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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2012

Ricos y obcecados

Alberto Rabilotta
ALAI AMLATINA


Aleluya, el semanario The Economist, admite que la desigualdad alcanz un nivel que puede entrabar el crecimiento (1), una conclusin a la que muchos llegaron hace largo tiempo, como seala la columnista canadiense Carol Goar (Venerable Economist sounds alarm over growing inequality, Toronto Star del 18 de octubre).

Pero esa Biblia del capitalismo desde 1843 afirma, sin sonrojarse, que la historia no provee respuestas a las actuales disparidades de riquezas entre ese 1.0 por ciento y el 99 por ciento de la poblacin, una advertencia destinada a justificar cambios que permitan mantener el estatus quo.

Las respuestas que el informe de The Economist provee son una ensalada de medidas de sentido comn -reclamadas sin ningn xito por economistas que tienen algn sentido de la historia y saben cual fue el remedio a la Gran Depresin-, como reducir la talla de los grandes bancos de depsito e inversiones para evitar que tengan que ser rescatados a cualquier precio en caso de crisis financiera, pero en el contexto la continuacin de las polticas de ajustes estructurales, o sea las polticas de austeridad que la oligarqua rentista hace aplicar en prcticamente todos los pases del capitalismo avanzado.

Y tambin, por el instinto de clase que le lleva a querer destruir cualquier organizacin de los trabajadores, The Economist propone desmantelar los sindicatos de maestros para poder diversificar la educacin, y de paso aumentar fuertemente la edad de retiro, lo que me recuerda al ex Secretario general de la OCDE Donald Johnston, quien a comienzos de este siglo y en un seminario en la Conferencia de Montreal propona elevar a 70 aos la edad de retiro de todos los trabajadores, incluyendo a los que trabajan en la construccin o la minera, algo que en ese instante pareca una exageracin y que hoy est convirtindose en realidad en los pases del capitalismo avanzado.

Cierto, The Economist reconoce que los gobiernos deberan hacer algo ms por los jvenes y los pobres, y tambin aumentar los programas de capacitacin para los desempleados, as como eliminar algunas ventajas fiscales que benefician a los ricos, o sea dar atole con el dedo como dicen los mexicanos, ya que estas recomendaciones parten del supuesto de que los gobiernos actuales no tienen los recursos para una intervencin econmica masiva ni para desmantelar los monopolios globales que causan la situacin actual, y que por lo tanto deben aparecer como que estn haciendo algo, lo que no quiere decir que estn haciendo algo, y ms importante, algo que valga realmente la pena para los pueblos.

Cambiar las cosas para que todo siga igual. As va el mundo del capitalismo avanzado. Despus de la reunin de los jefes de gobierno y de Estado de la Unin Europea (UE), esta semana que termina, en la UE asistimos a una nueva ola de optimismo porque parecera que se decidi avanzar hacia la creacin de la unin bancaria que permitir controlar y recapitalizar los bancos, al menos los de la zona euro (ZE).

El problema de fondo, la implosin econmica que est ocurriendo en varios pases, desde Grecia a Portugal, pasando por Espaa e Italia, que afecta a decenas de millones de personas que han perdido el empleo, a veces el alojamiento, que estudiaron y no tendrn empleo ni medios para vivir, y que estn perdiendo las esperanzas de volver a tener una vida normal, ese problema sigue entero y de l no se discute en los grandes medios de comunicacin. Como tampoco se le da importancia al rpido aumento del separatismo o independentismo en Espaa, Blgica e Italia, que en buena medida revela la profundidad de esta crisis econmica, poltica y social.

En otros pases, como Francia, Blgica y hasta Alemania, el proceso de desmantelar todas las conquistas salariales y laborales, por ejemplo, es ms lento pero sigue adelante, y se manifiesta en el crecimiento del desempleo, del subempleo, y en el empobrecimiento de amplios sectores de la poblacin.

Lo que me lleva a un texto de Norman Pollack, escritor y profesor de historia en la Universidad estatal de Michigan (2), quien afirma que en el caso de Estados Unidos ya se puede hablar de fascismo porque existe una interpenetracin entre el gobierno y los grandes capitales, la cual ha creado un jerarquizado sistema de clases sociales, con enormes diferencias de riqueza y poder; porque este sistema militariz los valores sociales y la estrategia geopoltica; porque pretexta la falsa ideologa de una sociedad sin clases para inculcar la lealtad al orden social entre el pueblo trabajador..

Los ricos se ofuscan mucho y no quieren escuchar ninguna razn cuando se trata de que el gobierno se inmiscuya en los negocios, aunque esa intervencin para crear el pleno empleo favorezca a la clase capitalista, como bien deca en 1942 el economista polaco Michal Kalecki (3).

Al sealar las contradicciones y las verdaderas razones de clase por las cuales los capitalistas, industriales y financieros, se niegan a que los gobiernos intervengan en situaciones de crisis, en esa conferencia sobre Aspectos polticos del pleno empleo, Kalecki se refiere al fascismo: Una de las importantes funciones del fascismo, como tipifica el sistema nazi, fue la de eliminar las objeciones capitalistas al pleno empleo. En tanto que tal, bajo el fascismo el rechazo a las polticas del gasto de gobierno son superadas por el hecho de que la maquinaria del Estado est bajo el control directo de una asociacin de las grandes empresas con los negocios de los fascistas. As se elimina la necesidad del mito de la finanza responsable, que sirvi para prevenir que los gobiernos combatan las crisis de confianza mediante el gasto. En la democracia uno no puede saber de que tipo ser el prximo gobierno. Bajo el fascismo no hay prximo gobierno (4).

En Estados Unidos, segn Pollack, no importa quien salga electo de los comicios del 6 de noviembre, Romney u Obama, porque en el fondo nada cambiar, porque la oligarqua seguir en el gobierno.

El titulo del ltimo libro del economista Michael Hudson define muy bien la evolucin del capitalismo y la situacin actual: The Road from Industrial Capitalism to Finance Capitalism and Debt Peonage . O sea el camino desde el capitalismo industrial al capitalismo financiero y a la esclavitud por la deuda (5).

No solo hay mucho para pensar, sino cantidades industriales de motivos para actuar, como dira Mafalda.

La Vrdiere, Francia.

- Alberto Rabilotta es periodista argentino - canadiense.


1.- http://www.economist.com/node/21564414

2.- Norman Pollock, es autor de The Populist Response to Industrial America y The Just Polity. Ver Under the Cloak of Liberalism America on the Cusp of Fascism: http://www.counterpunch.org/2012/10/12/america-on-the-cusp-of-fascism/

3.- http://alainet.org/active/58244&lang=es

4.- Michal Kalecki, Political Aspects of Full Employment (1942)
http://mrzine.monthlyreview.org/2010/kalecki220510.html

5.- Michael Hudson, http://michael-hudson.com


http://alainet.org/active/58931



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