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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2012

Entrevista a Csar Rendueles sobre la edicin de "Escritos sobre materialismo histrico" de Karl Marx
El materialismo es una perspectiva histrica que otorga prioridad explicativa a aquellos aspectos de la realidad social ms resistentes al cambio

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Csar Rendueles es profesor en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Complutense. Ha publicado numerosos trabajos relacionados con la filosofa de las ciencias sociales y la crtica cultural. En Alianza Editorial edit una antologa de El Capital, que l mismo present y anot, y recientemente en la misma editorial ha editado estos Escritos sobre materialismo histrico de Marx, motivo y materia de esta conversacin.

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Editaste una elogiada antologa de El Capital y ahora te has animado de nuevo con Escritos sobre materialismo histrico, otra antologa de la obra marxiana, que tambin presentas y anotas. Nos explicas el contenido de estos Escritos?

Bsicamente, es un intento de reunir en un volumen manejable algunos de los principales textos de Marx relacionados con el materialismo histrico. La idea era recoger las distintas lneas de pensamiento que desarrolla Marx en torno a estos temas, sin ocultar su complejidad y sin fingir una falsa coherencia. Algunos son textos populares pero que en los ltimos aos estaban dispersos o resultaban difciles de encontrar, como la Crtica al Programa de Gotha. Otros son fragmentos un poco menos conocidos, como los pasajes de los Grundrisse. De ningn modo se puede considerar una recopilacin exhaustiva. Es ms una especie de mapa bsico de la problemtica del materialismo histrico.


De quines son las traducciones?

Proceden de fuentes diversas. Una parte importante son las famosas traducciones del Instituto de Marxismo-Leninismo de Mosc. Cuando la editorial me sugiri usar esas versiones puse como condicin que un traductor especialista en Marx hiciera una revisin tcnica. Esa persona fue Csar Ruiz Sanjun, que ha hecho un trabajo extraordinario y, adems, se ha encargado de la traduccin directa de otros textos recogidos en la antologa. Por cierto, mis reservas respecto a las ediciones rusas eran injustificadas. Son versiones muy giles que se siguen defendiendo bien. Adems, hemos usado la traduccin de Sacristn de El capital y la de Pedro Ribas del Manifiesto comunista.


Son quince los textos marxianos seleccionados, desde el joven Marx de las tesis sobre Feuerbach hasta el viejo Marx de su correspondencia con Vera I. Zasulich. Cules son tus escritos preferidos?

Bueno, est la primera parte del Manifiesto, que es una de las cumbres ensaysticas del siglo XIX. Es esa clase de escritos que uno rememora en sueos y cuyas palabras te vienen a la boca mientras te afeitas, un poco como si fuera una cancin o un poema. Con los Grundrisse uno se asoma al laboratorio intelectual de Marx: son textos que dan para seminarios eternos de los que nunca acabas de sacar nada en claro y est bien que sea as. Y, por ltimo, me encanta la carta a Vera Zasulich porque muestra a un Marx tormentoso, enfrentado a las consecuencias polticas de lo que ha dicho y, sobre todo, de lo que no ha dicho: un autor obsesionado con el matiz, que nada tiene que ver con el tpico Marx-bulldozer, que escribe a chorro de un modo brillante aunque un poco bocazas.


La recepcin habitual de la obra de Marx, sealas en tu presentacin, considera el materialismo histrico como su teora ms caracterstica. Qu es en tu opinin el materialismo histrico?

El materialismo es una perspectiva histrica que otorga prioridad explicativa a aquellos aspectos de la realidad social ms resistentes al cambio. En ese sentido, es una fuente de utilidades para aquellas propuestas polticas que aspiran a transformar algunas dinmicas sociales muy sedimentadas. Hay al menos dos versiones distintas, en cierto sentido opuestas y en cierto sentido complementarias, del materialismo histrico: una privilegia el cambio tecnolgico como factor explicativo y otra incide ms en los grandes conflictos sociales y polticos. A m no me causa desazn esta pluralidad, creo que forma parte de la naturaleza de las ciencias sociales. Pero la verdad es que ha sido el germen de un debate interminable y extremadamente aburrido que ha enfrentado a los marxistas durante ms de un siglo.


Cuando en este contexto hablamos de teora, de qu estamos hablando exactamente? De teora cientfica? De una teora filosfica de amplio espectro? De una especulacin que nos ayuda a situarnos en el complejsimo mapa de la Historia humana? De una conjetura para ir tirando sin estar cegados totalmente?

Dira que ms bien de lo ltimo. El materialismo es un marco conceptual de largo alcance que recuerda un poco a eso que Aristteles llamaba phrnesis y que se suele traducir como prudencia o sabidura prctica. El phrnimos es la persona que sabe comportarse en situaciones que no pueden reducirse a principios generales sino que requieren un tipo de saber que sale a la luz en la propia prctica. Creo que algo as ocurre con el materialismo histrico: son reflexiones que no se pueden subsumir en una teora general porque son el subproducto de una intervencin fructfera en el mbito de las ciencias sociales y la prctica poltica. La phrnesis tiene mala reputacin porque parece una especie de conocimiento de Perogrullo que consiste en buscar un trmino medio entre los comportamientos extremos. En realidad, es justo al revs, resuelve problemas muy graves. Lo que pasa es que retrospectivamente, al concluir un proceso de deliberacin prctica exitoso, la solucin hallada nos parece de sentido comn (en realidad, la nica manera que tenemos de identificar una solucin a un problema prctico es que nos resulte razonable). Al materialismo le ocurre un poco eso. Como postulado terico resulta ms bien romo, en cambio tuvo efectos explosivos en la prctica emprica de las ciencias sociales y del pensamiento poltico. Algunos filsofos no se conforman con estas limitaciones e intentan convertir el materialismo histrico en un sistema conceptual sofisticado. Los resultados, por decirlo diplomticamente, no han sido muy atractivos.


Qu hay de vigente y qu de falsado en las tesis marxianas sobre el cambio histrico y la estructura de las sociedades humanas?

Depende un poco de lo que cada uno aspire a encontrar. Incluso las ciencias sociales son mnimamente acumulativas, as que es dudoso que las investigaciones del siglo XIX tengan gran cosa que aportar hoy. En cambio, la arquitectura de los grandes problemas tericos tiende a pervivir. Por ejemplo, en nuestra poca de hiperconsumismo leer a Sombart puede resultar fascinante. Hobsbawm deca, y me parece muy acertado, que en el mbito acadmico el materialismo histrico ha muerto de xito. Nadie discute en serio excepto los economistas, pero esos nunca discuten en serio que hay grandes dinmicas relacionadas con la subsistencia material de las sociedades que constituyen el teln de fondo sobre el que se recortan otros procesos ms coyunturales. Para m la prueba del nueve es que quienes pretenden estar desarrollando un modelo supuestamente alternativo se ven obligados a convertir el materialismo en un fantoche caricaturesco: un dogma obsesionado con la maquinaria pesada y las sublevaciones sangrientas que pretende que Tolstoi redact Guerra y paz movido como un autmata por cambios estructurales en las relaciones de produccin.

Los discursos ideolgicos y polticos, en cambio, son harina de otro costal. El materialismo marxista fue, sobre todo, una respuesta al discurso ideolgico de moda en la Alemania de aquella poca. Hoy el posthegelianismo no le interesa a nadie, pero la tentacin de creer que los problemas prcticos se pueden resolver conceptualmente es ms fuerte que nunca, y en eso consiste el idealismo que atacaba Marx. Basta pensar en toda esa gente que cree que la crisis econmica actual es, sobre todo, un problema de actitud, de mentalidad. Ah es nada: el corolario de un macroproceso econmico, social y poltico que ha configurado el mundo tal y como lo conocemos en los ltimos cuarenta aos reducido a un problema de motivacin, tal vez solucionable con una buena estrategia de coaching colectivo. Los materialistas, en cambio, somos unos pelmazos aguafiestas. No nos convence la idea de que los problemas se desvanecen reformulndolos en trminos ms interesantes, emocionantes o novedosos. As que no somos una compaa muy grata para los de la economa del conocimiento, la psicologa positiva, las clases creativas, el empoderamiento o la multitud en devenir.


Marx, sealas, nunca emple la expresin materialismo histrico. Es significativa esa ausencia expresiva?

No, realmente no lo es. Marx s utiliz la expresin concepcin materialista de la historia, que es aproximadamente sinnima. Lo que pretenda sealar es que Marx no estaba muy interesado en fundar una doctrina sistemtica sino ms bien en habilitar un cierto punto de vista. Tal vez hoy no sea un asunto tan importante, pero muchos activistas padecieron los efectos de este malentendido. En su autobiografa, Terry Eagleton recordaba con acidez los seminarios materialistas a los que asista: El principio fundacional del materialismo, como solemnemente se les enseaba a los militantes, afirmaba que haba un mundo externo, real y cognoscible. Parecan no darse cuenta de que slo el idealista ms delirante, escondido en alguna caverna perdida de Montana, se atrevera a negar algo as. Ellos, sin embargo, aireaban tan banal creencia como si fuera una condecoracin, como si el resto del mundo, desde el carnicero del pueblo hasta el ministro de Hacienda, creyera en alguna fantasa esotrica de tipo budista acerca de la irrealidad de las cosas materiales.


Por cierto, no somos un poco injustos con el autor de La situacin de la clase obrera en Inglaterra? No hubieron aportaciones engelsianas relevantes en este mbito del materialismo histrico?

Por supuesto. El impulsor del materialismo histrico es Engels, no Marx. Su acta fundacional es La situacin de la clase obrera. Lo que pasa es que es como si Engels hubiera decidido dedicar el resto de su vida a dinamitar esa contribucin inicial.


La idea, sealas tambin en tu texto, de que la realidad influya en las ideas y formaciones sociales no era una tesis revolucionaria sino un lugar comn ilustrado. Lo que Marx aade, prosigues, es una preocupacin por la complejidad de este proceso, que el idealismo haba comprendido correctamente. Nos hablas de esta complejidad y de las preocupaciones marxianas a las que haces referencia?

Bueno, las primeras expresiones de materialismo sociolgico son bastante espeluznantes, la verdad. En muchos textos ilustrados hay unos cuantos captulos delirantes sobre la influencia del clima en los humores y cosas por el estilo. Yo creo que Marx, precedido por la inmensa aportacin de Saint-Simon, hace un esfuerzo por convertir la comprensin materialista de la historia en un reconocimiento de la asombrosa complejidad de los procesos sociales y no en una simplificacin ridcula. Esa versin es la que transform para siempre las ciencias humanas. Marx se dio cuenta de que las grandes estabilidades antropolgicas la subsistencia material, las estructuras familiares, polticas o simblicas no son un paisaje mineral sino una efervescencia de relaciones sociales con un alto grado de indeterminacin conceptual. Es algo que an hoy a alguna gente pienso en los sociobilogos le cuesta entender.


En el tercer punto de tu texto Determinismo tecnolgico y lucha de clases- citas al malogrado Gerald Cohen del que sealas que demostr convincentemente que se puede reconstruir una teora completa y coherente a partir de someras indicaciones como las que pueden leerse en el prlogo de 1859 a la Contribucin a la crtica de la economa poltica. La obra de Cohen, como sabes, ha sido criticada desde otras posiciones marxistas. Qu opinin te merecen esas crticas?

Pienso que la recepcin que se dio al marxismo analtico en general y a la obra de Cohen en particular fue deleznable. Ha sido una de las expresiones ms patticas de dogmatismo marxista de baja estofa, y que conste que el listn estaba alto. Un puado de ortodoxos de guardia se ocuparon de realizar un juicio ideolgico de, entre otros, Cohen, Roemer o Elster. Su veredicto unnime fue academicisimo terminal. No se hizo el menor esfuerzo por pensar en serio lo que estaban planteando. La verdad es que Cohen puso orden en un problema que haba sido tratado de un modo muy impresionista. Analiz la teora de Marx del cambio histrico con algunas herramientas convencionales en la filosofa de la ciencia del siglo XX (no las nicas ni, para m, las idneas, pero ese es otro asunto). Eso hizo enloquecer a quienes creen que cualquier majadero que se proclame marxista en tono altamente ideologizado y utilice el adjetivo poltico a menudo y con vehemencia merece un especial crdito intelectual. No comparto ni la interpretacin que hace Cohen de muchos textos de Marx, ni su posicin epistemolgica ni las conclusiones generales a las que llega. Sin embargo, me parece que realiz una de las aportaciones ms importantes que se han hecho en ese terreno. Por si fuera poco, en la segunda parte de su trayectoria intelectual, Cohen transform el horizonte de las reflexiones en torno a la relacin entre el socialismo y la tica. Ah, y adems, era un tipo realmente divertido y nada pomposo. En la red se pueden encontrar algunos vdeos que grababa de monlogos filosficos desternillantes, como un combate entre Habermas y Roemer, una entrevista con Marx o una caricatura de Tarski.


En tu opinin, es Marx un defensor del determinismo tecnolgico acotando la tesis a la fase capitalista de la Historia? Lo fue siempre? Lo fue en algunos momentos de su evolucin poltico-intelectual?

En realidad, creo que un determinismo tecnolgico moderado es una posicin bastante razonable. De hecho, hoy el determinismo tecnolgico tiene mala prensa slo cuando la tecnologa en cuestin es grasienta, humeante y, en general, analgica. En cambio, si se trata de cacharrera digital, todo el mundo est encantado de admitir que est transformando su vida. Si uno dice que la evolucin de los motores diesel ha tenido alguna clase de efecto social es un materialista vulgar, pero los medios de comunicacin tratan el lanzamiento de un tableta tctil que nadie sabe para qu sirve como la nueva revolucin neoltica. Del mismo modo, el mantra de las bondades de la economa del conocimiento y la innovacin es casi la nica tesis de consenso en esa catstrofe intelectual que es la economa ortodoxa. Nos da miedo la palabra determinismo porque suena a una especie de control remoto orwelliano. Pero determinismo, en ciencias sociales, no es ms que una forma de indicar que algunas dinmicas sociales son mucho ms persistentes que otras ms voltiles. El determinismo tecnolgico significa que el conocimiento til es una de esas regularidades, para algunos la ms importante.


Muchas supuestas soluciones al problema de la causalidad en el MH, apuntas, han incurrido en alguna forma de funcionalismo. Qu es eso? Por qu esa cada? Dnde reside su gravedad?

El funcionalismo es una forma de teleologa o finalismo. Consiste en explicar un fenmeno a partir de sus efectos. Por ejemplo, a veces se afirma que la delincuencia o el consumo de drogas se explican porque son vlvulas de escape que contribuyen a aliviar las tensiones sociales profundas. Es una argumentacin incorrecta. La gente se droga para estar drogada, no por los efectos indirectos de su consumo sobre el conjunto de la sociedad. Los marxistas a menudo recurren a esa clase de argumentaciones: la lnea editorial de cierto peridico se explica porque contribuye a los intereses del capital financiero internacional, y cosas por el estilo. Tpicamente, las relaciones entre la base y la superestructura se han entendido de esta manera. Las explicaciones genuinas se basan en las causas, no en los efectos, aunque slo sea porque las causas preceden a los efectos.

Hasta aqu lo que suelo explicar en clase de introduccin a la epistemologa. Dicho esto, la verdad es que la cosa es bastante ms complicada. Por ejemplo, muchos filsofos consideran que alguna forma de finalismo es prcticamente imprescindible para entender correctamente los organismos vivos. Del mismo modo, prescindir completamente de la teleologa en los razonamientos polticos nos sita siempre en la frontera misma del nihilismo, seguramente ms all de ella.


Una tesis metahistrica de raigambre marxista. Althusser habla: La historia es un proceso sin sujeto ni fines. Es as en tu opinin?

Para m s, aunque estoy prcticamente seguro de que no para Marx. Que la historia no tenga ni sujeto ni fines significa, en rigor, que no hay ningn sentido inscrito en los hechos histricos mismos. Ninguno: ni Dios, ni reyes ni tribunos, pero tampoco el proletariado, la revolucin o la paz mundial. Esa es una idea de Nietzsche, no de Marx. En realidad, me parece que Marx se fue desentendiendo de las preocupaciones filosficas a medida que se centraba en su trabajo terico. Muchas veces lo que en sus escritos parece evolucionismo hegeliano entusiasta no es ms que el ruido de fondo del progresismo ambiental del siglo XIX. Hay un momento interesante que es cuando los populistas rusos le obligan a afrontar directamente el problema del progreso histrico. Marx est a punto de llegar a conclusiones antiteleolgicas, pero la verdad es que no lo hace. El mrito de plantear esas tesis es de Walter Benjamin, que entendi que un materialismo estricto obligaba a rechazar la idea de progreso histrico y a explorar comprensiones de la emancipacin que no estn basadas en una concepcin finalista de la historia humana.


Tu presentacin finaliza con unas sugerencias bibliogrficas. Citas a Francisco Fernndez Buey, Carlos Fernndez Liria, Cohen, E. M. Wood, Shanin, P Anderson. Alguna referencia ms?

Claro, muchsimas ms. Entre otros autores: Lukcs, Braudel, Roy Bhaskar, D.-H. Ruben, Jon Elster, Wallerstein, Rosa Luxemburg, Giovanni Arrighi, E. O. Wright, John Bellamy Foster, Ernest Mandel, William H. Shaw, E. P. Thompson, Karl Korsch, Maximilien Rubel, Michael Lwy, Maurice Dobb, Slavoj Zizek Lo que pasa es que soy un lector muy desordenado. Por eso prefiero sugerir unas pocas obras que a su vez contienen repertorios bibliogrficos amplios y bien estructurados.


Los mineros en huelga durante ms de dos meses; los jornaleros andaluces con su larga marcha de resistencia. Son praxis relacionadas de algn modo con el materialismo histrico?

Me parece que una leccin importante del materialismo es que las dinmicas histricas ms influyentes son extremadamente lentas y se presentan muy difuminadas. Es algo que Immanuel Wallerstein repite desde hace dcadas, y tiene toda la razn. Eso no significa que no nos debamos sentir interpelados por los procesos ms inmediatos. Nuestra propia vida es una situacin coyuntural y, parafraseando a Keynes, en la longue dure todos estamos muertos. Pero el materialismo histrico se mueve en otro nivel de anlisis. El descenso de la inflacin y el paro en Estados Unidos durante unos aos no fue el fin de la historia, y tampoco la agregacin de un montn de pequeas resistencias es el estruendo de la razn en marcha. Creo que el materialismo histrico tiene ms que ver con el tipo de asuntos que le interesan a un autor como Mike Davies, que escribe sobre cmo la proliferacin a escala global de macroasentamientos urbanos hiperdegradados est transformando la forma de habitar el mundo o sobre las relaciones entre las catstrofes ecolgicas que acabaron con la vida de decenas de millones de personas y la expansin colonial de finales del siglo XIX.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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