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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2012

Regalas: herencia medieval

Manuel Humberto Restrepo Domnguez
Rebelin


Hablar de minerales e hidrocarburos llama a hablar de regalas comnmente asociadas a pequeas compensaciones que reciben los poseedores de bienes patrimoniales a cambio de las grandes fortunas que pasan a manos de los inversionistas privados. Las regalas son un tema vetado, un mito, no se les puede cuestionar, como no es posible hacerlo de los regalos, hay algo oscuro a su alrededor. Existe un aparente consenso respecto a que de ellas solo se debe discutir su monto pero no su condicin, ni el significado de su existencia. El vocablo ha sido naturalizado, se le hace aparecer como algo sobrenatural, inmodificable, gratificante, sin embargo oculta la miseria y la violencia que la riqueza deja a su paso. La formula de las regalas la implant la corona con la llegada de los ejrcitos de conquista a amrica, tratando de normalizar sus sistemas de dominacin, despojo y acumulacin.

En compensacin de la riqueza tomada y para evitar alteraciones de la poblacin sometida al arbitrio del rey y los conquistadores se crearon las regalas, los regalos en contraprestacin por lo obtenido. Se conoca como regala o jura regala la prerrogativa exclusiva del poder soberano de los reyes, que concedan beneficios materiales a sus conquistados. La tradicin fue heredada por los patrones que en compensacin por disfrutar para beneficio propio del bien comn de una comunidad, como las minas, las aguas, los bosques, donaban una capilla, pagaban una fiesta en honor a la virgen o entregaban a sus trabajadores una donacin en dinero y reducan efectos tributarios. La regala tenia la forma de un pago que recibe el poseedor de un bien a cambio de la garanta de usarlo, explotarlo, beneficiarse de el de manera prcticamente ilimitada, pues su pago es posterior al uso (efecto pospago). Se podan obtener regalas por conceder la potestad para hacer la guerra, ejercer la justicia o usufructuar recursos de la tierra.

Las regalas son un rezago de los modos de dominacin practicados en la Edad Media e implantados en Amrica a travs de la conquista, pero que hoy parecen repetirse con formas renovadas, ajustadas a la poca de globalizacin y desequilibrio entre los que tienen los recursos y los que tienen el poder para apropirselos y la fuerza para hacerlos suyos. La nueva dominacin, tiene fines similares a los de la conquista sangrienta de hace 500 aos, hoy busca meter en el mercado (civilizar) a las poblaciones de los territorios conquistados y apropiarse del botn asociado a la riqueza natural, mineral y de hidrocarburos a cambio de exiguas regalas. La nueva gesta civilizadora es liderada por las empresas transnacionales que basan sus estrategias similar a hace 500 aos- en la iniciativa privada y en las capitulaciones que fijan derechos y obligaciones del estado (la corona) y del inversionista (conquistador) que queda con plenas garantas legales, econmicas y de defensa militar de sus inversiones. Todo era (es) legalizado por un grupo de funcionarios encargados de la burocratizacin. El conquistador (transnacional) estaba obligado a costear la expedicin, iniciarla en el tiempo convenido, cartografiar las tierras descubiertas y entregar su parte al rey (gobierno). El rey prometa mercedes (permisos para apropiarse de bienes) supeditadas al xito de la expedicin. Los conquistadores se quejaban de que el rey slo pona papel y buenas palabras (leyes), pero era eso precisamente lo que los conquistadores necesitaban. Hubo situaciones como las que resolvi Diego Colon que para solucionar la falta de mano de obra estableci la frmula legal que distingua entre indgenas pacficos -llamados indios de razn- que colaboraban con los conquistadores y trabajaban para ellos en minas, e indios rebeldes a los que se poda hacer prisioneros, esclavizar o matar. La corona se encargaba de indicarles a los conquistadores el modo de proceder con los indios y con las riquezas. La autoridad del jefe de la expedicin era ilimitada siempre que no comprometiera la soberana del rey, favoreciendo la articulacin entre el inters pblico de la corona (estado) y privado (conquistador), as se fijaba el imaginario de que el buen rey no solo administraba justicia, sino que ejerca patronazgo, afirmaba su soberana y conceda beneficios a los que prestaban servicios a la corona, entre ellos al grupo de letrados que ven en el bien del reino la mejor garanta para mantener sus propios intereses.

A partir de 1495 la corona extendi la invitacin a explotar libremente los recursos de amrica a cambio de regalas. Se concedi el viaje gratuito a amrica a todos aquellos que no pretendieran un sueldo si no una autorizacin para hacer exploraciones y practicar intercambios, siempre que a la vuelta entregaran a la corona uno de cada diez bienes obtenidos. Para los conquistadores explotar era considerado un derecho y para la corona un privilegio que conceda por una o dos vidas y le serva como instrumento poltico.

En 1991, la tradicin medieval lleg a la constitucin colombiana que sell su ingreso a la nueva era del despojo ofreciendo su riqueza a cambio de regalas, en cambio de haber decidido de manera autnoma explotar por si misma su riqueza y secuencialmente derrotar las estrategias de la injusticia social y la desigualdad. En la nueva constitucin qued plasmada la articulacin a la economa de mercado global y la entrega al estado, -ya controlado por el inters privado-, del subsuelo y sus riquezas que eran propiedad de la nacin. El estado abri espacios, acomod reglas y afianz garantas para los nuevos conquistadores. Los resultados de la riqueza extrada han sido incuestionables para el capital, pero no para la poblacin, duea legtima de la riqueza. Millones de hectreas en uso minero, cientos de millones de barriles de petrleo, millones de toneladas de minerales, nuevos yacimientos e infraestructuras y redes que contrastan con la miseria y violencia de quienes reciben las regalas. Las estadsticas muestran un pas que lleg al puesto 40 entre los 141 ms destacados receptores de inversin extranjera. Las cifras de regalas son contundentes, segn el sistema de informacin minera en 1991 se recibieron 18.264 millones por regalas, en 2002 aumentaron a 234.463 millones, en 2010, alcanzaron 1.234.277 millones y en 2011 superaron 1.611.445 millones. Se calcula que el recaudo de regalas oscila entre el 8% y el 25% del total de riqueza extrada a precios del lugar de explotacin que es inferior en tres o ms veces al costo de venta en el extranjero. Un gramo de oro puede valer en la boca de la mina un dlar y ser vendido por la empresa en pocos minutos por 4 o ms dlares.

La historia de las regalas es parte de la historia de la dominacin y de la implantacin de sistemas articulados de corrupcin y barbarie que no han cesado de comprometer a empresarios, elites polticas y militares. La resolucin 9 de 1991 elimin las restricciones a la inversin extranjera y autoriz la libre transferencia de capitales y utilidades, es decir el despojo abierto e ilimitado, secuencialmente se simplificaron los tramites para los inversionistas y se endurecieron los tramites a comunidades y entidades territoriales para acceder a estas compensaciones en cambio de sus riquezas. La corte constitucional sell la negacin de la riqueza propia en favor de la explotacin extranjera indicando que las regalas no se causan por la titularidad sobre los recursos naturales si no por el permiso de explotacin por parte de terceros (sentencia C1017 de 2003).

El territorio nacional esta cada vez ms degradado, ms vaco y mas contaminado, mientras el inters inversionista privado resulta mas atrevido, mas aventurero, con mayor capacidad para obtener riqueza rpida y sin limite a cambio de reducidas regalas. En 2012 Colombia distribuir 9 billones de pesos por regalas, 6 de los cuales son para inversin en departamentos y municipios, que podrn acceder por va de proyectos cuya complejidad de formulacin y trmite desborda la capacidad de los gobiernos locales. Como hace 500 aos los nuevos conquistadores (transnacionales) juntan esfuerzos para tomar posesin de los centros de produccin de la riqueza minera y energtica nacional expropiada a los pequeos productores, a indgenas y campesinos. Habr nuevas violencias asociadas al desarrollo rural, al control del territorio, a la posesin de la tierra cuyo subsuelo tiene oro, coltan, esmeraldas y decenas de minerales. La tierra es riqueza colectiva, patrimonio nacional, que debe ser explotada por mano propia, por ciencia propia usando los saberes que ponen en equilibrio la vida con la economa, no ser entregada a los mercaderes del capital y el odio que cambian la riqueza colectiva por exiguas regalas convertidas en el botn de los subalternos de los nuevos conquistadores.

mrestrepouptc.blogspot.com


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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