Portada :: Cultura :: Francisco Fernndez Buey: memoria de un imprescindible filsofo gramsciano
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-10-2012

Francisco Fernndez Buey, la solidez poltico-filosfica de un comunista imprescindible

Salvador Lpez Arnal
Nou Treball


Pasa con los grandes, con los que sabemos que sern clsicos del pensamiento y la accin en poco tiempo. Hay tantos nudos, tantos vrtices, tantas caras en su denso, complejo y poblado poliedro que cualquier aproximacin a su obra, a su hacer, a su ser, tiene el riesgo de rozar la injusticia. En el caso de Francisco Fernndez Buey (Palencia, 1943; Barcelona, 2012) el riesgo de multiplica por 69, los aos que vivi, am, ayud y combati el amigo y compaero de Manuel Sacristn. Amor y revolucin fue uno de sus lemas.

FFB es ms, mucho ms que su enorme obra, una obra que abarca, aparte de sus artculos, editoriales, notas y entrevistas imprescindibles, las figuras de Antonio Gramsci, Lenin, Bordiga, Pannekoek y Della Volpe; su exhaustivo conocimiento de Bartolom de las Casas y la poca de La gran perturbacin; la filosofa y la sociologa de la ciencia (uno de sus grandes libros es La ilusin del mtodo); la universidad democrtica; la utopa emancipatoria; Albert Einstein, ciencia y consciencia comprometida; el pacifismo antimilitarista; el ecocomunismo anticapitalista (su prlogo al ltimo libro de Jorge Riechmann sobre la llegada del socialismo en bicicleta es uno de sus mejores textos); la crtica a los tribunos; los movimientos sociales altermundistas; la aproximacin crtica y documentada al marxismo analtico y al marxismo cientificista; la politica; una sensibilidad poco usual hacia el movimiento feminista (Paco se haca llamar Paca en ocasiones). Etctera, largo y diverso etctera.

FFB es mucho ms, deca, que su obra escrita, porque Paco (as le llamaban sus amigos y conocidos, cuesta lo suyo llamarle Francisco Javier Fernndez Buey) fue, adems de un escritor excepcional que usaba un magnfico y hermoso castellano, un filsofo de primera magnitud, un marxista sin ismos pero con una enorme pulsin socialista que conoca al detalle mil momentos esenciales de la historia de los comunismos del siglo XX (apunt en ms de una ocasin la necesidad y justicia- de escribir con urgencia el libro blanco del comunismo del siglo XX, nos regal incluso un guin para una pelcula con ese fin), un militante fuertemente vinculado al movimiento obrero que habl como pocos de federalismo y autodeterminacin, un agudsimo crtico de cine, poesa y literatura (un vrtice de su obra no siempre recordado), un prologuista como ha habido pocos (vanse, por ejemplo, sus introducciones a la obra de Ernesto Guevara, Gramsci, Sacristn o Simone Weil), FFB ha sido, adems de todo y junto a ello, un maestro de generaciones de ciudadanos y ciudadanas y no slo del mbito acadmico donde, por supuesto, ha sido un profesor excepcional, de los que dejan huella en todas las bases y largas cadenas de nuestro ADN Y para siempre. Qu levante la mano alguien que haya escuchado a Paco, a Francisco Fernndez Buey en una conferencia, en una clase, en una intervencin poltica, y no haya deseado escucharle otra vez, leer sus escritos, saber ms de l y de su obra? Hay muchos puos levantados pero seguro que no hay ninguna mano alzada.

Y FFB ha sido un maestro de la forma en que los grandes lo son. Con el ejemplo. Haciendo y pensando con consistencia. FFB lleg a Barcelona a principios de los aos sesenta del siglo pasado y se convirti por su compromiso, por su entrega, por su entusiasmo, por su racionalismo temperado y enrojecido, en uno de los estudiantes esenciales de aquel gran movimiento democrtico, antifranquista, repleto de estudiantes comunistas, que fue el Sindicato Democrtico de Estudiantes de Barcelona. Lo pag caro, nada era gratis. Aparte de algunas delicadezas violentas de Creix el torturador y de sus fieles y serviles colegas, hizo unos dos aos de mili en el Shara, entonces colonia franquista, por su atrevimiento antifascista. Comparti destierro con Quim Boix y Paco Tllez. Ni que decir tiene que incluso, en circunstancias tan adversas, FFB como Quim y el otro Paco- siguieron militando en territorios donde la infamia, la ignominia, la persecucin y la salvaje represin eran monedas corrientes, marcas de aquella casa y de aquella dura poca donde, a diferencia de otros, algunos y algunas practicaban la resistencia no silenciosa.

Vinieron luego muchos aventuras polticas e intelectuales. FFB fue esencial en la coleccin Hiptesis de Grijalbo, en el surgimiento de la revista Materiales, en mientras tanto, en El Viejo Topo, y en cien lugares ms. Dej de militar en el PSUC porque nunca le convencieron ni el eurocomunismo ni las posiciones polticas que la direccin del PSUC y el PCE mantuvieron durante los aos, ciertamente difciles, de la transicin-transaccin. No por ello dej de colaborar una y mil veces en el que consider partido esencial en la lucha contra el fascismo y por el socialismo. Un partido muy suyo que llevaba incrustado en su alma.

De su marxismo, un marxismo-sin-ismos-pero-con-mucha-alma-comunista, del marxismo del autor de Marx (sin ismos), dice lo esencial una reflexin epistolar en la que seal que la inspiracin moral era lo primero en Marx y en todos los marxistas importantes. El coautor de Redes que dan libertad lo expresaba as: el marxismo empieza siendo un filosofar sobre la prctica humana, una filosofa moral, la cual, para hacer razonada (o razonable) la justa pasin igualitaria de los de abajo, se va configurando sucesivamente: a) como historia crtica de las ideologas, b) como antropologa filosfica con atencin a lo econmico-social, c) como economa sociohistrica, d) como antropologa histrico-filosfica con intencin cientfica. En esta configuracin, haba tres elementos que se reiteraban: la afirmacin materialista, la vocacin cientfica y el punto de vista o estilo dialctico.

Arden las prdidas!, escribi su amigo y compaero Vctor Ros, tomando pie en Antonio Gamoneda, un poeta muy del gusto tambin de Francisco Fernndez Buey. Su prdida sigue ardiendo. No habita el olvido, nunca habitar el olvido en el hacer, en la obra, en el internacionalismo, de un comunista imprescindible en la historia de la izquierda catalana-espaola y mundial.

Paco Fernndez Buey, entre muchas ms cosas, nos ayud a todos a no ser unos pingos almidonados. Le hemos querido tanto! Le debemos tanto!


Fuente: http://www.psuc.org/seccio-noticies/34-nou-treball/5818-nou-treball-117





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