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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2012

Las mentiras del gobierno sobre un pueblo sitiado dejan al descubierto la indiferencia por los derechos humanos
Libia y el doble rasero de los derechos Humanos

Daniel Kovalick
Counterpunch

Traducido para Rebelin por Enrique Prudencio


Durante algn tiempo Libia permanecer como smbolo de la hipocresa occidental y de hecho tambin de la doble interpretacin de la cuestin de los derechos humanos. Mientras que Occidente, y especialmente EE.UU., justifican el bombardeo areo de Libia del ao pasado con el pretexto de salvar a los civiles de un posible ataque futuro (algo hipottico, no real an) por parte de las fuerzas de Gadafi, Occidente permanece en silencio sobre el ataque real y actual que lleva a cabo el nuevo rgimen libio sobre el pueblo de Bani Walid. De hecho, hay que escarbar mucho en la prensa aunque solo sea para enterarse de que este ataque se est produciendo.

El 5 de octubre de 2012 Amnista Internacional (AI) inform sobre el asedio a Bani Walid por parte de las fuerzas gubernamentales. Tal como explic AI entonces, miembros del ejrcito libio, fuerzas del Escudo Libio y milicias armadas procedentes de diversos lugares del pas, incluida Misatra, rodearon Bani Walid, bajo el supuesto pretexto de intentar dar caza y arrestar a los sospechosos de la muerte de Omran Shaaban, conocido como la persona que haba capturado al coronel Muammar al Gadafi el 20 de octubre de 2011.

En el informe se citaban las siguientes palabras textuales del portavoz de AI, Hassiba Hadj Sharaoui: Es preocupante que lo que es encialmente debera ser una operacin de arresto de sospechosos para hacer cumplir la ley, se convierta en el asedio de una ciudad y en una operacin militar. Efectivamente, tal como se explica en el informe, grupos de hombres armados no han permitido la entrada de medicamentos, oxgeno, personal sanitario, combustible ni alimentos en el pueblo. En el mismo informe, el seor Sharaoui expresa su preocupacin por la situacin de miles de personas detenidas en toda Libia sin cargos ni juicio, los secuestros de personas por parte de las milicias armadas sin ningn tipo de garantas y los centros de detencin clandestinos se proliferan por todo le pas.

El 12 de octubre AI dio a conocer un informe actualizado, expresando de nuevo su preocupacin por el estado de sitio de Bani Walid y la muerte de tres civiles, entre ellos un nio de 9 aos de nombre Mohamed Mustafa Mohamed Datallah, en un enfrentamiento armado a las afueras de la ciudad. AI detall otros crmenes cometidos por el Estado y las fuerzas alineadas con el estado. AI explica:

Bani Walid fue una de las ltimas ciudades que cayeron bajo el control de las fuerzas contrarias a Gadafi durante el conflicto interno (sic.) del ao pasado. Las milicias armadas ha detenido a cientos de residentes de Bani Walid. Se sigue deteniendo a muchas personas sin cargos ni juicios y encarcelndolas en todas las prisiones y centros de detencin a lo largo y ancho de toda Libia, incluida Misatrah. Muchas personas han sido torturadas o maltratadas de diversas formas. La entrada de las fuerzas contrarias a Gadafi en Bani Walid en octubre de 2011 fue acompaada de saqueos generalizados y otros abusos.

Miles de personas sospechosas de haber luchado o apoyado el gobierno de Muammar al-Gadafi continan siendo detenidas por toda la extensa geografa del pas. La gran mayora de ellas todava no ha sido acusada oficialmente o llevada a juicio. Desde la cada de Trpoli y la mayor parte del pas bajo el control de las fuerzas contrarias a Gadafi en agosto de 2011 las violaciones de derechos humanos como arrestos y encarcelamientos arbitrarios por parte de las milicias armadas, la tortura u otros maltratos, adems de los asesinatos, ejecuciones extrajudiciales y desplazamientos forzosos siguen teniendo lugar en un clima de impunidad. Actualmente las milicias armadas detienen a las personas al margen de la ley y las mantienen incomunicadas en centros secretos de detencin, donde impunemente pueden ser torturadas o sometidas a cualquier tipo de malos tratos.

Debo detenerme un momento aqu para manifestar que, aunque aplaudo sinceramente a AI por su franqueza al narrar la terrible situacin de la poblacin civil en Libia despus de la cada del gobierno libio en agosto de 2011, la afirmacin de AI de que esta cada fue resultado de un conflicto interno resulta sin duda una monstruosa tergiversacin de la realidad. La realidad, como todos sabemos, es que el cambio de rgimen que tuvo lugar hace ms de un ao se produjo como resultado directo e intencionado del bombardeo de Libia por parte de la OTAN, lo que la propia AI alent con su profesado celo en la proteccin de los derechos humanos. Aunque AI pudiese haber sido honesta en sus intenciones y se hubiese credo que la accin militar de la OTAN iba a traer el florecimiento de los derechos humanos en Libia, resulta cuando menos ingenuo.

Mientras tanto, The New York Times se decidi a informar este domingo, 21 de octubre, en un artculo titulado El pueblo libio en estado de sitio es un centro de resistencia al nuevo gobierno.

El Times maneja la historia con sordina, afirmando que (una) ciudad en estado de sitio, un creciente nmero de vctimas y los hospitales llenos de hombres heridos por armas de fuego indicaban sin lugar a dudas que la guerra haba vuelto al pueblo libio de Bani Walid, poniendo en peligro la frgil transicin poltica. Continuaba el Times: (al) menos 22 personas han muerto en la ltima semana y un centenar ms han sido resultado alrededor del pueblo, en su da bastin del apoyo al coronel Muammar el-Gadafi, algo a lo que miembros del nuevo gobierno han restado importancia.

Como han venido informando durante das un buen nmero de pginas web, el Times cita informaciones de residentes en la ciudad (que) dicen que se ha cortado el suministro elctrico y el gas, y que las milicias que sitian el pueblo, incluidas muchas de la ciudad costera de Misurata, los estn bombardeando indiscriminadamente. El Times reconoce que en Trpoli, la capital de Libia, cientos de personas procedentes de Bani Walid invadieron el domingo el edificio del parlamento pidiendo que acabara la violencia.

Lo que por descontado no van a reconocer ni el Times ni AI y lo que nunca se atrever ni a tocar el candidato presidencial es que fueron los EE.UU. y la OTAN los que desataron esta plaga de violencia sobre el pueblo de Libia.

Despus del asesinato del embajador norteamericano en Libia y de otros funcionarios de la embajada el pasado mes de septiembre, Hillary Clinton pregunt: Cmo puede pasar esto en un pas al que hemos ayudado a liberarse y en una ciudad (Bengasi) a la que salvamos de la destruccin? Naturalmente, la pregunta de Hillary se responde a s misma: muchos libios no consideran que han liberados o salvados de la destruccin. Por el contrario, consideran que los han arrojado a un abismo de caos y violencia. Y, objetivamente, esta es la verdad.

Y, sin embargo, en contra de la informacin sincera de AI sobre la situacin posterior al cambio de rgimen en Libia, con miles de detenciones ilegales, torturas, ejecuciones extrajudiciales, desplazamientos forzosos y ahora el estado de sitio y el bombardeo continuo de una ciudad, dnde estn los gritos pidiendo una intervencin humanitaria, militar o de otro tipo, para parar esto? Fuera de la propia Libia, uno se extraa de no or tales voces. Y por supuesto, esto se debe a que, para empezar, el ataque de la OTAN contra Libia nunca tuvo nada que ver con los derechos humanos.

En realidad, la situacin de pesadilla en la que se encuentran los derechos humanos en Libia indica que l a misin de la OTAN se ha cumplido con creces. Se ha derrocado a un gobierno nacionalista que controlaba el petrleo libio en gran medida para el beneficio del pueblo libio. Este caos que ahora reina, adems de los crmenes contra la poblacin, no tienen importancia para Occidente mientras contine manteniendo un frreo control sobre el petrleo de Libia, el gran premio de su guerra humanitaria.

Y como ocurre con tanta frecuencia, es lo que no se no se dice lo que ms revela los sentimientos de uno. En este caso, es la negativa de Amnista Internacional a reconocer las causas externas de la fuente de los problemas de la Libia actual (esto es, el bombardeo de la OTAN) lo que revela su propia conciencia, y posiblemente incluso su culpa, por su fomento de una solucin militar para solucionar problemas de los derechos humanos, una solucin muy peligrosa y poco fiable en el mejor de los supuestos.

Ahora estamos siendo testigos de los frutos de esta solucin en Libia y no es nada bonita.

Daniel Kodvalik es unabogado laboralista y de los derechos humanos que vive en Pittsburgh y actualmente ensea Derechos Humanos Internacionales en la Facultad de Derecho de la universidad de Pittsburgh

Fuente: http://www.counterpunch.org/2012/10/23/libya-and-the-human-rights-double-standa



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