Nada más alejado de la realidad: la decisión del gobierno británico de no conceder la extradición se ha hecho esperar muchos más años, pero ya es oficial y (tómenlo con sal, visto lo visto) firme. McKinnon no irá a Estados Unidos y será juzgado en Reino Unido, según ha hecho saber Teresa May, responsable del gobierno británico, en una intervención en la cámara de los comunes de aquel estado. No sabemos nada más... por ahora.
Esto es una decisión enorme, y es que si bien será juzgado, al menos lo será en el lugar desde el que cometió la infracción, y con las leyes vigentes en ese lugar. No en un lugar diferente y con unas leyes diferentes.