La huelga, que tendrá una duración de 24 horas, coincidirá con la
decisión de los dirigentes europeos sobre el plan de recortes propuesto
por el ejecutivo de coalición griego por un monto de 13 mil 500 millones
euros. Los sindicatos anunciaron nuevos paros si el paquete de medidas
continúa adelante con el fin de ser aprobado por la Asamblea Nacional.
“Las acciones continuarán y se intensificarán por todos los medios
posibles, si el gobierno y la troika (Comisión Europea, Banco Central
Europeo y Fondo Monetario Internacional) insisten en aprobar medidas
brutales contra los derechos de los trabajadores”, afirmó GSEE en su
comunicado.
Acusó a la UE de causar “pobreza, miseria, desempleo
y llevar la crisis económica a un callejón sin salida”, por su
persistencia y “adhesión dogmática” a las duras políticas neoliberales
que están imponiendo contra los trabajadores.
En la misma línea
se expresó el secretario general de Adedy, Ilias Iliopoulos, al pedir al
gobierno que “se abstenga de imponer estas terribles medidas que nos
llevan a tanta miseria”.
Por su parte, el Pame defendió la
convocatoria de huelga como “una respuesta organizada contra el gran
capital, la Unión Europea y los monopolios que pretenden encadenarnos”.
Este paro será el cuarto del año opuesto a los recortes presupuestarios
y el segundo contra el gobierno de coalición dirigido por Antonis
Samarás desde que llegara al cargo tras las elecciones de junio.