ese mismo viaje a Ro conoc a un pandillero que haba salido recientemente de prisin, la misma en la que Marcinho haba sido asesinado. Me cont que se haba unido a un grupo de estudio en la prisin y que haba ledo la biografa del Che Guevara que yo haba escrito. Me pregunt muchas cosas sobre el libro, as como sobre el Che. Yo estaba intrigado por su curiosidad intelectual y le pregunt cmo se defina. La pandilla de la que era miembro importante haba sido creada en los aos 70 por prisioneros polticos, observ, y su primer manifiesto haba llamado a la realizacin de varias formas de justicia social. Sonri y sacudi la cabeza. Me dijo: Antes, algunos de nosotros tenamos conciencia social. Pero eso fue antes. Ahora slo somos criminales.

Tena muy presente a Hobsbawm despus de ese encuentro. Un par de aos ms tarde pude conocer al gran viejo en persona en su casa de Londres, para tomar una taza de t seguida de un vaso de whisky. Fue muy gentil y escuch con inters mientras yo contaba las historias del submundo de Brasil y de otros lugares. Estaba interesado en Sri Lanka, un pas con una antigua tradicin marxista en el que yo haba pasado algn tiempo haca poco y donde acababa de terminar una guerra, y tambin en Colombia, donde una insurgencia de base campesina con caractersticas tanto criminales como marxistas haba persistido por ms de medio siglo. Mantuvo en reserva su opinin, sin embargo, cuando subray cmo, en la mayora de los casos que haba conocido, el bandido, y no el revolucionario, haba demostrado ser la especie ms fuerte.

En el fondo, Hobsbawm tena algo de romntico y manifestaba una subyacente fe en la naturaleza humana. Quizs, en verdad, esto era lo que estaba en la raz de su marxismo. En un eplogo a Bandits de 1999, mencion con algo de orgullo cmo, en los 70, miembros de un grupo campesino mexicano radical le haban hecho saber que aprobaban sus escritos sobre bandidaje social.

Apunt: Ello no prueba que el anlisis desarrollado en este libro sea correcto. Pero puede dar a sus lectores alguna confianza en que es ms que un ejercicio de anticuario o de especulacin acadmica. Robin Hood, aun en sus formas ms tradicionales, todava significa algo en el mundo de hoy para personas como estos campesinos mexicanos. Hay muchos como ellos. Y deberan saberlo.

En el Mxico de hoy, el bandido psicpata Chapo Guzmn est en la cima, mientras que el revolucionario filsofo y de pipa en mano, el Subcomandante Marcos, ha quedado al margen junto con su mensaje de reforma social.

Con el tiempo, por supuesto, el pndulo puede volver a oscilar.

Eric Hobsbawm, descansa en paz.

Fuente: http://www.elpuercoespin.com.ar/2012/10/02/eric-hobsbawm-y-los-bandidos-por-jon-lee-anderson/


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