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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2012

Entrevsita a Mario Amors, autor del libro "Sombras sobre Isla Negra. La misteriosa muerte de Pablo Neruda"
"La muerte de Neruda no pueder permanecer envuelta en el misterio

Salvador Lpez Arnal
El Viejo Topo


Mario Amors (Novelda, 1973), periodista y doctor en Historia por la Universidad de Barcelona, es uno de los grandes especialistas espaoles en la historia reciente de Chile, con amplio reconocimiento internacional. Su ltimo libro, Sombras sobre Isla Negra. La misteriosa muerte de Pablo Neruda, publicado por Ediciones B-Chile, circula desde mayo y se volver a presentar en la Feria del Libro de Santiago de Chileel 8 de noviembre a las 7 de la tarde.

- Por qu un libro ahora sobre la muerte de Pablo Neruda?

- En mayo de 2011, la revista mexicana Proceso public un reportaje con el testimonio del ltimo chofer de Neruda, Manuel Araya, quien denunci que el Poeta fue asesinado por agentes de Pinochet a travs de una inyeccin en la Clnica Santa Mara de Santiago de Chile, donde estaba ingresado. De inmediato, el Partido Comunista present una querella criminal para que se investigara aquella impactante denuncia y el juez chileno Mario Carroza la acept a trmite e inici las indagaciones.

Muy pronto prepar y publiqu un extenso reportaje en el que present algunas revelaciones sorprendentes, principalmente que la viuda de Neruda, Matilde Urrutia, siempre neg (desde fechas tan tempranas como febrero de 1974 hasta sus ltimos das) la versin oficial de su fallecimiento: un cncer de prstata en fase terminal.

En septiembre de 2011, el abogado del Partido Comunista, Eduardo Contreras, me envi un texto que me dej perplejo y puso fin a mi escepticismo: la entrevista a la enfermera que atendi en Isla Negra al Poeta durante los ltimos aos de su vida publicada en el diario La Nacin el 18 de septiembre de 2005. Esta seora explic entonces que en 1975 Matilde Urrutia le confes que sospechaba que Neruda haba sido asesinado en aquel hospital a travs de una inyeccin. Fue entonces cuando decid viajar a Chile para recoger testimonios, documentacin primaria y bibliografa para escribir este libro, que intenta reconstruir el ltimo ao y los das postreros de la vida del Poeta. Por cierto, esta enfermera, con casi 80 aos, no ha querido volver a hablar con ningn periodista, aunque s ha declarado ante el juez Carroza. El miedo que propag el Terror de la dictadura persiste en Chile.

- Con qu nuevos materiales has trabajado en tu investigacin?

- El libro se apoya en la prensa de la poca, en la correspondencia privada del Poeta y de su ltima esposa, que pude consultar en el archivo de la Fundacin Pablo Neruda, en una amplia bibliografa y en testimonios de personas que vieron o acompaaron al creador del Canto general en la ltima poca de su vida, como el chofer Manuel Araya, el diplomtico sueco Ulf Hjertonsson o Gonzalo Martnez Corbal, embajador de Mxico en Chile en 1973. La prensa, en concreto, ha sido muy importante para reconstruir los ltimos das, las horas finales, el velatorio y el inolvidable funeral del vate en aquel Chile convertido en un inmenso campo de concentracin por los militares golpistas. Adems, tambin he podido acceder al sumario del juicio abierto en aquel pas y he incluido declaraciones de algunas de las enfermeras y mdicos que atendieron a Neruda en sus ltimos das.

- Neruda falleci el 23 de septiembre de 1973, doce das despus del golpe de Pinochet y sus amigos fascistas e imperiales Cmo vivi el Poeta aquella jornada?

- El 11 de septiembre el Poeta estaba en su hermosa casa de Isla Negra, frente al Pacfico, y all muy temprano conoci las noticias y el desarrollo fulminante del golpe de estado. La dolorosa derrota del proyecto popular, el bombardeo de La Moneda y la muerte de su amigo el Presidente Allende fueron unos golpes demoledores para su salud y le sumieron en una intensa agona fsica y emocional que le aboc al umbral de la muerte. La maana del 19 de septiembre su esposa le traslad en ambulancia a la Clnica Santa Mara de Santiago, donde fue ingresado en la habitacin 406.

Al da siguiente, recibi la visita del embajador mexicano, quien le comunic a travs de una nota la invitacin del presidente Luis Echeverra para trasladarse a su pas. Slo cuando conoci la devastacin de La Chascona, su casa santiaguina, el Poeta acept partir al exilio. En aquellas horas, Matilde Urrutia explic a Martnez Corbal que tema por la seguridad del Poeta, ya que tambin su casa de Valparaso, La Sebastiana, haba sido brutalmente destruida por la dictadura.

- La Junta Militar vigil a Neruda a lo largo de aquellos das?

- S, Pinochet siempre estuvo al corriente de la situacin del vate. Ante los rumores que recorran el mundo sobre su supuesta muerte o detencin, el 16 de septiembre, en una entrevista con una radio luxemburguesa, el tirano asegur lo siguiente: Neruda no ha muerto. Est vivo y puede desplazarse libremente a donde quiere, igual que toda persona que, como l, tiene muchos aos y est enferma . Y, adems, no tuvo reparos en aadir cnicamente: Nosotros no matamos a nadie y, si Neruda muere, ser de muerte natural . Al da siguiente, el embajador espaol se reuni con Pinochet y le hizo saber que una agresin contra el Premio Nobel de Literatura de 1971 sera muy mal vista en el exterior. En su respuesta, el dictador volvi a evidenciar que conoca muy bien dnde estaba y cmo se encontraba el Poeta.

Entre el 20 y el 21 de septiembre, la Junta Militar concedi a la Embajada de Mxico los pasaportes para que Neruda y su esposa pudieran abandonar el pas. No me cabe ninguna duda de que esta decisin pas por el escritorio de Pinochet, quien ya el 11 de septiembre haba ofrecido a Allende un avin para salir del pas, un avin que segn coment chistosamente por radio a un oficial aquella negra maana- despus se caera .

Y la tarde del 22 de septiembre, mientras Neruda se encontraba en su lecho de la Clnica Santa Mara, los informativos radiofnicos controlados por la Junta anticiparon que era probable que falleciera en las prximas horas.

- En el libro relatas y contrastas todos los testimonios y versiones sobre la causa ltima de su fallecimiento. Cul es tu opinin en estos momentos tras tu exhaustiva investigacin?

- En los tres captulos centrales contrasto la denuncia del chofer Manuel Araya y el relato de aquellos das que dej Matilde Urrutia con todas las fuentes histricas que he podido consultar o descubrir. Creo que la muerte de Pablo Neruda est a da de hoy envuelta en el misterio por las contradicciones en los relatos de los dos testigos principales. Por ejemplo, en una entrevista concedida en 1976 a TVE, la viuda del Poeta asegur que cuando ste se qued dormido la noche del 22 de septiembre de 1973, despus de que una enfermera le inyectara un calmante y tras sufrir enormemente al conocer el cruel asesinato de Vctor Jara y la magnitud de la persecucin contra sus compaeros, ya no despert jams y falleci a las diez y media de la noche del da siguiente. Su muerte fue muy hermosa, porque pas del sueo a la muerte, l no sufri , asegur entonces Matilde Urrutia. En cambio, en el sumario del juicio hay declaraciones que atestiguan que Neruda s padeci mucho en el ltimo da de su vida y he encontrado una entrevista de 1975 al mdico que lo atendi en aquellas horas en la que declar que s estaba consciente o al menos semiinconsciente en aquellos momentos.

En cuanto al relato del chofer Manuel Araya, tambin he detectado algunas contradicciones importantes utilizando por ejemplo el libro autobiogrfico que dej el entonces embajador francs en Chile, Pierre De Menthon, o algunas de las declaraciones prestadas ante el juez Mario Carroza.

Por ltimo, el certificado de defuncin de Neruda (firmado por el doctor Roberto Vargas Zalazar, el urlogo chileno ms importante de entonces), reproducido en el interior del libro, expone, sin conceder espacio a la duda, la causa de muerte: un cncer de prstata con metstasis y caquexia. Pero Matilde Urrutia siempre neg, en infinidad de entrevistas que he consultado, esta tesis y lo hizo de manera muy tajante: No lo mat el cncer , asegur en febrero de 1974 a la Agencia Efe en Isla Negra. Los mdicos, a los que habamos visto unos das antes, le dijeron que lo haban atajado y que podra vivir unos aos ms . Esta misma opinin la expres a lo largo de la dcada siguiente, hasta sus ltimas entrevistas, como la publicada por la revista Anlisis el 27 de septiembre de1983.

Veinte aos despus de su muerte, el 23 de septiembre de 1993, Hortensia Bussi ( la viuda del Presidente Allende) manifest tambin que, en su opinin, Neruda habra podido vivir varios aos ms, a pesar de su enfermedad: Siempre dir y acusar que la muerte de Pablo Neruda se adelant por todos los sucesos polticos tras el golpe militar.

- Afirmas que Neruda fue una vctima de la dictadura de Pinochet, del sufrimiento que le caus el bombardeo del Palacio de la Moneda y la represin que padecieron sus compaeros y amigos. Esa es la tesis de tu libro?

- As es. La izquierda siempre expres que la muerte de Neruda no poda disociarse de la tragedia que golpe a su pueblo desde el 11 de septiembre de 1973. Sin embargo, en Sombras sobre Isla Negra reconstruyo con detalle aquellos ltimos das de su vida y describo la agona fsica y moral que le llev al umbral de la muerte. Prximamente, el juez Mario Carroza deber decidir si atiende la solicitud de exhumacin de los restos del Poeta, que desde diciembre de 1992 descansan en Isla Negra, presentada por el Partido Comunista en diciembre. Carroza est intentando recopilar todos los antecedentes posibles sobre el estado de su enfermedad en 1973 para tomar su decisin. Sera la primera ocasin que se realiza una autopsia a los restos del Poeta, ya que jams se haban investigado los motivos de su muerte.

Desde mi punto de vista, las contradicciones en el relato de la nica persona que ha denunciado pblicamente el asesinato de Neruda, su ltimo chofer, son demasiado importantes como para defender claramente la tesis del asesinato. Al menos hasta el momento. Pero es imprescindible llevar la investigacin hasta donde sea posible porque Chile y la humanidad no pueden permitir que la muerte del Poeta permanezca eternamente envuelta en el misterio, atrapada en las sombras del terror de la dictadura de Pinochet, que hoy planean sobre Isla Negra. Hay indicios para no descartar la posibilidad de que Neruda fuera asesinado. Horas antes de su muerte los militares allanaban un amplio permetro del centro de Santiago y arrojaban varias obras suyas a las hogueras de libros donde ardan las ideas revolucionarias. Eran das en los que la prensa chilena llevaba con grandes caracteres a sus primeras pginas sentencias como la siguiente: No habr piedad con los extremistas.

- Hay un argumento que parece contravenir la conjetura del asesinato: Neruda y su exilio a Mxico. Todo estaba preparado, incluso el avin. Desde all, ms all de algunas declaraciones, poco mal poda hacer a la Junta militar. Para qu arriesgarse entonces, para qu asesinarlo teniendo en cuenta que poda desprestigiar an ms a la Junta?

- Creo justo lo contrario. La voz de Pablo Neruda en el exilio pudo haber causado un enorme dao a la dictadura militar. Tengamos en cuenta que es uno de los poetas ms universales del siglo XX, ledo, admirado y querido por millones de personas y que la Junta de Pinochet en los aos siguientes atent en el exterior contra tres personalidades tan relevantes como el general Carlos Prats (antecesor de Pinochet en la jefatura del ejrcito), Bernardo Leighton (dirigente de la Democracia Cristiana, ex vicepresidente de la Repblica y partidario de la unidad entre la izquierda y la DC para luchar contra la tirana) y Orlando Letelier (dirigente socialista, ministro de Relaciones Exteriores con Allende y una persona con notable influencia en el Partido Demcrata estadounidense).

Prats y su esposa (en Buenos Aires) y Letelier y su secretaria (en Washington) fueron asesinados con un coche bomba, mientras que Leighton y su mujer fueron ametrallados por fascistas italianos al servicio de la DINA, pero lograron sobrevivir. En los tres casos, como relat extensamente en Despus de la lluvia. Chile, la memoria herida (disponible en rebelion.org) y cito brevemente ahora, la Junta Militar conden aquellos crmenes a travs de sendos comunicados, del mismo modo que declar tres das de luto nacional por la muerte del Poeta y lament su muerte con una retrica insufrible. Adems, en 1976 la dictadura de Pinochet intent asesinar en Mxico al destacado dirigente comunista Volodia Teitelboim.

- Otro de los aspectos que apuntan a la tesis del asesinato es la escena del crimen: la Clnica Santa Mara

- Efectivamente, en los ltimos aos la justicia chilena ha podido probar que en ese mismo hospital privado de Santiago de Chile, pegado al cauce del ro Mapocho, fue asesinado en enero de 1982 el ex presidente Eduardo Frei Montalva. Y esto, por otra parte, es muy llamativo e indicativo de que el fascismo a veces- no paga a los traidores. Frei fue el verdadero lder de la Democracia Chilena entre 1971 y 1973, quien con su acendrado anticomunismo logr que la DC virara desde la simpata inicial hacia el fascismo en el combate de masas contra el Gobierno de la Unidad Popular. En octubre de 1973, en una entrevista concedida al diario madrileo Abc asegur que los militares haban salvado a Chile y un mes despus, en una extenssima carta al presidente de la Internacional Demcrata Cristiana (localizable en Internet), justific el golpe de estado y el exterminio del movimiento popular.

Ocho aos despus, la CNI (sucesora de la DINA) organiz de manera concienzuda su asesinato. Las huellas del crimen permanecieron ocultas durante un cuarto de siglo. La dictadura orden su muerte porque se haba opuesto pblicamente a la Constitucin que Pinochet impuso en 1980 y que, aunque reformada, an permanece vigente en Chile. Por cierto, en la investigacin judicial sobre el caso Frei existen pruebas de que el vnculo entre la Clnica Santa Mara, donde falleci Neruda el 23 de septiembre de 1973 y fue asesinado Frei en 1982, y los aparatos represivos de la dictadura se remontan a la fase ms temprana de sta. Esta es una veta que el juez Carroza debiera profundizar.

- En el libro hablas varias veces del impacto que caus en Neruda la guerra civil espaola. Estableci algn paralelismo entre lo que estaba sucediendo en Chile en 1973 y lo que pas en Espaa en 1936?

- Creo que ste es uno de los aspectos ms conmovedores: descubrir que la memoria de la Espaa republicana acompa siempre a Neruda. Recordemos que en 1938 public su conmovedor libro Espaa en el corazn.

El 5 de diciembre de 1972 el pueblo chileno rindi un homenaje a su gran Poeta en el Estadio Nacional. En su discurso, para referirse a la situacin poltica de su pas, Neruda aludi a la II Repblica Espaola: Yo asist a una guerra civil y fue una lucha tan cruel y dolorosa que marc para siempre mi vida y mi poesa . Y advirti: Las heridas de Chile, del cuerpo de Chile, haran desangrarse mi poesa.

El 28 de mayo de 1973, en un discurso al pas por televisin, en su ltima aparicin pblica, Neruda volvi a recordar con dramatismo la guerra civil y la derrota de la Repblica. Lo hizo en un momento en el que el Partido Comunista de Chile centraba su discurso poltico en la consigna No a la guerra civil , en buscar una salida democrtica y pacfica al conflicto poltico que divida abruptamente el pas. Pero la derecha y la DC, sectores importantes de las Fuerzas Armadas y el imperialismo apostaban ya, sin retorno posible, por la va golpista despus del notable avance de la Unidad Popular en las elecciones parlamentarias de marzo de aquel ao.

As lo expres de manera clarividente Pablo Neruda en la ltima entrevista que concedi (publicada por su gran amiga Margarita Aguirre en la revista argentina Crisis en agosto de 1973) cuando se refiri al objetivo de aquella Santa Alianza: Se trata de instaurar un rgimen fascista en Chile.

- Uno de los momentos ms emotivos de tu imprescindible libro otro ms sobre la historia de Chile- es la descripcin del funeral de Neruda

- Aquel fue un da inmenso , como le gustaba decir al Poeta. Entre 500 y 2.500 personas ( segn los periodistas extranjeros presentes) tuvieron el coraje de acompaar el fretro del vate a lo largo de los dos kilmetros que separan La Chascona del Cementerio General. Y lo hicieron amenazados por un fuerte dispositivo militar, pero protegidos por la presencia de los embajadores de Francia, Suecia o Mxico. Adems, tuvieron el valor de convertir, en una bella metfora de la vida del vate, aquel funeral en la primera manifestacin contra la dictadura en Chile, porque corearon consignas en homenaje al Presidente Allende y a Vctor Jara (con su viuda, Joan, presente) y recitaron los versos imperecederos de Espaa en el corazn o del Canto General . Y sobre todo, cuando entraban en el Cementerio General, tuvieron la valenta de cantar como tributo al Poeta, entre voces que se apagaban y renacan, entre susurros y exclamaciones, entre lgrimas y sollozos, La Internacional .

- Fue Neruda un poeta comunista? Qu significa para ti ser un poeta comunista?

- En su libro autobiogrfico Confieso que he vivido, cuyo manuscrito original sac de Chile el embajador Martnez Corbal en aquellos das de septiembre de 1973, Neruda nos dej dicho que se hizo comunista durante la guerra civil espaola. En su bella biografa, Neruda , Volodia Teitelboim (uno de sus grandes amigos y camaradas) lo explic de manera maravillosa. Pero adems nos lo recuerdan una buena parte de sus versos y tambin su compromiso militante de 28 aos con el Partido Comunista de Chile, del que fue senador por las provincias del Norte Grande, miembro de su Comit Central y candidato presidencial en 1969 .

En su Discurso de Estocolmo, al recibir el Premio Nobel en diciembre de 1971, Pablo Neruda, hijo de un modesto obrero ferroviario, criado entre la lluvia incesante y los frondosos bosques del sur de Chile, proclam que llegaba all con mi poesa y con mi bandera. Fue un tenaz militante comunista que acompa a Salvador Allende en sus cuatro campaas como candidato presidencial, que intervino en un sinfn de actos polticos de la izquierda, que participaba en las interminables reuniones del Comit Central siempre que poda, que ya postrado en su cama- en aquel triste invierno de 1973 segua de manera obsesiva la coyuntura poltica nacional, que convoc a los intelectuales de Chile y del mundo a evitar la guerra civil en su patria.

Como tantos y tantos poetas, creadores e intelectuales, Neruda abraz las ideas del socialismo y hoy sus versos y su memoria son un estmulo para no desistir, porque como dijo en Estocolmo citando a Rimbaud- solo con un ardiente paciencia conquistaremos la esplndida ciudad que dar luz, justicia, dignidad a todos los hombres. As la poesa no habr cantado en vano.

- Una pregunta de filosofa (estpida) de la historia. Y qu importa lo que pas? Para qu preocuparnos de lo sucedido hace casi 40 aos?

- Claro que importa! El recuerdo de la lucha y del sacrificio, de la tenacidad, de la fraternidad y del valor de tantos camaradas y compaeros en todos los rincones del planeta es tan necesario y valioso como el aire que respiramos. Recordemos que en 1939 Neruda llev a ms de dos mil republicanos desde aquella Francia cobarde y hostil a Chile en el Winnipeg . Recordemos tambin que en octubre de 1998 la Secretara de Derechos Humanos de Izquierda Unida contribuy de manera decisiva a la detencin de Pinochet en Londres. Recordemos que el pueblo chileno se moviliz masivamente y por la libertad de Marcos Ana y que le acogi como a un hermano, que en 1939 el Comit Central del PC chileno rompi a llorar cuando conocieron la derrota de la Repblica, que nosotros fuimos solidarios con el exilio chileno, que Rafael Alberti escribi en septiembre de 1973 su poema Con Pablo Neruda en el corazn

En este caso concreto, debemos exigir que haya una investigacin profunda para esclarecer si Neruda fue asesinado por la dictadura militar o si su fallecimiento obedeci a causas naturales despus de la terrible agona que sufri a partir del golpe de estado.

- Mientras en Chile se investigan los crmenes del fascismo, en Espaa perdura la losa de la impunidad y el ignominioso silencio oficial

- Esta es una de las grandes lecciones que nos dan Chile o, ms an por las ejemplares polticas pblicas en este terreno, Argentina, y es mrito de los movimientos de derechos humanos de estos pases y en el caso chileno tambin del Partido Comunista y del conjunto de la izquierda. La reivindicacin de la Memoria Democrtica y el fin de la impunidad de los crmenes fascistas no socavan, sino que fortalecen la democracia.

Adems, la investigacin judicial, periodstica e historiogrfica de tanto en tanto ofrece descubrimientos tan impactantes como lo sucedido en Chile en 2007, cuando conocimos la existencia de la Brigada Lautaro de la DINA, responsable del secuestro, tortura, asesinato y desaparicin de las dos direcciones clandestinas del Partido Comunista que cayeron en 1976. En 2007 aquel descubrimiento golpe a los familiares y compaeros de aquellos camaradas pero tambin les llen de orgullo porque conocieron an mejor su inmenso valor.

Por ejemplo, Vctor Daz, un dirigente obrero muy querido por Neruda, fue capaz de decirle a Pinochet cara a cara que intentar destruir el Partido Comunista era lo mismo que tratar de vaciar el mar con un vaso. Tena razn Vctor Daz: este ao el PC chileno conmemora el centenario de su fundacin volviendo a estar en el centro de la poltica nacional, con una propuesta de gobierno de nuevo tipo que supere el modelo neoliberal impuesto por la dictadura a sangre y fuego y permita avanzar hacia una sociedad ms democrtica y con mayor justicia social.

- Entrevista publicada en el nmero de septiembre de 2012 de la revista El Viejo Topo. www.elviejotopo.com 



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