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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2012

En respuesta a Colombianos y Colombianas por la Paz
Las FARC proponen elaborar un tratado de regularizacin de la guerra

Timolen Jimnez
Agencia Prensa Rural


Por medio de un comunicado firmado por el mximo comandante de las FARC-EP, Timolen Jimenez, el grupo guerrillero le responde a Colombianos y Colombianas por la Paz la carta dirigida a la dirigencia de los actores en conflicto para proteger a la poblacin civil vctima del conflicto social y armado que vive el pas. (Ver: http://prensarural.org/spip/spip.ph...)

En el documento, la guerrilla expone sus puntos de vista sobre el papel que deben jugar las organizaciones sociales en el proceso en curso y, entre otras cosas, indica que si las conversaciones no logran los objetivos propuestos, buscarn mermar los impactos que tiene la guerra sobre la poblacin civil por medio de un acuerdo entre las partes.

A continuacin reproducimos en su totalidad el comunicado del grupo insurgente:

Atento saludo.

Por medio de la presente respondo la amable e importante misiva que hicieron pblica el pasado 26 de septiembre, comunicacin que agradecemos profundamente por ver en ella una muestra del compromiso e iniciativa colectiva de todas las personalidades que componen CCP.

De entrada, me parece importante resaltar el carcter progresista y humanista que ha demostrado tener CCP desde el inicio mismo del proceso de gestacin que le dio vida. La existencia de CCP demuestra la magnitud de las reservas democrticas con las que cuenta la nacin.

Valoramos altamente el deseo de todos Uds. de aportar en la construccin de un acuerdo nacional que traiga la paz con justicia social y una autntica democracia a nuestro pas. Es una nueva muestra del sentimiento patritico que caracteriza a sus integrantes, quienes con su altruista labor, han tendido puentes y allanado caminos para la reconciliacin entre los colombianos.

Su carta llega en momentos en los que todo el nervio de nuestra organizacin se apresta a participar resuelta mente en las conversaciones de paz con el gobierno nacional, que en nuestra opinin, han de conducir hacia la superacin definitiva de los factores que dieron origen a la expresin armada del conflicto social y poltico que hoy compromete la vida de toda la nacin y el futuro de nuestro pueblo. Es un compromiso de toda la guerrillerada y como tal ser asumido con toda la seriedad y la altura que el momento requiere.

Los integrantes de las FARC EP compartimos con CCP la conviccin de la urgente necesidad de lograr una resolucin concertada y tratada a profundidad de los diversos puntos que resultan problemticos para la poblacin civil dentro del escenario de la guerra que se desarrolla en nuestro pas.

Compartimos igualmente la preocupacin no solo por la prolongacin en el tiempo de esta confrontacin, y sus dolorosas consecuencias sobre la poblacin, sino tambin por la degradacin que ha sufrido el conflicto con la introduccin, la creacin y el apoyo, a veces abierto, a veces soterrado por parte de variados organismos del Estado a los grupos paramilitares y las graves infracciones a la dignidad humana cometidas por las Fuerzas militares, reconocidas pero hipcrita mente denominadas falsos positivos.

Coincidimos tambin en que el mayor sufrimiento a causa de esta confrontacin recae sobre los dolidos hombros de nuestro pueblo. Por eso mismo hemos insistido en que no es posible llegar a una paz verdadera sin realizar modificaciones estructurales al injusto andamiaje sobre el cual se erige el rgimen poltico colombiano.

Como lo han reafirmado pblicamente nuestros voceros para el dilogo, consideramos que la discusin de los puntos por Uds. planteados ser un elemento de gran ayuda para el avance en la mesa de conversaciones.

De nuestra parte planteamos que, en caso de no ser posible alcanzar el fin de la confrontacin en esta oportunidad, avancemos hacia la construccin de un tratado de regularizacin de la guerra, que incluya la cuestin del uso y empleo bilateral de explosivos y de operaciones de bombardeo indiscriminado en zonas densamente pobladas; el seguimiento a las denuncias de las vctimas; el tratamiento digno de nuestros prisioneros en las crceles; as como la verificacin de todo el proceso y de los acuerdos salidos del mismo, por parte de una comisin encabezada por organismos internacionales escogidos a mutuo acuerdo entre las partes.

Eso, en consideracin a que en Colombia existe una guerra civil, inmensamente desproporcionada en medios y combatientes, degradada, y sucia por parte del Estado, en la que nuestros prisioneros de guerra ni siquiera son reconocidos como tales, y en consecuencia las normas del DIH resultan insuficientes; en esa misma direccin, nos parece cardinal poder generar un marco interno que permita trascender los estrechos lmites del DIH (el cual, desde su constitucin misma, ha desconocido las peculiaridades de los conflictos armados de orden interno).

En igual sentido, vemos con inters tambin la propuesta de cese bilateral al fuego y hostilidades, y manifestamos nuestra disposicin a discutir con el gobierno nacional las condiciones en que podra darse, teniendo como horizonte un tratado como el que se mencion anteriormente

Con toda franqueza, el Estado debe reconocer que en Colombia viene empleando mtodos de guerra sucia desde hace ms de 30 aos (eso, en privado lo reconocen hasta los mismos altos mandos militares); el Estado utiliza la poblacin civil como escudo, ubicando ex profeso bases militares y puestos de polica en el centro de bienes protegidos, plazas pblicas y caseros. En las FARC-EP tenemos centenares de guerrilleros amputados, lisiados y desaparecidos, como consecuencia de las minas antipersona y kleimor que siembra el ejrcito alrededor de las bases y en desarrollo de operativos. Esta realidad, invisibilizada por todos los medios de comunicacin, hace an mucho ms oportuno su planteamiento.

Las propuestas que CCP plantea tienen por virtud, que representan el aporte de las organizaciones populares y los movimientos sociales a una lucha que, en nuestra opinin, es de todo el pueblo colombiano. Y resulta importante, adems, porque no vienen solas sino que son partcipes del torrente de iniciativas surgidas de diversas organizaciones como el MOVICE, el movimiento estudiantil, el Congreso de los Pueblos, el COMOSOC, la Marcha Patritica, la Minga Indgena y diversas organizaciones y ONG s, quienes tambin se han manifestado a favor de la apertura y profundizacin de los dilogos, por alcanzar la paz con justicia social, que pretendemos adelantar y llevar a cabo.

Hemos sostenido, desde los acuerdos de La Uribe de 1984, que es imposible el logro de la paz sin la participacin de las fuerzas vivas de nuestro pas. De all que consideremos que las conversaciones de paz competen a todos los ciudadanos y ciudadanas, organizaciones comunitarias, cvicas, movimientos sociales, partidos polticos, iniciativas populares, asociaciones de vctimas, convergencias gremiales, en conclusin: a Colombia entera.

El escenario que mejor recoge ese espritu participativo y democrtico, debe incluir la reunin de los principales procesos organizativos, sociales y polticos a nivel nacional y regional, las etnias y minoras polticas, as como generar los mecanismos que permitan la participacin del pueblo en las esferas locales.

Estamos seguros que CCP como parte de ese escenario dar un importante aporte para que el movimiento popular de nuestro pas no se quede al margen ni disperso, sino por el contrario, se unifique en la construccin de ese espacio y propicie la apertura de una compuerta de comunicacin con la mesa de dilogo en la que el pueblo, que es quien ha padecido con rigor la guerra, sea protagonista tambin en la construccin de la paz.

Nuestro equipo de trabajo para las conversaciones de paz est comprometido con la evaluacin y puesta en discusin de los puntos y propuestas aportadas por Uds. y as mismo invita a toda la ciudadana a participar de estas conversaciones que no son un concilibulo secreto sino que le pertenecen a todo nuestro pueblo en su conjunto.

Porque, como nos enseara nuestro gran maestro y paladn de la lucha por alcanzar una paz democrtica en Colombia, Jacobo Arenas: El destino de esta patria no puede ser el de una guerra civil permanente.

Fraternalmente, Timolen Jimnez.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC EP.

Montaas de Colombia, Octubre 18 de 2012.


Fuente: http://prensarural.org/spip/spip.php?article9452



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