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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-10-2012

Otra mirada: la encrucijada de la Unin Europea

Manolo Monereo
Rebelin


La reciente concesin a la Unin Europea del Premio Nbel de la Paz, ms all de lo que podamos pensar sobre su mrito, es percibida como una seal, un smbolo por una entidad que vive una profunda crisis. Atrs quedaron muchos sueos y hoy, para las poblaciones, la UE es asociada a recortes sociales, a desigualdades, al rescate (salvataje) de bancos y banqueros y al omnmodo poder de la oligarqua financiera. La sensacin ms general es que hoy la Europa del euro puede implosionar y provocar una depresin econmica global.

Cmo se ha llegado a esta situacin? Hay cuatro cuestiones relacionadas entre s e interdependientes que dan muchas pistas para entender cmo un proyecto de estas dimensiones puede terminar autodestruyndose por su propia dinmica interna. La primera tiene que ver con la ampliacin al Este de Europa. Era sabido que una Europa ampliada a 27 Estados con estructuras productivas extremadamente heterogneas y culturas muy diferenciadas hara muy difcil el gobierno, la toma de decisiones e incrementara significativamente las disparidades econmicas y sociales de la Unin. La desintegracin del Pacto de Varsovia y la disolucin de la URSS tuvo consecuencias geopolticas e ideolgicas de tal magnitud que propiciaron que el eje de la relacin de fuerzas se fuese mucho ms a la derecha y que el neoliberalismo acabara por convertirse en pensamiento nico y horizonte de la reestructuracin de la UE en curso.

Una segunda cuestin, muy relacionada con la anterior, fue la reunificacin alemana, es decir, la anexin de la RDA por la RFA. Hoy conocemos con mucha precisin lo que ocurri realmente y que, lejos de servir de advertencia a la integracin econmica de espacios productivos desiguales, ms bien sirvieron para acelerar el proceso de la, as llamada, construccin europea. La razn de fondo era el miedo a la emergencia de nuevo de la cuestin alemana. Para decirlo con brevedad, se acept que las nuevas reglas de la UE estaran diseadas, en lo fundamental, por Alemania a cambio de que sta siguiera siendo parte fundamental del proyecto europeo. Se calcula que el proceso de anexin ha podido costar en torno a dos billones de euros y que despus de ms de 20 aos, la antigua RDA sigue teniendo serios problemas de integracin econmicos, sociales y culturales.

Una tercera se refiere a lo que se ha dado en llamar el nuevo europesmo. Se ha dicho antes y es bueno volverlo a repetir: la desintegracin de lo que fue la Europa socialista propici un giro a la derecha de la poltica europea y una asuncin casi absoluta de las polticas neoliberales, lo que se ha llamado en llamar el consenso de Bruselas. Las burguesas europeas y los poderes econmicos dejaron de tener miedo al socialismo y a las polticas socialdemcratas y se aprestaron a imponer un nuevo modelo econmico y social a la Europa en proceso de integracin. El objetivo, como es conocido, era despolitizar la poltica econmica y naturalizar la economa. Se trataba de quitarle a la soberana popular, a la democracia, el control de la economa y de la poltica econmica y, a medio plazo, ir desmontando sistemticamente las estructuras de lo que se llam en Europa el Estado de bienestar. La pieza maestra de este diseo fue la construccin de un mercado nico dirigido por un Banco Central Europeo independiente y con el objetivo nico de controlar la inflacin.

La cuarta y fundamental ha sido el euro. Se ha dicho que la UE era un OPNI (objeto poltico no identificado), dado que ni es un Estado Nacin, ni una Federacin, ni una Confederacin. Rizando el rizo, se ha dicho tambin que era un poco de todo esto y que el tiempo la hara decantarse por una nueva forma poltica de dominacin. El desafo, como muchos historiadores advirtieron, era crear una moneda nica sin un Estado detrs que la respaldara. No muchos economistas pusieron de manifiesto que la UE no era una zona monetaria ptima y sealaron los peligros de los llamados choques asimtricos. Ninguna de estas advertencias se tuvieron en cuenta y el proyecto sigui adelante. Las consecuencias del modelo fueron mucho ms rpidas de lo que cabra esperar, eso s, enmascaradas por una moneda fuerte (el euro) y un sustancial incremento de la liquidez, entre otros motivos, porque Alemania la necesitaba para digerir a la anexionada RDA.

Alemania se haba preparado conscientemente para impulsar una estrategia neomercantilista devaluando salarios, reduciendo derechos laborales y recortando el Estado de bienestar. En la prctica, se configur un Centro en torno a la gran Alemania dedicado a exportar y a acumular cuantiosas reservas y una Periferia importadora y crecientemente endeudada. El mecanismo funcion adecuadamente hasta que lleg la crisis y todo se puso en cuestin. La catstrofe financiera, rpidamente (despus de salvar al sistema financiero, con un coste superior al billn y medio de euros) se convirti en crisis de las deudas soberanas. A los pases perifricos se les oblig a fortsimas polticas de austeridad y a dursimas devaluaciones internas (precios, salarios, austeridad fiscal) que agravaron an ms la crisis y que terminaron por incrementar an ms las primas de riesgo. Espaa est financindose en torno al seis por ciento mientras Alemania lo hace prcticamente gratis. Es de extraar que se haya producida una fuga masiva de capital hacia la gran potencia teutona y Suiza?

La Unin Europea vive momentos decisivos. Las salidas son todas difciles. La opcin tericamente ms factible sera la profundizacin hacia una forma-Estado en cualquiera de sus acepciones posibles. Eso exigira un incremento sustancial del presupuesto comunitario, polticas compensatorias territoriales y sociales y un Banco Central reformado, capaz de ser prestamista, en ltima instancia. El problema es que Alemania y los pases acreedores no estn de acuerdo, lo que quieren realmente es que sus bancos (en gravsimas dificultades) cobren lo que se les debe y no estn dispuestos a pagar la reestructuracin de las deudas soberanas de la periferia. Por otro lado, se habla de una Europa a varias velocidades y hasta con dos euros diferenciados y cada da avanza ms la hiptesis de que habra que prepararse para una separacin ordenada de los pases del Sur hasta llegar al retorno a las antiguas monedas nacionales.

Estamos en un comps de espera y se est comprando tiempo. La decisin fundamental ser ms pronto que tarde.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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