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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-10-2012

Pinocho aspira a la presidencia de EEUU

Lzaro Farias
Rebelin


No se puede hablar de la mayor parte de los polticos norteamericanos sin agregarle el apellido de mentirosos. La mentira, entre casi todos ellos, ha sido una constante. Tratar de engaar a los ciudadanos para conseguir sus votos ha sido una forma de actuar que se ha mantenido por decenas y decenas de aos durante la poca de elecciones en este pas. Junto con la demagogia, la mentira ha estado presente en cada eleccin que se ha llevado a cabo en Estados Unidos en los ltimos dos siglos. Prometer cosas y despus no cumplirlas es un algo natural para casi cualquier poltico norteamericano.

Cuentan que, en un discurso, un candidato a la presidencia del Ecuador prometi construir un puente y cuando le gritaron que en esa localidad no haba un ro, entonces, en el mismo discurso, les prometi hacerles tambin el ro. No s si el cuento fue cierto o no, pero no hay porqu dudarlo. Casi todos los polticos prometen lo que tengan que prometer con tal de ganar una eleccin. Lo que ocurre es que algunos polticos son cautelosos con las mentiras y se cuidan de ocultarlas dentro de ciertas verdades para que estas no sean descubiertas fcilmente.

En los Estados Unidos, por el sistema electoral que existe, es muy fcil decir una cosa en un estado y decir lo contrario en otro. Aqu, los votos en las elecciones presidenciales, como se sabe, no se cuentan haciendo una suma total de los mismos en toda la nacin, sino que se suman por estados y el que tenga la mayora de los votos en un estado determinado es el que gana todos los votos electorales del mismo. Se han dado casos en los que el presidente que ha salido electo ha sacado menos votos populares en toda la nacin que el que ha perdido. En las elecciones del ao 2000, George W Bush le gan a Al Gore, sin embargo y ms all de las trampas, a nivel nacional Gore sac ms de medio milln de votos ms que el elegido.

As es que a los candidatos lo que les importa es ganar los estados y para ello, dicen en los mismos lo que los electores locales quieren or. Hay que entender que los problemas de una regin del pas no son necesariamente los de otra. La Florida puede tener un desempleo del 10 % y el Estado de Delaware tener solo el 7.5%. De ah que el discurso de los candidatos sea diferente en uno o en otro estado.

En los Estados Unidos, con el sistema de dos partidos, existen estados en los cuales un candidato ni siquiera hace campaa electoral, ya que sabe que ese estado es definitivamente favorable al contrario. Por ejemplo, un candidato republicano no gasta ni un minuto de su tiempo en hacer campaa poltica en New York, pues sabe que los votantes de all, en su mayora, votan por el candidato demcrata.

As es que los cuentos de los aspirantes a la presidencia pueden ser diferentes, segn el lugar donde se digan. Las mentiras se pueden decir en la forma en que ms convenga y se tratan de ocultar de la mejor forma.

El problema real es cuando un candidato no solamente dice mentiras para ganar votos, sino que es un mitmano enfermo que dice mentiras constantemente y que desmiente en la tarde, sin tan siquiera sonrojarse, lo que dijo en la maana. Ese es el caso del candidato a la presidencia del Partido Republicano, Mitt Romney. Este caballero vive en una mentira constante, contradicindose cada vez que abre la boca.

En el debate que llev a cabo hace unos das con el Presidente Barack Obama, Romney defendi todo lo que haba atacado durante todo el ao en que estuvo en campaa para lograr la candidatura de su partido. Cuando estaba en campaa para las primarias republicanas, Romney hizo y dijo todo lo posible para conseguir el apoyo de la ultraderecha del famoso y reaccionario Tea Party. Estos caverncolas no vean con buenos ojos la candidatura del ex gobernador de Massachusetts, por no considerarlo lo suficientemente conservador, pero debido al discurso reaccionario del mismo, logr que esa caverna se pusiera a su lado y lo apoyara para conseguir la nominacin del Partido Republicano.

Ahora, despus de descalificar y ofender a la mitad de los ciudadanos de este pas, llamndoles pedigeos, Mitt Romney se dio cuenta que, con el discurso de la caverna, no tena la menor oportunidad de ganar la presidencia y adopt aquello de que en donde dije digo, dije Diego, cambiando su discurso en el primer debate presidencial, donde sac de balance al Presidente Obama con sus mentiras y sus cuentos. Cualquier parecido con Capriles en Venezuela, que de pronto era casi socialista, no es solo coincidencia, sino que es una realidad en los discursos de esta derecha que miente y miente aunque la nariz, como al Pinocho del cuento, le crezca y le crezca.

Sigo pensando que, a pesar de los pesares, el Presidente Obama ser reelegido en noviembre para un segundo trmino, y como he escrito en otras ocasiones, no ser el mejor, pero s el menos malo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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