Portada :: Cultura :: Eric Hobsbawm (1917-2012): el historiador marxista y su largo siglo XX
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2012

Entrevista al historiador Francesc Martnez Gallego sobre la figura y obra de Eric Hobsbawm
Hobsbawm fue un gran renovador de la historia social y de la historiografa marxista

Enric Llopis
Rebelion


El historiador Francesc Martnez Gallego imparte clases de Historia de la Comunicacin en la Facultad de Filologa, Traduccin y Comunicacin de la Universitat de Valncia. Se declara un admirador y alumno a distancia de Eric Hobsbawm, a quien conoci personalmente a finales de los 90, en un curso sobre el recientemente fallecido historiador britnico organizado por la revista Historia Social.

Autor o colaborador en ms de una veintena de libros de historia, Martnez Gallego particip en un monogrfico sobre Hobsbawm de la citada revista, con un artculo que analizaba su sntesis de la Historia Universal Contempornea en cuatro volmenes: La era de la revolucin (1789-1848); La era del capital (1848-1875); La era del Imperio (1875-1914) y La era de los extremos: el corto siglo XX (1914-1991). Por sus contribuciones a la historia total y desde abajo , la apertura a los aportes de las diferentes ciencias sociales o las investigaciones a cerca de la clase obrera en su conjunto, Martnez Gallego considera a Hobsbawm un gran renovador de la historia social y de la historiografa marxista.


Opinas que con la muerte de Hobsbawm desaparece uno de los ltimos grandes paladines de la razn crtica, en contraposicin a la postmodernidad?

Te dira, de entrada, que Hobsbawm tiene un libro, ms bien una joya , absolutamente vigente hoy: Poltica para una izquierda racional (Ed. Crtica). El ttulo es ya, por s slo, una declaracin de principios. Hobsbawm se mostr, a lo largo de toda su obra, como un gran partidario de la razn crtica, de la ilustracin y de la modernidad tronco comn que comparten, por lo dems, el marxismo y el liberalismo democrtico-, al tiempo que fue muy crtico con las visiones postmodernas y postestructuralistas. Comparta, de todos modos, algunas de las crticas que pudieran formularse a la modernidad. Pero recordaba que avances muy notables en el mundo del conocimiento, la neurociencia o la gentica -herederos de la razn, la ciencia y la modernidad- no pueden rechazarse en nombre de planteamientos postmodernos.


En qu trminos se plantea esta crtica a la filosofa de la postmodernidad?

Desde la dcada de los 80 del siglo XX, y singularmente de los 90, la izquierda comienza a retroceder en todo el mundo, pero sobre todo en Europa. Por descontado, esto tiene mucho que ver con la cada del socialismo realmente existente . Los intelectuales que se haban dedicado hasta ese momento a pensar en alternativas al capitalismo, dejan de creer en estas alternativas y se integran poco a poco en el sistema. La va de integracin es la postmodernidad. Empiezan por una condena de los grandes relatos , por ejemplo, del marxismo. A estos intelectuales ya no les sirven las explicaciones globales del pasado ni del presente. Piensan, por el contrario, que todo es relativo y sobre todo que todo depende del lenguaje. En otros trminos: el lenguaje no slo deja de tener una referencia en la realidad sino que, adems, construye realidades. Foucault y Derrida son dos de los mximos exponentes de esta manera de filosofar. Pues bien, es posible que el sueo de la razn moderna haya podido construir monstruos, como el estalinismo; pero no por ello deja de ser monstruosa la postmodernidad.


Qu parte destacaras de la vasta obra de Eric Hobsbawm?

En primer lugar, los cuatro volmenes en los que sintetiza la Historia Contempornea desde 1789 hasta hoy: Las revoluciones burguesas; La era del capitalismo; La era del imperio y La era de los extremos: el corto siglo XX. Demuestra en esta parte de su obra una portentosa capacidad de sntesis. Adems, destaca su dedicacin a la historia de la clase trabajadora, campo en el que tiene aportaciones muy originales que ayudaron a cambiar la perspectiva de la Historia Social. De hecho, desde Hobsbawm la historia social se hace desde abajo . No slo estudia e investiga, como se haca anteriormente, al conjunto de trabajadores afiliados a sindicatos o partidos obreros. Hobsbawm ampla el campo de mira al conjunto de la clase trabajadora, tambin a la marginada. Trabajadores. Estudios de Historia de la Clase Obrera; El mundo del trabajo; Rebeldes primitivos o Bandidos adoptan esta perspectiva.


Y en cuanto a la metodologa?

Hay una cuestin decisiva. Hobsbawm mira y analiza la poltica desde el punto de vista de la Historia Social, no como un fenmeno aislado. En el campo de la reflexin historiogrfica, Hobsbawm apost adems por una relectura de la obra de Marx y por repensarla, con el objetivo concreto de desacralizarla y dejar de considerarla un catecismo . Este principio lo llev a la parte de su obra dedicada a la renovacin de la Historia Social. Destacara, adems, si me permites, su magnfica obra autobiogrfica Aos interesantes: una vida en el siglo XX, en la que aproxima y atrapa al lector con sus vivencias personales en lenguaje claro y estilo directo.


Consideras, por tanto, que en la obra de Hobsbawm hay una apuesta clara por la historiografa marxista?

S, pero como te deca, por un marxismo no catequstico . Lo sustantivo de Marx en la obra de Hobsbawm son el pensamiento dialctico y el materialista. Pero, cuidado, sin que se confunda materialismo con economa. Hay que entender el materialismo como un conjunto de relaciones sociales, que incluyen desde el trabajo en la fbrica hasta las manifestaciones espirituales o las emociones. Es por ello, por ejemplo, por lo que Hobsbawm estudi por qu parte de la clase trabajadora se afiliaba a sectas religiosas, como los cuqueros. Quiero decir que nunca aisl objetos de estudio, como poltica, economa, sociedad, cultura o religin. No los consideraba en modo alguno como esferas autnomas. Se trataba, muy al contrario, de buscar la relacin entre todos estos mbitos.


Es la nocin de historia total, acuada por Pierre Vilar

En efecto. Hobsbawm siempre haca historia total. Nada en la realidad sucede por una sola causa, sino por un conjunto de acciones que interactan. Esta idea le llevaba a Hobsbawm a rechazar de lleno el determinismo econmico, pero no as la mutua determinacin de los hechos, es decir, la dialctica. Te comentaba que el pensamiento dialctico est muy presente en su obra. Por ejemplo, al trasladar la mirada de la economa a la poltica y, en una relacin dialctica, volver de la poltica a la economa. De hecho, segn Marx, la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases. Dialctica y contradiccin en estado puro. Tambin puede apreciarse esta idea de historia total en el estudio de la clase obrera. Se pregunta en sus investigaciones por qu hay obreros que votan a la derecha, se afilian a sectas religiosas o buscan soluciones individuales en la rebelda y el bandolerismo; pero tambin como se socializan en las tabernas o la incorporacin de las mujeres al mundo del trabajo.


Consideras a Eric Hobsbawm un renovador el marxismo en el campo de la Historia?

El mayor renovador del marxismo del siglo XX, por encima de E.P. Thompson, sobre todo porque ste dedic parte de su vida al activismo poltico. Por el contrario, Hobsbawm se dedica a una ininterrumpida labor de renovacin del marxismo desde la historiografa. Ahora bien, si en Miseria de la teora Thompson arremete con fuerza contra el estructuralismo francs, singularmente contra Althusser, Hobsbawm no era tan partidario de entrar en estos debates. Tampoco contra los filsofos postmodernos. Deca que l escriba libros de historia, mientras que Foucault y Derrida, no. Respecto al estructuralismo, Hobsbawm subrayaba que la historia la hacen los hombres y las mujeres, no las estructuras. Pero tambin reconoca que entre individuos y estructuras existe una relacin dialctica. Por lo dems, fue un gran lector de Marx y de Gramsci; incorpora, de hecho, las aportaciones de Gramsci al marxismo. La historia total y desde abajo , el dilogo interdisciplinar: son todos ellos sustantivos elementos de renovacin.


Otra cuestin es la transversalidad , el dilogo entre la historia y el resto de las ciencias sociales, en la que tambin destacan Hobsbawm y los historiadores britnicos

En Francia, tras la Segunda Guerra Mundial, la Escuela de Anales aboga por una historia con influencias de la Sociologa y la Economa, primero, y, a partir de los aos 60 del siglo XX, por la Antropologa. La Escuela de Annales deriv, al contrario que la historiografa britnica, hacia una historia de corte cultural, en la que la cultura quedar como una instancia aislada de las otras esferas (econmica, social o poltica). La escuela marxista britnica liderar la historia social, en buena parte gracias al prestigio de Hobsbawm (tambin de otros, como Thompson o Rodney Hilton). Realmente consiguen salvar la historia social, y eso a pesar de ser historiadores marxistas, algo que no est precisamente muy bien visto en la academia. Pero es que nadie poda negarles su prestigio obtenido como grandes investigadores (siguiendo la mejor tradicin empirista de Bacon), con horas y horas de archivo, hemeroteca y trabajo con fuentes primarias.


Y dentro de la escuela historiogrfica marxista, la revista Past and Present

El grupo de historiadores marxistas britnicos crean, a principios de la dcada de los 50, una revista, Past and Present, en la que participan Hobasbawm, Thompson, Hill, Rud o Hilton, entre otros muchos. No slo participan contemporanestas, sino tambin medievalistas, prehistoriadores o modernistas. Demuestran, por lo dems, que no son sectarios. Su marxismo procede de los frentes populares de la dcada de los 30 y del partisanismo . En Past and Present se da la bienvenida a todos los planteamientos crticos y renovadores. Pienso, por ejemplo, en historiadores liberales no marxistas, pero que entienden la historia como historia social. Y, en cuanto a la transversalidad , tambin estn abiertos a antroplogos, demgrafos, socilogos o economistas, con los que entran a dialogar.


Cmo conjug Hobsbawm su labor historiogrfica con su militancia poltica?

Hobsbawm milit en el Partido Comunista hasta el final, en contraposicin a lo que hizo gran parte del grupo de historiadores marxistas britnicos. En ello mostr una gran coherencia intelectual. El historiador haba luchado contra el fascismo durante la Segunda Guerra Mundial en el servicio secreto britnico. Tuvo una gran capacidad, asimismo, para distanciarse de los cnones oficiales, del marxismo sovitico y de los estructuralismos. Sealaba que los comunistas europeos que l haba conocido dieron la vida por el antifascismo y la libertad de Europa. Y agregaba que ese era su camino. Por lo dems, hay una, a mi juicio, gran frase de Hobsbawm que modestamente hago ma: si alguien te pregunta si est superado el marxismo, dile que s, pero por los marxistas. Hizo compatible su militancia en el Partido Comunista con el hecho de pedir el voto para el laborismo en diferentes elecciones. Y esto lo haca porque consideraba que, mientras el objetivo de la revolucin permaneciera lejano, haba que centrar los esfuerzos en la defensa del Estado del Bienestar. Precisamente era esta una de sus grandes obsesiones: la mejora de la calidad de vida de la clase trabajadora.


Le consideraras un historiador militante?

S, y lo demuestra en el intento de hacer llegar su interpretacin materialista y dialctica de la historia al lector medio. Pienso que sus cuatro libros de sntesis de la Historia Contempornea son una forma de militancia y, a mi juicio, muy radical. Hobsbawm hizo un gran esfuerzo en el lenguaje para hacerse comprensible por el gran pblico. Por cierto, en materia de estilo, es el historiador que mejor ha escrito del siglo XX. Y he decirte que hacer lo contrario es pecar de elitismo, algo en lo que incurre demasiadas veces la izquierda. Pienso, en resumen, que todo esto supone un gran esfuerzo de militancia.


No se le puede considerar, por tanto, un historiador neutral

Hobsbawm nunca se escondi ni tampoco fue neutral. Siempre que escriba un libro contaba e inclua en el texto lo que pensaba, dnde militaba, es decir, se meta en sus trabajos. As consegua algo muy importante: que el lector se distanciara crticamente de sus libros y no se sintiera engaado. Desde el prlogo te mostraba sus presupuestos de partida. Es decir, ser militante y no neutral, en el caso de Hobsbawm, no poda confundirse con pretender llevarse al huerto al lector. Al contrario, quera que el lector aprendiera a razonar de manera crtica. Su obra hay que entenderla, en ese sentido, como una apuesta por el pensamiento crtico. Y por eso Hobsbawm es, tambin, un hijo de la modernidad.


Tambin trabaj en la cuestin de los nacionalismos. Lo consideras un especialista en este campo?

Efectivamente lo era. Estudi la cuestin en profundidad. En Las revoluciones burguesas y La era del Capitalismo ya trataba los nacionalismos del periodo 1789-1848, fase lgida de la construccin de los estados-nacin en Europa, aunque no slo en el viejo continente. Lo que ocurre es que Hobsbawm siempre arriesga en las interpretaciones. En ese sentido no era un positivista. Nos dice que hasta finales del siglo XIX, en los estados-nacin, la poltica se organiza en torno a los ejes izquierda (clase obrera, primeros sindicatos y radicalismo democrtico pequeo burgus) y derecha (burguesa conservadora). Pero este segundo eje percibe que va perdiendo terreno frente a la izquierda. A finales del XIX surge un nuevo nacionalismo y los sucesos de la Comuna de Pars explican en buena medida el fenmeno- de carcter horizontal o transversal, en lo que lo esencial es el sentido de pertenencia (de lealtades sectoriales). Surge este nacionalismo, en opinin de Hobsbawm, para frenar al socialismo y al movimiento obrero en sus aspiraciones de revolucin social. As, muchos obreros se sentirn antes de su nacin que de su clase.


Por ltimo, Por qu un joven historiador piensas que debera leer a Hobsbawm? Y, en tu condicin de profesor de periodismo, deberan leerlo tambin los que quieran dedicarse a este oficio?

En primer lugar, creo que las profesiones de historiador y periodista son en gran medida concomitantes. El periodista viene a ser como un historiador del presente, mientras que historiar puede asimilarse a un periodismo retrospectivo. Pero en ambos casos han de saber hacer bien su trabajo, es decir, no slo responder a las preguntas de cundo, cmo y dnde sino, sobre todo, el porqu de los hechos. No slo contar algo, sino explicarlo e interpretarlo. Si as lo hacen, sern discpulos de Hobsbawm aunque no lo sepan. Y esto es as por una razn: el porqu es la cuestin clave de la ilustracin, de la modernidad y de la ciencia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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