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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-10-2012

Libia y todo eso

David Mcreynolds
ZSpace

Traducido para Rebelin por Enrique Prudencio


Libia apareci de repente al final de la campaa presidencial como una cuestin importante y con declaraciones inexactas por aparte de la Casa Blanca y de Romney. Permtanme hacer un c orto viaje hasta una lnea factual de la memoria. Si ustedes han vivido al igual que yo la Segunda Guerra Mundial, recordarn Libia como la etapa anterior a El Cairo, un territorio desrtico en el que se rodaron incontables pelculas antiguas con personajes como los generales Montgomery y Rommel. Nos resultan familiares nombres como Trpoli, Tobruk o Bengasi. Reatas de camellos e inmensos arenales.

Por supuesto, all vivan personas de carne y hueso entre las batallas de tanques. Los ejrcitos nazi y el al iado dejaron detrs millones de minas enterradas a flor del suelo, que continan explotando cuando los labriegos las golpean accidentalmente con sus aperos de labranza. Libia logr muy pronto la independencia de Italia, que haba ejercido una brutal colonizacin. Y poco despus, un joven coronel llamado Gadaffi se hizo con el poder, dando comienzo a un complejo sistema de Socialismo Verde, arroj a la fuerza area norteamericana de su base, les dio a los poderes imperiales el aviso de despido y Libia se convirti en el rompecabezas de Occidente.

Gadafi llev a cabo la que se puede calificar como una poltica exterior excntrica, enviando su apoyo a los rebeldes musulmanes de Filipinas y al IRA irlands. En su momento envi tropas al Chad. Proporcion asilo a Idi Amin (aqu podramos apuntar que EE.UU. proporcion refugio al desacreditado Shah de Persia, el actual Irn). El presidente Reagan acus a Libia de un atentado con bomba a un club nocturno del Berln Occidental, que cost la vida a varios soldados norteamericanos. En represalia, Reagan envi a la aviacin a bombardear Trpoli en 1986, incluyendo en el bombardeo el hogar de Gaddafi. La BBC inform que el ataque haba matado a ms de cien libios. Todo sea por el terrorismo imperialista.

Un acto terrorista mucho ms trgico derrib el avin de Pam Am del vuelo 103 sobre Lockerbie, Escocia, matando a todos los que iban en el avin y a algunos civiles en tierra. La hija nica de unos ntimos amigos mos se encontraba entre las vctimas. Siempre ha existido una grave duda sobre si Libia era la parte responsable de la bomba de Lockerbie, aunque admiti su responsabilidad, indemniz a los familiares de las vctimas y arrest a un libio que envi a Escocia para ser juzgado. La bomba que explot en el avin de Lockerbie contina siendo una profunda tragedia y un caso envuelto en cierto misterio.

En los ltimos aos Libia busc una reconciliacin con Occidente, desmantel cualquier posible programa de fabricacin de armas de destruccin masiva que tuviese y el propio Gadafi fue abrazado por Tony Blair y otros lderes occidentales.

Pero en 2011, con el surgimiento de la Primavera rabe en Oriente Medio, estall la violencia en Libia. Los medios de informacin occidentales lo presentaron como un levantamiento revolucionario, similar al de Egipto.

Aqu me permitirn que retroceda veinticinco aos, cuando realic una visita a Libia en el ao 1989 como parte del equipo de la Fraternidad de Reconciliacin con el fin de rebajar tensiones. Nuestro equipo se entrevist con grupo de lderes de alto nivel (aunque no estaba Gadafi), anduvimos por encima de los escombros del hogar de Gadafi, que haba sido alcanzado de lleno por los cazabombarderos que envi Reagan y pudimos ver los daos sufridos por la embajada francesa a cuenta de las bombas de esos mismos aviones, al igual que viviendas civiles alejadas del hogar de Gadafi que haban sido totalmente destruidas. Permanecimos all una semana, viajamos fuera de Trpoli, visitamos la universidad y paseamos por los alrededores de Trpoli.

Yo sera el primero en admitir que un tour as puede ser guiado y que est diseado para causar una buena impresin. Pero haba claros signos de que aquello no era un temible y monoltico Estado totalitario. Por ejemplo, aunque Gadafi se haba pronunciado pblicamente en contra de que las mujeres utilizaran el velo islmico, vimos a muchas jvenes que lo llevaban, lo que indicaba que la palabra de Gadafi no era precisamente ley. Me result divertido ver que el parque que haba anejo a nuestro hotel de primera clase era el lugar de paso de los homosexuales libios. En nuestras extensas y cordiales discusiones con nuestros anfitriones no tuvimos nunca una sensacin de miedo o de duda para hablar con franqueza. Uno de los entraables aspectos de la visita era or decir a muchos libios de queran volver a visitar los EE. UU., donde haban recibido su educacin. Queran volver a ver a los viejos compaeros de clase, visitar los viejos campus ( nuestra visita tuvo lugar en la poca en que los viajes areos a Libia eran ilegales y los libios tenan prohibido viajar a EE.UU.)

Adems, yo tena una vieja amiga, Sheila Cooper, inglesa, que era secretaria y haba ido a Libia por que el sueldo de secretaria era bueno y pensaba jubilarse con l. Las cartas que me enviaba eran divertidas, francas y no parecan en absoluto estar escritas desde el corazn de la bestia.

As que cuando llegaron las noticias del estallido de la revolucin tuve algunas dudas. Lo admito, pueden cambiar muchas cosas en los 25 ao s transcurridos desde que visit Libia, pero normalmente esos cambios son en direccin a relajar las restricciones. A m me parece que estuvimos viendo el comienzo de conflictos regionales y tribales, no una revolucin unificada y coherente, como ha sido el caso de Tnez y Egipto.

Me alarm mucho ms por la rapidez (y la ilegalidad) con la que se movi la OTAN. No haba ninguna cuestin que involucrara a la OTAN, no haba amenazas para Europa. Pero primero la OTAN declar el cierre del espacio areo y despus, tras el claro compromiso pblico de que no iba buscando un cambio de rgimen, OTAN (con los EE.UU. extremadamente involucrados) trat de asesinar a Gadafi con bombardeos areos y arm hasta los dientes a los rebeldes. Al principio hubo dudas sobre la naturaleza de los rebeldes y el grado en que los extremistas islmicos estaban tomando el control. Los medios, amordazados, no hablaban de estas cuestiones pero yo puede tener acceso a todo a travs de informaciones que captaba de otros medios.

Ahora demos un salto hasta el asesinato de Gadafi y el establecimiento de una Libia libre y despus al trgico asesinato del embajador estadounidense y otros tres ciudadanos de la misma nacionalidad. El deber de un observador honesto es sealar que los ataques de la OTAN han causado la muerte de muchos libios inocentes, as que la muerte del embajador norteamericano se convierte una tragedia entre muchas.

Por qu el Departamento de Estado no dijo claramente lo que haba pasado? Por qu las primeras informaciones daban a entender que los sucesos de Bengasi los caus la misma pelcula norteamericana que prendi la llama en Egipto? Resulta fcil para aquellos que nunca hemos viajado a una zona catica asumir que todo el mundo saba lo que estaba pasando. De hecho nadie en EE.UU. lo saba, incluyendo a los ms altos niveles de los crculos del espionaje norteamericano. Estos crculos no esperaban el ataque ni saba al principio qu haba pasado o quin estaba involucrado en ello. En medio del caos, fue el reportero de la CNN, arriesgando su vida, quien visit todo el recinto del consulado y encontr archivos personales del embajador.

Si leemos el New York Times de las dos semanas que siguieron al ataque, se ve claro que no hay gobierno, que no hay fuerzas policiales, que no hay un ejrcito real libio. Nadie controla realmente nada. El resultado es que la entrada masiva de armas de la OTAN ha servido para crear una docena o ms de policas privadas que representan los intereses de los jefes y camarillas locales y tribales. No existe un gobierno central de de Libia capaz de desarmar a esos grupos armados privados, que terminarn sirviendo a los seores de la guerra. No existe una polica libia organizada ni una fuerza militar que pudiera haber sido enviada a Bengasi. Todava no la hay. Estados Unidos ha confiado en contratistas privados (y lo sigue haciendo) para proporcionar algn tipo de proteccin. As que cuando Romney habla como si EE.UU. debiera haber sabido de inmediato lo que estaba pasando, la realidad es que no lo sabe nadie.

Sobre este tema Obama se equivoc claramente al no admitir mucho antes que el asesinato del embajador no fue producto del ataque de una turba indefinida, sino ms bien de un golpe contundente ejecutado por militantes islamistas. No ha qu erido admitir esto porque socava su versin de la historia de que l ha sido capaz de mantener bajo control a los militantes islamistas.

Y Romney, que apenas tiene experiencia en poltica exterior y ha decidido confiar en un equipo de halcones sobrante de l gobierno de Bush, ha vuelto a caer en la acusacin de que Obama ha estado pidiendo disculpas (?) en nombre de EE.UU. y ha insinuado que fue un error permitir las elecciones libres en Egipto que llevaron a un lder islmico al poder (este es el peligro de las elecciones libres: quin sabe? en EE.UU. podran llevar a Romney al poder).

Mirando hacia delante ms all del tremendo embrollo en que se ha convertido a Libia, uno tiene que darse cuenta de que el fracaso de la poltica norteamericana en Orient e Medio (porque efectivamente ha sido un fracaso) tiene su ncleo en el hecho de que EE.UU. no haya tomado en serio la cuestin palestina y de que la dejara correr por miedo a alejarse de los votantes judo-norteamericanos. Pero en algn momento habr que atender la prioridad de la cuestin palestina y enfrentarse a Israel, que no es un aliado de EE.UU., sino ms bien un grave problema para EE.UU.

Mientras tanto la tragedia de Libia fue el resultado directo del desastre provocado por los pases occidentale s ansiosos por apropiarse de su petrleo y felices de ver en conflictos tribales una revolucin que nunca existi.

David McReynolds fue candidato a la presidencia por el Partido Socialista en 1980 y 2000, ha trabajado durante casi cuarenta aos para War Resisters League (Liga de Resistentes Contra la Guerra), est jubilado y vive en el Lower East Side de Manhattan.

Se puede entrar en contacto con l en: [email protected] y su pgina web es EdgeLeft.org.

Fuente: http://www.zcommunications.org/contents/189276/print

rBMB



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