Portada :: Cultura :: Francisco Fernndez Buey: memoria de un imprescindible filsofo gramsciano
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-10-2012

Eloy Fernndez Porta y Jorge Riechmann participan en un homenaje al filsofo en la Universitat de Valncia
La militancia neutral de Paco Fernndez Buey

Enric Llopis
Rebelin


En tiempos como stos la buena gente tiende a olvidar la enorme potencialidad para el sometimiento y para la servidumbre voluntaria que ha sido dada a nuestra especie, sobre todo cuando sta se subdivide sin saberlo en grupos sociales desagregados, desarticulados. La memoria histrica de lo que fue la resistencia frente a la tirana y la barbarie, en Europa y fuera de Europa, se ofusca con facilidad.

Olvido y ofuscacin de la memoria son estados muy naturales del ser humano, tal vez porque la continuada intervencin social en la construccin de la democracia no es un asunto ldico, sino una tarea que, como todo trabajo, cansa, por lo general, a los ms. Pero esta aparente naturalidad tiene como consecuencia un debilitamiento de la tensin moral que acompaa al talante democrtico en las sociedades democrticas. El coraje busca refugio en otros andurriales. Esto es algo que en Europa se conoce bien desde la primera guerra mundial.

Parecen prrafos escritos hoy, pero fueron redactados por Francisco Fernndez Buey hace dos dcadas, en un artculo (A los que nacieron en 1968 (aproximadamente), publicado por El Viejo Topo. Precisamente para rendir homenaje al pensador y filsofo marxista, la Universitat de Valncia organiz el 22 de octubre una jornada que cont con la participacin de Eloy Fernndez Porta, hijo del intelectual fallecido, y del filsofo y escritor, Jorge Riechmann.

Como discpulo de Manuel Sacristn, uno de los filsofos marxistas ms destacados en la historia de la tradicin hispnica, Fernndez Buey consideraba, muy a grandes rasgos, que la imbricacin entre el conjunto de movimientos emancipatorios (especialmente, la clase obrera) y la ciencia, constitua uno de las aportaciones esenciales de la obra de Marx y Engels y de otros grandes autores de la tradicin. Siguiendo esta idea, aspiraba a dotar de una fundamentacin cientfica a las luchas contra la injusticia social y la opresin (incluyendo destacadamente la de gnero), en la que se incorporaran los avances de las ciencias naturales y sociales durante el siglo XX.

Otro punto bsico en el pensamiento de Fernndez Buey (tambin compartido por muchos discpulos de Sacristn) es el entendimiento de la poltica como tica de lo colectivo (acua Fernndez Buey, incluso, el trmino de Politica). Esto significa el compromiso moral, sin sectarismos ni dogmatismos, con la construccin de una sociedad nueva, en la que se supere la divisin de clases y todo tipo de opresiones, y en la que se establezca una relacin armoniosa entre la especie y una naturaleza cada vez ms maltratada. Adems, Paco Fernndez Buey fue un gran divulgador de los clsicos del marxismo en el mbito hispano, con trabajos como Marx (sin ismos), Lenin y Ensayo sobre Gramsci.

Pero ms que en los grandes principios, a veces son las pequeas ancdotas las que mejor reflejan una personalidad. Eloy Fernndez Porta dibuja, por ejemplo, el carcter de su padre a travs de una ancdota fubolera. Recuerda cmo Paco Fernndez Buey no se declaraba aficionado de ningn equipo, algo que le permita disfrutar de los partidos al tiempo que pona de manifiesto su compromiso, el del seguidor neutral. Con el tiempo, esto me permiti entender mejor el carcter de mi padre y cmo resolvi muchos de los problemas intelectuales y personales, subraya Fernndez Porta. Pero se trataba, matiza, de una neutralidad articulada a partir del compromiso y de la militancia, compatible con una nobleza y constancia en el ejercicio de sus cualidades.

A lo mejor el filsofo esloveno Slavoj Zizek, a quien Fernndez Buey acab leyendo de manera ms o menos ldica, afirmara que resulta imposible la bsqueda de una posicin epistemolgica objetiva en una situacin que requiere implicacin emocional, pero lo cierto es que, cuando a finales de los 60, la izquierda se enfrentaba a debates sobre la violencia o a la dialctica accin poltica/accin armada, Fernndez Buey pudo apostar por la no violencia aunque esto se asimilase en ocasiones a timidez o cobarda. Pero realmente era un ejercicio de una cualidad moral, la contencin, que desarrollaba de manera activa y participativa, explica Eloy Fernndez Porta.

Dnde se aprecia esta neutralidad consciente y militante del autor de Ni tribunos. Ideas y materiales para un programa ecosocialista y Contribucin a la crtica del marxismo cientificista? Por ejemplo, en un libro de ms de 500 pginas de la dcada de los 80 La gran perturbacin (1996), en el que Paco Fernndez Buey aborda los debates intelectuales sobre la construccin del otro, en concreto, los indios, que tienen lugar en la Espaa del siglo XVI. Mientras Juan Gins de Seplveda defiende la cruzada divina y los derechos del hombre blanco, Bartolom de las Casas toma partido por los derechos de los indgenas. Lo importante es que Fernndez Buey adopta en la obra una posicin de distanciamiento crtico brechtiano, plasmado por ejemplo en el uso de una irona soterrada, en una perspectiva ms literaria y teatral poco frecuente en los cnones ms objetivos y rigurosos del materialismo histrico.

Profesor de Nuevos mbitos Literarios en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y autor de trabajos como Homo Sampler. Tiempo y consumo en la era Afterpop y Eros. La superproduccin de los afectos, Fernndez Porta ha resaltado como otra manifestacin de neutralidad comprometida en su padre, la posicin comprensiva y dialogante hacia las diferentes corrientes de la izquierda. Este talante le alejaba del freudiano narcisismo de las pequeas diferencias, que tantas veces desemboca en el sectarismo y las pugnas cainitas. Por lo dems, la produccin cientfica, ensaystica y poltica de Paco Fernndez Buey se acelera y pluraliza en el momento en que arranca su colaboracin con Jorge Riechmann, quien le ayuda a desbloquear y liberar reflexiones que llevaba dentro, explica su hijo.

Riechmann, autor de Independientes y Ecodependientes, Cmo vivir? Acerca de la vida buena o El socialismo puede llegar slo en bicicleta, entre otras muchas obras, coincide en resaltar el planteamiento receptivo e integrador de Paco Fernndez Buey. Defenda un marxismo creativo, abierto y no dogmtico, en la lnea de su mentor, Manuel Sacristn, quien en los 60 ya critic el socialismo realmente existente, cerrado en s mismo y autodestructivo, y en la dcada siguiente entr en contacto con las corrientes ecologistas, pacifistas y feministas, entre otras.

De hecho, una de las grandes obsesiones de Fernndez Buey no era sino volver a juntar y recomponer aquella fractura (entre marxistas y anarquistas) producida en la Primera Internacional, adems de ensamblar otras tradiciones emancipatorias, explica Riechmann. Esta lucidez y claridad en la defensa del dilogo la expona Fernndez Buey ya en la dcada de los 60, cuando militaba en las organizaciones estudiantiles en la universidad de Barcelona. La unidad en los movimientos sociales, vena a decir, debera basarse en diversidades escrupulosamente toleradas, no en las unanimidades, ya que eso dara lugar a un cementerio. No aspiramos a la comunin de los santos, sino a unir fuerzas, afirmaba.

Pero Jorge Riechmann prefiere hablar de equilibrio y no de neutralidad en los posicionamientos polticos e intelectuales de Francisco Fernndez Buey. Es algo que puede verse, incluso, en los ttulos de sus obras: Marx (sin ismos); Discursos para insumisos discretos o La ilusin del Mtodo: Ideas para un racionalismo bien temperado. Se le podra fcilmente tambin relacionar con un clebre poema de Bertolt Brecht: El comunismo es el trmino medio, escrito por el dramaturgo alemn en 1933: Llamar a derrocar el orden existente/parece espantoso/Pero lo existente no es ningn orden//Recurrir a la fuerza/parece malo/Pero dado que la fuerza se pone en prctica/de modo rutinario, ello no es nada del otro mundo//

El comunismo no es lo extremo/que slo puede realizarse en una pequea porcin/sino que antes de que est realizado del todo/no hay ninguna situacin soportable/ni siquiera para los insensibles//El comunismo es en realidad la experiencia mnima/lo ms inmediato, moderado, razonable/Quien se opone a l no es un pensador discrepante/sino un irreflexivo o quiz alguien/que slo piensa en s mismo/un enemigo del gnero humano/espantoso/malo/insensible/alguien que quiere lo extremo, eso que si se realiza en una mnima porcin/arruinar a la humanidad entera.

Deca con humor Paco Fernndez Buey, recuerda su hijo: Cuando me muera seguro que dicen que ha fallecido el ltimo comunista. Riechmann recuerda cmo Manuel Sacristn tambin se reclam comunista hasta la muerte, pese a sus muchas diferencias con el partido. Tras su defuncin, se teji un gran manto de silencio. Podemos esperar que ocurra una estrategia del olvido muy parecida con su discpulo, vaticina Riechmann. No sabemos si habr socialismo en el siglo XXI, agrega el autor de Independientes y ecodependientes, pero recordaba Fernndez Buey que la palabra socialismo representa la esperanza para dos tercios de la humanidad.

Por qu habra que recordar al ensayista, historiador de las Ideas y profesor de Filosofa Poltica? Tal vez, como recordaba el socilogo Antonio Izquierdo, porque adems de brillante analista e intelectual posea una integridad moral que daba la idea de lo que el ser humano poda llegar a ser. Y tambin por sus preclaras reflexiones. Por ejemplo, cuando recuerda sus aos de estudiante en la Barcelona de los 60 y afirma que muchas de las grandes transformaciones han sido fruto de gentes con ideas claras, pero que al principio formaban parte de grupos pequeos; haba slo unas 200 personas activas en los inicios del movimiento estudiantil. Y es lo que tienen los clsicos: sus reflexiones valen para siempre.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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