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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-10-2012

Yo Soy 132: debatir el rumbo

Joel Ortega Erreguerena
Rebelin


Hace ya casi 5 meses que el movimiento Yo Soy 132 irrumpi en la escena poltica, organiz a miles de estudiantes y realiz grandes manifestaciones. Han sido meses intensos y casi siempre hemos estado movilizados y con tareas urgentes por resolver, pero hoy, es tiempo de hacer un alto en el camino y reflexionar.

Desde el inicio hubo una tensin entre dos tendencias para definir el rumbo del movimiento. Por una parte el sector que enfocaba sus esfuerzos en la coyuntura electoral y que diriga su crtica fundamentalmente a la figura de Enrique Pea Nieto. Por otra parte la tendencia que insista en hacer una crtica al conjunto del sistema poltico y en la necesidad de trascender las elecciones, consolidar la organizacin y prepararse para una lucha de largo plazo.

En su pluralidad el movimiento supo darle cabida a los dos sectores. Los grupos ms ligados al proceso electoral impulsaron la Comisin de Vigilancia [1] y centraron sus esfuerzos en impedir que se cometieran irregularidades el da de la eleccin. Por el otro lado se insisti en la necesidad de generar un Programa de Lucha, a largo plazo y que contemplara una transformacin profunda de todo el sistema, independientemente de quin ganara las elecciones.

Despus de las elecciones el discurso en contra de la imposicin cobr mucha fuerza porque se asumi en la Convencin Nacional y porque expresaba la necesidad de protestar ante la victoria de Pea Nieto y la regresin poltica que eso implica. Adems el concepto fue asumido por todos porque tena cierta ambigedad. Para el sector preocupado por las elecciones reflejaba la imposicin de un candidato en un proceso con irregularidades e inequidades muy claras. Pero la imposicin tambin se entenda como la base de un sistema poltico que de manera constante impone reformas estructurales y un modelo econmico desigual y excluyente.

Sin embargo, el discurso de la imposicin fue entendido por la mayora de la poblacin como una crtica centrada en las elecciones y as el movimiento redujo su horizonte. En lugar de hacer una crtica a todo el sistema poltico con sus mecanismos clientelares y corporativos, de todos los partidos polticos, se enfoc a cuestionar el proceso electoral y la actuacin de un solo partido poltico.

Con este discurso el movimiento pudo funcionar hasta la resolucin del Tribunal Electoral a finales de agosto. Despus de esa fecha el nico horizonte para enfrentar la imposicin es el de protestar el 1 de diciembre el da en que EPN asume la presidenca. Sin embargo, es completamente irreal pensar que el movimiento va a tener la capacidad de evitar que Pea Nieto tome posesin. Adems el cambio de poderes ya est en marcha y cada da es mayor la influencia del prista. Es ingenuo pensar que la asuncin del poder se reduce a la ceremonia de toma de protesta y que por lo tanto se puede impedir con un simple cerco al congreso. El poder y la hegemona del PRI abarcan toda una serie de aparatos corporativos, mediticos e incluso de organizaciones ligadas al narcotrfico. Su victoria electoral y su regreso a la presidencia solamente son la consecuencia de esas estructuras y para acabar con su hegemona hay que impulsar transformaciones profundas, no pensar que todo su poder se limita a la silla presidencial.

As, el discurso de la imposicin limit demasiado el horizonte del movimiento y una vez terminado el periodo post-electoral no tiene grandes perspectivas. Por eso, en las ltimas semanas el movimiento no ha tenido mucha claridad en su horizonte. Lo peor es que en lugar de abrir un debate a fondo sobre el rumbo del movimiento las discusiones se han centrado en las acciones a tomar. Se habla de acciones contundentes o de acciones simblicas en lugar de preguntarse para qu son las movilizaciones, cules son sus objetivos y en qu contextos se desarrollan. Las acciones deberan fijarse en funcin de los objetivos del movimiento y no al revs.

De est manera para trascender este periodo el movimiento debe recuperar un horizonte amplio que le permita plantear una lucha a largo plazo. Para ello es necesario que se exprese de manera clara la crtica al conjunto del sistema poltico y econmico. Nuestra crtica no se limita a las irregularidades del proceso electoral sino que abarca a un sistema cerrado en el que todos los partidos representan en realidad a la misma forma de hacer poltica y a los intereses de los grandes poderes fcticos (incluyendo al narcotrfico).

Por eso nuestra lucha es por una democracia autntica, una en la que la poltica sea de todos y no solamente de los partidos y la clase poltica. Adems tambin tenemos que recuperar nuestro Programa de Lucha y avanzar en el cuestionamiento al modelo neoliberal. En lo inmediato eso pasa por detener el retroceso poltico que se vive en el pas y que se va a agudizar con la llegada de Pea Nieto. Para lograrlo es necesario que nuestra crtica sea clara y que nos organicemos de manera permanente. No son tareas sencillas pero es necesario abordarlas.

Joel Ortega Erreguerena, miembro de la Asamblea de Posgrados de la UNAM Yo Soy 132. Las reflexiones solamente reflejan la opinin personal del autor.

Nota:

[1] La Comisin de Vigilancia se encarg de coordinar los esfuerzos que se hicieron en el movimiento para denunciar las irregularidades del proceso electoral.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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