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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2012

Victoria de los nacionalistas flamencos (NVA) y cambios en la izquierda

Viento Sur


El resultado de las elecciones municipales y provinciales del 14 de octubre constituye un nuevo terremoto en Flandes y, de rebote, en todo el pas. En el norte se da una recomposicin poltica de calado a favor del partido nacionalista NVA (Alianza neo-flamenca). En el Sur, si tomamos como referencia las elecciones de 2006, no hay cambios entre los grandes partidos; pero si lo hacemos con las legislativas de 2010, la socialdemocracia, an cuando contina siendo el partido mayoritario y salga reforzada en algunas ciudades grandes, retrocede en beneficio de los liberales. En Bruselas, la ruptura de la alianza entre los liberales y el FDF (Federalistas Demcratas Francfonos), sita en cabeza a la socialdemocracia. Los Verdes se hunden en la parte francfona del pas, aunque recuperan los buenos resultados del ao 2000 en Flandes. La extrema derecha, dispersa y dividida sobre el cadver del FN belga, pasa de 30 a 6 concejales y retrocede significativamente en todo el pas, aunque en Charleroi logra el 11%. Quien obtiene un xito importante en las tres regiones del pas es el PTB (antiguo partido maosta y estalinista) poniendo en evidencia la existencia de una aspiracin a una alternativa de izquierda, antiliberal, antinacionalista y anticapitalista.

De Wever gana la apuesta

Bart de Wever, el lder liberal-nacionalista, ha ganado la apuesta: ser el burgomaestre (primera autoridad en algunas ciudades europeas) de Amberes. Ha vencido a Patrick Janssens, burgomaestre socialdemcrata saliente. Situado a la cabeza de los partidos polticos flamencos, el NVA ha dejado de ser "un gigante con pies diminutos": ha logrado echar races a nivel local. Y qu races! Adems del 37,7% de votos obtenidos en la gran ciudad de Flandes (dirigida por la socialdemocracia desde hace 60 aos), los nacionalistas flamencos, son la primera fuerza en 3 de cada 5 municipios y estn en posicin de negociar la alcalda en ms de 30. Este resultado supone un gran triunfo para un partidos que en las municipales de 2006 no era sino el socio menor de la coalicin con los cristiano demcratas del CD&V, el partido histrico de la burguesa flamenca. Y aunque sea cierto que los partidos tradicionales se aliarn para cerrarles el paso a la alcalda en muchos municipios, eso les dar argumentos para presentarse como el nico partido para el cambio y, de ese modo, ampliar su audiencia.

Siempre resulta delicado extraer conclusiones nacionales de unas elecciones locales, pero lo que ms ha repetido De Wever en esta campaa, en la que apenas ha hablado de cuestiones municipales, es que estas elecciones mostraran el rechazo mayoritario de los flamencos a la poltica del gobierno federal y el deseo un gobierno mucho ms neoliberal. Y ha acertado, aunque no al 100%: las elecciones no han sido ni mucho menos un Berzina [referencia a la batalla a orillas del rio Berzima -Bielorrusia- donde las tropas de Napolen sufrieron una masacre] para los liberales demcrata-cristianos y socialdemcratas flamencos. El CD&V (demcrata cristiano) ha salido mejor parado de lo que se esperaba, y el SP.a (socialdemcrata), aunque haya perdido Amberes, conserva la alcalda de Gante, segunda ciudad flamenca, en alianza con los verdes. De hecho, la mayora de los votos que han ido a parar al NVA vienen del Vlaams Beland, extrema derecha, que sufre una aplastante derrota: ha perdido tres de cada cuatro de sus electos en su feudo de Amberes. Si los resultados del domingo se proyectaran al Parlamento flamenco, el NVA obtendra 38 escaos (actualmente tiene 16), el CD&V 29 (en lugar de 31), mientras el SP.a y el VLD tendran 18 cada uno, en lugar de 19 y 21 respectivamente. Es decir, el NVA no obtendra la mayora entre el electorado flamenco pero s una parte muy importante de su ala derecha.

Eufrico por el xito logrado, la misma noche del escrutinio De Wever se dirigi al primer ministro a travs de los medios de comunicacin para trasmitirle el siguiente mensaje: "Flandes est harta de vuestra poltica "socialista de impuestos"; si esa poltica resulta favorable para los francfonos, no podis imponrnosla a los flamencos, que somos la mayora del pas. El NVA ganar las elecciones legislativas de 2014 y entonces exigir la confederacin. As pues, mejor que empecemos a negociarla desde ahora". Cuestionado sobre estas declaraciones por los periodistas, Di Rupo (primer ministro y lder del partido socialista de Valonia) trat de echar balones fuera insistiendo sobre el carcter local de las elecciones, pero no convenci a nadie. La cuestin de fondo es que el proyecto basado en una poltica de reformas neoliberales (comunitarias y socio-econmicas) para intentar salvar a los partidos tradicionales de Flandes (y con ello el actual sistema y el lugar que ocupa en l la socialdemocracia, interrumpidamente en el poder desde 1987) est a punto de irse a pique. Esto es lo que muestran las elecciones.

La poltica del mal menor pierde adeptos

Este fracaso no ha sido ninguna sorpresa. Refirindose al acuerdo del gobierno de coalicin en setiembre de 2011 para satisfacer los intereses de las distintas comunidades, el anlisis de la LCR publicado en la web en octubre de 2011 conclua as: "La sexta reforma del Estado, lejos de ser "la paz de los valientes" como alardean sus autores, va a incrementar las desigualdades sociales y contiene el germen de una crisis ms grave para el futuro". En lo que se refiere a la poltica socio-econmica, ser necesario demostrar que no es "socialista" (ni "marxista" como ha dicho recientemente un influyente empresario flamenco)? El gobierno, bajo la batuta de la socialdemocracia, se ha dedicado a combatir con energa las conquistas de los trabajadores y trabajadoras. Emulando al ex canciller alemn Schreder, su estrategia tiene como objetivo debilitar a los sindicatos y disminuir radicalmente los costes laborales con medidas contra los parados y paradas, los subsidios sociales, la gente enferma, las pensiones y la juventud

Si De Weber denuncia esta poltica es porque piensa que en el marco de un estado confederal, la relacin de fuerzas polticas y sociales en Flandes le permitir ir ms rpido y ms lejos con las polticas neoliberales. La patronal flamenca le apoya. Y la patronal francfona, a pesar de los temores que muestra por una desestabilizacin cuyas consecuencias no llega a imaginar, se congratula de ver cmo De Weber piensa desmantelar la seguridad social debilitando los sindicatos. En lo que respecta a los liberales francfonos que forman parte del gobierno de coalicin, estn a favor de agudizar las polticas de austeridad en nombre de la lucha contra el nacionalismo. Es ms que probable que la socialdemocracia francfona tambin se apunte a esta va con la esperanza de mantenerse en el poder a cualquier precio. Una vez ms, su pretexto ser la defensa de la competitividad en nombre del empleo y de la lucha contra el dficit del Estado, an cuando hayan destinado 30 millardos de euros del erario pblico al rescate de la banca privada. Ya se conocen sus objetivos: en primer lugar, acabar con la indexacin de los salarios tal como viene reclamando repetidamente la Comisin Europea; pero tambin tiene en su punto de mira el sector pblico, el sistema de pensiones y la seguridad social.

En enero los sindicatos organizaron una huelga de 24 horas contra las medidas gubernamentales impuesta sin concertacin, de forma autoritaria. Pero la huelga no tuvo continuidad. A pesar de las voces crticas en su interior, los sindicatos FGTB y la CSC no reaccionan. El peso del desempleo y las consecutivas reestructuraciones no lo explican todo. Ms all de eso, el problema es que estos sindicatos temen comprometerse en una lucha que podra escaprseles de las manos y, al mismo tiempo, carecen de alternativas. Confunden la defensa de la caja nica de la seguridad social con el mantenimiento de la estructura unitaria del pas y del "sistema belga", lo que les lleva a alinearse, de buena o mala gana, con el gobierno en nombre del mal menor. Esta poltica siembra el desasosiego y hace el juego a la derecha y a los nacionalistas. Lejos de debilitar a De Weber, lo que hace es reforzarle y con l a toda la derecha. Ahora bien, el argumento del mal menor cada vez tiene menos apoyo en la poblacin.

El avance del PTB

El ltimo primero de mayo, la segunda federacin local de la FGTB denunci con dureza al Partido Socialista y llam a la construccin de una convergencia poltica alternativa de izquierdas para luchar contra el capitalismo en crisis. Esto constituye un signo claro del descontento hacia los socialdemcratas y los verdes. Las elecciones del 14 de octubre nos han dado otro: el importante avance del PTB (Partido del Trabajo de Blgica). Esta formacin ha obtenido escaos en los consejos municipales de algunas localidades obreras en las que haba creado centros de atencin mdica (en los que los pacientes no pagan ms que la tarifa que les ser reembolsada por la Mutua). A fin de romper el estancamiento poltico en el que ese encontraba el PTB decidi hace unos aos cambiar de imagen y, en cierta medida, de estrategia. El objetivo era desembarazarse de la imagen que tenan de "extremistas" y de divisores de la izquierda. Al mismo tiempo prestaron mucha atencin a la comunicacin.

Al final, y pesar de algunos patinazos, lo han conseguido. Han obtenido buenos resultado en ciudades importantes de Valonia y Flandes, as como en dos municipios de la aglomeracin de Bruselas. En Amberes, el PTB ha obtenido 7,96% y supera a la candidatura Open VLD (5,57%, 2 electos) impulsada por la ministra de justicia Annemie Turtelboon. En la provincia de Lieja, logra 4 escaos en Herstal, 5 en Seraing (segunda fuerza tras el PS), 2 en Lieja y 1 en Flmalle. En estas dos provincias, particularmente en Lieja, los resultados le permiten incluso pensar que podr superar el listn necesario para alcanzar escaos en las legislativas. Es la recompensa al trabajo y el empeo de sus miembros.

Las tentativas del PC de seguir la estela del Front de Gauche francs (en La Louvire y en Charleroi) han fracasado, si bien otras listas a la izquierda de la socialdemocracia obtienen resultados interesantes. En Glances, la LCR-SAP ha impulsado el movimiento Rood! organizado en torno a Eric De Bruyn, antiguo candidato de izquierda a la presidencia del PS.a. Rood! Ha obtenido resultados respetables, si bien lejos de los obtenidos por el PTB y de lograr ningn electo. La lista Gauches Communes tambin ha obtenido unos resultados aceptables (3,7%) en el pequeo municipio de Saint Gilles (Bruselas) frente al 3,875 del PTB (en conjunto un 7,5%), pero tampoco ha obtenido escaos. En Lieja, el movimiento VEGA entra en el consejo gracias, sobre todo, a la original idea de constituirse como cooperativa poltica.

En localidades ms pequeas y tras muchos aos de sequa, la izquierda ha logrado algunos consejeros municipales que han sido reelegidos en listas unitarias (es, sobre todo, el caso de nuestro camarada Freddt Dewille en Anderlues y de otros electos en Herzele y Courcelles). Todo esto confirma que la excepcin belga -la ausencia de una alternativa creble al social-liberalismo- podra tocar fondo. Ahora bien, ninguna de estas listas tiene la dimensin nacional que tiene el PTB, ni capacidad para competir con l en las elecciones de 2014 y ninguna de ellas tiene razones slidas para hacerlo dado que no existen diferencias programticas que lo justifiquen.

Toda la izquierda deber analizar esta situacin y extraer las conclusiones necesarias. La LCR-SAP lo har las prximas semanas; sin tabs y poniendo por delante el inters de los explotados y oprimidos. Hablaremos con espritu constructivo con el resto de fuerzas y en especial con el PTB. Probablemente, este ltimo se ver forzado a avanzar ms en su modernizacin. Pero hay cuestiones electoralmente poco rentables, que no se pueden obviar: Cmo abordarn el anti-racismo, el anti-sexismo y la lucha contra la islamofobia? Cmo se comportarn en las luchas en caso de enfrentamiento entre los trabajadores y las burocracias sindicales? Y tambin es posible que el xito obtenido por el PTB le coloque ante una situacin no prevista. La importancia de su victoria alimenta las aspiraciones a una alternativa anti-neoliberal, anticapitalista y antinacionalista ms amplia de la que pueda representar el PTB por s mismo. Los posicionamientos sindicales a favor de una convergencia amplia a la izquierda van en ese sentido. Para responder a estas aspiraciones, todo el mundo debe asumir sus responsabilidades, de forma abierta y con imaginacin. El inters de la izquierda es que el PTB abandone definitivamente el dogma del papel dirigente del partido. Mientras tanto, bravo por ellos!

16/10/2012

http://www.lcr-lagauche.be/cm/index.php?view=article&id=2626:elections-communales-et-provinciales-du-14-octobre-triomphe-de-la-nva-percee-du-ptb&option=com_content&Itemid=53

Traduccin: VIENTO SUR



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