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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2012

En el Da Mundial de la Alimentacin
Semillas libres

Luca Seplveda Ruiz
Rebelin


En Chile se desarrolla una lucha subterrnea nutrida por la tierra misma, en defensa de la semilla campesina e indgena. Esta resistencia a la privatizacin de la semilla y a la anunciada expansin de los cultivos transgnicos, la llevan adelante silenciosamente de sur a norte del pas, fundamentalmente mujeres, guardadoras de semillas. Lo hacen junto a productores y productoras campesinas que usan mtodos agroeclgicos, orgnicos, o biodinmicas, o de la permacultura, sin insumos qumicos. Tambin la resistencia se da con huerteros urbanos y ciudadanos conscientes de las ms diversas organizaciones, muchos de ellos nucleados en un movimiento por la soberana alimentaria que desarrolla la campaa Yo No Quiero Transgnicos en Chile para atajar las leyes que amenazan este patrimonio colectivo para asegurar ganancias a los productores de semillas hbridas y transgnicas. El movimiento estudiantil ha sido un actor fundamental en esta lucha porque la movilizacin y agitacin social impidi al gobierno avanzar en la tramitacin de los controvertidos proyectos que consolidaran la privatizacin de la semilla y la expansin de los transgnicos al mercado interno.

El Tribunal Constitucional

A fines de junio de 2011, el Tribunal Constitucional rechaz declarar la ilegalidad de la firma por el Senado del convenio UPOV 91, un compromiso internacional que resguarda la propiedad intelectual de las semillas manipuladas genticamente, considerado por las organizaciones campesinas e indgenas como una herramienta orientada a profundizar la privatizacin de la semilla campesina e indgena. Los Ministros Marisol Pea Torres, Ral Bertelsen Repetto, Marcelo Venegas Palacios (Presidente), Enrique Navarro Beltrn, Ivn Arstica Maldonado y Jos Antonio Viera-Gallo Quesney votaron contra el requerimiento de ilegalidad presentado por 17 senadores y avalado por centenares de organizaciones sociales y ambientales. Este convenio, sin embargo, no se ha promulgado puesto que para ello debiera derogarse la antigua Ley de Semillas, remplazada por una Ley de Obtentores, que actualmente slo es un proyecto en el Senado.

El robo de la quinoa

Esto profundiza la ya crtica prdida de nuestra biodiversidad y patrimonio gentico, iniciada cuando en 1994 Chile se adscribi a la versin 1978 de este convenio y el SAG abri el registro de semillas a los denominados obtentores, es decir quienes manipulan genticamente semillas en laboratorio. Usando esta normativa legal, por ejemplo, en 2001 el empresario y genetista Erik von Baer (1941, Alemania) se apropi de la quinoa (kinwa para los mapuche, quinua para los aymara) bautizando como Regalona la variedad hbrida de una especie que es parte del patrimonio ancestral de los pueblos indgenas. Su patente (o derecho de obtentor) como lo llama la ley para que los ciudadanos no entiendan de qu se trata) expira el ao 2016 y esa variedad se est comercializando ampliamente en el pas intentando copar el mercado y poniendo en riesgo la semilla tradicional de quinoa.

La senadora designada Ena von Baer, miembro de este clan de la semilla y duea de un 15% de la empresa, es la ms directa lobbysta de los productores de semillas hbridas y transgnicos en el parlamento. que concentra las mayores ventas y ganancias por ventas y regalas sobre semillas hbridas y transgnicas. La transnacional Monsanto, que concentra globalmente las mayores ventas y ganancias por ventas y regalas sobre semillas hbridas y transgnicas tiene tambin variedades registradas en Chile: dos de tomate, cuatro variedades de arveja, cebolla, poroto, meln, trbol, tres variedades de lechuga, y ballica y una de cilantro (segn www.sag.cl, registro de semillas). Prcticamente todo el tomate que se encuentra en supermercados es producido con semilla hbrida de Monsanto. Chile es considerado centro de origen del tomate.

El Convenio UPOV (Unin Internacional para la Proteccin Vegetal) es un acuerdo de privados, impulsado por las transnacionales semilleras y agroqumicas, con apoyo de los gobiernos, que asegura y protege no las plantas, sino la propiedad intelectual sobre sus semillas modificadas genticamente. Pases como Per, Brasil y Argentina se han negado a firmar este convenio, en beneficio de su patrimonio gentico, pero ltimamente tambin Argentina cedi al lobby de Monsanto y est impulsando una ley en ese sentido

El UPOV versin 91

Las normas del convenio UPOV se actualizaron el ao 91 (por ello se le llama UPOV 91) para que las empresas que venden semillas transgnicas o hbridas puedan perseguir judicialmente en forma directa a quienes reproduzcan libremente esas semillas luego de las cosechas (la llamada piratera) asegurando las ganancias de las semilleras y la dependencia campesina de estos proveedores. La versin 1991 del convenio prohbe adems la prctica del intercambio de semillas.

Organizaciones campesinas e indgenas de sur a norte del pas, expusieron su posicin ante el Tribunal Constitucional que abri una fase de audiencias pblicas antes de pronunciarse sobre la peticin de ilegalidad, en la que participaron las empresas semilleras. La visin de la semilla como un bien comn, patrimonio de los pueblos campesinos e indgenas, ligado a la vida se enfrent a la mirada de las transnacionales y sus socios chilenos, para los cuales constituye un recurso del mercado que debe someterse a esas normas.

El Convenio 169 versus UPOV 91

El Tribunal no quiso pronunciarse respecto de que antes de proceder a la firma del Convenio debi consultarse a los pueblos indgenas, sosteniendo que los 17 senadores que hicieron la peticin de ilegalidad no se refirieron en su escrito a este aspecto. En ese sentido, dejaron esa tarea en manos del Congreso, ya que el convenio no opera por s solo y slo tendr efecto legal cuando se derogue la actual Ley de Semillas y eventualmente se apruebe una nueva Ley de Obtentores Vegetales, que est en la Comisin de Agricultura del Senado sin calificacin de urgencia. El clima de movilizacin social estudiantil ha impedido hasta ahora (octubre de 2012) que los temas agrcolas avanzaran en la agenda parlamentaria. Por otra parte, las fuertes denuncias que siguieron a la intempestiva votacin del Senado aprobando el Convenio de privatizacin de la semilla, permitieron romper en parte el cerco informativo sobre el tema y comenzar un debate a nivel de organizaciones indgenas, campesinas y ciudadanas sobre las consecuencias de la firma del Convenio UPOV 91 y las posibles estrategias de defensa de la semilla y el patrimonio gentico campesino e indgena.

Para el senador Alejandro Navarro, que junto a la senadora Ximena Rincn y el senador Jaime Quintana impulsaron la presentacin de ilegalidad del Convenio, la sentencia del Tribunal Constitucional avala la firma del convenio pero al mismo tiempo obliga al Estado a proteger los derechos de las comunidades indgenas y campesinas y fija limitaciones al Senado.[1]

El parlamentario cifra sus esperanzas en el artculo 46 de la sentencia, pero olvida que Chile no ha suscrito el Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad (anexo al convenio de Biodiversidad que s est ratificado por el pas) y por tanto slo hay recomendaciones pero no obligaciones legales respecto del patrimonio indgena. El Tribunal Constitucional estableci en su prrafo 43, que la propiedad tradicional indgena no podr ser usurpada, en virtud de que la venta o intercambio de semillas, incluso el contexto de una comunidad indgena, sera suficiente para hacer a una semilla como suficientemente conocida.

La sentencia del Tribunal constitucional afirma que el UPOV 91 no vulnera la biodiversidad biolgica, y el Tribunal ordena en el considerando 60 no interpretar el convenio con prescindencia de la normativa nacional e internacional sobre proteccin de patrimonio fitogentico, entre ellos, el Convenio de Diversidad Biolgica y el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenticos para la Alimentacin y la Agricultura (TIRFAA), este ltimo ya suscrito por Chile y en trmite de aprobacin en la Cmara de Diputados [2].

Se trata de recomendaciones que pueden o no ser atendidas en la discusin parlamentaria, donde lo importante es que existan mecanismos efectivos y adecuados de consulta a los pueblos indgenas.

Intercambio de semillas

La discusin abierta sobre estos temas ha provocado un nuevo impulso de la prctica del intercambio de semillas entre comunidades indgenas, como parte de una estrategia de resguardo y reapropiacin de su patrimonio gentico y cultural local. En los debates generados respecto del tema, han salido a la luz prcticas discriminatorias de INDAP a travs del Programa de Desarrollo Territorial Indgena. En ese programa, segn denuncian comunidades de varias regiones del pas slo se puede participar para plantar semillas hbridas que van acompaadas con el paquete tecnolgico de agroqumicos: fertilizantes, herbicidas, insecticidas. Quienes desean mantener sus cultivos con mtodos agroecolgicos, utilizando semillas locales y mtodos naturales de control de plagas no son sujeto de beneficios para este programa. Precisamente este proceder de los rganos pblicos orienta sobre la forma como el mercado y el Estado imponen una determinada forma de produccin, impidiendo el ejercicio de la soberana alimentaria.

El concepto de soberana alimentaria implica el poder decidir libremente qu producir, cmo hacerlo en forma sustentable y socialmente justa respetando las tradiciones culturales y costumbres de cada comunidad. Hoy prcticamente toda la semilla que se ofrece a los pequeos campesinos es hbrida, y si maana llegaran a legalizarse los cultivos transgnicos, la alternativa sera justamente aquella. El convenio UPOV 91 y los proyectos del gobierno apuntan directamente en ese sentido, mientras la propaganda oficial asegura que nadie prohibir a los campesinos decidir libremente qu cultivar.

Con posterioridad a la decisin del Tribunal Constitucional se multiplicaron a lo largo del pas los encuentros para debatir e informarse sobre el tema de la semilla. Entre las comunidades que reaccionaron rechazando el Convenio UPOV 91, en julio de 2011, estn, la Asociacin Nacional de Comunidades Agrcolas e Indgenas Leftraru, la Asociacin Indgena Newen Boyen de Coronel y la Comunidad Indgena de Coronel Marihuen. En declaracin pblica sostuvieron: Las comunidades mapuche reafirmamos nuestro rol tutelar de las plantas y semillas y conocimiento tradicional, prctica heredada que sostiene la vida, la cultura, los alimentos y el espritu. Las semillas forman parte de la espiritualidad del ser Mapuche, las plantas, la tierra, el agua, los animales y por tanto la vida es sagrada para la cultura mapuche y campesina.

Declaramos que las semillas son un patrimonio ancestral de los pueblos originarios y campesinos, por lo tanto estn unidos a nuestra cultura y el acto de intercambiar conocimientos ancestrales, alimentos, plantas, animales, rboles y semillas, es una accin de unidad con lo ms fundamental de la vida. Por todo lo anterior rechazamos la adhesin de Chile al convenio UPOV 91, puesto que transgrede, atropella y agrede nuestros legtimos derechos , a crear, mejorar y seguir utilizando la biodiversidad agrcola y alimentaria que nos han dejado nuestros ancestros y que debemos resguardar para las generaciones que vendrn. [3]

En Temuco se realiz en julio de 2011 un encuentro sobre el tema, facilitado por Mapuexpress-Grupo de trabajo por derechos colectivos, la Corporacin Urracas y por el Centro educacin ambiental intercultural PEWMAYI eco invernaderos. Participaron en la jornada representantes de Trueke Labranza, Red Ciudadana Villarrica, CET SUR, Equipo tcnico CIEM, Conziencia Libre, Centro alumnos periodismo UFRO, Grupo de Trabajo por Derechos Colectivos Mapuexpress, WallMapuWen, Movimiento social Libre, Revolucin de la Cuchara, Asociacin Nacional de Comunidades Agrcolas e Indgenas Leftraru, Comunidad Federico Alcamn y Juan Huenchual (Quepe), CIPA (Asociacin Gremial de Comunidades Indgenas y Comits de Pequeos Agricultores de la Provincia de Cautn) Hogar We Liwen Valdivia, Corporacin Urracas, Proyecto Eco Invernaderos, Centro educacin ambiental intercultural Pewmayi, Corporacin Mapuche Newen, Comunidad Ramon Chincolef Nahuelpan de Coaripe.

La Carta de Curarrehue

En la cordillerana comuna de Curarrehue se han realizado Trafkintus (intercambio de semillas) convocado por guardadoras de semillas y otras organizaciones locales en 2011 y 2012. Relatan que como parte del Trafkintn estn el nutram, la conversacin y las presentaciones; Trafkimn, es el momento en que las comunidades comparten sus conocimiento, su Rakizuam (Pensamiento) que involucra diversos aspectos como por ejemplo la memoria del territorio, es decir experiencias favorables y adversas y el final, est el Ngulam, los sabios consejos en la solucin de sus problemas en el futuro.

Una de las impulsoras de este encuentro, Ana Epulef sealaba: Hoy nos reunimos en torno al Trafkint que se traduce en el acto de intercambiar conocimientos ancestrales, alimentos, plantas, animales, rboles y semillas, es un acto que intercambia lo ms fundamental de la vida y los alimentos. Declaramos tambin que las semillas son un patrimonio ancestral de los pueblos originarios y campesinos, por lo tanto estn unidos a nuestra cultura, forman parte de la espiritualidad del ser Mapuche, las plantas, la tierra, el agua, los animales y por tanto son sagrados para la cultura mapuche y campesinaLas semillas son la vida por lo tanto es inaceptable que algn gobierno o alguna empresa pretenda apropiarse, aduearse, registrar o patentar la vida, los alimentos o las semilla.

Del Trafkintun realizado en Kurarrehue el 19 de mayo de 2012, surgi la Carta de Kurarrewe por el cuidado de la semilla y la soberana alimentaria del wallmapu, tareas que asumirn las mujeres del pueblo mapuche que participaron all y habitan en Chile y Argentina. Entre otros aspectos, la carta llama a generar cambios en la poltica pblica, para evitar el avance de los transgnicos y la privatizacin de las semillas. Tambin pide propiciar la relacin entre la comunidad cientfica y el mundo campesino, e indgena, entre lo tcnico y el saber heredado, el aprendido. Llaman a cuidar la semilla para la diversidad, preocuparnos por preservar las semillas antiguas en los territorios sin que sean intervenidas. Se comprometen a generar redes para difundir, educar y sensibilizar a la comunidad, respecto de los efectos de los transgnicos a travs de la alianza urbana y rural, para prevenir y evitar el avance de los transgnicos.

Plantean que es necesario asumir estrategias para fortalecer las economas locales y la defensa de los territorios, a travs de circuitos econmicos solidarios que continuarn generndose y fortalecindose. Hacen ver que La gente quiere lo fcil, por eso va al supermercado, para comer basura. Es necesario cambiar nuestra forma de vida, nosotros somos una semilla, las palabras son semillas y todo es un ciclo, una comunidad de continuidad.

Destacan asimismo finalmente que en la relacin naturaleza, semillas, vida, alimentacin, pueblos lo importante, adems de los genes, son los conocimientos asociados a las semillas, depositada en la propia comunidad, en la gente que vive en el territorio. Ello se convierte en un derecho de los pueblos, como fundamento del cuidado de la vida y del patrimonio cultural de la humanidad.

- Publicado originalmente en http://www.cluch.cl/2012/10/semillas-libres/ web de Cultura Libre, en adhesin de la autora a la convocatoria de Vandana Shiva a desarrollar acciones sobre el tema en esta quincena.



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